La Cruz

05-120.59 Si llegáis a considerar vuestra misión como una cruz, en verdad os digo, que sí lo es; mas Yo seré vuestro cirineo. Todo cuanto hagáis por el bien de vuestros hermanos, os lo devolveré convertido en luz para vuestro espíritu. Recordad a Cristo cuando ascendió a los cielos, una vez concluída su labor de amor y redención, lleno de gloria y majestad.

05-123.45 Comprended que si en aquel tiempo vine a hacer méritos por vuestra salvación, ahora serán los méritos que hagáis los que os salven y por medio de los cuales salvaréis a vuestros hermanos. Discípulos, ya que habéis tenido un Maestro que os enseñe con tanto amor la lección, ¿creéis que haya sido inútil mi sacrificio en cuanto hombre, e inútil la sangre derramada? En verdad os digo que no, porque la sangre del Cordero de Dios, simbolizando el amor divino, está fresca en la conciencia de todo espíritu. En aquel tiempo, cuando las turbas me condujeron al calvario, Yo cargué la cruz; hoy la llevará todo aquel que me ame y siga con humildad, y entonces Yo seré su cirineo en la dolorosa jornada y les enviaré a los ángeles custodios para que les den luz y fortaleza espiritual en la hora suprema.

 

EMEL 25

11. De vuestro destino no podéis huir, no podéis desconocer la misión que el Padre os ha confiado, porque vosotros mismos sois esos dones y ese destino y ¿acaso podéis huir de vosotros mismos? Nadie puede apartarse de sí mismo, por lo tanto, meditad este destino espiritual es la fase más bella de vuestra existencia, es la misión más alta y noble de cuantas el Señor os ha confiado, y es a la vez, la gracia, la dicha y la satisfacción más real e infinita que el Padre ha creado para vosotros..
12. Entonces, ¿por qué huir de tanta gracia, de tanto amor y de tanta vida.
13. ¿Por qué preferís los caminos inciertos del mundo, los engañosos placeres de la tierra, la rutina, la inercia, la monotonía de esta vida que más que vida es muerte?
14. ¡Hay que tomar la cruz! esa cruz que es de amor y paz, que es vida y sustento, que es la gloria de cada uno de vosotros, tomad vuestro lugar, vuestra misión, vuestro cargo con todo el amor que hay en vuestro espíritu, y entonces estudiad y meditad profundamente en la Obra del Padre.
05-124.20 A nadie parezca extraña mi enseñanza, ni pesada su cruz, porque en verdad os digo: Más difícil y pesada es la vida que lleváis en el mundo. Mi cruz de amor es el más dulce de los yugos.

05-124.22 Cuando de lo más profundo de vuestro ser surgió vuestra confesión en la que me dijisteis: Maestro, Tú eres mi Señor, fue la voz de vuestra fe la que habló y desde ese instante de iluminación interior, venís tras de mi huella, paso a paso, cayendo a veces y levantándoos de nuevo para seguirme. Cuánto goza el espíritu que siente sobre sí el peso de su cruz de amor. Sólo quien no la tome con amor, al llegar el momento postrero de su vida, tendrá que mostrarse inconforme e intranquilo, y en su impreparación llegará a veces a blasfemar ante su Señor, imitando al ladrón que a mi siniestra fue crucificado en el calvario. Esta vida terrestre es tan sólo una preparación, un peldaño, para llegar a la vida verdadera.

05-124.49 Ahora os toca tomar la cruz que antes dejasteis a otros; ahora debéis vivir vuestra propia pasión, para que alcancéis la más alta significación de vuestro espíritu. Vuestra misión es la de esparcir luz y paz entre vuestros hermanos como rocío fecundo y vivificante. No os recostéis a dormir. ¿Queréis acaso que las guerras desatadas en oriente, invadan también el occidente? ¿Queréis ver vuestro suelo teñido con la sangre de vuestros padres, hijos o esposos, y las mujeres tomando las herramientas del trabajo, para labrar el pan de cada día? ¿Esperáis ver cómo los caminos se convierten en calles de amargura?

05-127.43 Aprended a amarme espiritualmente, como Yo os amo, borrando con mi perdón vuestras manchas. Si esta vida en el valle de lágrimas es para vosotros un destierro, llorad y desahogad vuestro dolor en Mí y fortaleceos, porque vuestro espíritu se está purificando. Llevad vuestra cruz con paciencia y con resignación, dejando brillar en vuestro corazón la llama de la fe y de la esperanza.

05-131.19 A cada quien se le ha asignado una porción a la cual debe guiar o cultivar, y esa misión no queda terminada con la muerte material. El espíritu, lo mismo en la tierra que en el mundo espiritual, sigue sembrando, cultivando y cosechando. Los espíritus mayores son los que guían a los menores y éstos a su vez a otros en menor grado de desarrollo, siendo el Señor el que los conduce a todos hacia el aprisco.

05-131.25 ¿Después de estas enseñanzas, será posible que alguien siga esperando que la muerte le venga a librar de su cruz, o habrá quien tema que ésta le venga a arrebatar su siembra?

05-131.52 Es tan llano el camino y tan liviano el peso de la cruz, cuando ya hayáis aprendido a vivir, que os parecerá fácil cumplir con vuestra restitución; mas para aquel que lleva cargas pesadas y arrastra cadenas por el mundo, le parece que es imposible llegar a tomar el camino del Señor y seguir las huellas que El trazó.

05-133.41 ¿Quién podrá ir por esta vida sin llevar una cruz, ¿y quién será aquel que llevándola, no caiga a veces agobiado por su peso?

05-133.42 No olvidéis que Yo, vuestro Mesías, vuestro Redentor, también tuve mi cruz en la tierra y hube de caer una vez tras otra bajo su peso. Mas en verdad os digo, que la carne podrá doblegarse y caer agobiada bajo el peso del dolor, de la fatiga y de la agonía; mas el espíritu no quedará vencido, porque en cada caída, se levantará más alto, en cada queja, bendecirá su destino y de la misma muerte se levantará a la luz de la vida verdadera.

05-133.43 Cristo no desdeñó tomar su cruz; llevándola a cuestas hasta el calvario y al expirar en ella, os dio el ejemplo más grande de humildad y fue a la diestra del Padre.

05-133.44 Esa cruz fue la pluma con que escribí mi pasión en el corazón de los hombres.

05-138.17 ¡Cuánto han sufrido inútilmente los hombres en este mundo; cuánto han llorado sin alcanzar un galardón y sin recoger una simiente! En cambio, los que han sabido llevar con paciencia su cruz, cuando ha llegado el último instante para ellos, y han creído encontrarse en el fondo de un abismo, han abierto los ojos de su espíritu y se han contemplado de pie sobre la montaña.

06-169.55 La comunicación de mi luz a través del entendimiento humano ha sido para traeros la lección elemental y sentar las bases para la gran lección que luego vendrá. También he venido para haceros más liviana la carga de la cruz que cada uno de vosotros lleváis en la vida, cruz que cada uno ha creado para sí y en la que voluntariamente se ha crucificado.

06-169.56 A muchos que me han mostrado sus llagas y su cáliz de amargura, Yo podría decirles que nadie les ha llevado al Calvario, ellos mismos y por su propia voluntad han sido los que lo han buscado. También podré decirles que si en la hora suprema de la prueba saben llegar a Mí y saben llamarme, de ellos desaparecerán los clavos, las espinas, la hiel y el vinagre, para surgirá una nueva y mejor vida.

07-190.44 Cuando Yo os he señalado vuestra misión, os he dicho: "Tomad vuestra cruz y seguidme". ¿Por qué teméis perder las comodidades de la tierra? Me decís que amáis al mundo y que no podéis llegar al sacrificio y a la castidad que esta misión exige y Yo os prevengo diciéndoos: En cualquier edad, cualquiera que sea vuestro estado o condición, podéis amarme y servirme, sin dejar de cumplir con vuestros deberes.

07-203.36 Es verdad que lleváis sobre vosotros una cruz muy pesada y que pesan sobre vosotros los cargos, penitencia y juicio; si no cumplís, sentiréis mucho mayor vuestra responsabilidad.

07-203.37 Para este tiempo, la buena nueva debería haberse extendido y ser mucho mayor el número de mis discípulos. ¿En dónde están los enfermos que habéis sanado y los pecadores que habéis convertido? El cargo que os doy no es superior a vuestras fuerzas y capacidad. Vuestra cruz es semejante a la mía, cruz de abnegación, de sacrificio y de amor. Todo el que la tome con verdadera comprensión, llegará a Mí con su corazón traspasado de dolor por la incomprensión de sus hermanos, pero en paz Conmigo y satisfecho de su obra.

07-203.48 Un corto tiempo os concedió mi palabra; el tiempo señalado por Mí se acerca y es menester que estéis unidos, guías y labriegos. Imitadme. Recordad que el Maestro para llevar a la culminación su obra en el Segundo Tiempo, padeció y llevó a cuestas la cruz hasta el calvario. Sed humildes y aceptad vuestra misión. Vuestro dolor llega hasta Mí y vuestro llanto se mezcla con el mío, llanto de amor y de dolor por la humanidad.