1) 01-021.01 Discípulos: Habéis olvidado la forma de orar que os enseñé en el Segundo Tiempo y he venido a recordárosla.

01-021.02 La oración debe ser para vosotros algo más grande y poderoso que repetir las palabras aprendidas de memoria con las que nada alcanzáis si no tenéis elevación espiritual.

01-021.03 No acostumbréis orar únicamente con palabras, orad con el espíritu. También os digo: Bendecid con la oración, enviad pensamientos de luz a vuestros hermanos, no pidáis nada para vosotros, recordad que quien se ocupe de lo mío, siempre me tendrá velando por él.

01-021.04 La semilla que sembréis con amor, la recibiréis multiplicada.

01-021.05 Visitad y ungid al enfermo, confortad al presidiario, dad paz la necesitado y llevad el consuelo al corazón angustiado.

01-021.06 Los hombres han confundido la verdadera caridad olvidando uno de los sentimientos más elevados del espíritu, con el materialismo que se manifiesta en todos sus actos. Os he visto dar con desprecio y aún con asco, unas monedas a vuestros hermanos los pobres, y dais monedas, porque en el corazón no tenéis nada que dar; si al menos las dieseis con amor o con deseo de ayudar, pero las dais con orgullo, con ostentación humillando al menesteroso. Si las dieseis sin vanidad ni repulsión, vuestra pobre moneda en parte mitigaría la sed de amor de esos espíritus en plena restitución.

01-021.07 A los que así entienden la caridad y con esas obras imperfectas tratan de acallar la voz de su conciencia y pretenden hacerme creer que cumplen con una de mis más elevadas enseñanzas, vengo a deciros: Recogeos en vuestra alcoba y en vuestra oración comunicaos conmigo, para que en esa comunión a la que por ahora no estáis acostumbrados, sintáis en vuestro interior un destello de bondad y gratitud hacia el Padre, y sintiendo el dolor de vuestros semejantes, pidáis por ellos aunque sólo lo hagáis por los vuestros, lo que ya sería un paso hacia la espiritualidad.

01-021.08 Aún no puedo pedir de todos los hombres abnegación y caridad para los demás o verdadero amor para el prójimo; mas de vosotros, discípulos y párvulos, que día tras día escucháis esta voz que dulcifica vuestros sentimientos, si espero obras dignas de Mí y de vosotros.

01-021.09 Si amáis, los demás beneficios os vendrán por añadidura.

01-021.10 El amor os dará la sabiduría para entender la verdad que otros buscan inútilmente por los escabrosos caminos de la ciencia.

01-021.11 Dejad que el Maestro os guíe en todos los actos, palabras y pensamientos. Preparaos bajo su dulce y amoroso ejemplo y manifestaréis el amor divino, así os sentiréis cerca de Dios, porque estaréis en armonía con El.

01-021.12 Si amáis, lograréis ser mansos, como Jesús lo fue.

2) 07-175.14 ¡Orad y velad continuamente para que no seáis sorprendidos, oh pueblo; mas de cierto os digo, que si velaseis y oraseis por el mundo, habrá un manto invisible que os protegerá, porque supisteis amar a vuestros hermanos y sentir como propio su dolor!

07-175.36 Obras, palabras, oraciones, son los medios que debéis y podréis emplear para cumplir con la misión de servir y amar a Vuestros hermanos.

07-175.37 Os he enseñado la oración perfecta, la que es verdadero idioma del espíritu, la que pone al hombre en comunicación directa conmigo.

07-175.38 Os he dado el don de la palabra que es expresión de la luz que hay en el espíritu y del amor que atesora el corazón.

07-175.39 Pueblo que me escucháis: No digáis que os estoy pidiendo demasiado, cuando Yo sé mejor que vosotros mismos de lo que sois capaces. Hoy os sentís débiles, torpes, impotentes e indignos, porque examináis vuestro interior y descubrís muchas flaquezas, muchas necesidades que no os dejan sentir el dolor ajeno, pero primero os voy a sanar, a haceros sentir mi paz, a fortalecer vuestro corazón, a limpiar vuestro camino, y entonces no sentiréis timidez ni tendréis dudas, ni os sentiréis incapaces.

07-175.40 Por eso os he dejado un tiempo escuchándome, fortaleciéndoos poco a poco en mi palabra, sin enviaros aún a las comarcas a cumplir vuestra misión; mas cuando vuestro espíritu se encuentre saturado de mi esencia, no esperará pruebas ni señales para levantarse, porque sabrá recibir por inspiración cuanto deba hacer.

07-175.41 Orad, pueblo y mientras oráis, Yo derramaré mi paz en todos los pueblos de la tierra, bendeciré Vuestros hogares e iluminaré Vuestros caminos.

07-175.42 Os daré una prueba de que es verdad cuanto os he prometido. ¿Qué prueba será esa? La que veáis realizarse en vuestra vida algo que hace tiempo estáis esperando, algo que para algunos es imposible obtener. A unos les llegará pronto lo ofrecido por Mí; a otros les haré esperar; mas en verdad os digo, que no habrá uno que no reciba mi prueba de amor. Cuando esa gracia llegue a cada uno de vosotros, recordaréis mi palabra y aumentará vuestra fe.

07-175.43 No desesperéis, no derraméis vuestro llanto, sabed esperar esa hora practicando mi enseñanza, orando y velando.

07-175.44 ¿Veis cómo en estos instantes en que eleváis vuestro espíritu, os olvidáis de vuestras penas y os llenáis de mi paz? Procurad estar siempre delante de Mí, practicad mí doctrina y veréis prevalecer mi paz y mi luz sobre vuestras vicisitudes y trabajos.

07-175.45 Comprended que vuestras penas no son inútiles, que tenéis la misión de templaros espiritual y corporalmente para que podáis formar parte del número de mis sembradores.

07-175.46 Los que van a llevar consuelo a los hombres, los que van a levantar a los que han caído, los que van a dar fuerzas a los débiles, tienen que estar iluminados por la luz de la experiencia y tienen que estar fortalecidos en la lucha y en las pruebas. Que no les amedrente ningún cuadro de dolor, que no tiemblen ante la desgracia de un semejante, que no huyan del dolor cuando las manos de sus hermanos se tiendan hacia ellos en demanda de caridad.

3) 02-039.01. Yo soy la paz que desciende a vosotros, porque en el mundo sólo contemplo caos.

02-039.02 Velad y orad, haced el bien y con la práctica de la caridad destruiréis la guerra.

02-039.03 El árbol de la ciencia, según le cultivaron los hombres, se encuentra dando un fruto amargo a la humanidad, mas Yo voy a daros el agua cristalina del amor, para que la reguéis y veáis cuán diferentes van a ser los frutos que ese mismo árbol va a producir.

02-039.04 Antes de  que descubráis en mi enseñanza el secreto para cultivar el árbol de la ciencia, éste será azotado por fuertes huracanes que harán caer hasta el último de sus malos frutos y lo dejarán limpio.

02-039.05 Después de ese vendaval, comenzaréis a ver brillar en vuestro espíritu una nueva luz, la cual se reflejará en todas las sendas de vuestra vida.

02-039.06 Estáis viviendo el tiempo del juicio, recordad cuántas veces os he dicho que la hoz de mi justicia divina incansablemente corta la mala hierba.

02-039.07 Mi justicia toca lo mismo a la ciencia, que a las religiones o a los hombres del poder; nada quedará sin ser escudriñado por mi mirada o pesado en mi balanza. Desde el principio de la humanidad el pecado ha sido sentenciado a morir y mi palabra tendrá que cumplirse.

02-039.08 Vos pueblo, cuando miréis en la Tierra señales de estos acontecimientos, elevaos en oración a Mí, reunios con vuestra familia formando un solo pensamiento y enviad vuestro espíritu como mensajero de mi amor hacia vuestros hermanos necesitados de paz.

02-039.09 No dudéis del poder de la oración, porque si practicando la caridad no tuvieseis fe, nada podréis dar a vuestros hermanos.

02-039.10 ¿No os he enseñado que hasta los elementos desatados pueden escuchar vuestra oración y apaciguarse? Si ellos obedecen a mi voz, ¿por qué no han de obedecer la voz de los hijos del Señor cuando ellos se hayan preparado?

02-039.11 Desde el tiempo en que estuve con vosotros en el mundo, os enseñé a orar para que en los momentos de prueba, supieseis comunicaros con vuestro Padre, y tomando fuerza de El, cumplieseis con vuestra misión de amor y caridad entre la humanidad.

02-039.12 La oración es una gracia que Dios ha entregado al hombre para que le sirva de escala para elevarse, de arma para defenderse, de libro para instruirse y de bálsamo para ungirse y sanar de todo mal.

02-039.13 La verdadera oración ha desaparecido de la Tierra, los hombres ya no oran, y cuando intentan hacerlo, en vez de hablarme con el espíritu, lo hacen con los labios, empleando palabras vanas, ritos y artificios. ¿Cómo van a contemplar prodigios los hombres, empleando formas y haciendo prácticas que no enseñó Jesús?

02-039.14 Es menester que vuelva la verdadera oración entre los hombres, y soy Yo quien nuevamente viene a enseñárosla.

02-039.15 Bendito el que inspirado en su amor hacia los demás, les sirva de peldaño en su elevación hacia Mí, porque cuando él abra sus ojos para contemplarse a sí mismo, se verá cerca de su Padre.

4) 12-349.44. Todo aquél que se sienta débil o enfermo, fortalézcase con mi presencia, sienta mi consuelo y levántese con fe y confianza en su destino. Esa misma fe será un báculo para sostenerse y seguir adelante. Si vuestras dolencias se prolongan, sobreponeos a ellas mismas, con esa fortaleza que os doy; si miráis el dolor en vuestros hermanos y queréis apartarlo, venid a la fuente de consuelo y muy presto ese dolor lo convertiréis en paz y en sonrisa. No miréis muerte en donde no la hay, porque Yo soy la vida y todos los seres vivís en Mí.

12-349.45. Cuando queráis orar por los seres que habitan el valle espiritual, no fijéis días ni hora para evocarlos y acercaros a esas criaturas, hacedlo por el amor que os une a ellas y pensad que pertenecen a la vida espiritual, que habitan en la eternidad y no se encuentran bajo la acción del tiempo.

12-349.46. ¡Vivid ya en comunión con este mundo, cerca los unos de los otros! Estrechad vuestros lazos de amor y si esos seres a quienes estuvisteis unidos en la Tierra, se encuentran más elevados que vosotros en la escala espiritual, os ayudarán en vuestra vida. Si por el contrario, están retrasados y necesitan de vuestra oración y vuestro apoyo, del ejemplo que les podáis dar, ayudadlos y así estaréis manteniendo la armonía y la paz en este mundo.

12-349.47. No mostréis impaciencia por volver a encontraros con los seres queridos. Esa impaciencia es del corazón humano que quisiera percibir la forma de esos seres, su faz y su actitud, para gozar con ellas un momento. Retened esa impaciencia y esperad con verdadera virtud espiritual que llegue el momento feliz de ese encuentro y después seguiréis caminando unidos por la misma senda que ha de llevaros a todos a mi diestra.

12-349.48. Velad y orad por los seres del Más Allá; para aquellos que nada necesitan de vosotros vuestra oración será un saludo, un ósculo, un estrecho abrazo espiritual; y para los que necesitan vuestra ayuda, vuestra oración será un bálsamo, una liberación, una caricia y una voz de estímulo en el camino de las pruebas y de la restitución. Esos seres espirituales que no han podido elevarse a la morada que les corresponde, al mundo que pertenecen y les espera, al recibir la voz de este mundo que les atrae con su oración, despertarán de su sueño, resucitarán de su muerte e irán en pos de su salvación.

12-349.49. Mas la humanidad no sabe iluminar la vida de esos seres, ni arrancar su materialización, no sabe romper las cadenas de remordimientos y de dolor que pesan sobre ellos. Vosotros que poseéis la luz, orad y tened caridad de ese mundo desconocido para vosotros y ayudadlo a liberarse y a encauzarse en la vida a que pertenecen; no huyáis de su presencia ni les temáis. Yo os acerco para que unidos oréis y vengáis a Mí. Así os recibiré para daros la paz, que ha de extenderse para cubrir a todos, porque todos sois mis hijos muy amados.

12-349.50. Mi Espíritu divino os estrecha y os bendice, Tomad mi palabra para que seáis llenos de luz, de fortaleza y sabiduría y penetrad en ella para que conozcáis mi voluntad. Yo quiero que seáis celosos de lo que recibís y que sepáis analizarlo.

12-349.51. En mis manifestaciones de amor habéis sentido que os doy vida, sentís mi calor y mi protección y dejáis de ser fríos para convertiros en seres llenos de fe y esperanza.

12-349.52. Cada una de mis palabras es un mandato y quiero que os levantéis presurosos a darles cumplimiento. Mis profecías dadas por medio de criaturas sencillas y humildes, se cumplirán y vosotros daréis testimonio de ello.

5) 11-312.55. No estáis solos en el mundo, en derredor vuestro flotan seres en número infinito, que os ayudan e inspiran en todos los pasos de vuestra vida.

11-312.56. Para que podáis recibir esa influencia espiritual y esa luz, es necesario que oréis, a fin de que siempre os hagáis acreedores a la ayuda de seres elevados.

11-312.57. Sed sensibles a las influencias espirituales y no tendréis por qué tropezar en el camino.

11-312.58. El camino estrecho es el que se presenta delante de vuestros ojos, y es necesario velar y orar para no salir de sus límites. En él quiero encontraros siempre, porque quienes vengan a Mí por ese sendero, querrá decir que están limpios de vicio y de falsedad.

11-312.59. ¿Queréis gozar de la vista invisible, así como de la influencia de los seres espirituales de luz? ¿Queréis asimismo libraros de quienes habitan en las sombras de su materialismo y de su confusión? Pues Yo os digo que el secreto consiste en llevar una vida tranquila, sencilla, en vivir con amor, en cultivar en vuestro hogar la simiente de la virtud.

11-312.60. Mi bendición desciende sobre todos; pero mientras unos saben recibirla y aprovechan sus beneficios, otros la rechazan, despojándose de toda la gracia que ella encierra.

11-312.61. Esas legiones espirituales de que he hablado, forman también parte de mis bendiciones que os envío. Mis mensajeros y siervos, en el instante de recibir la inspiración divina, se apresuran a ayudar a sus hermanos que habitan la tierra, ese planeta convertido por los hombres en valle de lágrimas.

11-312.62. Sólo mi Doctrina podrá poneros en contacto con el Mundo Espiritual, aproximándoos a unos y a otros, como corresponde a todos los hijos del Señor, quienes poseyendo espíritu no pueden estar distantes unos de otros, ni permitir que la materia sea una barrera entre los que habitan la Tierra y los que se encuentran en espíritu.

11-312.63. Dejad que mi palabra siga puliendo vuestros corazones hasta dejaros en verdad sensibles al dolor ajeno.

11-312.64. Nunca podréis cumplir con perfección vuestra misión espiritual, mientras no se hayan sensibilizado las fibras de vuestro corazón.

11-312.65. No os demoréis en vuestra preparación, pensad que cada segundo que transcurre, está envuelto en ayes de dolor que exhala esta humanidad, hermana vuestra.

6) 07-207.48 Pueblo: El camino que he marcado para que lleguéis a Mí, es uno solo; está trazado con luz; en él está la vida y la oración; es el camino del espíritu. Caminando por él no os perderéis. Si vosotros estáis en el sendero, manifestad al mundo la doctrina espiritualista, dad testimonio de mis revelaciones y enseñad a vuestros hermanos a llegar a Mí por medio de la oración perfecta.

07-207.49 Recordad, pueblo, aquel ejemplo de oración que os di en el "huerto de los olivos", al invocar ante el Padre el perdón para la humanidad. Se postró el cuerpo de Jesús ante el Padre Celestial, mas no ante imagen alguna, y elevé mis palabras a los cielos, las mismas que legué a la humanidad.

07-207.50 Una vez más derramo mi caridad entre vosotros y os estrecho con amor. Caminantes de la vida, discípulos y párvulos. Es día de gracia en que la voz del Maestro desciende a acariciaros. No me presento como juez severo, sino como Padre justo y con mi palabra vengo a guiaros por el sendero trazado por Mí, del cual os habíais alejado.

07-207.51 Todos sois luchadores; contemplo que algunos llegan derrotados, otros han alcanzado el triunfo y otros más aún no elevan el canto de victoria. Estáis en la plenitud de esa lucha y no conocéis el final. Las tierras que tenéis que sembrar y que aún no conocéis, son muy extensas, pero poseéis abundante semilla y podréis sembrarla.

07-207.52 Mientras unos son sumisos y fuertes en el cumplimiento de su misión, a otros lo sorprende el cansancio y se aletargan, sabiendo que existe un ojo que todo lo ve, un oído que todo escucha y una mano que siempre anota. Pensad que estáis dejando pasar un tiempo precioso, que hoy vivís y que mañana vuestros ojos sin luz no se abrirán más. Entonces se levantará vuestro espíritu entristecido, porque no quisisteis escuchar la palabra. Se apoderará de vuestro espíritu un inmenso deseo de escucharme como en este tiempo y sólo una voz severa llegará a vosotros, la voz de la conciencia, la cual os estremecerá. Por eso ahora os digo: No os apartéis de mi palabra; no seáis sordos a mis mandatos. Tomad de esta enseñanza su esencia, como una página sagrada de la cual tendréis que responderme, porque es la ley.

07-207.53 La ceguedad del pueblo para comprender la grandeza de mi enseñanza proviene de su pecado y de su dolor.

07-207.54 Esta esencia que os doy es vida para el espíritu y bálsamo para todo espíritu dolorido. Es semejante al rocío sobre los campos estériles.

07-207.55 Si no habéis recogido aún buenos frutos, preguntad la causa a vuestra conciencia y ella os responderá que para obtener buenos resultados es necesario trabajar y velar. Sembrad buenos ejemplos en la tierra, sembrad virtud, manifestad los dones con que he formado vuestro espíritu. Desnudadlo de las malas pasiones y vestidlo con buenas obras. Entonces seréis sobre la tierra mis verdaderos hijos y una representación de mi Divinidad.

07-182.65 La oración es la barca salvadora de todos los náufragos en este mar tempestuoso, porque el que llega a orar bien, se fortalece, se llena de fe, se siente superior a todas las pruebas y sabe esperar confiado la llegada de la paz.

7) 07-202.04 Quiero estar con vosotros, tan cerca de vuestro corazón, que sintáis verdaderamente mi presencia. Quiero que vosotros y Yo seamos uno en la armonía y ternura de esta noche; que tengáis presente que Yo soy vuestra luz primera, la promesa divina, el Maestro incansable que trabaja para hacer a vosotros espíritus perfectos, dignos de Dios.

07-202.05 Quiero estar con vosotros, aunque sea una hora tan sólo, pero de tal manera que os sea imposible separaros de Mí; mirad que vengo a llenaros de ternura, de esperanza y de bálsamo y quiero que recordéis que en una noche como ésta vine al mundo, para enseñaros con mi vida y ejemplos el camino que conduce al "reino de los cielos".

07-202.06 Acercaos a Mí, para que recibáis en vuestro corazón la esencia de esta palabra y vuestra oración, que en silencio se escapa de vuestro corazón, se una a todos los cantos de los cielos y de la tierra en esta hora solemne.

07-202.07 Orad todos, orad por los pobres, por los tristes, por los cautivos, por los enfermos, por los huérfanos; orad, para que vuestros pensamientos vayan a ungir al que sufre, a alentar al triste y a enjugar las lágrimas del que llora.

07-202.08 No hay uno de vosotros, por duro que sea vuestro corazón, que en estos instantes no se dulcifique; mas os digo también que para pensar en los demás, es menester olvidarse de sí mismo; entonces sí, ellos, vosotros y Yo, seremos uno en esta hora de comunión espiritual.

07-202.09 He venido a visitaros en vuestra soledad, y al cesar mi lección de este día, dejaré como huella de mi presencia una fragancia que será inolvidable para este pueblo

07-202.10 Dejad que Yo recoja las flores marchitas que vuestro corazón lleno de tristezas y de heridas me presenta, y ahí dejaré encendida una lámpara de fe y de esperanza

07-202.11 Vuestro corazón es lo que hoy busca mi Espíritu para surgir nuevamente en el corazón de la humanidad

07-202.12 De cierto os digo que cuando hagáis de mis frases vuestra ley, cuando sigáis mis pasos e imitéis mi ejemplo, comenzará a florecer en vuestro corazón el amor divino, que al hacerse hombre hace muchos siglos, os trajo la semilla de la inmortalidad

8) 09-257.01 En silencio habéis quedado. Los pensamientos se elevan hacia vuestro Padre.

09-257.02 Bienvenidos seáis, os dice el Maestro. Buscáis reposo, paz, o consuelo y habéis acertado en venir a escucharme, porque Yo soy quien posee todo lo que necesitáis.

09-257.06 Dichoso el que me sienta en su propio ser en la medida que su capacidad espiritual se lo permita.

09-257.07 En unos late con fuerza su corazón, otros quieren decirme algo y no aciertan a formar un pensamiento; otros experimentan la necesidad de llorar y dejan que sus ojos se desborden y hay quienes se sienten invadidas de temor porque saben que una mirada penetrante les contempla.

09-257.08 Los que se preparan y logran sentir mi presencia, son los que verdaderamente se acercan a la mesa espiritual a comer del pan de la gracia. Son los espíritus que de lección en lección, llegarán algún día más allá de la mente y de lo humano para penetrar al sentido de mi palabra y hallar allí su contenido.

09-257.09 Estos serán los que se entreguen a la práctica de la caridad, los pacificadores, porque habiendo encontrado la fuente de paz, padecerán contemplando a los que viven en medio de la discordia y de la guerra, que es verdadera tiniebla para el espíritu. Serán los que vivan para consolar, para confortar, para hacer luz en las mentes ofuscadas, para sanar a los enfermos del cuerpo o del espíritu.

09-257.10 Solamente el que sienta mi presencia, el que interprete en su espíritu la esencia y el amor de mi palabra, podrá más tarde revestirse de piedad ante los que sufren y sentir también el dolor, la desnudez, la pobreza y las tragedias de los hombres.

09-257.11 Si a todos os he invitado a mi mesa y os he pedido que os preparéis para que disfrutéis espiritualmente de mi presencia, quiere decir que todos estáis destinados a deleitaros con los manjares del Reino de los Cielos; pero al mismo tiempo, que todos tenéis la misión de sembrar de amor los campos donde creció la discordia y llenar de luz todo sitio donde han ido a ocultarse el vicio, la miseria y la ignorancia.

09-257.12 Os da esta lección Aquel que por sentir hacia vosotros un amor infinito, todo lo dejó por salvaros de vuestras tinieblas, aunque para ello tuviera que hacerse hombre, vivir perseguido y burlado hasta morir en una cruz.

9) 09-257.31 Pueblo: ¿Reconocéis que mi palabra os ha librado de las miserias humanas en este tiempo? Pues sabed que lo mismo tendréis que hacer con vuestros hermanos. Vuestro corazón me dice: Señor, vos nos habéis concedido dones y gracias, ¿cómo podríamos hacer lo mismo con nuestros semejantes? A lo cual Yo os contesto que si no podéis repartir dones, ni conceder gracias, si podéis hacer que vuestros hermanos escuchando en vuestros labios mi Doctrina, sientan el despertar de sus dones y potencias y que, aprendiendo a comunicarse con su Padre reciban por inspiración la misión que tengan que desempeñar. ¿No os parece ya bastante grande y meritoria vuestra misión?

09-257.34 Velad y orad, os digo siempre, para que no caigáis en tentación, para que no ocultéis ante nadie vuestros dones, ya sea por temor o por egoísmo, comprendiendo que en vuestra alforja lleváis muchos presentes que no os pertenecen, por que os los he dado para que los depositéis en vuestros hermanos. Sabed que por mucho que poseáis, si no dieseis nada, es como si nada tuvieseis. Por eso muchas veces os he reclamado que habiendo recibido tanto de Mí, venís y me mostráis vacías vuestras manos, porque nada han dado, porque no han sembrado mi palabra de amor.

09-257.35 En verdad os digo que si necesitáis un aliciente para cumplir con vuestra misión, llevéis a cabo obras de verdadera caridad, porque en la práctica de mi Enseñanza encontraréis el estímulo y la compensación.

09-257.42 Encended de nuevo vuestra lámpara, despertad el amor en vuestro corazón, interesaos por la vida eterna y tened caridad de vuestro espíritu, sólo así podréis sentir piedad hacia vuestros semejantes y consagrar parte de vuestra vida a la práctica del amor.

09-257.43 Guardad vuestro tesoro compartiendo de él y siempre haciendo buen uso de Cuanto él encierra, entonces nacerá en vosotros una fuerza, una salud y una luz que jamás habíais experimentado. Esa fuerza, esa luz y esa salud provendrán del espíritu y se reflejarán en la materia.

09-257.46 Hermosa oportunidad tenéis de mejorar vuestra vida, de poder ser útiles y de labrar a vuestro espíritu una digna morada en la mansión espiritual, ¿quién podrá arrebataras esta oportunidad? Nadie, a menos que os olvidéis de velar y orar y que vuestra negligencia os hiciese caer en tentación.  

10) 02-049.32 Sabed, mis nuevos discípulos, que vuestro homenaje y vuestro tributo al Señor deben de ser constantes, sin esperar fechas o días determinados para ofrecerlos, como constante es el amor de vuestro Padre para vosotros; mas si queréis saber cómo debéis recordar cada día mis obras de amor, sin caer en fanatismo, Yo os lo diré: vuestra vida debe ser un continuo homenaje a quien lo ha creado todo, amándoos los unos a los otros.

02-049.33 Hacedlo así y Yo os concederé lo que me pedís humildemente, que vuestras faltas os sean perdonadas. Yo os conforto y os alivio, mas os digo: cuando descubráis vuestros errores y vuestra conciencia os juzgue, orad, enmendad vuestro error, revestios de fortaleza para que no volváis a caer en la misma falta y no tengáis que pedirme repetidas veces que os perdone; mi palabra os enseña para que escaléis y deis paso a la luz y a la espiritualidad.

09-256.59 Haced mi voluntad y la recompensa presto llegará al sentir mí amor dentro de vosotros, al presentir la paz del Más Allá, como una puerta que invita a pasar y a contemplar mi faz.             

09-256.60 A todos os estoy enseñando a elevar el espíritu en la oración. Algunos ya saben recrearse con esta gracia, otros, aún no lo han logrado, porque sus impresiones pasadas han dejado huella profunda en su mente, porque no han olvidado costumbres y tradiciones religiosas, pero todos luchan por la depuración de sus prácticas, por la regeneración y por la elevación espiritual.

09-256.62 Os habéis acercado a Mí para recibir el consuelo y el calor que necesitáis, como una tregua en vuestra vida, ya que ésta es como un yunque que forja los espíritus con grandes pruebas. Pero vuestra confianza en el destino es grande y sabéis que de este crisol saldréis limpios para la lucha.

09-256.63 Día tras día llega hasta Mí vuestra oración espiritual, cuyo lenguaje no conoce vuestra materia porque no son palabras pronunciadas por vuestros labios ni son ideas formuladas por vuestra mente. La oración del espíritu es tan profunda, que está más allá de las potencias y de los sentidos humanos.

09-256.64 En esa oración el espíritu llega a las regiones de la luz y de la paz donde moran espíritus elevados, y ahí saturándose de aquella esencia, retorna a su cuerpo pasajero para transmitirle la fortaleza.

11) 09-266.50 En medio de esta paz habéis sido preparados para que cuando llegue el tiempo de lucha os encontréis fuertes. Os he enseñado a orar de espíritu a espíritu a fin de que uséis la oración como arma, como escudo, como medio de inspiración, como baluarte y consuelo.

09-266.51 No una sino muchas veces me habéis preguntado, si al enseñar a mis apóstoles la oración del Padre Nuestro, les entregué una oración para todos los tiempos y Yo os digo que al pronunciar aquella oración lo hice con el fin de enseñarles una forma elevada de hablarle al Padre, una plegaria que contuviera amor, humildad, fe, respeto, conformidad, confianza.

09-266.52 Mal han hecho quienes se han concretado a repetir maquinalmente mis palabras y también los que no han tomado aquella oración como un modelo para hacer sus propias oraciones.

09-266.53 Ahora, al deciros que os elevéis espiritualmente, no borro de vuestro corazón aquella oración modelo, aquella oración perfecta, sólo quiero que en vez de hablarme con los labios lo hagáis con el pensamiento y que en lugar de concretaros a repetir una a una las frases que componen aquella oración, os inspiréis en ellas para que los pensamientos que forméis en vuestro espíritu, lleven como el Padre Nuestro, amor, humildad, fe, respeto, conformidad y confianza en el Padre.

09-266.56 Discípulos: al orar de espíritu a Espíritu, que es la meta de mis enseñanzas, todo vuestro ser se concentra en aquel acto para hablar al Creador, con una voz que brota de todo vuestro ser, empleando al espíritu como emisario y como intérprete.

09-266.57 Esta es la forma a través de la cual podéis ofrecer a vuestro Padre un verdadero tributo de adoración, de amor, de conocimiento, de humildad, de acatamiento.

12) 07-182.01 Pedid por la humanidad antes que por vosotros mismos. Ella es como un náufrago en medio de un mar de tinieblas y turbaciones, que en su confusión no encuentra el faro que ha de iluminarla para ponerse a salvo

07-182.02 Todo el que cree en Mí y observa mis preceptos, está dentro de un arca salvadora donde quiera que se encuentre, ya en el valle espiritual o en el mundo. El que ama en espíritu y en verdad, está Conmigo. Toda criatura tiene en sí misma los medios para salvarse y ellos son: La luz de la conciencia y la intuición del bien que palpita en el espíritu; son atributos que Yo os he concedido.

07-182.03 La oración es consuelo y báculo para el corazón en las horas de prueba. Para ser fuertes, debéis unificaros en mi ley y aun cuando os encontréis en distintos caminos, si practicáis mi doctrina espiritualmente, llegaréis a amaros y a comprenderos.

07-182.09 Las grandes obras espirituales se llevan a cabo practicando la humildad, la limpidez de espíritu y la palabra de luz que sale por vuestros labios. Mas no habléis de vuestras obras, hablad de la obra divina y dejad que Yo os juzgue y premie vuestro esfuerzo.

07-182.10 No olvidéis la oración por la paz del mundo, porque grandes desastres lo amenazan. Mas no queráis penetrar en mis altos juicios; dejad que Yo, con sabiduría, corte de raíz los malos árboles y toque con rigor las instituciones.

07-182.11 Vosotros orad y tan sólo ayudad a cuantos podáis. Ese tiempo está cercano y Yo os prevengo para que viváis alerta y contempléis el cumplimiento de estas profecías.

07-182.12 Cuando hayáis comprendido mi palabra, seréis todos como un rebaño y Yo, vuestro Dios, cual pastor, os guiaré hasta la fuente de la vida eterna, en la cual no volveréis a tener sed.

13) 10-285.10. Orad por todos, pueblo, no eludáis vuestra responsabilidad, argumentando que no oráis por las naciones que sufren, porque en ese dolor se están purificando. Ciertamente ese dolor las purifica, pero comprended que vuestras oraciones y vuestros pensamientos ayudan a que ellas acepten con amor su cáliz de amargura, para que comprendan el sentido que encierra su dolor y para que de su espíritu brote el propósito de enmienda y la inspiración que les mueva a la fraternidad.

10-285.11, Si oráis bien, yo haré que vuestro espíritu se desprenda y llegue hasta ellos como alondra de paz, como un mensajero de salud y de luz.

10-285.12. De esos triunfos no podrá envanecerse vuestro corazón porque él nada sabrá de las obras que espiritualmente hagáis.

10-285.13. Sólo Yo sabré de esas obras, las que irán siendo anotadas una a una, en el libro de vuestros méritos, aquel que se va imprimiendo en la conciencia.

10-285.14. Os encontráis próximos a grandes acontecimientos. No pasará un solo día sin que estremezca a la humanidad algún suceso, alguna prueba o alguna señal. Será la voz incesante de mi justicia, llamando a los hombres a volver su pensamiento a Mí, mas todos los que en esos días de prueba despierten a la intuición, mediten, y concluyan atribuyendo a la divina justicia dichas pruebas, serán llenos de mi luz, para que no vuelvan al letargo espiritual en que vivían.

10-295.66, ¿Cómo podréis ayudar vosotros en esta lucha? Con el arma poderosa de la oración, no con la oración de palabras, sino con la elevación del pensamiento.

10-295.67. Mi Espíritu, infinitamente más sutil que el aire que os rodea, estará presente recibiendo vuestra oración y a la vez convirtiéndola en paz y en bálsamo para vuestros hermanos.  

10-295.68, Vuestros pensamientos se harán destellos de luz en el espacio y llegarán como mensaje al entendimiento necesitado de claridad para pensar.

10-295.69. Vuestro ruego será porque venga la paz de mi Reino a la Tierra y vuestras obras serán como la primera simiente de espiritualidad que caiga en el seno de la Tierra en el Tercer Tiempo.

14) 10-286.40. Aprended a bendecir vuestro dolor lo mismo que si se tratase de vuestras alegrías. Bendecidlo todo.

10-286.27. Sosegad al corazón y despejad el entendimiento para que comprendáis lo que voy a deciros, pequeños párvulos de la vida: cuando volváis a sentir que el dolor penetra en vuestro corazón, aislaos unos momentos de cuanto os rodea y quedaos a solas. Ahí, en la intimidad de vuestra alcoba, conversad con vuestro espíritu, tomad vuestro dolor y escudriñadle como cuando tomáis en la mano algún objeto para estudiarlo. Así examinad vuestra pena, ved de donde proviene y por qué ha llegado; escuchad la voz de vuestra conciencia y en verdad os digo que de aquella meditación extraeréis un tesoro de luz y de paz para vuestro corazón.

10-286.28. La luz os dirá la forma de alejar el dolor y la paz os dará la fortaleza para esperar a que la prueba pase.

10-286.29. Ya veréis cómo al volver vuestro pensamiento hacia Mí para orar, me diréis: "Maestro, perdóname, la injusticia no existe en mi destino, yo soy el injusto conmigo mismo".

10-286.30. Esta es una enseñanza que debéis tener siempre presente, discípulos, reconociendo que esa es la forma con la que podéis elevarla razón a la altura de la conciencia, porque sólo la conciencia es la que conoce la realidad del espíritu y la realidad humana.

10-286.31. Os estoy enseñando a estudiaros para conoceros; a encontrar en la esencia de vuestro ser, por medio de la meditación y de la oración, las grandes lecciones de la vida.

10-286.32. Hoy muchos maldicen el dolor, pero mañana lo bendecirán como a un maestro que les enseñó elevadas y bellas lecciones.

10-286.33. Yo quisiera que siempre fuera el amor del Maestro el que os enseña el camino y la finalidad de la vida; pero vosotros habéis preferido que sea el dolor el que os enseñe. Ya pasaréis de ese amargo maestro a recibir las lecciones del que os enseña con dulzura.

10-286.34. Si de momento no podéis deshaceros de vuestro dolor, llevadle con paciencia; no desperdiciéis sus enseñanzas, amadlo, por que él ha venido a purificar vuestras manchas y a haceros grandes en la fe, en la virtud y en la paciencia.

15) 11-312.46. Antes que seguiros lamentando de vuestras penas en el mundo, detenéos a meditar unos instantes para que encontréis la causa de vuestras aflicciones.

11-312.47. Yo os concedo que busquéis hasta encontrar la causa de vuestro dolor,a fin de que pongáis remedio, porque es a vosotros a quienes toca evitar que el dolor penetre en vuestro hogar. Yo os aseguro que no sólo hallaréis la causa de cuanto os hace sufrir, sino que al mismo tiempo será revelada la forma de remediar vuestros males. Mi caridad descenderá sobre quienes hayan sabido orar y meditar, y esa caridad será en vuestro espíritu y en vuestro cuerpo como bálsamo.

11-312.48. Yo os probaré que el Consolador prometido ha llegado a vosotros, a enjugar vuestras lágrimas y a tornar vuestro dolor en paz.

11-312.49. Venid a Mí, todos los que traéis una pena escondida en el corazón. Lleváis oculto el dolor que os ha causado una traición y vuestra amargura es muy grande porque ha sido un ser muy querido quien os hirió profundamente.

11-312.50. Venid a meditar, para que la oración os ilumine y podáis saber si en algún tiempo vosotros fuísteis la causa de que os traicionaran, entonces la oración os servirá para fortaleceros en la idea de que debéis perdonar a quienes os traicionen en vuestro amor, en vuestra fe, en vuestra confianza.

11-312.51. En verdad os digo que en el mismo instante en que otorguéis vuestro perdón a quien os haya ofendido, sentiréis mi paz en plenitud, porque en ese momento vuestro espíritu se habrá unido con el Mío y Yo extenderé mi manto para perdonaros y cubriros a unos y a otros con mi amor.

11-312.54. Yo bendeciré a mis discípulos cada vez que perdonen y colmaré de bendiciones a quienes hayan sido perdonados por vosotros.

11-312.55. No estáis solos en el mundo, en derredor vuestro flotan seres en número infinito, que os ayudan e inspiran en todos los pasos de vuestra vida.

11-312.56. Para que podáis recibir esa influencia espiritual y esa luz, es necesario que oréis, a fin de que siempre os hagáis acreedores a la ayuda de seres elevados.

11-312.57. Sed sensibles a las influencias espirituales y no tendréis por qué tropezar en el camino.

11-312.58. El camino estrecho es el que se presenta delante de vuestros ojos, y es necesario velar y orar para no salir de sus límites. En él quiero encontraros siempre, porque quienes vengan a Mí por ese sendero, querrá decir que están limpios de vicio y de falsedad.

11-312.59. ¿Queréis gozar de la vista invisible, así como de la influencia de los seres espirituales de luz? ¿Queréis asimismo libraros de quienes habitan en las sombras de su materialismo y de su confusión? Pues Yo os digo que el secreto consiste en llevar una vida tranquila, sencilla, en vivir con amor,en cultivar en vuestro hogar la simiente de la virtud.

11-312.60. Mi bendición desciende sobre todos; pero mientras unos saben recibirla y aprovechan sus beneficios, otros la rechazan, despojándose de toda la gracia que ella encierra.

16) 11-314.71. Orad, pueblo, orad por la humanidad; con vuestra oración o sin ella Yo estoy con todos, pero anhelo que florezca entre mis hijos el precepto de amaros los unos a los otros.

11-314.01. Una vez más os he escuchado y la unión de vuestras oraciones ha sido el mejor himno con el cual me habéis obsequiado.

11-314.02. De cada uno de vosotros se desprende un fruto de amor que es como una nota de armonía con vuestro Padre y la unión de vuestros pensamientos forma un concierto lleno de pureza espiritual.

11-314.03. En algunos contemplo que esa nota es oración, es acción de gracia por los beneficios que de Mí han recibido.

11-314.04. En otros ese pensamiento es de tristeza y de amargura por las vicisitudes que han encontrado en el sendero. Mas con la unión de esos pensamientos formáis un acto de fe, que es el homenaje y respeto para mi Divinidad.

11-314.05. Esa es la comunicación que el Padre esperaba del espíritu de sus hijos;esa es la ofrenda de amor, que nunca le habíais querido dar.

11-314.06. Pero la oración que a través de los tiempos os he enseñado y la cual no siempre habéis podido practicar por falta de desarrollo espiritual, es la que os va guiando y bajo su luz vais alcanzando la verdadera comunicación espiritual con vuestro Dios.

11-314.07. Mientras estáis bajo la influencia de mi palabra, el mundo, con sus caminos sembrados de abrojos, desaparece para vosotros.

05-132.28 "Pedid, que se os dará", digo a los enfermos, a los necesitados de paz, a los pobres, a los que han tenido hambre y sed de justicia, a las viudas, a los huérfanos, a los que no tienen un cariño en el mundo, en fin, a todos los que beben el cáliz de amargura; mas no me prometáis nada a cambio de mi caridad. Dejad que derrame en vosotros mi amor y quedad en libertad de seguirme o de alejaros de Mí. El que me sigáis o no, lo dejo a la gratitud de vuestro corazón, a vuestra comprensión, ante vuestra conciencia.

17) 11-312.67. ¡Cuán distinta es vuestra forma actual de orar si la comparáis con la que empleabais antes de oír esta palabra! ¿Por qué? Porque cambió vuestra manera de sentir y de interpretar las enseñanzas divinas.

11-312.68. Ahora os digo, discípulos, que no os estacionéis ni pretendáis creer que para practicar la verdadera caridad, ya es suficiente con sentir compasión, como hasta hoy lo habéis hecho; no pueblo, porque aún queda mucho por purificar, por sensibilizar, queda aún mucho egoísmo que es necesario combatir como si fuese mala hierba; queda mucha frialdad que es menester tornar en calor espiritual, para que al fin, surja de vuestro espíritu el sentimiento de amor, que es la fuente de donde brotan la piedad, la caridad y todos los sentimientos nobles y elevados.

11-312.69. Entonces estaréis en aptitud de emprender labores y misiones de las que ahora no os sentiríais capaces, porque os falta aún la fuerza que emana del amor verdadero.

11-312.70. Ahora bien, pueblo ¿Creéis que debéis esperar pasivamente la hora en que vuestro espíritu se ilumine con esa inspiración y vuestro corazón se llene de ese ideal? ¿Creéis que con sólo escuchar mi palabra, podréis llegar a sensibilizar lo necesario vuestras fibras? No, pueblo, al mismo tiempo que estáis escuchando mis lecciones, tenéis que ir en busca de los que sufren, para estar en contacto con el dolor, para probar el cáliz de amargura de vuestros hermanos y palpar con vuestros sentidos la miseria, la orfandad, los vicios repugnantes, las enfermedades que os llenan de horror, las tinieblas que ensombrecen los entendimientos turbados, el hambre, la sed y la restitución de los espíritus.

11-312.71. Sólo así podréis llegar a ser maestros de quienes sufren mucho en la vida, porque si sólo os preparaseis por medio del estudio de mi palabra y de oraciones, cuando queráis enfrentaros a la realidad e intentéis consolar, convertir y sanar, con tristeza comprobaréis que resultáis pequeños delante de quienes han sufrido lo que no imagináis y que ellos más bien podrán ser maestros de vosotros por lo que han sufrido, por lo que han vivido y experimentado. Entonces vuestros labios tendrían que enmudecer y podríais pensar que mi Doctrina no es lo suficientemente consoladora y fuerte como para aliviar de sus penas a los hombres y despertar en ellos la fe y la esperanza en mi justicia, en mi perdón y en mi amor.

11-312.72. ¿Dónde podéis practicar la lección que vais recibiendo, a fin de iros preparando? Las oportunidades abundan en tal forma, que si sabéis observar, podréis comprobar que no pasa un día de vuestra vida, sin que se presente por lo menos una ocasión de hacer caridad, en cualquiera de las múltiples formas en que se puede practicar.

11-312.73. Por medio del don de intuición del que he hecho poseedores a todos los hombres, podréis descubrir muchos casos que se encuentran ocultos en lo secreto de los corazones, muchas tragedias que no sólo afectan la vida terrenal de vuestros hermanos, sino que afectan a su espíritu.

11-312.74. ¿Como poder penetrar en la intimidad de aquellos corazones, sin lesionarlos y sin profanar sus secretos? ¿Cómo descubrir esas penas ocultas que ensombrecen la vida de vuestros hermanos? Ya os lo he dicho: La intuición, ese don que es parte de la vista espiritual y que tendrá en vosotros pleno desarrollo por medio de la oración, os señalará la forma de calmar el dolor de cada uno de vuestros semejantes.

18) 11-312.03. Yo soy quien ha formado vuestra familia y en un mismo hogar he puesto espíritus de diversas tribus. En una misma familia hay espíritus de Leví, de Simeón, de Rubén, de Judá, miembros de diversas tribus, y cuando en ellos hay paz y se aman entre sí, ha principiado en verdad y en espíritu, a cristalizar el anhelo del Padre, la unificación de todos los hombres.

11-312.04. Hogares y familias de Israel: ¡Cuando sintáis que la tentación se presenta en el seno de los vuestros, buscad la soledad, invocándome a Mí, diciéndome: "Maestro, unid y dadnos vuestra fortaleza, dadnos vuestra espada y no dejéis que como padre desconozca a mis hijos; no permitáis que como esposo desconozca a mi compañera o como compañera desconozca a mi esposo". Yo oiré vuestra oración, os defenderé y os haré salir avante, porque esta es mi voluntad!

11-312.40. Yo sé que en este tiempo, como nunca, existen problemas en el seno de los matrimonios, problemas a los que sólo les encuentran una solución: el distanciamiento, la separación.

11-312.41. Si esta humanidad tuviese del conocimiento espiritual la noción necesaria, no incurriría en tan graves errores, porque encontraría en la oración y en la espiritualidad, la inspiración para solucionar los trances más difíciles y vencer las pruebas más duras.

11-312.42. Mi luz llega a todos los corazones, a los tristes y a los vencidos, para alentarlos.

11-312.43. Mi fortaleza es comunicada a los débiles para que en breve se levanten, con voluntad férrea a transformar su existencia oscura y vacía en una vida luminosa por el saber, por la virtud y la espiritualidad.

11-312.46. Antes que seguiros lamentando de vuestras penas en el mundo, deteneos a meditar unos instantes para que encontréis la causa de vuestras aflicciones.

11-312.47. Yo os concedo que busquéis hasta encontrar la causa de vuestro dolor a fin de que pongáis remedio, porque es a vosotros a quienes toca evitar que el dolor penetre en vuestro hogar. Yo os aseguro que no sólo hallaréis la causa de cuanto os hace sufrir, sino que al mismo tiempo será revelada la forma de remediar vuestros males. Mi caridad descenderá sobre quienes hayan sabido orar y meditar, y esa caridad será en vuestro espíritu y en vuestro cuerpo como bálsamo.

11-312.48. Yo os probaré que el Consolador prometido ha llegado a vosotros, a enjugar vuestras lágrimas y a tornar vuestro dolor en paz.

11-312.49. Venid a Mí, todos los que traéis una pena escondida en el corazón. Lleváis oculto el dolor que os ha causado una traición y vuestra amargura es muy grande porque ha sido un ser muy querido quien os hirió profundamente.

11-312.50. Venid a meditar, para que la oración os ilumine y podáis saber si en algún tiempo vosotros fuisteis la causa de que os traicionaran, entonces la oración os servirá para fortaleceros en la idea de que debéis perdonar a quienes os traicionen en vuestro amor, en vuestra fe, en vuestra confianza.

11-312.51. En verdad os digo que en el mismo instante en que otorguéis vuestro perdón a quien os haya ofendido, sentiréis mi paz en plenitud, porque en ese momento vuestro espíritu se habrá unido con el Mío y Yo extenderé mi manto para perdonaros y cubriros a unos y a otros con mi amor.

11-312.54. Yo bendeciré a mis discípulos cada vez que perdonen y colmaré de bendiciones a quienes hayan sido perdonados por vosotros.

19) EME 20:60. Orad, hermanos, orad por el mundo; sed como un manto con todas las criaturas, grandes dolores que no conocéis abaten a la humanidad, y aunque no os sea dado acudir con todos los dolientes y enfermos, sí podéis orar por ellos aunque no los conozcáis, y en vuestra oración estarán el bálsamo, la fortaleza y la paz que tanto necesitan.

EME 20:61. Por tanto, orad, hermanos, para derramar en todos los corazones los dones que habéis recibido.

EME 20:62. Cuanto más pura sea vuestra oración, cuanto mayor sea el amor que sintáis por la humanidad, mayores gracias os concederá el Señor.

EME 17:50. Si aprendéis a escuchar al Padre cuando os habla, y obedecéis cada uno de Sus mandatos y atendéis cada una de Sus palabras, cumpliendo con discreción Sus órdenes sin que nadie pueda ver vuestra obra mas que vosotros y El mismo, nada habréis de temer, pues seréis fortalecidos; El Padre a cada instante os llenará en el espíritu de Su luz y de Su gracia.

EME 17:51. El mundo espiritual os invita nuevamente a orar y velar en cada día, uniendo vuestro pensamiento al de todo el pueblo de Israel, para ayudar a la humanidad en las grandes pruebas de este tiempo, difundiendo vuestro pensamiento como bálsamo y caridad; ésta es vuestra misión.

La paz del Padre sea con vosotros.

20) 10-302. 35. Cuando haya terminado esta etapa de mi comunicación entre vosotros, os confiaré un tiempo de meditación, de preparación y análisis; pero esos estudios no lo debéis hacer separados, sino que siempre estaréis unidos. Antes de buscar mis enseñanzas en vuestra memoria y en los escritos, os prepararéis y os comunicaréis por medio de la oración con vuestro Señor y ese instante, seréis ayudados por Él, y cuando penetréis en el análisis de mi palabra, será el Espíritu Santo quien os revele el verdadero contenido de cada lección, porque no quiero contemplar entre mis discípulos, diversas interpretaciones.

10-302.44. Elevad vuestra oración espiritual, pero no por vos ni por los vuestros; si no por toda la humanidad que sufre y que rechaza mi amorosa caricia; pero ese amor vosotros lo sabéis sentir mejor y aun cuando grandes pruebas vais encontrando a vuestro paso, no pereceréis. Hay pruebas que os las envía mi justicia, pero la mayor parte de ellas vosotros os las vais labrando con vuestras flaquezas; mas en unas y en otras, os fortalece mi amor y os ayuda para que sigáis hasta el final del camino.

10-302.45. En este instante unios a vuestro Padre, velad y orad por la humanidad.

10-302.46. Quiero que seáis vosotros como una estrella en el firmamento y que desde allí enviéis rayos de luz, de amor, de perdón y de caridad, sobre todos los pueblos de la Tierra. Yo os bendigo, oh discípulos.

10-302.47. Ni vuestro mismo espíritu alcanza a comprender su propia fuerza, así como el abrazo fraternal en el que habéis envuelto a la humanidad; mas Yo sí lo sé y por ello os digo, pueblo, que así debéis de orar siempre, porque esa es una de las más elevadas misiones de vuestro espíritu. Y cuando no puedan vuestros labios dar el consuelo, ni podáis alcanzar con las manos a los enfermos para ungirles, sea entonces vuestra oración, como alas para vuestro espíritu que lo lleven en pos de los más distantes, para entregarles mi mensaje de paz y de amor. Y ya que habéis velado y orado por la humanidad, Yo velaré por vosotros, penetraré en vuestro corazón y al descubrir sus sufrimientos, sus necesidades, lo confortaré y le dejaré un presente y ese presente será el cumplimiento de lo que me pedís en este instante; pero debéis de ser pacientes, no me sometáis a prueba, no me exijáis.

10-302.48. No había necesidad de que me pidieseis, pero si os lo permito, es porque no dejáis de ser los pequeños y las necesidades os agobian.

10-302.49. Llegará el momento en el que nada me pidáis sino que os presentéis ante Mí, para decirme: "Padre, hágase en mí tu voluntad".

10-302.50. Bendita sea vuestra vida, vuestro camino y también vuestra mesa.

21) 09-276.21 En todos los tiempos he ido hacia vosotros,, siempre os he hablado, siempre os he buscado, en cambio, vosotros nunca habéis venido a Mí por el verdadero camino, nunca me habéis hablado con el lenguaje del espíritu, ni me habéis buscado en donde verdaderamente estoy.

09-276.22 No os desalentéis ante mi palabra cuando os señale vuestras faltas, también os digo que todos los errores y deficiencias que la humanidad ha tenido, Yo se las he perdonado, abriendo ante su espíritu una Era de luz, en la que conocerá sus imperfecciones, para que se levante de su estancamiento y conozca la verdad que hay en mi Obra en la que hasta ahora no ha logrado penetrar.

09-276.23 ¿Queréis que sea mi voz la que mañana conteste a vuestras preguntas? Aprended a orar porqué si así no fuere, será entonces vuestra mente la que conteste y ¿qué podrá ella revelaros si jamás ha penetrado en el Reino del espíritu? Dejad que sea el espíritu quien se eleve, el que llegue hasta Mí, llame a las puertas de mi amor y de mi sabiduría y por medio de él encontraréis la vida maravillosa que jamás habíais descubierto.

09-276.24 Id al fondo de mi palabra, oh discípulos, y ahí encontraréis la esencia de la lección que os he dado en este día.

09-276.25 Soy vuestro amigo, aquel a quien podéis confiar vuestros secretos, aquel que todo lo da por vosotros.

09-276.26 Veo que venís a confiarme una pena, para que libre de ella a vuestro corazón, y en verdad voy a concederoslo, mas ello será cuando comprendáis que el mal no hay que curarlo superficialmente, sino en su origen; que además de orar y de pedir es menester la enmienda, la reflexión, la regeneración.

09-276.27 ¿Qué mérito tiene que Yo os sane de una enfermedad o que os libre de algún sufrimiento si persistís en la causa de vuestros infortunios?

09-276.28 Orad para que recibáis mi luz y por medio de ella lleguéis a descubrir las causas o el origen de vuestras pruebas y vicisitudes. Pedid para que en vuestra humildad os sintáis fortalecidos, pero antes poned toda vuestra voluntad en evitar todo cuanto os pudiese perjudicar, en el espíritu como en la envoltura.

09-276.29 Venid todos a Mí y sanad de vuestros males, haced que vuestra fe obre el milagro de devolveros la salud y de alcanzar vuestra salvación. El milagro no está en Mí, sino en vosotros, mas no olvidéis que ya no es mi túnica la que habréis de tocar para recibir el prodigio, sino que debéis llegar ante mi Espíritu por medio de vuestra fe y elevación.

09-276.30 ¡Cuántos han encontrado su salud en este camino, porque a tiempo supieron descubrir el origen de sus males y pusieron toda su fe y su voluntad en luchar hasta vencer! ¡Cuántos también se han alejado tristes, confusos o decepcionados, sin haber conseguido lo que deseaban porque creyeron que con sólo acercarse a uno de estos lugares de reunión o simplemente con pedir, todo lo tenían ya logrado. Nunca se interesaron por descubrir la causa de sus sufrimientos y tuvieron que alejarse sin haber alcanzado el bien que buscaban. Esos son los que viven sin luz espiritual, los que ignoran la causa de sus sufrimientos y el valor que tiene la salud o la paz.

22) 09-259.49 Preparáos, mi pueblo, para que recibáis a los que van a llegar a vosotros, entregadles mi amor, enseñadles a amarse los unos a los otros, mostrarles mi Ley, encended en sus corazones la flama de fe y dadles en mi palabra la paz, para que de ella se alimenten en sus caminos. Enseñaréis a esas multitudes a buscarme de espíritu a Espíritu.

09-259.50 Vosotros habéis venido a la Tierra a cumplir esta misión, por eso he venido a preparaos con mi palabra, a saciar la sed de vuestro espíritu con estas aguas cristalinas, a fortaleceros y a ungiros. Fuertes os levantaréis a hablar a la humanidad en mi nombre, seréis mis mensajeros y por vuestro conducto Yo le entregaré mi luz.

09-259.51 Eleváos en oración, que Yo seré con vosotros y en unión de mi Mundo Espiritual poco a poco iréis despertando a la humanidad. Velad y orad por aquellos que no me han sentido y en su dolor claman y me dicen: "Padre, Padre ¿por qué no nos escucháis?" Y vosotros, que ya sabéis buscarme de espíritu a Espíritu, enseñaréis a vuestros hermanos a orar y a buscarme en el silencio y en la elevación de su propio espíritu. Yo les haré sentir mi perdón, a ellos les entregaré la luz y la sabiduría, para que cumplan con mi Ley.

09-259.52 Por aquellos que me habéis reconocido y estáis conmigo, Yo entrego a los que perecen en el mar anchuroso de maldad, Yo los- perdono y los bendigo. Mas vosotros, que habéis recibido de vuestro Dios y Señor, testificad ante la humanidad, todo lo que Yo os he enseñado y revelado para que ella también me ame y se levante en pos de su misión espiritual.

10-304.51. Practicad la comunicación de espíritu a Espíritu, la cual iréis perfeccionando cada día más, porque así es mi voluntad que os comuniquéis conmigo, vosotros y la humanidad. A través de esta comunicación iréis recibiendo mis inspiraciones, mis mandatos y Yo recibiré a vuestro espíritu, escucharé vuestra oración y dejaré que vuestros brazos espirituales me estrechen.

10-304.52. Cuando hayáis aprendido a comunicaros conmigo de espíritu a Espíritu, vuestros dones quedarán desarrollados y en vuestras prácticas, esos dones florecerán en grandeza y en espiritualidad. Entonces me buscaréis en lo espiritual y vuestro culto será perfecto.

10-304.55. Yo os estoy ayudando a escalar la montaña, Yo os conduzco de la mano hacia esa meta y os he concedido que mi mundo espiritual os ayude también, que aumenten vuestra fe, que hagan que vuestros pasos sean firmes para que ya no haya titubeos en vuestro cumplimiento, que ya nada os haga retroceder en el camino que habéis venido andando durante tantos años y siglos. Yo he puesto en vuestra travesía lo necesario para vuestro sustento, y por eso os encontraréis ahora muy cerca de Mí.

10-304.57. Estáis conmigo gozando de mi paz, escuchando mi enseñanza para que os preparéis, mas no os olvidéis de vuestros hermanos, del mundo que está en caos, apurando un cáliz muy amargo, no olvidéis la confusión que reina en este mundo, no quiero contemplaros insensibles, porque el clamor del mundo tiene que llegar hasta vosotros.

10-304.58. Sois los más responsables ante Mí, porque a vosotros he entregado mi palabra a través del entendimiento humano, Quiero que vuestras prácticas dentro de mi Obra sean más perfectas y espiritual, porque no está lejano el día en que llevaréis mi Doctrina por todos los lugares preparados por Elías y por mi mundo espiritual, porque mi Reino espera a los unos y a los otros y todos tenéis que llegar a Mí con vuestros méritos y con la humildad en vuestro espíritu.

23) 10-308.01 Amados discípulos: Practicad diariamente la oración espiritual, poniendo en ella todo el propósito de llegar a perfeccionaros. Mirad que además de penetrar en una comunión íntima con vuestro Maestro y de experimentar una paz infinita en aquellos instantes, ella, representa la mejor ocasión para que recibáis mis divinas inspiraciones, en ellas encontraréis la explicación de todo aquello que no hayáis comprendido o que hayáis entendido mal. Encontraréis la forma de prevenir algún peligro, de resolver un problema, de solucionar una confusión. En aquella hora de bendita comunicación espiritual, se aclararán todos vuestros sentidos y os sentiréis más dispuestos e inclinados a hacer el bien.

10-308.02. Aprended a orar en esta forma, ahora que vuestro mundo se encuentra erizado de peligros de todas clases, quien aprenda a orar con el espíritu, tendrá las armas que lo harán invencible en la lucha y que le darán fuerza para resistir todas las pruebas.

10-308.03. Os traigo mi luz, ya que todavía no sois capaces de alumbrar vuestro camino con vuestra propia luz; mas cuando ya estéis aplicando a vuestra vida mi Doctrina, entonces me diréis: "Gracias, Padre, que nos habéis enseñado a caminar por la senda de la vida, porque ya no volveremos a perdernos ni a tropezar".

10-308.04. En aquel tiempo os dije: "Yo soy la luz del mundo", porque hablaba en cuanto hombre y porque no conocían los hombres más allá de su pequeño mundo. Ahora en Espíritu os digo: Yo soy la luz universal, la que alumbra la vida de todos los mundos, cielos y moradas, la que ilumina y da vida a todos los seres y criaturas.

10-308.05. Sois hijos del Padre de la Luz, mas si por debilidad vuestra habéis caído en las tinieblas de una vida llena de sinsabores, de errores y lágrimas, estas penas pasarán porque os levantaréis a mi voz, cuando os llame y os diga: "Aquí estoy, iluminando vuestro mundo e invitándoos a escalar el monte en cuya cima encontraréis toda la paz, la dicha y la riqueza que en vano habéis querido atesorar: en la Tierra".

10-308.06. Mi perdón os envuelve, pueblos y criaturas de este mundo, y mi luz, como el ladronzuelo que de noche penetra en una alcoba, llega hasta lo más recóndito de todos los corazones para hacerles sentir mi presencia de Padre, porque a todos amo.

10-308.10. Bienaventurado el que bendice la voluntad de su Señor, bienaventurado el que bendice su propia amargura sabiendo que ella lavará sus manchas, porque ese está afirmando sus pasos para ascender la montaña espiritual.

10-308.19. Hoy me presento en espíritu ante vosotros y os hablo en espíritu para que podáis conocerme un poco más.

24) 11-332.01. Os encuentro orando, oh discípulos amados, velando vuestro espíritu por la paz de este mundo. Es lo que os he enseñado, es lo que he venido a revelaros una vez más; que vosotros sois los mensajeros de la paz, los portadores de ese don bendito, en este tiempo en que ella ha huído del planeta; porque el corazón del hombre la rechaza y a él solamente penetran la incertidumbre, el odio, la vida vertiginosa y la inquietud. Como emisario de paz y ya que no podéis ir en lo material a todos los sitios, caminos y lugares de la Tierra para llevar este divino mensaje, he enseñado a vuestro espíritu la elevación, la transportación por medio de la oración espiritual, para que él derrame bienandanza, caridad y bendiciones en todos vuestros hermanos.

11-332.02. Yo os he dicho en mis enseñanzas que no me pidáis por determinadas naciones, sino por el Universo, por todos vuestros hermanos, sin contemplar razas, nacionalidades ni clases y vuestro espíritu elevado, habitando por momentos en el Más Allá, desde allí contemple solamente la gran familia universal del Padre, contemple el sufrimiento, la miseria, el dolor de todos y por ellos me pidáis; que desde allí podáis contemplar aquellos seres que están más elevados que vosotros, en mundos espirituales mas altos y a ellos pidáis la ayuda, como Yo os he enseñado a invocar con respeto al Mundo Espiritual, para recibir de él inspiraciones y protección, y así, oh discípulos, estaréis amando con amor universal.

11-332.03. Dicen los hombres que Cristo en el Segundo Tiempo enseñó el amor de los unos para los otros sin distinción de razas, y os digo en este Tercer Tiempo: Yo, en cuanto Cristo en el Segundo Tiempo, os enseñé el amor universal, más debía comenzar por enseñaros el amor entre vosotros en cuanto hombres, para que llegado el tiempo os pudieseis amar con amor espiritual, ya no solamente sin distinción de mundos; y en este amor que os vengo enseñando ahora, quiero que vuestro espíritu lo abarque todo, que amando a vuestro Padre améis a todas las criaturas; que en vuestro mundo os améis entre vosotros mismos, con un átomo del amor con que el Padre os ama; que améis todo lo creado por Mí, que no seáis indiferentes, ni desconozcáis lo que os he heredado y confiado.

11-327.10. Para poder vencer en todas las pruebas, haced lo que el Maestro os ha enseñado: Velad y orad, para que siempre vuestros ojos estén alertas y no seis sorprendidos por la tentación. Mirad que el mal tiene gran sutileza para probaros, para haceros caer, para venceros y aprovecharse de vuestra debilidad. Sed perspicaces, para que sepáis descubrirlo cuando os aceche, porque si habéis tenido grandes pruebas y tentaciones en las que habéis vencido para poderme seguir en este tiempo, en el presente año, muy grandes pruebas y tentaciones tendréis. La lucha en vuestro interior es grande, la lucha en el seno de la humanidad es grande; la lucha espiritual en todo el Universo es muy grande también. Es el tiempo decisivo para mi reinado, para mi justicia, para mi poder; y los que están conmigo ahora, los que han aprendido de mi palabra, los que se estan fortaleciendo en Mí, deben conocer y comprender todo para poder vencer, para poder salir avante en las grandes pruebas que se acercan para los hombres.

11-327.11. Yo os enseño a velar y a orar, no solamente por vosotros, sino también por los demás, para que seáis como profetas espirituales que, con vuestra oración, trasmitáis intuición a vuestros hermanos, que les hagáis presentir los peligros, las tentaciones; que con ello podáis evitar las grandes y malas determinaciones de la humanidad. Incomprensible es para algunos, imposible para otros, pero os digo: Es lo que el Espíritu Santo ha traído en el Tercer Tiempo a sus discípulos: la espiritualidad, el desarrollo del espíritu por medio de la Doctrina Espiritualista; para elevarse, para encontrar su horizonte espiritual, su campo propicio para germinar, para encontrar la escala: para que él, elevándose, encuentre siempre la presencia del Maestro, la escala en la cual se afirme y encamine hacia la perfección.

11-333.07. Aprended a orar y a meditar a la vez, para que surja en cada uno de vosotros el conocimiento y la comprensión. Sólo el que sabe no duda, ni desconfía. La duda proviene de la ignorancia. ¿Veis por qué no he querido realizar ante vuestros ojos esas obras que llamáis maravillosas? Porque con ellas sólo lograría que creyeseis en que Yo las había hecho, pero vuestra ignorancia seguiría siendo la misma. Yo he preferido ofreceros el milagro oculto en la esencia de mi palabra para que buscándolo, halléis sabiduría y luz, conocimiento, revelación y verdad, porque entonces se disiparán todas las incertidumbres y las dudas.

11-333.62. Al orar, pronto llegará a vuestro entendimiento la iluminación que os permita distinguir con claridad el bien del mal, lo conveniente y lo que no debéis hacer, y ello será la prueba más palpable de que supisteis prepararos para escuchar la voz de la conciencia.

11-333.63. Mi Doctrina llega al corazón del hombre en este Tercer Tiempo para enseñarle la forma de lograr la comunicación perfecta con Dios y la comunión interior con la conciencia, como una prueba de que vuestro espíritu ha alcanzado un grado de evolución y capacidad que antes nunca tuvo y que le permite comprender las nuevas revelaciones del Espíritu Santo.

11-333.64. El camino está preparado y la puerta abierta para todo el que quiera venir hasta Mí.

25) 11-334.15. Ya es tiempo de que la luz llegue hasta lo más elevado de vuestro espíritu y de vuestro entendimiento, para que la verdad brille en cada hombre y se prepare para entrar dignamente en la vida espiritual.

11-334.16. Me hacéis presente que la lucha que habéis sostenido en el corazón de vuestros hermanos aparentemente es infructuosa; que les habláis de espiritualidad tratando de apartar de sus corazones el fanatismo y las prácticas idólatras, y que a los pocos instantes de haberlos doctrinado, van a postrarse nuevamente ante sus ídolos.

11-334.17. Venís con el corazón herido y marchito, pero abrigáis una esperanza de que os dé en mi palabra nuevos razonamientos y nuevas armas para seguir luchando.

11-334.18. Yo os digo, discípulos amados, en quienes veo el anhelo ferviente de que la luz esplenda en todos vuestros hermanos: Tenéis que revestiros de paciencia para esperar el momento anhelado de la iluminación de aquellos por quienes tanto oráis y pedís.

11-334.19. También ellos creen que vosotros estáis en un error, porque os miran hacer oración en el vacío, y porque os oyen hablar de enseñanzas y revelaciones que no constan en libros.

11-334.20. También ellos van a orar por vosotros y me hablan y me piden que no os perdáis.

11-334.21. Yo os pregunto, discípulos: ¿A quiénes creéis que me digne escuchar más a vosotros o a ellos? Muchos me decís en vuestro corazón: "A nosotros, Maestro, puesto que en la forma de orar nos acercamos más a lo verdadero".

11-334.22. Pues Yo os digo, discípulos, que tanto escucho a unos como a otros, porque todos sois iguales ante Mí, porque lo mismo amo a unos que a otros y porque en todos veo angustia de que alguien pueda perderse del sendero.

11-334.23. Es la lucha pueblo, la lucha anunciada, la gran batalla que habría de surgir hasta en los hogares y aun en el seno de las familias más amantes y unidas.

11-334.24. ¿De quién será el triunfo en esta lucha? De ninguno. El triunfo será de la verdad, de la luz, del amor y la justicia. Todos vosotros seréis vencidos por esas fuerzas divinas, mas precisamente esa aparente derrota será vuestro triunfo.

11-334.25. Por eso con gran amor el Maestro viene a aleccionaros para que quedéis preparados para después de mi partida. Mas así como Yo os he entregado mi caridad, así guiaréis a la humanidad, con vuestras obras de amor.

11-334.26. Ha descendido mi rayo en vuestro entendimiento para preparar a vuestro espíritu y he derramado entre vosotros mis complacencias para que os hagáis dignos de estar conmigo en mi Reino.

26) EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 33

1. La oración debe brotar en vosotros como brotan las florecillas en el campo, naturalmente.
2. La oración aprendida de memoria y que se hace maquinalmente, es un acto de fanatismo.
3. Al orar en espíritu y verdad, eleváis tranquilamente vuestro espíritu y vuestro pensamiento, y de ese modo, iréis poco a poco adquiriendo el éxtasis.
4. No confundáis el éxtasis verdadero con el vulgar trance, porque podéis estar en éxtasis sin estar por ello poseídos o tomados por un ser espiritual, mas sí puede estarse en trance, sin haber penetrado en éxtasis.
5. Por ello, cuando veáis a personas que practican el espiritismo entrar en trance mediúmnico, no les atribuyáis por ello el haber entrado en éxtasis .
6. En ocasiones pasadas, en estos humildes consejos, os decía que en todos los tiempos han tenido el éxtasis hombres, mujeres y niños, porque el éxtasis puede ser espiritual y carnal.
7. El éxtasis verdadero, el espiritual, se logra por medio del amor, de la elevación, de la oración hacia la Divinidad, hasta llegar a quedar el espíritu en estado de beatitud.
8. El éxtasis material, es aquel que se puede lograr mediante los afectos, por ejemplo, el que se da entre dos amantes o de madre a hijo, en fin, vosotros me comprendéis: es ése que se logra en que aquellos dos, en verdadera comunión de corazones y de cuerpos, se olvidan por completo de todo lo que existe y les rodea, penetrando así en un éxtasis semejante al espiritual.
9. Vosotros, buscad el éxtasis verdadero que es el espiritual, para que en el momento en que como pueblo os reunáis, se eleve no solo vuestro corazón, sino vuestro espíritu al Señor, invitándole, rogándole que venga a Su pueblo, en el momento en que éste con toda la fuerza de su espíritu, le invoca y le llama.
10. Estudiad lo que os he dicho, entresacad de estas humildes palabras más de lo que os pudiera yo decir, para que escuchéis más y más a vuestra conciencia; recordad siempre, que después de la oración debe llegar el éxtasis, ese estado de verdadera espiritualidad, en que dejáis por un momento de ser hombres para ser semejantes a los ángeles en los cielos.
11. Cuando alcanzáis ese grado de espiritualidad, ese estado de amor y de vida verdadera, el Divino Maestro derrama Su Verbo que es inspiración, delicadeza, que es lo más fragante, lo más puro y hermoso, llenando de luz vuestro espíritu y entendimiento, y esa luz se convierte en ideas, en palabras, en frases, en parábolas y en cátedras perfectas y dignas de Él.
12. Practicad entonces el éxtasis espiritual, practicadlo porque dais los primeros pasos en lograr aquel cumplimiento que el Señor os pide.

27) 12-361.01.Os encuentro orando y mi Espíritu se aposenta cerca de vosotros. Vengo a alimentarme de vuestro amor, de vuestra fe. He probado vuestros frutos y me son agradables, por ello os bendigo y os concedo la paz.

12-361.02. Vuestro espíritu ha sido probado en distintas formas por Mí y cuando habéis pasado el momento doloroso, os eleváis preguntándome si os he abandonado y muy pronto os habéis encontrado conmigo. En verdad os digo que no estáis solos y que vuestra fe os ha hecho vencer las penalidades y las grandes pruebas de este tiempo.

12-361.03. Vosotros que habéis recorrido los largos caminos en busca mía, al fin me habéis encontrado y al oír mi palabra se han disipado vuestras dudas y recibís la clara respuesta a vuestras peticiones. Por doquiera habéis oído imploraciones e invocaciones a mi Espíritu y aun cuando no me hubieseis llamado, he venido a vosotros como lo prometí, porque os dije que os acompañaría en vuestras tribulaciones en estos días de dolor.

12-361.04. Os he dado sensibilidad para que presintáis lo que ha de venir, para que viváis alerta a toda manifestación espiritual y reconozcáis el cumplimiento de mis palabras.

12-364.01. Lleno de amor vengo hacia vosotros para iluminar vuestra mente, para sensibilizar vuestro corazón con mi palabra.

12-364.02. Recibo en este tiempo al que está escuchando esta enseñanza y al que está fuera de ella, al que se ha olvidado de Mí, como también a aquél que ha formado un santuario en el fondo de su corazón.

12-364.33. Bienaventurado aquél que habiendo recibido mi amor, mi paz y mi luz, sabe salvar al que perece y aún con su oración sabe iluminar a aquellos seres que moran el valle espiritual, aquellas fuerzas obscuras que no supieron recibir la luz del Espíritu Santo.

12-364.34. Sois humildes, pueblo escogido, mas Yo os haré grandes y sabios en el espíritu, para que deis la orientación y el consuelo a la humanidad. Yo os he hablado a través de distintos portavoces para que imitándome trabajéis por la regeneración de esta humanidad.

12-364.35. Vosotros sois el pueblo a quien he enseñado la espiritualidad, para que de esta manera deis fiel testimonio de vuestro Padre.

12-363.61. Vuestros dolores, los habéis labrado vosotros al alejaros del cumplimiento de la Ley. ¿Queréis detener el avance de la guerra y sus consecuencias? Amad y perdonad, compartid vuestro pan y os sentiréis mas satisfechos: confiad en la eficiencia de las leyes divinas, en su sabiduría y justicia y seréis protegidos por ellas.

12-363.62. Sed espíritus que vigiléis vuestras obras, y vivid en oración y preparación constante, para que seáis fuertes ante las tentaciones y llegaréis a vencer el materialismo reinante. En el principio vuestros pasos serán vacilantes como los de un niño que empieza a caminar pero después os iréis fortaleciendo, iréis adquiriendo conocimientos, hasta alcanzar el desarrollo de los dones, cuyo valor es inapreciable en la Tierra.

12-363.63. Si emprendéis el camino, llegaréis a ser hombres de grandes virtudes y alcanzaréis a dominar vuestra materia y a vivir espiritualmente. En vuestra travesía, tendréis como faro la conciencia, ella será vuestro amigo y vuestro juez; os hablará siempre con verdad y sus dictados serán justos y precisos en el instante en que los necesitéis. Esa voz, es mi voz siempre tierna y cariñosa que os señala el bien.

12-363.28. Llegará el tiempo en que por vuestro cumplimiento y espiritualidad me comprenderéis mejor, entonces os sentiréis unidos y habrá gozo en vuestro espíritu, entonces todos sabréis velar y orar para que mi Obra bendita la contemple el mundo con la pureza con que os la he confiado.

12-364.54. Si dos o tres de mis escogidos se reúnen y elevan su espíritu a mi Divinidad, Yo estaré con ellos y los inspiraré; en cualquier lugar donde me invoquéis, Yo estaré presente, porque Yo os he dicho que todo ojo pecador y no pecador me verá y todos sentirán mi presencia.

28) 12-360.09. En este tiempo de la gran lucha espiritual, acompañad a los hombres con vuestra oración. Si los veis llorar, no unáis vuestro llanto a la causa que a ellos hace llorar, pero llorad por ellos, porque son vuestros hermanos, y que vuestras lágrimas de amor sean bálsamo y consuelo. Si los miráis intranquilos, no participéis de su intranquilidad, porque vosotros sois los hijos de la paz; pero velad por ellos y convertios todos en ángeles de paz; dejad caer como un rocío de vuestro espíritu, la paz: que es fruto del amor, sobre todo el Universo.

12-360.10. Si sabéis que ellos entablan discusiones y deliberan exponiendo razones que se oponen a otros análisis, vosotros estad sobre todo ello; penetrad en mi Obra, en mi palabra en ese instante y derramad sobre las razones que asistan a los hombres para sus luchas y sus guerras, la luz del Espíritu Santo con vuestra oración, vuestro ejemplo y vuestra palabra. Si los veis caminar con las armas al hombro y después esgrimirlas sin misericordia contra su propio hermano, esgrimid también vosotros vuestras armas de amor, de caridad, de perdón, de vida eterna.

12-360.11. ¡Conquistad espíritus para el Reino de paz! ¡Convertid pecadores a la vida de la gracia y de este modo, los servidores del Padre se estarán multiplicando y el reinado del pecado, la destrucción y la muerte, se irá diezmando por vuestra lucha!

12-360.12. ¡Bienaventurados los que en medio de tanta tiniebla, encuentran todavía fuerza en su corazón para buscarme o conservan en él, un átomo de limpidez para convertirlo por un momento en santuario y dejar que su conciencia les hable de Mí, de ellos y de sus semejantes!

12-360.13. Yo os he anunciado un tiempo en que el espíritu humano practicará un culto que nunca en tiempos pasados ha practicado, que elevará hacia su Padre el culto espiritual, que desde los primeros tiempos a través de mis lecciones perfectas, he venido enseñando al hombre. Siempre he hecho grandes revelaciones, siempre he sido Maestro y también como Padre he sabido descorrer el velo de mis intimidades, de mis misterios, para hacer que las criaturas humanas me conozcan mejor y de ese modo pueda Yo ser amado con mayor perfección; pero al hombre le ha parecido tan maravillosa la existencia material, tan rico el tesoro que encierra este mundo, que siempre se ha olvidado de las enseñanzas que les hablan de la vida espiritual. Sólo ha tenido ojos para mirar la excelsa creación materia, obra del Padre y espejo, débil reflejo de la vida del Más Allá y abriendo sus ojos, su mente, sus sentidos, para mirar, para tocar, para desear los bienes de este mundo, ha cerrado los ojos de su espíritu y ha olvidado que sobre todo esto hay otra existencia más maravillosa, hay otra vida aún más rica y otros caudales en verdad más grandes; y en este amor, en ese apego del hombre por los bienes materiales, ha encontrado su propia materialización. Mas a pesar de ello, su espíritu no me ha olvidado, conserva la intuición de mi existencia y además, experimenta la necesidad de un alimento que no puede brindarle la tierra, y me busca; pero me busca débilmente y no siempre por los mejores caminos.

12-360.14. Como el hombre se encuentra materializado, tiene que buscarme a través del culto material y como no lleva abiertos los ojos de su espíritu, tiene que forjar mi imagen para verme. Como no se ha sensibilizado espiritualmente, me exige siempre prodigios y pruebas materiales para poder creer en mi existencia y me pone condiciones para servirme, para amarme, y a cambio de lo que Yo le dé, él algo me da. Así contemplo todas las iglesias, todas las religiones, todas las sectas que los hombres han creado sobre el haz de la Tierra, envueltas están en el materialismo, en el fanatismo y la idolatría, la mistificación, el adulterio y las profanaciones.

12-360.15. ¿Qué tomo de ellos? La intención solamente. ¿Qué es lo que llega a Mí de todo ello? La necesidad espiritual o corporal de mis hijos, su átomo de amor, su necesidad de luz. Eso es lo que a Mí llega y Yo estoy con todos. No contemplo iglesias, ni formas, ni ritos. Yo vengo a todos mis hijos por igual. Yo recibo su espíritu en la oración. Yo lo acerco a mi regazo para estrecharlos, para que sienta mi calor y ese calor sea estímulo y aliciente en su camino de vicisitudes y pruebas; mas no porque Yo sepa recibir la buena intención de la humanidad, he de dejarla que eternamente permanezca en tinieblas, envuelta en su idolatría y su fanatismo.

12-360.16. Yo quiero que el hombre despierte, que el espíritu se eleve a Mí y en su elevación pueda contemplar el esplendor verdadero de su Padre, olvidando los falsos esplendores de las liturgias y de los ritos; quiero que al lograr su elevación verdadera se regenere, se emancipe de las miserias humanas y pueda ir dominando la materialidad, las pasiones, las vicisitudes; encontrándose a sí mismo para que nunca diga al Padre que él es el vil gusano de la tierra, para que sepa que el Padre lo creó a imagen y semejanza suya.

12-360.17. ¡He aquí el por qué de vuestra responsabilidad en este Tercer Tiempo, oh pueblo de Israel.

12-360.18. Os he dicho que la humanidad es como una tierra que he venido fertilizando y en esa fecundación está el despertar de sus dones y potencias latentes. Por intuición la humanidad está recibiendo mi mensaje, por medio de sueños espirituales y en diversas formas. Mi Mundo Espiritual despierta y prepara a los hombres. Los acontecimientos, los sucesos, hablan claramente al corazón y al espíritu y por todo ello, la humanidad ha alcanzado un átomo de preparación. Sabe que se encuentra en una encrucijada del camino; siente que ha penetrado en una era de trascendencia y de plenitud espiritual; siente que la justicia divina se cierne inexorable sobre todas las criaturas; pero falta la palabra viva y la prueba positiva delante de sus ojos y esta prueba y esta palabra vosotros la tenéis, pueblo. A vosotros la he confiado; sois los portadores de esta revelación, que es una semilla de amor divino que vais a sembrar en las tierras ya fecundas por mi sabiduría perfecta.

12-360.19. Seguid penetrando con mansedumbre en oración, para que Yo pueda seguir modelándoos, para que presto pueda dejaros convertidos en los siervos y en los apóstoles de esta Obra que sabéis he denominado como Espiritualista Trinitaria  Mariana, nombre  que, en  verdad os digo, deberá desaparecer cuando el mundo cumpla mis leyes. No habrá entonces necesidad de nombre, ni de símbolos, porque todos íntimamente la llevaréis en vuestro ser como una piedra espiritual, que unida a las de todos los demás, formará el verdadero templo, el verdadero santuario, donde more vuestro Padre y Creador.

29) 12-358.01. Bienaventurados seáis todos vosotros, no solamente en este lugar, sino en todos los lugares donde os reunís para estar con vuestro Padre, escuchando su palabra como un solo espíritu.

12-358.10. Luchad, luchad, para alcanzar la perfección espiritual. Yo os he mostrado el camino para llegar a esa meta. Os he confiado la oración como el arma más fuerte que cualquier arma material, para defenderos de las acechanzas en el camino, pero la mejor arma la tendréis cuando cumpláis con mi Ley.

12-358.11. ¿En qué consiste la oración? La oración es petición, intercesión, adoración y contemplación. Todas sus partes son necesarias y una brota de la otra. porque en verdad os digo que la petición consiste en que el hombre me ruega le conceda sus deseos, le satisfaga anhelos, lo que él creé más importante y sano  en su  vida, y  en verdad os digo, mis hijos, que el Padre escucha la petición y da a cada uno lo que más necesita, siempre que sea para su bien. Mas cuidaos de pedir lo que esté en oposición para la salvación de vuestro espíritu; porque aquellos que solamente piden dones materiales, goces materiales, poder temporal, están pidiendo encadenar a su espíritu.

12-358.12. Los goces materiales sólo traen sufrimiento, no solamente en este mundo, sino aun después de la transición al mundo espiritual, porque hasta allí puede llegar la influencia de esos deseos materiales, y al no poder librarse de ellos sigue atormentado por esos anhelos, y desea regresar una y mil veces a la Tierra para reencarnar y seguir viviendo materialmente. Por eso, mis hijos, pedid solamente lo que en verdad necesitéis para el bien de vuestro espíritu.

12-358.13. La segunda forma de la oración, la intercesión, brota del amor al prójimo, del amor que os enseñé como Maestro cuando vine a este mundo. Rogad por vuestros hermanos cercanos y distantes, aquellos que en las naciones están sufriendo las consecuencias de la guerra, que están sufriendo la tiranía de los gobiernos temporales de este mundo.

12-358.14. Preparaos, oh mis hijos, rogad por vuestros hermanos, pero también en esta intercesión, debéis saber pedir, porque lo que importa es el espíritu. Si vosotros tenéis a un hermano, a vuestros padres o a vuestros hijos enfermos, rogad por ellos, pero no insistáis en que se queden en esta vida, si esto no es lo que el espíritu necesita. Pedid mejor que su espíritu sea libre, que se purifique en sus sufrimientos, que el dolor propicie la elevación espiritual. Por eso, el Maestro os ha enseñado desde el Segundo Tiempo a decir: “Padre, cúmplase tu voluntad”. Porque es el Padre el que sabe mejor que cualquiera de sus hijos, lo que el espíritu necesita.

12-358.15. La tercera forma de la oración, la adoración al Espíritu Divino, significa la adoración de todo lo que es perfecto, porque a través de esta forma de oración podéis uniros con la perfección, con el amor que abraza a todo el Universo. En la adoración podéis encontrar el estado perfecto que cada uno de vosotros debéis alcanzar y por la adoración llegaréis a la contemplación que, unida a la oración, os llevará a la unificación con el Espíritu Divino, a la fuente de la vida eterna, a la fuente que os da fuerza día tras día para llegar al reino del Padre.

12-358.16. Así debéis orar, empezando con la petición hasta llegar a la contemplación. Esto es lo que os dará fuerza.

12-358.17. Cuando ya estéis bien preparados, lucharéis no sólo por vosotros sino por ayudar a vuestros hermanos a transitar en este camino. Porque no podéis alcanzar la salvación tan solo para vosotros mismos, sino que debéis luchar para lograr la salvación de la humanidad.

12-358.23. .....Orad, mis hijos, con toda sinceridad; seguid el camino que el Padre os ha indicado al hablaros de la oración en esta alba. Esta es vuestra misión; así alcanzaréis la espiritualidad para vosotros y la salvación para aquellos por los que estéis orando.

30) 12-357.29. Os envuelvo en la luz de mi rayo universal que desciende y penetra en vuestro corazón y ahí hace su morada, su templo. En él recibo vuestra ofrenda, el tributo de los que me amáis y escucho vuestra voz que al mismo tiempo es ruego y acatamiento a mi voluntad.

12-357.30. A pesar de las vicisitudes que atravesáis, os mostráis fuerte por vuestra elevación y os sentís dichosos de ser mis discípulos. Estáis empeñados en una gran lucha espiritual y material, aprovechando el tiempo que os he concedido y en esa lucha esperáis recoger el fruto a su debido tiempo. Vuestro trabajo en la Tierra dará su rendimiento día por día cuando vayáis en pos del descanso y vuestras obras espirituales florecerán plenamente cuando hayáis llegado al término de vuestra misión, cumpliendo con mis leyes.

12-357.31. De vuestro espíritu se desprende una oración constante por la paz y alivio de otros pueblos que sufren inmensamente más que vosotros. Llegan hasta vuestra nación rumores de exterminio, de desolación y de muerte, que os llenan de pena y de temor, no por vuestra vida o la de vuestra familia, sino por la de otros seres distantes de vosotros, que sufren y que son vuestros semejantes. Yo me complazco en atender vuestras peticiones, y en llevar a esas naciones, vuestros mensajes de paz y caridad.

12-357.32. Estáis habitando, discípulos amados, en el corazón de este continente. Me ha placido enviar a vuestro espíritu israelita a esta Tierra abundante y pródiga, con su espléndido sol, con un cielo luminoso, con valles y montañas cubiertas de verdor, hermosos y caudalosos ríos, y flores maravillosas, todo cuanto puede recrear y embellecer vuestra vida terrestre. Y en medio de este esplendor y de esta gracia amenaza el ambiente la guerra despiadada; llegan hasta vosotros los ayes de dolor, las quejas, las blasfemias y las ofensas; pero no veo en vosotros el ambiente de guerra, no habéis tomado armas para defenderos o para atacar. Miro en esta nación sólo resignación ante la injusticia y repulsión por la maldad humana, mas Yo os pido algo más que eso. Quiero que vuestra confianza en Mí, vuestra preparación espiritual para ayudar en sus penas y pruebas a vuestros semejantes.

12-357.33. Hoy, como en los tiempos pasados, la humanidad vive envuelta en guerras; no ha querido cultivar la semilla de paz, pero esa semilla caerá siempre como el maná en el desierto, en el corazón de cada hombre hambriento de paz.

12-357.46. El bien, como el mal, puede ser transmitido a distancia; por eso os he enseñado a socorrer con el espíritu preparado a los que necesitan vuestra ayuda, ya estén cerca o distantes. Mas cuidaos de enviar pensamientos que provoquen la guerra. No deseéis la caída de una nación y el triunfo de otra, porque esa influencia llegará y causará trastornos. Ante todo amad y sed indulgente con todos vuestros hermanos.

12-357.47. Si os conmueve el dolor de los enfermos que han sufrido las inclemencias de la guerra y queréis enviarle un poco de paz y de consuelo, buscad al enfermo más próximo, tomadlo como una representación de aquellos ausentes y depositad en él vuestra caridad en nombre mío, y Yo estaré acariciando y sanando a multitud de enfermos, en esas naciones adoloridas.

12-357.48. Haced que vuestro hogar sea un templo del cual se desprenda luz para envolver a los que os rodean, y más allá de esos límites experimenten bienestar otros seres y compartan vuestra preparación.

12-357.50. Yo a todos envolveré en mi amor, escucharé su oración y un torrente de luz descenderá sobre esta humanidad.

12-357.51. Es menester que os preparéis, que alberguéis en vuestro corazón todo el amor que os he manifestado en mis advenimientos, para que os améis con amor perfecto los unos a los otros, y seáis siempre intercesores y árbitros de verdadera justicia porque Yo os he escogido para hacer por conducto vuestro, alianza con todos los hombres.

31) 12-347.29. Así, pueblo he venido en este tiempo y los unos me habéis contemplado como peregrino, llamando de puerta en puerta a las naciones del mundo. Las unas han abierto su puerta; las otras han permanecido cerradas; pero Yo seguiré llamando, cumpliré mi misión de Padre y de Maestro, os conduciré paso a paso a mi sendero, os daré la luz y todos llegaréis a la reflexión y comprenderéis el por qué de vuestra vida. La finalidad es el amor, el cumplimiento a mis leyes, y mientras ésto no hagáis, mientras no practiquéis el amor, mientras no cumpláis con mis mandatos, seguiréis perdiéndoos. Mas he puesto un límite y ese límite está presto a llegar.

12-347.30. Después de esa gran prueba universal que está anunciada, de que apuréis las últimas gotas del cáliz amargo, será el principio de la restauración; en ese instante la humanidad ha de arrepentirse y ha de volver al camino; ha de conocer todas sus faltas y ha de encontrarme a Mí.

12-347.31. Sí, pueblo de Israel, vos que sois testigo de mi manifestación, que oís cómo hablo y juzgo a la humanidad, escuchadme también con atención: llevad mis palabras, porque formáis parte de esa humanidad. Vos también presentasteis a mi Espíritu el vacío de vuestro corazón, también llegasteis sediento y hambriento; en la fuente de amor calmasteis vuestra sed; pues pensad en aquellos que no han llegado todavía al punto de encontrarme, porque ha podido más en ellos el mal, pero un día ese mal será atado.

12-347.32. La humanidad ha de encontrar un campo amplio para cumplir mis leyes, para reformarse y para vivir en paz conmigo; Yo la he hecho caminar por todos los caminos, porque quiero encontrarla llena de experiencia. El hombre, hijo mío que ha venido a la Tierra por mi voluntad, ha atravesado las mil pruebas que afligen al espíritu, pero después de ello, si su fe permanece firme, cuán grande será el galardón que ha de alcanzar. Después de las tribulaciones, de las perturbaciones y peligros ha de encontrar la luz de mi Espíritu.

12-347.33. Por eso, pueblo, no temáis penetrar en las pruebas, no temáis encontraros en los grandes conflictos. En ellos no os perderéis. Yo haré penetrar en esa preparación a todos mis hijos para que sus fibras sensibles despierten. Después de las pruebas, de la experiencia y del fruto, Yo os hablaré y os diré: “He aquí cuán provechosa ha sido la prueba: cómo os habéis fortalecido en ella y cómo os encontráis sanos y salvos. Mi voluntad no es que os perdáis. Mi voluntad es tan sólo que podáis templar vuestro espíritu y a pesar de las pruebas y torbellinos me améis y me reconozcáis”.

12-347.34. Hay naciones que han apurado pruebas de fuego, pruebas amargas, mas para ellas tengo un galardón. Todos aquellos que han sufrido pacientemente y han confiado en Mí, tendrán la paz, espiritual han de levantarse sobre todas esas vicisitudes dando testimonio de Mí y el pueblo de Israel ha de recoger ese testimonio.

12-347.35. Mi palabra repercute en todos los ámbitos. Yo os he mostrado a todas las naciones, pueblo. Al conversar con vosotros, os he hablado de los sufrimientos de aquéllas y de su necesidad y os he dicho: ¡ Orad, pueblo, penetrad en vigilia, haced penitencia para que podáis acompañar en sus pruebas a aquellas naciones! Sois el  fuerte, porque habéis pisado en tierra firme, orad y preparaos para que seáis baluarte para los demás, para que tendáis vuestra mano y entreguéis la caridad a todo el que la solicite; podéis hacer la caridad a vuestros hermanos, aunque no los conozcáis. Vuestro espíritu, que tiene gran potestad y está revestido de gracia, puede enviarles ese bien del cual os he engalanado. Por eso os pido ante todo, amor, pueblo, amor para que podáis reconocerme y reconoceros a vosotros. Amor, es el principio de mi Ley, amor es la finalidad de todas las obras, es lo que he venido a enseñaros en todos los tiempos. El amor, la paz y la caridad, estas virtudes están en vosotros, ni siquiera tendréis que aprender a amar.

12-347.36. El amor no se aprende, sino se siente, se lleva dentro y vosotros, como todas las criaturas, al ser formadas han recibido todos sus dones y atributos; entonces, penetrad en vosotros mismos, buscad las virtudes que he dejado en vuestro ser y practicadlas en vuestros caminos.

12-347.37. Cuán feliz seréis, Israel, cuando podáis desempeñar vuestra misión entre la humanidad cuando podáis desarrollar y hacer palpables vuestros dones, cuando sembréis y cosechéis frutos agradables y satisfactorios para mi Divinidad. El tiempo de la práctica plena no ha llegado aún, pero ya se acerca. Es el tiempo en que os encontraréis frente a la humanidad y tendréis que hacer uso de toda la luz, de toda la prudencia, para que vuestros pasos sean firmes, para que vuestro testimonio sea verdadero.

12-347.38. Así os preparo, y os prevengo; cada día en que tenéis mi palabra oís una prevención, un consejo de vuestro Padre, porque mañana os hará falta hoy estáis en paz oyéndome, pero llegarán etapas de grande lucha y para esos tiempos quiero que estéis preparados, que estéis unidos y que esa unificación os haga fuertes, para que no haya un solo punto vulnerable, sino que en el preciso instante de mi partida, así como el padre en la Tierra, rodeado de todos sus hijos da las últimas recomendaciones y los hijos esperan los últimos instantes de esa vida, así el pueblo de Israel, se congregue en torno mío para oír mis últimas palabras y prometa amarse entre sí y fortalecerse en sus virtudes, para ser un solo cuerpo y una sola voluntad que guíe a la humanidad. Así quiero dejaros, pueblo, lleno de responsabilidad, pero también de gracia para que seáis fuerte en todo instante.

12-347.39. Os bendigo Israel. En las distintas casas donde os congregáis bendigo vuestras buenas prácticas. Doy más sensibilidad a vuestro corazón y os digo: Todo aquello que no sea perfecto, que no conduzca a Mí, apartadlo para que en el instante propicio sea juzgado por Mí y el pueblo de Israel no reciba una sentencia de dolor, ni contemple una vez más a su Maestro en la cruz sangrando y muriendo por la imperfección vuestra, sino que pueda contemplarlo lleno de amor enseñando a toda la humanidad.

12-347.40. En este de día gracia, en que he venido a fortaleceros, a daros mi palabra que es sustento para vosotros, Yo os dejo preparados y prevenidos. Son los últimos tiempos de mi palabra, quiero que en ellos me oigáis hasta el último instante, para que esa palabra sea impresa en vuestro espíritu, os ilumine y os fortalezca para los tiempos que han de venir.

12-347.41. Esta es mi lección en este día, pueblo, orad por vosotros mismos y por el pueblo de Israel que se encuentra al borde del gran juicio. ¡Orad por el mundo que se encuentra también al borde de una gran prueba! No dejéis pasar un solo día sin elevar vuestro espíritu y considerar todas estas pruebas. He escuchado vuestras peticiones y os concederé según mi voluntad.

12-347.42. ¡Benditos seáis los humildes, los que sabéis esperar de mi caridad, los que conociendo que una voluntad superior a la vuestra está sobre vosotros me concedéis el derecho de disponer de vuestra vida! Os bendigo, hijos míos; vuestra cruz será liviana.

12-347.43. A quienes os detenéis para preguntarme el por qué habéis sido probados, os digo: ¡Callad, no me preguntéis el porqué! ¿Sabéis acaso vuestra deuda conmigo? ¿Sabéis en qué forma lavaré vuestro espíritu para que vuelva a Mí tan puro como brotó de Mí? Por eso os digo: Solamente recibid con paciencia y preparación las pruebas que cada día os envío, que mi fuerza es siempre con vosotros.

12-347.44. ¡ Yo os concedo la luz que necesitáis para guiaros con acierto y guiar a los vuestros por el camino de salvación.

12-347.45. Os concedo el don precioso de la comunicación con vuestro Padre que os salvará en todas la pruebas. En esta alba mi bálsamo y mi consuelo es con todos vosotros, es con el mundo y con todas las criaturas que han brotado de Mí.

32) 12-355.11. Os he enviado como un rayo de luz al seno de congregaciones, de sociedades y quiero que en ese pequeño mundo en que vivís, reveléis vuestros dones, sirváis a vuestros semejantes, les ayudéis a resolver los problemas de su vida y los orientéis en su camino. Yo os he colocado sabiamente en el lugar en donde podéis trabajar por el bien de vuestros hermanos.

12-355.12. ¡Cuán delicada es vuestra misión, y cómo podéis en un instante de turbación desviar vuestros pasos! Por eso os he aconsejado siempre la oración. Velad y orad os he dicho para que no caigáis en tentación; vivid atentos al dictado de vuestra conciencia, que siempre os aconsejará rectitud y amor en vuestros actos.

12-355.13. Habéis venido a la Tierra para ser mis colaboradores en mi obra, porque estaba escrito que Yo había de venir rodeado de ejércitos que lucharían conmigo en este tiempo en contra del mal, y estoy confirmando con hechos mis palabra, grandes ejércitos de seres espirituales unos y encarnados otros, han venido en mi compañía para llevar a cabo esta obra de depuración y restitución, para volver a su debido sitio a todos los espíritus.

12-355.14. Os invito a meditar y a penetrar en arrepentimiento porque es llegada la hora grave, el día solemne en que oiréis por última vez mi palabra y es preciso que arrojéis de vosotros toda impureza, porque os quiero limpios y libres de pecado. reunid vuestras buenas obras y presentádmelas, porque Yo os he ofrecido multiplicar sus frutos y hacerlos llegar a la humanidad como un mensaje de consuelo, de esperanza y de paz.

12-355.15. Y al juzgar a este pueblo que es mi discípulo, juzgaré también a las naciones, y dejaré en todos mi herencia de amor, el Tercer Testamento, para que disfrutéis de los dones y gracias de que, hago partícipes a todos mis hijos.

12-355.25. Los que habéis pedido el don de la curación porque sabéis sentir el dolor ajeno, contemplaréis el desarrollo de esa facultad y vuestra oración, vuestra palabra o mirada, llevará el bálsamo a los enfermos. Aquellos que pedís para este mundo, concordia y fraternidad entre los hombres, llevad esta potestad y sembrad paz a vuestro paso y aún más, enviad vuestro espíritu ahí donde haga falta la paz. Ya se acerca la hora en que todos seréis iluminados y sentiréis latir vuestros dones y manifestarse con toda claridad.

12-355.59. El os hace descansar en sus brazos de pastor y os acerca a mi presencia. Entonces intercede por su rebaño para que recibáis nuevamente mi caridad, mi perdón y mi bendición.

12-355.60. ¿Qué me pedís en este día, qué necesitáis que Yo no haya de concederos? Me decís que os perdone y que os aliente en la lucha, también que habéis sufrido y que necesitáis consuelo. Nada pasa desapercibido para Mí, he seguido vuestros pasos y penetro como ladronzuelo en vuestro corazón para conocer todo lo que hay en vuestro interior. Todo lo que me pedís, sea con vosotros.

12-355.69. Yo entiendo vuestra oración, escucho vuestras peticiones y sé vuestros anhelos y esperanzas y os digo: No temáis, nada os faltará, tendréis para vuestro cumplimiento espiritual todos los elementos necesarios y para la conservación de vuestro cuerpo os daré lo que habéis de menester.

12-355.70. Yo os bendigo en esta alba de gracia. Vuestra oración sincera sea como un manto que envuelva a las naciones, como Yo las bendigo ahora y para siempre.

33) 12-352.03. Escucho vuestra oración y por vuestra sentida petición extiendo mi caridad sobre la humanidad, para que toda criatura humana sienta espiritualmente mi caricia.

12-352.04. Con buena voluntad y fe habéis preparado vuestro corazón, disponiéndoos de materia y espíritu a recibir la divina lección.

12-352.05. Por esa preparación hago que mi palabra de amor sea con vosotros.

12-352.06. Discípulos: desde los primeros tiempos he venido preparando los caminos que habrían de conduciros hasta el punto en que os encontráis en estos momentos; a la evolución espiritual que os permitirá concebir la comunicación de espíritu a Espíritu con vuestro Padre.

12-352.07. Con esto os doy a entender que nunca os he dejado caminar al azar y que siempre vuestros pasos en el cumplimiento de mi Ley han obedecido a un designio divino.

12-352.08. Como si fuese Yo vuestra sombra, así os he seguido a través de los tiempos, ayudándoos siempre a que caminéis hacia el sendero de la vida y la verdad porque una vez en él, no seré yo quien siga vuestros pasos, sino vosotros quienes vengáis en pos de mi huella.

12-352.09. Aquí, en mi camino, será donde descubráis todos los dones que atesora vuestro espíritu, única forma de que él encuentre en sí mismo las armas necesarias para defenderse de los mil peligros que le acechan en su caminata.

12-352.14. ¿Podréis sentiros solitarios o abandonados si conocéis el secreto de la oración que os pone en contacto con la vida espiritual? ¿Os dejaréis vencer por las vicisitudes, llevando en vuestro ser la fortaleza de vuestro Maestro? No, discípulos amados; no debéis desconfiar ni debilitar en el camino de vuestra misión porque se dará el caso de que lloréis creyéndoos unos parias, sin daros cuenta que vuestras lágrimas estarán cayendo sobre el tesoro que lleváis en vuestro ser y al que no habéis querido contemplar.

12-352.15. Llenad desde ahora vuestro cofre, pero sabiendo lo que en él guardáis, conscientes de cuanto poseéis y de la aplicación de cada uno de vuestros dones.

12-352.16. No quiero que repitáis sólo con los labios, que sois herederos de mi reino, quiero que sepáis en verdad por que sois mis herederos y cuál es vuestra herencia.

12-352.17. Sólo quien conozca a fondo lo que lleva en su espíritu, sabrá dar a conocer mi obra; sólo el que esté consciente de cuanto sabe y posee, podrá permanecer firme ante las grandes pruebas.

12-352.35. Yo sé aprovechar el instante en que sorprendo a un hombre entregado a la meditación, al examen de su conciencia, o a la oración, para anunciarle que es llegada la hora de su resurrección a la vida verdadera. Es el momento en que el espíritu rompe las cadenas que le han atado al mundo y desde lo más puro de su ser deja escapar el grito de libertad, como el presidiario, que después de mucho tiempo de cautiverio, ve al fin abrirse ante sus ojos aquellas rejas que fueron su martirio; como el náufrago que después de luchar desesperadamente contra la mar embravecido, ve al fin en el horizonte la playa anhelada.

12-352.52. La mente no es capaz por sí sola de concebir el contenido de esta Obra. Precisa también de la sensibilidad espiritual y de la intuición para poder penetrar al fondo de mi Doctrina espiritual.

12-352.53. Esa es la razón por la que vengo enseñando la oración de espíritu a Espíritu a mis discípulos, porque sin esa forma de orar, no podrán los hombres conseguir por otros medios la iluminación de su entendimiento.

34) Orad hacia Mí con el pensamiento. No necesitáis lugar determinado para hacerlo y la posición de vuestro cuerpo es indiferente. Elevad en paz vuestro pensamiento a las alturas y esperad entonces mi inspiración. E 142:37

Os digo que oréis, porque aquél que no ora, se entrega a pensamientos superfluos, materiales y a veces insanos, con lo cual, sin darse cuenta, fomenta y alimenta las guerras homicidas; mas cuando oráis, vuestro pensamiento, como si fuera espada de luz, rasga los velos de oscuridad y los lazos de la tentación que hoy están aprisionando a muchos seres, satura de espiritualidad el ambiente y contrarresta las fuerzas del mal. E 9:25

Los enfermos desearían tocar mi túnica como en el Segundo Tiempo, para que su fe los sanara. Y Yo os digo: ¿Por qué no tocáis mi Espíritu Divino con vuestro pensamiento limpio, con vuestra oración fervorosa? Obtendríais todo lo que vuestro espíritu y materia necesitaran. E53:28

Hoy no vengo a deciros que os postréis en tierra; no vengo a enseñaros a que oréis con vuestros labios o que me claméis con palabras floridas en oraciones hermosas en lo material.

Buscadme con el pensamiento, elevad vuestro espíritu y siempre os haré sentir mi presencia. Si no sabéis hablar con vuestro Dios, me bastará el arrepentimiento, vuestro dolor, vuestro amor.

Éste es el lenguaje que Yo escucho, el que Yo entiendo; el lenguaje sin palabras, el de la verdad y la sinceridad. Ésa es la oración que he venido a enseñaros en este Tercer Tiempo. E 358:53

Voy a enseñaros una forma de prepararos para que vuestras obras de cada día estén inspiradas por nobles sentimientos y para que las vicisitudes y dificultades no os detengan ni os hagan retroceder:

Cuando abráis vuestros ojos a la luz del nuevo día, orad, aproximaos a Mí a través del pensamiento. Formad entonces vuestro plan ya inspirados con mi luz y levantaos a luchar, proponiéndoos ser fuertes y no faltar un solo instante a la obediencia y a la fe.

En verdad os digo que no pasará mucho tiempo sin que os maravilléis de vuestra fortaleza y del resultado de vuestras obras.

Siempre que necesitéis un confidente, un amigo bondadoso, buscadme y depositad en Mí las penas que haya en vuestro corazón y Yo os aconsejaré el mejor camino, la solución que buscáis.

Si vuestro corazón se encuentra agobiado por los pesares es porque habéis pecado. Yo os recibiré y seré benévolo en mi juicio, fortificaré vuestros propósitos de enmienda y os devolveré las fuerzas perdidas. E 262:7-20

35) 12-348.16. Pueblo que habéis orado para que la paz sea restablecida y el dolor sea aliviado, vais a oír con júbilo el testimonio de viva voz de vuestros hermanos y comprobaréis el valor de la oración.

12-348.17. Hoy os hago oír mis consejos y prevenciones, porque el mañana van a haceros falta. Os pido que estéis unidos para que seáis fuertes y no haya en vosotros ni un solo punto vulnerable. Así como un padre que ve próximo su fin llama a sus hijos para que le acompañen en el postrer instante para darles sus últimas recomendaciones, así os hablo y os pido me prometáis amaros y comprenderos, fortaleceros en la virtud, para formar un solo espíritu que vele y ore por el mundo.

12-348.18. Os dejo un grande cargo, pero os doy paz y fortaleza. Vosotros mismos no podréis juzgar vuestros actos, pero Yo, el Juez, pesaré vuestras obras, recibiré vuestros frutos y al final os mostraré el resultado de todos vuestros afanes y desvelos.

12-348.19. Bienaventurados seáis los humildes, los que reconocéis que una voluntad superior rige vuestro destino; la atribuís a Mi Divinidad y me concedéis el derecho de disponer sobre vuestra vida, porque sabéis que Yo os doy siempre pruebas de mi amor a vosotros.

12-348.20. Sois el pueblo espiritualista en quien el Padre ha puesto su mirada para que despertéis al mundo, para que reciba la luz del Espíritu Santo.

12-348.47. Sed los hijos obedientes para que no caigáis en impostura, porque grandes acontecimientos habrá después de mi partida, mas vosotros despertaréis a los que duermen y no volveréis a caer en idolatría y en el momento en que os elevéis en oración, sentiréis mi fortaleza y recibiréis el efluvio de mi gracias; así os daré pruebas de que no estáis equivocados.

12-348.48. Mi mirada siempre estará atenta hacia vosotros, jamás os abandonaré, mi Espíritu estará cerca de vosotros contemplándoos en vuestra lucha y defendiéndoos de las acechanzas y peligros. Cumplid mi Ley, para que el hombre no se interponga en vuestro camino con sus leyes; si me agradáis a Mí, seréis gratos ante el mundo y sentiréis la fraternidad de todos vuestros semejantes. Ya es tiempo de que el mundo reconozca mi luz y no rechace a mis enviados.

12-348.49. Lleváis potestad para apartar de vuestros hermanos a los seres en tiniebla, para que vuestros semejantes no se arrebaten el hilo de la existencia.

12-348.50. Un instante dejaré que el mundo haga su voluntad, mas después se hará la mía en el Universo. Velad y orad ante el dolor que apura la humanidad, porque los años han transcurrido y el tiempo os ha sorprendido. Yo os he mostrado el camino por el cual debéis de transitar y os he entregado todo lo que habéis de menester, porque Yo he velado por vuestro espíritu. A él, le he alimentado con el pan de vida eterna, y le he despertado de su sueño para que reconozca su misión y sienta su responsabilidad dentro de mi Obra.

36) 12-346.18. En este tiempo nuevamente os he confiado una envoltura, para que vayáis restituyendo, para que os apartéis del pecado y de todas las tendencias del mundo, para que peldaño tras peldaño ascendáis a la montaña en donde os estoy esperando con mis brazos abiertos.

12-346.19. Yo os he enseñado la forma de elevaros en la oración para que os apartéis del pecado, que rechacéis las tentaciones, porque escrito está: La muerte del espíritu abolida quedará, porque Yo soy el Camino y la vida y llegará el tiempo en que os recuerde: “¿Dónde está ¡Oh muerte! tu poder? ¿Dónde está ¡Oh sepulcro! tu victoria?” Porque en verdad, el aguijón de la muerte es el pecado y aboliendo estoy en este tiempo al pecado, con la luz de mi Espíritu Santo.

12-346.20. Llegará el tiempo en que vosotros contemplaréis la cosecha de lo que vayáis sembrando entre la humanidad. En vuestras manos he confiado los instrumentos de labranza para que cultivéis la tierras y con los buenos frutos sea alimentada la humanidad.

12-346.21. Vengo a labrar vuestro corazón con el fino cincel de mi palabra y a iluminaros con la luz del Espíritu Santo. Soy el Maestro de Maestros que he venido para daros la enseñanza, para perdonaros, para conduciros por el camino de la verdad y cual Doctor de los Doctores también soy entre vosotros para sanar a vuestro espíritu de su lepra y apartarle su dolor.

12-346.22. Os doy mi enseñanza para que la pongáis en práctica, para que llevéis amor y pureza en vuestro corazón y aunque la tentación se acerque no encuentre cabida en vosotros, porque con mi luz y con mi amor, Yo os hago fuertes para que rechacéis toda flaqueza.

12-345.89. ¡Velad y orad, oh pueblo, porque así como la simiente de restauración, la semilla de redención está entre vosotros y muy cerca de la humanidad, la semilla que propaga la cizaña está también germinando grandemente en el corazón de mis hijos muy amados!

12-345.90. ¡Velad y orad para que la hoz se acerque! No está la hoz en la mano del hombre; está en la mía.

12-345.91. Yo permitiré que la mano del hombre lleve la destrucción, la muerte y la guerra, pero hasta un límite solamente. De ese límite la justicia, la perversidad, la ofuscación y la ambición de los hombres no podrán pasar. Vendrá entonces mi hoz y ella segará con sabiduría lo que sea mi voluntad, porque mi hoz es de vida, es de amor y es de verdadera justicia; pero vosotros, pueblo, ¡velad y orad!

12-345.92. Así quiero contemplaros y en la fuerza de vuestra oración he encontrado también motivo para perdonar. Por vuestra intercesión Yo me sentiré también conmovido en mi corazón, para detener mi justicia. En vuestras peticiones Yo encontraré bálsamo para llevarlo a los que lloran; en vuestra elevación de espíritu Yo encontraré también motivo para detener la destrucción que hacen los hombres.

12-345.93. ¡Por ello quiero que veléis, por eso quiero que oréis, que perdonéis y que améis, oh Israel!

37) 11-336.31. Hoy en esta Era de grandes pruebas, sólo vuestra fe os hará salir triunfantes, y la oración ferviente, que es poderosa llave para abrir la puerta e iniciaros en vuestra jornada, os acompañará.

11-336.34. Sed sensibles a toda inspiración mía. Sed obedientes y sencillos. Dejadme manifestar a través de vuestros dones, dejadme llegar a vuestros hermanos por medio de vuestro ser. Que vuestros labios pronuncien mis palabras de consuelo al oído de los que sufren y expresen mi sabiduría. Ante los que necesitan luz. Que vuestras manos me sirvan para acariciar y vuestros ojos para mirar con caridad, con ternura o piedad.

11-336.35. Necesitáis saturaros de Mí para poder hacer las obras que os he enseñado y entonces sabréis que Cristo está derramando en todos los espíritus, su verdad esperando tan sólo su elevación para manifestar su amor.

11-337.37. Os bendigo, pueblo amado, porque hasta este día me habéis mostrado la fe y el anhelo de acercaros al perfeccionamiento de vuestro espíritu. La misión de Israel es orar por el mundo y enseñar; habéis crecido y os habéis multiplicado y de párvulos os vais convirtiendo en discípulos, para ir más tarde en busca de aquellos que en corto tiempo han de recibir la herencia de mi palabra.

11-337.38. La forma en que Yo he venido a manifestarme en este tiempo, es diferente a la del Segundo Tiempo, mas mi propósito es el mismo: Salvar a la humanidad, apartarla de ese torbellino que ha encontrado a su paso y del cual no ha podido librarse. La tentación se ha desatado con toda su fuerza y el hombre ha caído como un débil niño y ha conocido grandes penalidades; apura su cáliz de amargura y en medio de su confusión me clama, y el Padre ha estado con él. Todavía quedan en el cáliz las heces, mas Yo os ayudaré a soportar esos dolores, que son consecuencia de vuestra desobediencia. ¡Bienaventurados vosotros que me oís, porque seréis fuertes! Más ¿Qué harán los demás cuando ese gran dolor llegue a ellos? ¿Sucumbirá su espíritu por la falta de fe? La oración de Israel ha de sostenerlos.

11-337.39. Yo os quiero limpios, arrepentidos y vivificados por mi amor. Mientras habéis buscado vuestra salvación en el mundo, habéis sido débiles; cuando habéis elevado vuestra mirada a Mí pidiéndome, habéis recibido fortaleza; entonces, si sabéis en donde está el consuelo ¿Por qué no me habéis buscado siempre ¿Por qué no buscáis el amor para destruir el odio y así dar fin a las guerras? Yo sigo hablando al mundo y sólo Israel me oye y se hace responsable de mis palabras. En él dejo los cargos, mas también las complacencias espirituales.

11-337.40. En vosotros he puesto mi verdad y mi esencia para que deis a conocer mi palabra. No quiero contemplar en vosotros fanatismo, ignorancia o hipocresía. Quiero ver a mi pueblo libre, dentro de mis leyes, como una familia fuerte y sincera que sabe amar y tender la mano al necesitado, que comprende las vicisitudes que atraviesa la humanidad en este tiempo e intercede por ella. Os estoy preparando para que nunca digáis: "Padre mío, nos faltó la luz, el conocimiento y la fuerza para luchar en contra de la falsedad y las tinieblas".

11-337.41. Os he pedido un átomo de fe para hacer prodigios por vuestro conducto. Os he concedido pruebas de la potestad que os he dado. Habéis sanado al enfermo, porque lo habéis envuelto en vuestro amor, una palabra vuestra ha convertido a un pecador; habéis conmovido su corazón y la luz que ha penetrado en él, lo ha hecho reflexionar y al conocer sus faltas se ha arrepentido y lo habéis salvado. Consolad y dad paz, os he dicho, y a vuestro paso por los hogares habéis llevado la paz y de ella no sólo han alcanzado los seres que habitan este mundo, sino también aquellos seres espirituales, hermanos vuestros, me dan gracias por la luz que el pueblo de Israel ha esparcido por el Universo.

11-337.42. Mayores gracias alcanzaréis cuando os améis en espíritu y en verdad los unos a los otros, y os hayáis unificado en el cumplimiento de mis leyes de paz y buena voluntad. Cuando estéis preparados de esta manera, de vosotros brotarán leyes justas, espirituales. De entre vosotros surgirán gobernantes que harán cambiar la marcha de los pueblos, mas cuando Yo haya de señalar a uno de vosotros este cargo, tomadlo con humildad, sintiendo la gran responsabilidad que Yo pongo en vosotros y recordad a Moisés cuando dirigió con acierto al pueblo escogido, sus proverbios, sus máximas llenas de sabiduría y de justicia, e imitadle.

38) 02-035.01 Benditos sean los que me piden con humildad y fe para el progreso, de su espíritu, porque ellos recibirán lo que soliciten de su Padre.

02-035.02 Benditos los que saben esperar, porque a sus manos llegará mi caridad en el instante oportuno.

02-035.03 Aprended a pedir y también a esperar, sabiendo que nada escapa a mi caridad; confiad en que mi voluntad se manifieste en cada una de vuestras necesidades y pruebas.

02-035.04 El hijo tiene derecho a pedir a su Padre lo que esté dentro de su ley de justicia y amor, y el Padre a su vez, tiene el deber de atender al hijo.

02-035.05 Yo os digo que los que aquí en la Tierra acaten mi voluntad, cuando estén en espíritu gozarán de mi amor.

02-035.06 Cuando el peso de vuestra cruz os agobie, invocad a vuestro Cirineo y al instante vendré en vuestra ayuda.

02-035.07 Orad en los momentos de prueba, con una oración breve pero limpia y sincera, y os sentiréis confortados, y cuando logréis estar en armonía con vuestro Señor, podré deciros que mi voluntad es la vuestra y vuestra voluntad es la mía.

02-035.08 No sólo oréis cuando os encontréis atravesando por alguna prueba dolorosa, orad también cuando estéis en paz, porque entonces será cuando vuestro corazón y pensamiento puedan ocuparse de los demás. Tampoco pidáis solamente por los que os han hecho bien o por aquellos que no os hayan causado ningún daño, pues ello, siendo meritorio, no lo es tanto como si veláis por los que en alguna forma os hubiesen causado prejuicios.

02-035.09 ¿Pensad que Yo, vuestro Maestro, he sido Cirineo y Salvador de los mismos que ante Pilatos gritaron? ¡Crucificadle! ¡Crucificadle! También vosotros podéis ayudar a vuestros hermanos a llevar con resignación su cruz, con oraciones, pensamientos, palabras y aun en forma material; así podréis hacer más llevadera la restitución del que va agobiado bajo el peso de su dolor o de su lucha.

02-035.10 Este es un tiempo propicio para que seáis caritativos, por lo tanto, orad, pedid y trabajad, los campos son fértiles y os esperan.     

02-035.11 Pedid la paz para las naciones, atraedla con vuestras oraciones; enviad bálsamo a través de vuestros pensamientos y transmitid luz al entendimiento de vuestros hermanos. De cierto os digo que vuestras peticiones jamás dejarán de ser escuchadas y atendidas por vuestro Padre.  

02-032.10 Me he complacido al entregaros una heredad que no os pertenece solamente a vosotros, sino a toda la humanidad. Habéis recibido tanto, que estáis en el deber de dar a todo el que solicite, parte de ese caudal. Llevad la luz a vuestros hermanos que pagan sus faltas en el cautiverio, consolad a los enfermos, ungidles con vuestro amor como lo hice en el Segundo Tiempo y veréis derramado en ellos el bálsamo de mi caridad. Alentad a los tristes, dadles conformidad y fortaleza. Así practicaréis vuestros dones y os sentiréis confortados.

02-032.11 Tenéis cerca al mundo de los espíritus virtuosos que vienen en vuestra ayuda. Pedid con fe y respeto, y recibiréis sus beneficios. Llamadlos sin distinción ninguna, porque todos han sido preparados por Mí en igual forma, todos se han hecho dignos de venir en este tiempo en ayuda de la humanidad. Imitad su ejemplo y estad unidos a ellos en el ideal de progreso. He permitido a ese mundo espiritual que os enseñe y en la lucha que se aproxima, serán soldados invencibles y vuestro baluarte.

39) 02-034.52 Orad, mis hijos, con pensamientos de luz, de paz y de fraternidad y esas oraciones no se perderán en el espacio, sino que su esencia los conservará vibrando en lo espiritual y los conducirá al corazón de aquellos por quienes hayáis orado. Mas para que vuestra oración sea sentida por vuestros hermanos, no os familiaricéis con mi palabra, venid con la misma humildad y fervor de los primeros días, porque vendrá un día en que sintáis estremecido vuestro ser, y ese día será aquél en el cual os hable por última vez en esta forma.

02-034.53 ¿Para qué creéis que os llamé en este tiempo, multitudes? ¿Por ventura sólo fue para curar vuestras dolencias o para haceros recobrar la paz perdida? No, pueblo, si vine a levantaros a la vida verdadera, a encender en vuestro corazón la fe, a devolver a vuestra faz la sonrisa y a vuestro cuerpo la fortaleza, fue porque quise prepararos así para que pudieseis levantaros a la lucha; Pero veo que muchos pensando en sí mismos, asisten a mi cátedra sólo para buscar la paz de su espíritu, sin querer saber nada de la misión que les aguarda; otros, una vez que han recibido lo que deseaban, se alejan sin interesarse por estudiar y comprender el significado de mi doctrina.

02-034.57 Apartad vuestra pereza y aprovechad el tiempo precioso de que hoy gozáis, porque no sabéis si en los tiempos venideros tengáis calma para poder estudiar y meditar en mi palabra.

02-034.58 Orad como buenos discípulos y llenad vuestro corazón de nobles propósitos. No olvidéis que no he venido a distinguiros por razas, clases o religiones, para que doquiera que vayáis, os sintáis como en vuestra patria y a cualquiera que encontréis, sea de la raza que fuere, lo consideréis como lo que realmente es: vuestro hermano.

02-036.22 De cierto os digo, que si la mayoría de los hombres beben hoy el cáliz de amargura, es porque el soldado solamente se forja en el combate, y os estoy diciendo que se aproxima la contienda final, la gran batalla. No vayáis a cerrar vuestros ojos ni vuestros oídos en aquellos instantes, al dolor de vuestros hermanos, ni intentéis esconderos de la muerte, porque en verdad os digo, que donde los hombres de poca o ninguna fe vean el final, ahí estará el principio, donde crean ver la muerte estará la vida, porque Yo estaré presente para cubriros con mi amor y ayudaros a entrar en ese mundo que vais a restaurar.

02-036.23 De todo vengo a preveniros para que nada os sorprenda; vosotros buscad los medios de  prevenir y exhortar a los demás a la preparación, a la oración, a la enmienda y a la vigilia.

02-036.24 Recordad que Yo soy el Verbo del Padre, que la esencia divina que en esta palabra recibís, es luz de ese Espíritu Creador, que en cada uno de vosotros he dejado una parte de mi Espíritu.

02-036.32 La intuición y el presentimiento serán los que guiarán a aquellos hacia vosotros, vendrán en busca de vuestro testimonio y de vuestra paz, a muchos de ellos les bastará una palabra de las que Yo os enseñe, para levantarse al cumplimiento como verdaderos apóstoles del espiritualismo.

02-036.33 ¡Ay de este pueblo si no estuviese preparado para recibir al forastero con su corazón amoroso, porque de sus ciudades no quedará ni piedra sobre piedra, corno aconteció con Jerusalén!

02-036.35 Bienaventurado el que se prepara por que él me escuchará de espíritu a Espíritu.

02-036.36 Orad por vuestros hermanos de esta nación en que habitáis, para que sean pacientes con las pruebas y alcancen su purificación. Un gran destino espiritual ha traído este pueblo sobre la Tierra y para cumplirlo es indispensable que esté limpio, preparado y alerta.

40) 02-040.43 Esforzaos por lograr la verdadera oración, porque quien sabe orar lleva en sí la llave de la paz, de la salud, de la esperanza, de la fuerza espiritual y de la vida eterna.

02-040.44 El escudo invisible de mi ley le protegerá, contra las acechanzas y peligros, llevará en sus labios una espada invisible para abatir a cuantos adversarios se opongan a su paso; un faro de luz alumbrará su ruta en medio de las tormentas; un prodigio constante estará a su alcance siempre que necesite de él, ya sea para sí mismo o para beneficio de sus hermanos.

02-040.50 Uno solo de mis discípulos que haya desarrollado sus dones espirituales y que haya fortalecido su corazón en la práctica de la caridad, resistirá todas las pruebas a que la humanidad quisiera someterle, porque si ha logrado expresar con esencia y verdad mi palabra y ha convertido su corazón en venero inagotable de amor y caridad hacia sus hermanos, quiere decir que ha orado y por su virtud se encuentra en el sendero de la espiritualidad. Ese discípulo está preparado para dar testimonio de Mí.

02-040.51 Ahora que aún faltan algunos años para que termine mi manifestación bajo esta forma, guardad en vuestro corazón mi palabra y aprended de Mí. Si así lo hacéis en el camino de vuestra lucha, sabréis cuándo debéis hablar a vuestros hermanos y cuándo tendréis que doctrinar con vuestro silencio.

02-040.52 Llevaréis la confianza absoluta en mi ayuda divina y la fe inquebrantable en que lo que vais a hacer o a entregar; tendrá un buen resultado, porque estaréis cumpliendo con mi ley.

02-040.53 De esa confianza y de esa fe, dependerá la eficacia de vuestras palabras y obras.

02-040.54 No siempre podréis hablar, pero si en todas las ocasiones pondréis a prueba el desarrollo de los dones de vuestro espíritu.

02-040.55 Preparaos y bastará vuestra presencia en un momento de prueba, para que la luz brille en los entendimientos, la tempestad se torne en paz y vuestra oración espiritual hará el prodigio de que un manto de caridad y de ternura se manifieste sobre aquellos por quienes oréis.

02-040.56 Vuestra buena influencia será sobre lo espiritual y sobre lo material. No os concretaréis a luchar solamente contra elementos visibles, sino también contra lo invisible.

02-040.57 Si la luz de mi Espíritu ha iluminado al hombre de ciencia para que descubra el origen de los males del cuerpo, a lo que llamáis enfermedad, también os ilumina a vosotros para que descubráis con vuestra sensibilidad espiritual el origen de todos los males que aquejan la vida humana, así sean los que turban al espíritu, como a los que ofuscan la mente o atormentan al corazón.

02-040.77 Vengo a iluminaros con la luz de esta enseñanza, para que encontréis en vuestro espíritu los dones que la humanidad había despreciado desde los primeros tiempos, para que vuestro espíritu despertando de su letargo, iluminado por la luz de la conciencia, sepa rechazar las fuerzas del mal y alcance el pleno desarrollo de su evolución espiritual. Así como en el aire contaminado llega a vosotros el germen de una enfermedad, invisiblemente y en silencio llegan las malas influencias espirituales perturbando vuestra mente y haciendo flaquear a vuestro espíritu.

02-040.78 Sólo la oración podrá daros intuición y sensibilidad, fuerza e inspiración para sosteneros en la diaria y constante lucha contra el mal.

41) 10-278.17. Enseñad a orar, haced comprender a vuestros hermanos que es su espíritu el que debe comunicarse con su Creador, que comprendan que casi siempre sus oraciones son el grito de la materia, la expresión de la angustia, la prueba de su falta de fe, de su inconformidad o de su desconfianza hacia Mí.

10-278.18. Haced comprender a vuestros hermanos que no necesitan mortificar o lacerar Su cuerpo para conmover a mi Espíritu, para despertar mi piedad o mi caridad. Quienes se procuran sufrimientos y penitencias corporales, es porque no tienen la menor noción de cuáles son las ofrendas más agradables para Mí; ni tiene idea de mi amor ni de la misericordia de vuestro Padre,

10-278.19. ¿Creéis que sea necesario para Mi, ver en vuestros ojos las lágrimas y en vuestro corazón el dolor, para apiadarme de vosotros? Eso sería atribuirme dureza, insensibilidad, indiferencia, egoísmo, y ¿Concebís estos defectos en el Dios que amáis?

10-278.20. ¡Cuán poco os habéis preocupado por conocerme! Es porque no habéis educado a vuestra mente para que piense de acuerdo con el espíritu.

10-278.21. Os hablo mucho de la oración porque es necesario que lleguéis a descubrir todos los poderes y virtudes que ella encierra, porque ha llegado el tiempo en que vuestro espíritu cumpla en el mundo la gran misión a que ha sido destinado y es la oración el arma principal para su lucha.

03-081.43 No temáis a la miseria. La miseria es pasajera y en ella debéis orar imitando en la paciencia a Job. Volverá la abundancia y no tendréis palabras con que darme gracias.

03-081.44 Cuando la enfermedad os agobie, oh enfermos benditos, no desesperéis; no está enfermo vuestro espíritu, elevaos en oración a Mí y vuestra fe y espiritualidad os devolverán la salud del cuerpo. Orad en la forma en que Yo os he enseñado: espiritualmente.

03-081.45 Comprended que tenéis la luz de vuestro Maestro. Jesús sigue siendo el modelo perfecto que debéis imitar; ni antes ni después de El, podréis encontrar en el mundo un ejemplo igual.

11-333.61. Si sabéis comprender mi Doctrina, ella os ofrecerá muchas satisfacciones, muchas oportunidades de poderos elevar, Aprended a orar antes de tomar cualquiera determinación, porque la oración es la forma perfecta de pedir a vuestro Padre, ya que en medio de ella estaréis demandando luz y fortaleza para salir avante en la lucha.

11-333.62. Al orar, pronto llegará a vuestro entendimiento la iluminación que os permita distinguir con claridad el bien del mal, lo conveniente y lo que no debéis hacer, y ello será la prueba más palpable de que supisteis prepararos para escuchar la voz de la conciencia.

42) 05-123.54 Contemplo a muchos de vosotros ansiosos de paz y elevación, manifestando el deseo de una vida de espiritualidad y amor, y ese anhelo pronto será el grito de liberación espiritual en toda la humanidad.

05-123.55 Por eso, cuando escucháis que os anuncio el establecimiento de un reino de paz en vuestro mundo, ansiosamente preguntáis: ¿Cuándo se cumplirán esas profecías, Maestro? ¿Cuándo llegaremos a vivir todos los hombres en la moral y en la virtud? ¿Cuándo veremos el respeto mutuo entre padres e hijos y entre esposos? ¿Cuándo volveremos a ver inocencia en los niños, pureza en las doncellas, rectitud en los varones, dignidad en los ancianos, justicia en los jueces, magnanimidad en los gobernantes, en una palabra, amor entre los hombres?

05-123.56 Yo os bendigo porque empezáis a suspirar por todo lo que es bueno, bello y verdadero, mas os digo para que se acorte el tiempo de la llegada de ese reino, tendréis que velar, orar y luchar. Para esa lucha vengo a prepararos tanto de materia como de espíritu, porque si no he venido en contra de lo que en otros tiempos revelé, también tengo que deciros, que no vengo en contra de las leyes que rigen la naturaleza. vengo a entregaros mi amor para que podáis alcanzar la armonía con todo cuanto os rodea.

05-123.57 Comprended que lo que reprueba mi ley, es lo superfluo, los vicios, los abusos o excesos, así sea en lo material como en lo espiritual. Por eso os digo siempre que os profundicéis en la meditación de la ley, para que no caigáis en errores, en pasiones o en fanatismos.

05-123.58 Vosotros sois los canteros con que estoy construyendo el templo a la espiritualidad, a aquel en el cual me recrearé, y en el que vosotros recibiréis el pan de vida eterna.

05-123.59 Cumplid con mis leyes en la tierra y no tendréis por qué temer vuestra llegada al más allá; así como habéis visto la luz del mundo al llegar y así como sentisteis en la tierra la presencia de vuestros padres, así sentiréis la presencia de vuestro Señor en aquel valle que espera vuestro retorno. Y cuando hayáis penetrado en mi seno, escucharéis mi voz, diciéndoos: Hijos muy amados, he aquí a vuestro Padre, miradme, conocedme, amadme y luego contemplad la creación, porque quiero que sepáis que lo que es mío también lo es vuestro.

05-123.60 Discípulos, para llegar a mi reino, necesitáis recorrer la escala espiritual, que es el camino, habitando hoy una mansión y mañana otra, hasta llegar a la de los espíritus perfectos. Tened presente aquello que os dije desde el Segundo Tiempo: "En la casa de mi Padre hay muchas moradas".

05-123.61 Entonces orad y regeneraos, para que el dolor se levante de entre vosotros, y una vez libres de su carga, os entreguéis al trabajo del espíritu, que es la lucha por elevar vuestra vida, haciendo el bien, y sembrando de amor el camino de vuestros hermanos.

05-123.62 Bienaventurados los que se enmienden por amor a Mí y por dar buen ejemplo a los demás, porque ellos caminarán con firmeza por la senda que les he trazado.

05-123.64 Vosotros tenéis que dedicar vuestra vida a amar, servir y a sembrar caridad, para que entonces todas vuestras obras están encaminadas a un fin noble, tanto en lo humano como en lo espiritual.

05-123.65 Jamás veáis enemigos  en nadie, ved en todos los hombres, sólo hermanos, esa es vuestra misión; si perseveráis en ella hasta el fin, triunfarán la justicia y el amor en la tierra, y ello os dará la paz y la seguridad que tanto anheláis.

05-123.67 La vida es una batalla, más nunca llaméis enemigos a vuestros hermanos, ni mucho menos me pidáis que descargue mi justicia sobre vuestros opresores. Orad por todos y vuestra oración será luz y paz que se irá extendiendo minuto a minuto sobre el haz de la tierra.

43) 02-039.01. Yo soy la paz que desciende a vosotros, porque en el mundo sólo contemplo caos.

02-039.02 Velad y orad, haced el bien y con la práctica de la caridad destruiréis la guerra.

02-039.03 El árbol de la ciencia, según le cultivaron los hombres, se encuentra dando un fruto amargo a la humanidad, mas Yo voy a daros el agua cristalina del amor, para que la reguéis y veáis cuán diferentes van a ser los frutos que ese mismo árbol va a producir.

02-039.04 Antes de  que descubráis en mi enseñanza el secreto para cultivar el árbol de la ciencia, éste será azotado por fuertes huracanes que harán caer hasta el último de sus malos frutos y lo dejarán limpio.

02-039.05 Después de ese vendaval, comenzaréis a ver brillar en vuestro espíritu una nueva luz, la cual se reflejará en todas las sendas de vuestra vida.

02-039.06 Estáis viviendo el tiempo del juicio, recordad cuántas veces os he dicho que la hoz de mi justicia divina incansablemente corta la mala hierba.

02-039.07 Mi justicia toca lo mismo a la ciencia, que a las religiones o a los hombres del poder; nada quedará sin ser escudriñado por mi mirada o pesado en mi balanza. Desde el principio de la humanidad el pecado ha sido sentenciado a morir y mi palabra tendrá que cumplirse.

02-039.08 Vos pueblo, cuando miréis en la Tierra señales de estos acontecimientos, elevaos en oración a Mí, reunios con vuestra familia formando un solo pensamiento y enviad vuestro espíritu como mensajero de mi amor hacia vuestros hermanos necesitados de paz.

02-039.09 No dudéis del poder de la oración, porque si practicando la caridad no tuvieseis fe, nada podréis dar a vuestros hermanos.

02-039.10 ¿No os he enseñado que hasta los elementos desatados pueden escuchar vuestra oración y apaciguarse? Si ellos obedecen a mi voz, ¿por qué no han de obedecer la voz de los hijos del Señor cuando ellos se hayan preparado?

02-039.11 Desde el tiempo en que estuve con vosotros en el mundo, os enseñé a orar para que en los momentos de prueba, supieseis comunicaros con vuestro Padre, y tomando fuerza de El, cumplieseis con vuestra misión de amor y caridad entre la humanidad.

02-039.12 La oración es una gracia que Dios ha entregado al hombre para que le sirva de escala para elevarse, de arma para defenderse, de libro para instruirse y de bálsamo para ungirse y sanar de todo mal.

02-039.13 La verdadera oración ha desaparecido de la Tierra, los hombres ya no oran, y cuando intentan hacerlo, en vez de hablarme con el espíritu, lo hacen con los labios, empleando palabras vanas, ritos y artificios. ¿Cómo van a contemplar prodigios los hombres, empleando formas y haciendo prácticas que no enseñó Jesús?

02-039.14 Es menester que vuelva la verdadera oración entre los hombres, y soy Yo quien nuevamente viene a enseñárosla.

02-039.15 Bendito el que inspirado en su amor hacia los demás, les sirva de peldaño en su elevación hacia Mí, porque cuando él abra sus ojos para contemplarse a sí mismo, se verá cerca de su Padre.

44) 06-166.40 Yo os pregunto: ¿Queréis ser útiles y sentir que vuestra existencia también lo es? Aprended entonces de mi palabra, aquella que os di en tiempos pasados, aprended de ésta que hoy estáis oyendo, porque una y otra se complementan, pero no vayáis a creer, que con sólo repetir mis frases y mis máximas, ya habéis dado cumplimiento a mis enseñanzas, no, el que no sepa amar, no sabrá decir las divinas palabras y cumplir con lo que ellas os enseñan.

06-166.41 El amor es el principio y la razón de vuestra existencia, oh humanidad, ¿Cómo podríais vivir sin ese don? Creedme, hay muchos que llevan en sí la muerte, y otros que están enfermos tan sólo por no amar a nadie. El bálsamo que a muchos a salvado, ha sido el amor y el don divino que resucita a la vida verdadera, que redime y que eleva, es también el amor.

06-166.42 Por eso, párvulos que habéis oído esta enseñanza, os dice el Maestro: Desde este día empezad a amar; dejad que con ese sentimiento se saturen todas vuestras obras para con los demás y también que influya en las palabras y las oraciones que me dediquéis.

06-166.43 Sabed que la palabra que no lleva amor, no tiene vida ni poder. Me preguntáis cómo podéis empezar a amar y qué debéis hacer para que en vuestro corazón se despierte este sentimiento, y Yo os digo: Por lo que debéis empezar, es por saber orar. La oración os acercará al Maestro y ese Maestro soy Yo.

06-166.44 En la oración hallaréis consuelo, inspiración y fuerza, ella os dará la dulce satisfacción de poder hablar íntimamente con Dios, sin testigos ni mediadores; Dios y vuestro espíritu, reunidos en ese dulce momento de confidencias, de comunicación espiritual y de bendiciones.

06-166.45 Preparaos, discípulos, porque quiero manifestarme a vosotros. Todos me presentáis cuitas e inquietudes y Yo os digo: ¿Por qué teméis? ¿No habéis sentido mi mirada posarse llena de caridad sobre vosotros? ¿No os hace fuertes mi presencia? No queráis que repita mis palabras del Segundo Tiempo y que os diga que sois hombres de poca fe, que teniéndome tan cerca y diciéndome conocerme, no habéis confiado en Mí.

06-166.46 Siempre que elevéis vuestra oración y me busquéis, estaré con vosotros, mi palabra y los mandatos que os he dado en todos los tiempos, os darán mi lección a través de vuestra conciencia, haced acopio de fuerza y preparación. Llevad por doquiera esta palabra de vida a los corazones que han menester consuelo y luz, porque os he nombrado sembradores de la campiña espiritual.

06-166.47 Si vosotros habéis sido llenos de mis complacencias y lo que habéis recibido es un caudal inagotable de enseñanzas, debéis compartir con amor este conocimiento. Id a los demás menesterosos, a los que no tienen sobre la Tierra afectos, consideración o respeto. Buscad a los huérfanos, a las viudas, a los enfermos incurables, y prodigad caridad. Derramad este bálsamo espiritual que brota del fondo del espíritu y atended más a su espíritu que a su cuerpo.

45) 06-144.06 Pensad que un nuevo tiempo os espera, que mi palabra cesará y que os quedaréis solos con mi enseñanza. Entonces, si sabéis prepararos, sabréis hablar de Mí; mas si sabéis y caéis en tentación, si adulteráis mi palabra o no la interpretáis debidamente, entonces mi lección en vuestros labios no será sustento para vuestros hermanos.

06-144.07 Aún es tiempo de que oréis y os preparéis para vuestro cumplimiento. No esperéis que mi justicia os toque, no esperéis que el dolor y la guerra os azoten como aquellas naciones hermanas vuestras que están ensangrentando los campos y dejando desolados los hogares. Sostened con la oración a vuestra nación y no queráis verla destruida como lo fue Jerusalén. Cultivad con vuestras obras un jardín en el que las flores sean de perdón, de amor, de oración y caridad. Ese jardín comenzará en vuestro corazón y terminará en vuestro espíritu. Dedicad unos instantes del día a la meditación, dejad que se eleve vuestro espíritu para que mi inspiración llegue a vosotros. Mirad que no tenéis libros en vuestras manos y sólo por medio de esa inspiración podréis percibir la luz de este tiempo. Pensad que llegará el momento en que tendréis que dar testimonio de mi verdad y necesitaréis recurrir al libro que está en vuestro corazón. Aprended a leer en ese libro invisible para que no se turbe vuestra mente, sabed penetrar en vosotros mismos para que la voz de vuestro espíritu pueda brotar por vuestros labios.

06-144.08 Toda religión y toda secta se prepara por que presiente la proximidad de la lucha; entre ellas os encontraréis, mas debéis de estar preparados, porque buscaré vuestro entendimiento para manifestarme.

06-144.09 Hoy todavía os contemplo débiles, porque si a cambio de vuestra caridad recibís la ingratitud de vuestros hermanos, habéis llorado en silencio y me habéis dicho: "¿Esta es la cruz que habéis puesto en mis hombros?" A lo que Yo os contesto con otra pregunta: ¿Ya olvidasteis el ejemplo de Jesús entre los hombres? Cuando el mundo os hiera, no lo acuséis ante Mí, compadeceos de él; Yo cerraré vuestra herida.

06-144.10 Dejad que los hombres os contemplen pequeños, si sois humildes Yo os haré grandes de espíritu. Callad siempre que podáis, pero trabajad intensamente. Dad testimonio de Mí, que Yo también lo daré de vosotros.

06-144.11 Si vuestro espíritu experimenta la necesidad de elevarse, es porque hay instantes en que se siente extraño en este mundo, en que se siente como extranjero. Comprended que su verdadera patria, su casa, está en el más allá.

06-144.84 Vosotros, cultivad esta simiente y seguid adelante. La luz será vuestra guía y en seguimiento vuestro irán las grandes multitudes que Yo os confiaré.

06-144.85 Id en alas de la oración a difundir entre vuestros hermanos la luz. Penetrad en cárceles y hospitales y dejad ahí vuestro consuelo.

06-144.86 Si estáis cansados, venid a Mí que Yo os confortaré. No temáis, Yo soy el perdón, la clemencia y la verdadera justicia.

06-144.87 Yo soy el manantial que a torrentes se desborda sobre los campos en busca de simiente y de labriegos.

06-144.88 La tierra se encuentra preparada para que los hombres se apresten a elegir su parte de trabajo.

06-144.89 El campo os espera, cultivadlo con amor y pureza y cuando miréis que la buena simiente empieza a fructificar, destruid la mala hierba que pudiera estorbarle en su desarrollo. Dad muerte a todo brote de cizaña, y no caigáis en apatía porque no levantaréis buena cosecha.

06-144.90 Presentadme los campos cuando en ellos se vea brillar la espiga dorada y entonces podréis cosechar y enriquecer vuestros graneros para que la porción espiritual asignada a cada quien, no sufra hambre en su jornada.

46) 02-053.02 Os he enseñado a orar para que os libréis de riesgos y tropiezos, de acechanzas y tinieblas; os he dicho que hasta los elementos escucharán vuestra oración cuando sean desatados por mi justicia; pasarán sobre vosotros sin tocaros, porque supisteis orar con fe y limpidez.

02-053.03 De la escoria y del abismo levantaré a vuestro espíritu en este tiempo para que reconozca no sólo a vuestro Dios sino a vosotros mismos así como vuestros dones espirituales, pero antes tendréis que pasar por el crisol del dolor que os purificará, porque sin regeneración no podrán brillar vuestros dones en toda su intensidad.

02-053.04 Las pasiones humanas, son como una tempestad que azota vuestro santuario interior y sólo el que ora es fuerte para resistir las pruebas y el que vela está alerta para protegerse.

02-053.05 Cuando os hablo de templos y de santuarios, no me refiero a los recintos que en lo material levantáis, sino a vuestro corazón, porque donde quiera que vayáis, ahí estará el templo y presente siempre en él encontraréis mi amor.

02-053.08 Todos los medios para aprender y practicar os los he entregado ya, y no quiero que cuando lleguéis en espíritu ante mi presencia, os presentéis sin cosecha, pretextando que la dureza y la reaciedad de la materia no os dejaron cumplir vuestra misión, porque el que no venza sobre las tentaciones del mundo, no tendrá méritos para presentarse ante el Señor. Mucha fuerza tiene la materia en sus pasiones, inclinaciones y debilidades, pero el espíritu está dotado de una potestad superior y con ella podrá imponerse al mal.

02-053.11 El mundo os ofrece coronas que sólo hablan de vanidad, de soberbia, de falsa grandeza. Al espíritu que sabe pasar por sobre esas vanidades, le está reservada en el más allá otra corona, la de mi sabiduría.

02-053.13 Vosotros que escucháis mi palabra, amadla, estudiadla y ponedla en práctica. ¡Cuántos deseando escucharla no podrán oiría, porque no les fue dada esa gracia en este tiempo! Mas en verdad os digo que su eco llegará a todos y con más pureza porque no será la voz del hombre la que a ellos llegue, sino la esencia de la Divinidad.

02-053.22 ...Estoy tan cerca de cada uno de vosotros, que basta que con vuestro pensamiento me preguntéis algo, para que al instante recibáis mi respuesta. Nadie podrá reprochar al Padre que se ha alejado de sus hijos, porque como un pastor amoroso he velado siempre por todas mis ovejas y puedo deciros en verdad que ninguna se ha perdido ni se perderá, porque doquiera estoy Yo; en todo sitio existe mi luz y la vida y el amor de vuestro Padre palpita en toda la creación.

02-053.25 Pensad mis hijos, que tendréis que escalar la montaña llevando a cuestas una cruz de dolor, pero entended que la cruz que os ha de elevar, no será la de la restitución de vuestros pecados, sino la de vuestros sacrificios por los demás. A los hombres les digo que deben ser guías, defensores y guardianes de la humanidad, a las mujeres, a las madres les digo: orad por las grandes multitudes de niños sin padres, sin hogar y sin pan. Vuestras oraciones serán como las alas de la alondra que se abren para cobijar a los polluelos; mas en este instante, no sólo penséis en los vuestros, porque ellos tienen vuestra ternura, sino en aquellos que en la Tierra no tienen más que soledad y hambre de cariño. Orad por ellos. ¿Quién mejor que vosotras para comprender el frío, el vacío y la sed de esos tiernos corazones? Orad y pronto vendrá a ellos el pan, el albergue y el amor. Este es el tiempo propicio para hacer la caridad.

02-054.18 Orad y comprended mi palabra. No me pidáis por vosotros solamente, rogad por vuestros hermanos conocidos y desconocidos, materiales y espirituales.

02-054.33 ¿Veis por qué es necesario que escuchéis mis enseñanzas, como también es indispensable que las analicéis, que las sintáis y las pongáis en práctica? Velad y orad os he dicho, para que no os sorprenda el dolor, mas no habéis querido velar ni orar. Cuando las pruebas os han azotado, habéis creído que os he castigado o que os he abandonado. Es hasta entonces cuando os acordáis de orar, para pedirme que no os deje. ¡Ah, sí comprendieseis que Yo no os abandono y que sois vosotros los que os olvidáis de Mí! Debéis saber que no hay un solo segundo en que no os esté dando algo y que en cambio, vosotros muchas veces vivís toda una vida sin ofrecerme nada.

02-054.34 Os doy estas lecciones para que sepáis que siempre estoy con vosotros, que todo lo escucho y que todo lo sé, para que no rechacéis mis beneficios ni os sintáis solos y tristes en vuestras pruebas.

02-054.59 Venid a Mí, acudid al llamado amoroso que vuestro Padre os hace, para que alejados de las oscuras sendas del dolor o de la ignorancia, os llenéis de mi paz y de mi luz, y luego podáis hacer lo mismo con vuestros semejantes.

47) 02-055.01 La luz del Espíritu Santo vibrando está sobre todos los espíritus.

02-055.02 Bienaventurados vosotros que os disponéis a cumplir mis mandatos, porque siempre os sentiréis ayudados por Mí. Mas también os digo: no acalléis la voz de la conciencia cuando os señale vuestros errores, oírla, porque es mi voz. Si queréis agradarme, después de haber reparado vuestras faltas, elevad vuestro espíritu en oración y siempre me encontraréis esperándoos para daros la paz.

02-055.03 Cuanto más sintáis que os perdono, acercaos más al cumplimiento de vuestros deberes; de ese perdón no abuséis jamás.

02-055.04 Todos los que se levanten con el afán de elevarse espiritualmente, en el camino del cumplimiento a mi ley, se verán rodeados por grandes multitudes que les seguirán. Y si Yo os pongo al frente de una porción, no os enseñoreéis; Mirad que hasta los reyes en este tiempo han bajado de sus tronos para convertirse en servidores de sus pueblos, porque se acerca una era de igualdad y fraternidad para los hombres. Recordad que cuando os llamé, respondisteis con humildad y me dijisteis que seríais sumisos y que tomaríais con amor vuestra cruz para seguir mi huella con la que os marqué en el Segundo Tiempo el camino de vuestra evolución espiritual.

02-055.05 Si os preparáis, las grandes pruebas que se acercan a la humanidad, como los aires huracanados, serán para vosotros como leve brisa que venga a acariciaros; después brillará la luz de una nueva aurora y el sol os dará sus beneficios; mas si no veláis y dejáis que en vuestro corazón germine la hipocresía y os cubrís con la piel de oveja, mientras lleváis entrañas de lobo hambriento, encontraréis tropiezos y los abrojos del camino lastimarán vuestras plantas.

02-055.06 ¡Ay de vosotros si pueden más las malas inclinaciones, que las virtudes que lleváis en vuestro espíritu y si mi enseñanza no da frutos! Si no meditáis ni analizáis mi palabra, creyendo que estáis haciendo mi voluntad, mi luz os despertará, y al conocer toda la verdad, recordaréis que os he enviado al mundo para hacer obras benéficas.

02-055.07 Aunque quisierais huir de vuestro destino, no podríais hacerlo. Cuantas veces salgáis del camino, mi caridad volverá a traeros a él. Mi ley está escrita en cada uno de los espíritus y debéis obedecerla.

02-055.08 He mirado vuestra inconformidad con los gobernantes de las naciones, sin comprender que son instrumentos de los que me sirvo para doblegar y pulimentar a los pueblos. No habéis sabido uniros en pensamiento para ayudar al que he designado para que rija los destinos de la nación. Os oponéis y causáis división, cuando os he aconsejado unificación y acatamiento a mi voluntad. Amaos y que vuestra oración les prepare y ayude espiritualmente.

02-055.09 Unificaos Israel, escuchadme. Voy a someteros a grandes pruebas y no quiero veros llorar. Orad por los que no saben hacerlo, por los que se sientan débiles. Que no haya alegría en unos por el fracaso de otros, porque no sabéis si todos pasaréis por las mismas pruebas y cuando os toquen a vosotros, también debilitéis.

02-055.10 Rechazad la tentación, porque éste es el tiempo en que ese poder querrá multiplicar su cosecha, y sólo la oración y las buenas obras la apartarán de vosotros.

02-055.12 Para ayudaros en vuestra elevación, he preparado a mis hijos el mejor lugar porque quiero traeros cerca de Mí y daros mi paz; todo el que se sienta cansado, venid a Mí y tendrá reposo y fortaleza.

48) 04-085.01 Bienaventurados los que practican la oración espiritual, porque ellos sienten mi presencia, mas de cierto os digo que Yo recibo todas las oraciones, sea cual fuere la forma en que las elevéis a Mí. Atiendo a todo llamado y a toda súplica sin juzgar la forma, atendiendo tan sólo la necesidad con que me buscáis.

04-085.02 ¿Por qué no había de oír a quienes oran de manera imperfecta, sabiendo que todos llegarán a practicar la oración verdadera? Ahora os escucho a través de las diversas formas en que me hacéis vuestras peticiones, porque lo esencial es que me busquéis. Y en verdad os digo que no existe una oración que no sea escuchada por Mí, Yo sólo recibo la intención de mis hijos.

04-085.03 Vengo a enseñaros la verdad, a través de una doctrina perfecta. Tratad de practicarla y al orar, tendréis la sensación de contemplar mi luz y de escuchar mi dulce consejo.

04-085.04 Aún estáis lejos de haber alcanzado la perfección, mas id tras ella sin deteneros, soñad con lo elevado de vuestra misión y haced de la verdad vuestro ideal.

04-085.05 Pueblo: vuestra misión es la de abrir una brecha hacia la luz, conduciendo hacia ella a las multitudes que hoy se acercan y a las generaciones venideras.

04-085.06 Dejad que sea vuestra conciencia la que os guíe por esa senda, para que nunca permitáis que vuestro corazón vaya a ser tomado como un trono por la vanidad, porque trabajaríais inútilmente.

04-085.07 No desviéis vuestra vista de la meta luminosa adonde os dirigís; no os importen los tropiezos, los obstáculos o espinos del sendero, esas vicisitudes os harán desear más ardientemente la dicha de alcanzar el Reino de paz. Me preguntáis: “Maestro, ¿Es indispensable apurar el cáliz de amargura en esta vida para poder desear y merecer las delicias que vuestra caridad nos promete en la vida espiritual”? No, mis hijos, cuando esta Humanidad en su constante evolución espiritual, llegue a comprender el verdadero valor de las posesiones humanas, cuando comprenda que los goces y bienes de la Tierra son tan sólo un pálido reflejo de lo que es la felicidad en la vida espiritual, no tendrá necesidad de padecer en este planeta para alcanzar las delicias y goces espirituales, porque los hombres aprenderán a vivir sus alegrías y sus triunfos en el mundo, sin aferrarse a lo perecedero, y lucharán por conquistar con méritos espirituales la vida superior que inexorablemente les espera, la vida verdadera.

04-085.08 Humanidad, En esta Era debéis recoger el caudal de fe y de esperanza que habíais arrojado de vuestro corazón, para que con él ascendáis la montaña, cual si llevaseis encendido un faro en vuestro interior que iluminara vuestro camino.

04-085.09 El que viva de esta manera, el que camine por esa senda, será hijo del pueblo de Dios, no importa el lugar de la Tierra en que habite, la sangre que lleve o el idioma que hable. Ese será mi discípulo porque estará dando testimonio de mi verdad.

04-085.18 Ahora tenéis ante vosotros un tiempo de espiritualidad al que podéis llamar “El tiempo de la oración perfecta”, porque he llegado para enseñaros a comunicaros Conmigo de espíritu a Espíritu. Quiero que comprendáis que para que surja de vuestro espíritu su propio lenguaje, el idioma hoy desconocido por los humanos, pero que Dios y los espíritus conocemos y entendemos bien, es menester que abandonéis todo culto u ofrenda material. En esta Era podéis lograrlo, porque sabéis escucharme con humildad...

04-085.81 Sólo falta que tengáis fe en la vida, pero en esa vida superior que viene a ofreceros en esta palabra vuestro Padre Celestial.

49) 04-086.01 ¿En verdad me amáis pueblo? ¿Creéis estar verdaderamente ante mi presencia? Mostradme entonces vuestra atrición con verdadero propósito de enmienda. Quiero vivir en vuestro corazón para que más tarde podáis comunicaros conmigo de espíritu a Espíritu.

04-086.02 Cuando las vicisitudes de la vida se acumulan a vuestro paso, las tomáis como un obstáculo para vuestro progreso espiritual y así me lo decís, sin comprender que un camino sin pruebas, sería un camino en donde no tendríais ocasión de hacer méritos para alcanzar la restitución de vuestros yerros.

04-086.03 Si los rayos del sol os han quemado, venid a descansar bajo la sombra de este árbol divino, para que restauréis vuestras fuerzas y cobréis ánimo. Aquí os revelaré el poder del amor que redime, purifica y da paz; el amor os aproxima los unos a los otros y os acerca al Creador, para fundiros en la armonía universal.

04-086.04 Pensad en la dicha que experimentará vuestro espíritu, cuando en su interior escuche la voz de su Padre en cualquier sitio que se encuentre; probándoos así, que Yo estoy presto a mostrar mis grandezas a todo aquel que con la humildad nacida del amor, se acerque a preguntarme o a pedirme. Ese vivirá en Mí y Yo viviré en él.

04-086.05 A veces pensáis si será posible que el Espíritu de Dios habite en vosotros, a lo cual os digo que basta que observéis cómo a vuestro cuerpo no le falta un instante el aire que respira para poder vivir; así, de la misma manera mi Espíritu se infiltra en vuestro ser para que poseáis la luz y la fuerza del Padre, que son vida eterna.

04-086.06 Aquí me tenéis comunicándome y hablando por vuestra boca; esta es una prueba más de que Yo estoy entre vosotros y una lección también para los que dudan de que sea mi Espíritu quien se manifieste en esta forma.

04-086.22 En lo más íntimo de cada criatura existe una fibra de amor, que al ser tocada vibra. Es menester llegar a ella por el camino de la ternura y de la caridad, para que despierte y haga sentir al corazón algo de lo que Dios siente por cada uno de sus hijos: Amor.

04-086.23 ¿Quiénes serán los maestros que sepan encontrar en cada hombre el camino que conduce hacia esa fibra, que tanto oculta hoy la humanidad?

04-086.24 Aprended de Mí. discípulos, ved cómo mi palabra sencilla y humilde ha conmovido vuestro ser. Es que su esencia encierra el amor divino que es calor y vida para el corazón y para el espíritu.

04-087.06 La lección que os he dado para que en vuestra vida logréis atraer la luz transformando en claridad las tinieblas, os enseña a orar, a velar con fe y perseverancia en el bien.

50) 04-088.01 Cuán grato me es el canto de las aves y el perfume de las flores; más de cierto os digo, que más halaga a mi Espíritu vuestra oración, cuando llega a Mí envuelta en pensamientos puros y con firmes propósitos de enmienda.

04-088.02 Dudáis de llegar a tener la inocencia de una ave o la belleza de una flor, porque solamente os juzgáis a través de vuestra pobre indumentaria, o por algún defecto físico de vuestra envoltura, mas no miráis al espíritu, a ese ser dotado de belleza y gracia celestial. El espíritu es luz, inteligencia, amor, sabiduría, armonía, eternidad, y de todo esto carecen las aves y las flores. Buscad la belleza del espíritu, ella será en vosotros como un espejo que refleje fielmente la faz del Creador. No os afanéis tanto por vuestra belleza exterior, aunque si os digo que no descuidéis nada de vuestro ser.

04-088.03 La Limpieza del cuerpo no está en contra de la espiritualidad, mas no olvidéis que el espíritu está antes que el cuerpo. Recordad que ha tiempo os dije: "Limpiad el vaso por fuera y por dentro.

04-088.05 Cuando el corazón encierra buena fe y la mente se halla libre de prejuicios o de ideas confusas, la vida se aprecia mejor y la verdad se contempla con mayor claridad. En cambio, cuando en el corazón se lleva escepticismo o vanidad y errores en la mente, todo parece confuso y hasta la misma luz parece tiniebla.

04-088.06 Buscad la verdad, ella es la vida; pero buscadla con amor, con humildad, con perseverancia y con fe.

04-088.09 Son las lámparas de la fe las que iluminan al mundo y Yo quiero que vosotros seáis los portadores de esa luz. ¡Ah, si supieseis que con fe y buenas obras todo lo podríais obtener!

04-088.10 Haced acopio de armas espirituales, porque los malos tiempos se acercan, mirad cómo ha fructificado el mal en el mundo. Sobre tantos desórdenes y confusiones, está brillando la luz de mi Espíritu intensamente y penetrando en todos los pueblos de la Tierra. Nada podrá opacar mi luz; observad como a cada paso está tocando al espíritu del hombre, mostrándole la verdad como un camino seguro.

04-088.11 Es necesario que sepáis que esta vida os ha sido dada para que vuestro espíritu logre dar un paso hacia adelante en la escala de perfeccionamiento y adelanto, mas no basta que estas enseñanzas las conozca el espíritu, si al tratar de revelárselas a la carne no es oído.

04-088.12 En este tiempo los corazones son tierras áridas en las que el espíritu no ha podido hacer germinar su semilla, y es por eso que Yo, sabiendo hace mucho que la humanidad había de llegara este grado de materialismo, os hice la promesa de volver, promesa que estoy cumpliendo entre los hombres.

04-088.13 He llegado como el divino sembrador a buscar a vuestro espíritu perdido entre las sombras del pecado, para depositar nuevamente en él la simiente de amor y decirle que la siembre y cultive en el corazón que se le ha confiado.

04-088.14 Ved como es horrorizáis ante las noticias que recibís de las naciones en guerra, lo que os ha movido a orar. Y os digo, que está bien que oréis, pero además de ello, debéis hacer que la paz penetre en vuestro corazón, para que de él pueda brotar amor y caridad cuando queráis compartir con alguien esos dones.

04-088.15 Hoy tenéis la misión de hacer la paz entre los hombres, de llevarlos a la reconciliación, de inspirarles a amarse los unos a los otros, porque en el fondo de esa sublime misión existe una antigua deuda que tenéis contraída con vuestro Señor y con vuestros hermanos de los distintos pueblos de la Tierra. ¿Quién sabe lo que sembró en los tiempos pasados? ¿Quién conoce sus obras en vidas anteriores?

51) 04-089.62 Al que sienta el dolor de su semejante, al que viva las pruebas de su hermano le será concedido que con su oración y sus palabras, le sea levantada la purificación que pesa en aquellos por quienes interceda o sufra.

04-089.63 Si llaman a vuestras puertas los necesitados que no os encuentren impreparados, porque entonces vuestro espíritu no podrá dar testimonio de quien le envió a la Tierra a cumplir tan delicada misión.

04-089.64 Una nueva humanidad tiene que forjar vuestro espíritu, para ello tiene que luchar contra el mal que envuelve al mundo. Velad por la niñez, fortaleced en el bien a la juventud, porque las nuevas generaciones serán que continúen vuestras nobles obras.

04-089.65 ¿Creáis que mi mirada no descubre los abismos en que caen los que comienzan a vivir y los peligros que acechan a quienes no tienen armas para defenderse?

04-089.66 Pueblo, no os familiaricéis más con la perversidad, combatidla sin hacer alarde de pureza, tampoco os escandalicéis ante las faltas de vuestros hermanos. Sed discretos, atinados y oportunos en el hablar y en vuestras obras, y el mundo os oirá y prestará atención a vuestras enseñanzas. ¿Será menester que os diga otra vez, que antes de que entreguéis esta Doctrina, tenéis que vivirla?

04-089.67 Analizad mi palabra, discípulos, para que encontréis en ella la esencia. estoy convirtiendo en los primeros depositarios de esta revelación, la que mañana daréis a conocer al mundo.

04-089.75 Vengo revestido de paciencia; soy Maestro para el que viene buscando mi enseñanza; soy doctor para el que sólo busca la salud en Mí; soy indulgente juez para aquél que después de haber pecado mucho viene humilde ante mi Presencia, con la cerviz doblegado a solicitar mi perdón. Mañana, cuando hayan visto su deseo satisfecho, éstos mismos me buscarán como Maestro, mas será para que Yo hable por sus labios para enseñar al ignorante, vendrán ante el Divino Doctor, pero será para solicitar bálsamo y consuelo para los sufrimientos de sus semejantes y también se presentarán ante mi justicia para interceder por el que les haya ofendido.

04-090.40 A vosotros os corresponde estar orando y velando para ser siempre instrumentos de la luz y no servir nunca a las tinieblas; Yo tendré siempre ocasión de manifestar a esta humanidad incrédula y materialista, la verdad de cuanto he venido a revelarle.

04-090.41 Al igual que ayer, ahora dejo al hombre la libertad de su libre albedrío, para que pueda hacer uso del don de su voluntad y sepa venir a Mí por sí mismo.

04-090.42 Os he hecho libres, no para el mal, libres como el correr de las aguas, como el crecer de las plantas, como el cantar de las aves.

04-090.43 No incité en aquel tiempo a los hombres a que me llamaran o me buscaran, ni opuse resistencia cuando me rechazaron; dejé que hicieran su voluntad, para después hacer la mía por sobre todo lo creado. Con esto quiero deciros que os dejaré llegar a Mí haciendo uso de vuestra voluntad, porque cuando se trata de forzar en otro sentido a esa maravillosa fuerza que mueve a la humanidad, no se alcanza la perfección; por lo tanto hacer que vuestra voluntad sea la mía y llegaréis al final del camino, que es mí corazón de Padre.

04-090.44 Yo os llamaré como siempre he estado haciéndolo, sin cansarme nunca, y mi voz repetirá día tras día "Venid a Mí". Mas para que oigáis mi llamado, limpiad vuestro corazón, para que las fuerzas maléficas, contrarias a la virtud, a la pureza y al bien, no encuentren afinidad en vosotros y aunque vengan a tentaros no os hagan caer.

04-089.77 Velad y orad, para que no caigáis en tentación.

52) 08-216.09. Discípulos os llamo a cada instante para estimularos en la lucha, para apartar de vuestro corazón esa idea de inferioridad que en vosotros ha dejado la pobreza y las humillaciones, quiero haceros grandes en el conocimiento de lo espiritual, para que despertéis a los hombres a una vida superior, a una vida perfecta, en la que se enlacen armoniosamente la ley del espíritu con las que rigen la vida material.

08-216.10. No sois los únicos depositarios de mis secretos, ni los únicos dignos de una herencia espiritual, os digo esto para que nunca alardeéis de ser los más dignos o los más amados, y para que nunca germine en vuestro corazón la vanidad; si dejaseis que estos sentimientos creciesen en vuestro ser, estaríais en peligro de veros despojados de la gracia adquirida.

08-216.11. Humanidad: vuestro celo y amor os hará poseedores eternos de los dones del espíritu, quiero que seáis siempre humildes, celosos del bien, de la Ley y de la verdad, bondadosos, con la bondad del espíritu, que es superior a la del corazón.

08-216.12. Mi Doctrina es la luz de donde parten todas las sabidurías, conocimientos, revelaciones y ciencias, ella lo revela todo en forma sencilla. Cuando sea el espíritu el que guíe los pasos de la humanidad podréis comprobar que aquello que los hombres de ciencia lograron descubrir después de largo tiempo de estudio y de grandes sacrificios y tribulaciones, por la elevación espiritual, por la oración, por la meditación en Dios y por la inspiración en el bien, os serán revelados los secretos y abiertos los arcanos, en los que por otros medios, jamás hubiese podido penetrar el hombre.

08-217.69. Soy la bondad divina que se manifiesta a cada paso. Si no queréis elevaros buscándome espiritualmente y preferís deteneros a contemplar la Naturaleza, ahí en ella, también me encontraréis: El astro rey, cuyos rayos de luz, vida y calor, hablan de Mí, el aire que os da vida y que es mi propio aliento.

08-217.70. Mas cuando os elevéis espiritualmente a Mí, en vuestras obras o en la oración, percibís la gracia que existe en el más allá y un camino de luz que promete maravillas y revelaciones en el arcano celestial del Padre.

08-217.71. Vosotros tenéis conocimiento de estas bellezas que encierra la vida en el más allá, y por eso trabajáis con afán en la viña del Señor.

08-217.72. Quiero que exista amor entre los labriegos, que exista caridad.

08-217.73. No es pesado el madero que sobre vuestros hombros he puesto, no es imposible que podáis cumplir con la misión confinada a vuestro espíritu. Si confiáis en mi poder, contemplaréis lo imposible hecho posible a vuestro paso y comprobaréis que quien vive en obediencia a mis enseñanzas, cerca de Mí se encuentra.

53) 08-219.19. Orad, observad, meditad, dejad que mi inspiración os guíe, la reconoceréis siempre que os sintáis impulsados al bien y a la elevación, cuando de vuestro espíritu se eleve la salutación a su Creador.

07-175.60 Perseverad, multitudes, sedme fieles y veréis abatidos los obstáculos. Orad y trabajad cada vez con mayor verdad, pureza y perfección, para que en el desempeño de vuestra misión encontréis el consuelo y la fuerza necesaria para sobrellevar las vicisitudes de la vida. Sí así camináis, cuando menos penséis miraréis despejado el sendero y desaparecidos los tropiezos.

08-222.33. Levantaos, oh pueblo, preparaos en oración, para que vayáis con vuestro pensamiento, como alondras de paz a esa naciones y abráis las puertas de la luz, de la razón y de la justicia a esos pueblos. Os estoy preparando, pero antes he querido purificaros. recordad que para llegar a Mí, ¡Cuántas pruebas tuvisteis que atravesar y cuánta amargura azotó a vuestro espíritu y a vuestra materia! La enfermedad en unos, la miseria en otros, el desconocimiento de los seres queridos, su abandono o su partida. El dolor en todas sus formas, como un cáliz muy amargo fue bebido por vosotros para lograr purificaros. Vuestro corazón se abrió en medio del dolor que os estaba purificando para llegar a reconocerme y amarme.

08-222.34. Cuando llegasteis a Mí, conducidos por Elías, el buen Pastor, llegasteis muy humildes a preguntarme qué iba a hacer con vosotros, porque humildemente me pedíais que hiciera en vosotros mi voluntad. Y mi voluntad ha sido enseñaros el amor, el perdón y la caridad en todas sus formas. Para ellos os he dado dones, facultades y gracias.

08-223.04. El hombre ignora quién es, por lo que no sabe cuánto atesora en su espíritu. Se ha concretado a desarrollar sus facultades humanas, pero las del espíritu las ha ignorado por su falta de interés en lo que es elevado y noble.

08-223.05. ¿Cómo podría la Humanidad descubrir las potencias que en sí lleva?

08-223.06. Ha sido menester que me aproxime a vuestro corazón para despertaros del profundo letargo espiritual en que estabais sumidos y recordaros que no sois tan sólo materia, que no sois pequeños y menos parias.

08-223.07. Al escuchar mi palabra, llenos de gozo me habéis dicho: Señor, ¿Es posible que existan tantos dones en nuestro ser? Entonces habéis comenzado a comprender algo de lo que sois y de lo que significáis en el Universo.

08-223.08. A veces ponéis en duda los dones de los que os he dicho que sois poseedores, y Yo os digo que vuestra duda proviene de que no los habéis desarrollado, por lo que no pueden manifestarse en la forma que vosotros quisierais.

08-223.09. Es cierto que hay casos en que con sólo la fe podéis realizar obras sorprendentes, pero debéis saber que fue mi amor el que os concedió aquel prodigio para alentar vuestra fe, aun cuando todavía no os encontraseis capacitados para llevar a cabo aquella obra.

08-222.37. Id a cumplid vuestra misión llenos de firmeza y de confianza en Mí, y haced todo aquello que no habíais hecho en tiempos pasados, para que dejéis concluida vuestra obra y podáis llegar por fin al cumplimiento espiritual que os aguarda.

54) 07-178.34 Os hice comprender que la adoración a mi Divinidad por medio de imágenes era imperfecta y que debíais abandonar todo fanatismo.

07-178.35 ¿Acaso ignoráis que la fuerza de vuestro Dios se limita para llegar hasta vosotros? ¿No os he dicho que cuando oráis, Yo desciendo a vuestro corazón para darle vida? ¿No os he enseñado, que cuando estáis limpios de corazón y espíritu, vengo a morar dentro de vosotros?

07-178.36 Esta era de luz no podríais haberla vivido antes, porque la poca evolución que teníais no os lo hubiera permitido, mas ahora que la vivís y la contempláis, os parece lo más natural palpar el cumplimiento de las profecías.

07-178.40 Mi enseñanza no es solamente conocimiento; es caricia y es también consuelo; mi caridad se extiende a todos los que sufren, a los que van derramando lágrimas, a los que van soportando injusticias. Ella conforta a la madre y a la esposa, cuida de la doncella, fortalece al mancebo y sostiene al anciano; viene a encender la luz de esperanza en esa dicha inefable que os aguarda a todos.

07-178.41 En esta era derramo mi gracia en vosotros, para que sigáis en el sendero de luz, y nunca sean el dolor ni las flaquezas bastante fuertes para apartaros de él.

07-178.42 En vuestro espíritu ya existe ansiedad por llegar a su verdadera patria, al mundo de paz de vuestro Padre. Aquí os habéis purificado en el crisol de la lucha, en las vicisitudes y pruebas, mas Yo os digo: Llegad con firmeza y resignación hasta el fin, porque si no existiese paciencia en vosotros, haréis más larga la jornada.

07-178.43 Por mucho que dure esta existencia, es transitoria y fugaz al lado de la vida espiritual que es imperecedera.

07-178.44 Presentid la grandeza de la vida que os prometo, para que no temáis perder esa materia que tanto amáis.

07-178.45 Yo haré que todos los seres que habitaron esta tierra se reconozcan en el más allá, se amen y vivan en paz. Entonces comprenderéis el porqué de la existencia que dejasteis con todas sus amarguras y pruebas a veces incomprensibles para el hombre.

07-178.46 Está tan cerca de vosotros la vida espiritual, que a veces os basta cerrar los ojos del cuerpo y abrir los del espíritu para poder contemplar las maravillas de aquel reino.

07-178.47 Estáis tan cerca del valle espiritual, que puede bastaros un instante para pasar de este mundo a aquél. En todo tiempo he hablado de estas revelaciones a los hombres por medio de mis profetas, quienes han testificado mi verdad; en este tiempo os hablo del único camino que conduce a mi reino y lo hago por medio de hombres y mujeres preparados por mi caridad.

07-178.48 Ved que no estáis solos en esta vida; si vivieseis con espiritualidad, podríais contemplar y sentir al mundo espiritual muy cerca de vosotros. Dejad que la verdad y la grandeza de ese mundo se reflejen en todos los actos de vuestra vida.

07-178.49 Dedicad siempre los instantes de vuestro pensamiento más puro al Padre que está en los cielos, para que lleguéis con firmeza e iluminados por la luz de vuestra conciencia al tiempo en que penetréis en comunión directa con mi Espíritu, que será después de 1950, cuando ya no me escuchéis en esta forma.

07-178.50 Sin elevación no podréis alcanzar esa comunión de vuestro espíritu con vuestro Creador. Haced vuestro el anhelo de elevaros a Mí y también consagradme algo del tiempo que aún viváis en la tierra, para que sea fácil a vuestro espíritu el paso de transición al más allá.

07-178.51 Ved cómo oyéndome han llegado a armonizar vuestros sentidos, corazón y espíritu. Materia y espíritu han meditado profundamente en el futuro la una conoce y acepta su final, el otro se regocija contemplando el horizonte sin fin que se presenta ante su vista. Mas, ¿Quién puede medir la distancia espiritual que tiene que recorrer para llegar a Mí, que soy la meta de vuestra perfección? ¿Quién puede saber por lo menos la hora marcada en el reloj de la eternidad para dejar su cuerpo en la tierra?

07-178.52 Vivid preparados, velad y orad. Acumulad méritos y no tendréis turbaciones, porque al dejar la materia, vuestro espíritu batirá sus alas y sabrá volar, como las avecillas cuando abandonan el nido para emprender el primer vuelo.

55) 07-179.19 Sentid mi amor y venid a Mí, hombres de buena voluntad, levantad vuestra faz y mirad a Cristo que ha vuelto entre los hombres cumpliendo su promesa.

07-179.20 Penetro en lo profundo de vuestro corazón y ahí recibo el homenaje sencillo de vuestro espíritu que me habla por medio de la oración y me presenta su propósito de seguirme, de practicar mis enseñanzas, de ser fuerte y mostrarse sereno ante las pruebas.

07-179.21 La respuesta a esa oración sentida y humilde, es la de ofreceros que siempre estaré con vosotros y que esta presencia os la haré sentir más clara en las horas difíciles por las que atraveséis.

07-179.31 Discípulos míos: Buscáis dentro de vosotros los pensamientos y las obras que sean agradables a Mí para alcanzar mi gracia y Yo que conozco vuestro amor y esfuerzo, os concedo lo que solicitáis. No son bienes terrenales los que me pedís, no ambicionáis tanto los goces perecederos como los que son perdurables; vais camino de la vida eterna, en donde descansaréis de vuestra lucha.

07-179.32 Saturaos de la esencia contenida en mi palabra y si hay dolor en vosotros, consolaos pensando que en él encontraréis una luz que siempre os estará señalando el de la vida eterna. Ese mismo dolor no permitirá que el espíritu duerma o se envanezca, será como rocío que refresque y vivifique el corazón.

07-179.41 Yo os bendigo, pueblo. Os he dado vida y os estoy alentando en el camino de evolución, porque os amo. Al hombre y a los seres inferiores les he dado los elementos necesarios para vivir. Todos vivís dentro de Mí y estáis sujetos a mi voluntad. Os he dicho que "la hoja del árbol no se mueve sin mi voluntad". Para vivir tenéis el aire que respiráis, el sol que calienta vuestro cuerpo, las aguas y los frutos que os alimentan; mas a vosotros que estáis dotados de espíritu, os concedo penetrar en mis arcanos para que conozcáis todo lo necesario para vuestra elevación espiritual. Vuestro espíritu no morirá, mientras que la naturaleza material hoy existe y mañana ya no será, porque la he formado para que sea sierva del hombre y después de cumplir su destino, desaparecerá.

07-179.42 La tierra, las plantas, los animales, pagan un tributo de gratitud a su Dios. Toda la creación se inclina y se somete a las leyes. Las fieras en la selva se aman, no matan a seres de su especie y si lo hacen es para alimentarse, respetan a la compañera, no se multiplican antes de tiempo, no se censuran. Y vosotros, hombres, hacéis todo lo contrario, porque tenéis libre albedrío y voluntad; mas Yo os he dado la conciencia y la ley para iluminar vuestro sendero. Despertad, abrid vuestros ojos a la luz de mi enseñanza, y si habéis de llegar a Mí, ¿por qué retardáis vuestro paso? No hagáis dolorosa la jornada. Dejad que el espíritu me busque, me ame y me comprenda y en su oración y práctica se fortalezca y se reanime.

07-179.43 Os preparo para que cumpláis con celo mi ley, y así podáis enseñar y ser báculo de vuestros hermanos.

07-179.44 Quiero que me améis como Padre y me miréis en la obra perfecta de mi creación. En el agua cristalina de los arroyuelos, en el verdor de los campos, en el aire que acaricia vuestras mejillas, en el firmamento sembrado de estrellas, no me neguéis, no me deis ese dolor.

07-179.45 Ved que me estoy derramando en esencia para alimentar vuestro espíritu; estoy sanando a los leprosos del cuerpo y del espíritu, porque así como el cuerpo necesita alimento para vivir, el espíritu necesita sustento espiritual, necesita amor, la comunicación con su Padre, el cumplimiento de los deberes. En esta armonía podréis vivir felices hoy en la tierra y mañana en la mansión espiritual.

56) 07-180.72 Cuando la comunicación del Señor se establece con sus discípulos, sentís infinito gozo en vuestro espíritu y aunque mi manifestación sea breve, os dais por satisfechos.

07-180.73 Quiero que esa paz y esa alegría que experimentáis al escucharme, podáis sentirla cuando en la oración me busquéis, para que cuando logréis esa elevación, vuestro pensamiento sea como un fecundo rocío que descienda sobre campos estériles.

07-180.76 Dentro de ese ambiente de tinieblas y turbación, haced penetrar vuestro pensamiento como un rayo de luz; con ello ayudaréis a vuestros hermanos a pensar con claridad en sus momentos de prueba. De esta manera cumpliréis con la misión que os he encomendado.

07-180.77 Sed fuertes para dominar vuestras pasiones y así no os inclinéis hacia un bando u otro. Es menester que vuestro corazón se inflame de caridad y fraternidad por todos, participando interiormente de las penas y miserias que afligen a esta humanidad. Así vuestro corazón latirá al compás del mío. Todo el bien que hagáis tendrá su recompensa, ¿No consideráis que será una compensación para vuestras oraciones la llegada de la paz entre los hombres?

07-180.78 Ved que no es un sacrificio el que os pido. No os estoy enviando a predicar entre aquellas turbas desenfrenadas, ahora sólo basta que limpiéis vuestro pensamiento para qué iluminéis con él la senda de vuestros hermanos.

07-180.79 Luchad, orad, velad, para que la tentación que tiene poder para presentarse a vuestro paso, revestida de las formas más atractivas, no vaya a desviaros de vuestras buenas intenciones y os aparte del cumplimiento. Aprended a luchar con ella y a vencerla; no durmáis porque ella luchará hasta el fin.

07-180.80 Vuestra lucha es más grande de lo que podáis imaginar, porque ese adversario es invisible, porque muchas veces buscándolo en muchas partes lo lleváis en vosotros mismos, oculto en vuestros sentimientos y en vuestras pasiones. Para esa lucha no existe mejor arma que la oración.

07-180.85 Velad y orad para que estéis fuertes; pero orad con el espíritu, para que lleguéis a alcanzar y a gozar la comunicación perfecta con el Señor. Cuando miréis que se ha realizado lo que recibisteis por inspiración en los instantes en que orabais, esa será la prueba de que tuvisteis un momento, de comunicación espiritual con el Maestro.

57) 07-181.13 Mi divino anhelo es el de salvaros y llevaros a un mundo de luz, de bellezas y de amor, donde vibréis por la elevación del espíritu, por la nobleza de los sentimientos, por el ideal de perfección; mas, ¿No descubrís en ese divino anhelo mi amor de Padre? Ciertamente, quien no lo comprenda así, debe estar ciego.

07-181.14 Algunos pretenden abarcarme con vuestra mente, creyendo así poder comprenderme; otros, más pequeños y materiales, quisieran verme en forma humana para creer en Mí, sin pensar que existe en su ser un sentido superior, a través del cual puede comprenderme, sentir mi presencia y mirarme; pero ese sentido sólo puede manifestarse a través de la fe y de la espiritualidad.

07-181.15 ¡Cuánto gozo dan a mi Espíritu los discípulos que verdaderamente buscan la elevación, porque ellos, aun siendo pequeños y torpes para el mundo, saben sentir mi presencia en su corazón, saben interpretar o comprender mis inspiraciones y aceptar lo que mi voluntad les concede!

07-181.16 Sed así, para que todos me sintáis y gocéis de mis bienes, porque Yo soy de todos. Ved que después de haber preparado los caminos con mi doctrina, dirijo mi mirada a vosotros, corto número de corazones que sois de los discípulos llamados en este tiempo para seguir mi huella.

07-181.22 Practicar la caridad es la misión más alta de vuestro destino; derramadla en obras, en palabras y aun en pensamientos, porque un pensamiento, dirigido con amor, lleva consuelo a vuestros hermanos.

07-181.23 Quiero que aprendáis a perdonar; os invito tomar mi cruz de amor y a seguirme. Escucho y recibo al que interiormente me dice: Señor, yo quiero seguir tus pasos.

58) 07-182.01 Pedid por la humanidad antes que por vosotros mismos. Ella es como un náufrago en medio de un mar de tinieblas y turbaciones, que en su confusión no encuentra el faro que ha de iluminarla para ponerse a salvo

07-182.02 Todo el que cree en Mí y observa mis preceptos, está dentro de un arca salvadora donde quiera que se encuentre, ya en el valle espiritual o en el mundo. El que ama en espíritu y en verdad, está Conmigo. Toda criatura tiene en sí misma los medios para salvarse y ellos son: La luz de la conciencia y la intuición del bien que palpita en el espíritu; son atributos que Yo os he concedido.

07-182.03 La oración es consuelo y báculo para el corazón en las horas de prueba. Para ser fuertes, debéis unificaros en mi ley y aun cuando os encontréis en distintos caminos, si practicáis mi doctrina espiritualmente, llegaréis a amaros y a comprenderos.

07-182.04. No todos los que han oído mi palabra creen en ella, y no todos los que dicen amarme, me aman en verdad. Para llamaros mis discípulos, tendréis que practicar mi ley y seguir mi huella.

07-182.05 Mi amor es igual para todos. ¿No habéis mirado que a nadie he negado la luz, el calor y el pan? Aun cuando las pruebas del espíritu sean grandes, mi protección no os abandonará jamás.

07-182.10 No olvidéis la oración por la paz del mundo, porque grandes desastres lo amenazan. Mas no queráis penetrar en mis altos juicios; dejad que Yo, con sabiduría, corte de raíz los malos árboles y toque con rigor las instituciones.

07-182.11 Vosotros orad y tan sólo ayudad a cuantos podáis. Ese tiempo está cercano y Yo os prevengo para que viváis alerta y contempléis el cumplimiento de estas profecías.

07-182.12 Cuando hayáis comprendido mi palabra, seréis todos como un rebaño y Yo, vuestro Dios, cual pastor, os guiaré hasta la fuente de la vida eterna, en la cual no volveréis a tener sed.

07-182.13 El Maestro es entre vosotros y me encuentro deseoso de dejaros preparados para el instante propicio.

07-182.27 Si sois sinceros con vosotros mismos, conoceréis la verdad, porque la encontraréis dentro de vosotros y en vuestros hermanos, si los amáis, si existe dulzura en vuestra mirada, si ponéis caridad en la palabra y en las obras. No veáis con sencillez la fe, con ese abandono y esa seguridad de que por fuerza se realizará el milagro. Recordad que tenéis que haceros dignos de tales beneficios.

07-182.28 La convicción de mi palabra y la fuerza de vuestra oración os preparan para alcanzar la fe y realizar grandes obras.

07-182.30 Pedid luz, que se os dará; quiero que haya comunión entre vuestro espíritu y el mío.

59) 07-182.64 Aprended a comunicaros conmigo de espíritu a Espíritu, con la oración sin palabras, la oración que es pensamiento, que es sentimiento; ésa es la que os acercará más ante mi presencia divina. Mirad que mañana tendréis que enseñar todas estas lecciones y ya es necesario que mis nuevos discípulos practiquen desde ahora lo que les ha venido enseñando mi doctrina. Si llegáis a enseñar con vuestras obras y a predicar con vuestros ejemplos, la humanidad se sentirá estimulada a imitaros y dejará de adorar dioses sordos y sin vida, para llegar a buscar al verdadero Dios viviente y eterno que sólo habita en lo espiritual.

07-182.65 La oración es la barca salvadora de todos los náufragos en este mar tempestuoso, porque el que llega a orar bien, se fortalece, se llena de fe, se siente superior a todas las pruebas y sabe esperar confiado la llegada de la paz.

07-182.66 Muchas de las lecciones que os he dado, están basadas en preveniros de los peligros que os acechan en los tiempos de mayor amargura, porque formaréis parte de mis huestes de seres espirituales. Por cada uno de vosotros irá una multitud de seres invisibles que serán los guardianes y los protectores. La misión de unos y de otros será la de unirse para alcanzar el ideal supremo de lograr la paz universal; y desde ahora os digo, que de esta armonía espiritual entre todos mis siervos, nacerá una fuerza que hará invencible a este pueblo.

07-182.67 Los pobres de espíritu se verán inspirados; los torpes de palabra y de entendimiento tendrán en su boca un torrente de palabras saturadas de verdad y de vida.

07-182.68 Ya os he advertido que habrá tropiezos en el camino, pero también os digo que el que se prepare podrá salvarlos. Sólo los que ahora duermen mientras Yo les estoy hablando, serán los que tropezarán, caerán y por fin llegarán a retroceder, juzgando que los escollos que a su marcha se presentan son insuperables.

07-182.69 Oración, meditación, serenidad y elevación, son bienes que ya deben de incorporarse a vuestra vida diaria como parte esencial de ella, para que así nada pueda sorprendemos.

07-182.70 Comprended por qué a través de todos los tiempos transcurridos os he venido repitiendo: "Velad y orad"

07-182.71 Ahora os ofrezco el pan que ha de alimentaros, es sin levadura, es de vida eterna.

60) 01-023.40 Todavía no lográis identificaros con aquel mundo de hermanos de luz; ni sabéis armonizar con ellos, ¿Por qué? Por vuestra falta de espiritualidad que no permite a vuestros sentidos percibir todos los llamados, los toques e inspiraciones con los que ellos quisieran guiar vuestros pasos en la Tierra.

01-023.41 Muchas veces confundís la espiritualidad con prácticas materiales que en vez de aproximaros hacia ellos, más bien os alejan. Creéis que al invocarlos es más eficaz el llamarlos con algún nombre que el atraerlos con una oración. Creéis que hay mejor preparación en vosotros si les invocáis encendiendo un cirio u orando en voz alta, y estáis en un error.

01-023.42 Ciertamente que ellos acuden a vuestro llamado, que interpretan vuestros deseos y os imparten su ayuda, porque su misión está inspirada en la caridad; pero aquella ayuda no la lograsteis con vuestra espiritualidad, porque entonces sí hubierais armonizado con vuestros ángeles guardianes, formando con ellos el pueblo de Dios que sabe cumplir con mi mandamiento que os dice "Amaos los unos a los otros".

01-023.43 De cierto os digo que mientras más limpios sean vuestros pensamientos y más sencillas y puras vuestras prácticas, con mayor claridad percibiréis la presencia y la influencia del mundo espiritual en vuestra vida y mayores los prodigios que de ellos recibáis.

01-023.44 No penséis que aquellos hermanos vuestros pueden mezclarse a vuestras obras impuras o asociarse a vuestros malos propósitos, ni manifestarse por vuestro conducto si no estáis debidamente preparados para recibirles.

01-023.45 Para alcanzar la espiritualidad, pueblo amado, debéis orar y tener fe.

01-023.46 La oración y la fe, harán el prodigio de que a vuestra mesa llegue día a día el pan, como a Israel en el Primer Tiempo le fue premiada su fe con el maná.

01-023.52 Mi Doctrina viene a enseñaros a armonizar con vuestro hermanos, ya sea que habiten en la Tierra o en el infinito valle espiritual.

01-023.53 Estos serán los aspectos de vuestra vida futura si perseveráis en la Ley, pues muy distinta será vuestra jornada si caminaseis fuera de la senda que os he trazado con mi palabra, porque entonces el hambre, las epidemias y las guerras que surjan en la tierra, no os respetarán, porque esas fuerzas destructoras, no encontrarán en vosotros nada que les detenga.

01-023.55 Forjad un pueblo con vuestra unión espiritual, cuya defensa contra vuestros enemigos, sea la oración. Ya podrán entonces desatarse los elementos, que este pueblo con su espiritualidad sabrá vencer todas las vicisitudes.

01-023.56 Levantaos, varones y mujeres; ancianos, jóvenes y niños; levantaos firmemente a caminar por la senda que mi palabra ha venido a trazaros en este tiempo que no es sino la reanudación del camino que en los tiempos pasados vine a trazaros con la huella de mi sacrificio en la cruz.

61) 12-361.01.Os encuentro orando y mi Espíritu se aposenta cerca de vosotros. Vengo a alimentarme de vuestro amor, de vuestra fe. He probado vuestros frutos y me son agradables, por ello os bendigo y os concedo la paz.

12-361.02. Vuestro espíritu ha sido probado en distintas formas por Mí y cuando habéis pasado el momento doloroso, os eleváis preguntándome si os he abandonado y muy pronto os habéis encontrado conmigo. En verdad os digo que no estáis solos y que vuestra fe os ha hecho vencer las penalidades y las grandes pruebas de este tiempo.

03-058.19 No permitáis que el santuario que he edificado en vuestro corazón, sea destruido por ideas profanas; vivid alerta, penetrad en oración para que las tempestades no os sorprendan.

03-058.20 Cuando escuchéis a los profetas de este tiempo a quienes llamáis videntes, que en sus mirajes os hablan de peligros y pronostican pruebas, elevad vuestro pensamiento a Mí, para pedirme fuerzas, para resistir, o luz para salvar aquel escollo, implorando mi caridad para todos vuestros hermanos.

03-058.21 Es tiempo de orar. Los hogares que viven en paz, deben orar por los hogares destrozados. Las viudas que han encontrado la resignación y consuelo, acompañen en pensamiento a las que van sin rumbo enloquecidas de dolor.

03-058.22 Madres que os recreáis al veros rodeadas de vuestros hijos, enviad vuestro consuelo a las que los han perdido en la guerra. No importa que vuestros ojos no vean el resultado, os bastará vuestra fe y que queráis compartir el dolor de vuestros hermanos, para que Yo envíe a aquellos por quienes oráis, paz, mi consuelo y mi caricia, el pan y el perdón,

03-058.23 Os he donado para que alcancéis por vuestros méritos la tierra de promisión.

03-058.24 Siempre os ayudaré en vuestra preparación para que podáis ser fuertes y os levantéis como buenos soldados de esta causa cuando se desate la confusión y se levanten pueblos contra pueblos y naciones contra naciones.

03-058.25 Hoy os digo, bienvenido sea el caminante que tiempo ha viene en pos de la luz divina. ¡Oh moradores pasajeros de este mundo, que hoy estáis aquí y mañana no sabéis a dónde vaya vuestro espíritu! De cierto os digo que no es la muerte la que os espere, sino la vida eterna, porque Yo no he decretado la muerte para el espíritu; mas quiero que en el instante de mi llamado os encontréis como las vírgenes fieles de mi parábola esperando la llegada del casto esposo con su lámpara encendida, para que en el instante de escuchar mi voz que os llama, podáis dejar el cáliz de amargura que habéis bebido en este mundo que nadie en esa hora os pueda arrebatar lo que con tanto dolor estáis a punto de alcanzar.

03-058.26 Aquí se cerrarán los ojos de vuestro cuerpo cansado de llorar, mientras los ojos de vuestro espíritu se abrirán a la vida verdadera, al traspasar los umbrales de le eternidad, allá donde vuestro Padre os espera con el galardón que os tiene prometido.