ESPIRITU    Y    MATERIA
El espíritu es el ser mejor dotado de toda la creación; tiene belleza y gracia celestial; es luz, inteligencia, amor, sabiduría, armonía, eternidad. Y sin embargo lleva tres largas eras viviendo como si no tuviera nada, como si fuera un esclavo, y esta actitud de desamparo ha sido tomada por nuestro espíritu por su propia voluntad, pensando que no tiene derecho a nada, ignorando sus riquezas espirituales, llorando y dejando caer sus lágrimas sobre los tesoros que El Padre le donó.  Y esta ignorancia y este sentimiento de desamparo, lo ha llevado a depender en gran parte de su vehículo, que es su cuerpo, sin pensar o analizar que realmente su cuerpo o materia no tiene nada de sabiduría espiritual que ofrecerle.


A pesar del gran cuidado que Nuestro Padre ha tenido todo este largo tiempo, mandando mensajeros que nos enseñen, nuestro espíritu ha persistido en su ignorancia, dejándose llevar por lo que su corazón y su mente le aconsejan, sin analizar ni comprender, que su materia no conociendo lo espiritual nada puede enseñarle, y que es nuestro espíritu el que debe aprender a guiar a su materia.
Apenas ahora en el tercer tiempo es cuando nuestro espíritu se está dando cuenta de su realidad, apenas le está cayendo el veinte  y empieza a comprender que es un hijo preferido del Padre; que tiene dones, virtudes, fuerzas y potencias con las que tiene que empezar a trabajar, porque como hijo predilecto del Padre, tiene también grandes obligaciones consigo mismo y con sus semejantes.
02-035.50 Cuando el espacio se iluminó por vez primera con la presencia de los espíritus, estos titubeantes y balbucientes como niños, no teniendo la elevación ni la fuerza para sostenerse en las moradas de la alta espiritualidad, sintieron la necesidad de un báculo, de un punto de apoyo para sentirse fuertes y les fue dada la materia y un mundo material. Mas en su nuevo estado, fueron adquiriendo experiencia y conocimientos.


12-359.62. El Espiritualismo debe estar en todos y en cada uno de los hombres. Al espíritu vengo a hablarle para que se eleve en unión de su materia y ésta reciba de su propio espíritu, revelación e inspiración que pueda ser aplicada a él mismo y para beneficio común cumpliendo con la Ley universal de trabajar en bien de la humanidad.
11-327.05. Tiempos llegarán en que la mente y el corazón humanos purificados, acrisolados en la espiritualidad, sepan recibir por intuición la voz de su propio espíritu; sepan recibir con claridad y pureza, toda revelación que el espíritu haga a su envoltura.
02-053.08 Todos los medios para aprender y practicar os los he entregado ya, y no quiero que cuando lleguéis en espíritu ante mi presencia, os presentéis sin cosecha, pretextando que la dureza y la reaciedad de la materia no os dejaron cumplir vuestra misión, porque el que no venza sobre las tentaciones del mundo, no tendrá méritos para presentarse ante el Señor. Mucha fuerza tiene la materia en sus pasiones, inclinaciones y debilidades, pero el espíritu está dotado de una potestad superior y con ella podrá imponerse al mal.
12-340.30. En este tiempo vengo mostrando a vuestro espíritu amplios horizontes para que os apartéis de la materialidad y meditéis en todo el bien que podáis hacer a la humanidad.
12-340.31. Con mansedumbre y obediencia ejecutaréis mis mandatos y doblegaréis vuestra materia, para que unificado  espíritu y cuerpo, hagáis mi voluntad.
12-340.57. ¡Cuán grande es la dicha de vuestro espíritu cuando tiene dominio sobre la materia y se recrea con la luz del Espíritu Santo!
12-341.05. Cristo en su perfección, dominó la materia y por eso hizo el milagro de dar vista a los ciegos y hacer andar a los paralíticos. Era el espíritu que a través de la materia se manifestaba. Vosotros debéis evolucionar para que vuestro espíritu pueda dominar a la materia y manifestarse a través de ella.
03-078.12 Debo deciros que no creáis que le sea indispensable al espíritu el cuerpo humano y la vida en el mundo para poder evolucionar; pero sí le son de gran utilidad para su perfeccionamiento las lecciones que en este mundo recibe.
03-078.13 La materia ayuda al espíritu en su evolución, en sus experiencias, en su expiación y en sus luchas; ésta es la misión que le corresponde y lo podéis comprobar con esta manifestación de mi Divinidad a través del hombre de cuyo cerebro vengo a servirme, utilizándole como aparato para transmitiros mi mensaje. Comprended que no sólo el espíritu está destinado a lo espiritual sino que aun lo más pequeño dentro de lo material ha sido creado para fines espirituales.
03-078.14 Un recuerdo y un llamado he venido a hacer a vuestro espíritu para que él, sobreponiéndose a la influencia de lo material que ha llegado a dominarle, haga llegar su luz al corazón y al entendimiento empleando el don de la intuición.
03-078.15 ¡Esta luz significa para vuestro espíritu el camino de su liberación! Esta Doctrina viene a ofrecerle los medios para elevarse por sobre la vida humana y ser guía de todas sus obras, señor sobre sus sentimientos y no esclavo de bajas pasiones, ni víctima de flaquezas y miserias.
03-072.45 Si pudieseis contemplar por un momento a vuestro propio espíritu quedaríais asombrados de saber quiénes sois; os maravillaríais con su luz y sentiríais respeto por vosotros mismos. Mas si no podéis verlo con los ojos de vuestro cuerpo tened fe en él por sus manifestaciones y así no seguirá vuestra materia siendo una cárcel ni un obstáculo para su elevación. Pensad que vuestro espíritu como ser semejante al Creador está destinado a ejecutar obras dignas de Aquél que le dio la vida.
04-092.75 Velad por la salud de vuestro cuerpo, buscad su conservación y fortaleza. Mi Doctrina os aconseja que tengáis caridad de vuestro espíritu y de vuestro cuerpo, porque ambos se complementan y se necesitan para el delicado cumplimiento espiritual que les está encomendado.
04-102.04 Quiero que en este tiempo alcancéis tal sensibilidad en lo espiritual, que baste con que un pensamiento mío se refleje en vuestra mente, para que obedezcáis con verdadera mansedumbre.
04-106.15 Ser discípulo de Cristo no quiere decir que os apartéis demasiado de lo material; es decir que no conformándoos con apartaros de lo malo y de lo superfluo, os apartáis de vuestros deberes y goces materiales. Yo no os quiero fanáticos, ni esclavos de lo espiritual, cuando aún estáis en materia. El buen discípulo de Jesús, es aquel que sabe dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César.
08-230.48. El hombre está llamado a engrandecer su espíritu, está llamado a espiritualizar su existencia a medida que se eleve en busca de perfección.
08-230.49. Esta materia que poseéis, también está llamada a alcanzar espiritualidad, cuando eso sea, las condiciones de vida de la humanidad, cambiarán, de ella brotarán facultades espirituales, hoy desconocidas por los moradores del mundo.
08-233.30. Hoy os digo que materia y espíritu no son fuerzas opuestas, entre ambas debe existir armonía. Luz son mis revelaciones espirituales y luz son también las revelaciones y descubrimientos de la ciencia. Mas si habéis oído de Mí, que mucho censuro la obra de los científicos, es porque muchos de ellos, han tomado de la Naturaleza, su energía, sus elementos y fuerzas antes desconocidas, para fines perversos de destrucción, de odios y venganzas, de dominio terrestre y desmedida ambición
09-259.74 Contemplad, labriegos amados, que la tiniebla se extiende en la humanidad, el odio, la codicia y la vanidad y vosotros tenéis una grande potestad, sois los que debéis hablar de mi Obra, para que el enfermo, el leproso, el incrédulo pueda conocer lo que el Verbo Divino entregando se encuentra en este tiempo.
09-259.75 Sois la luz del mundo y brillando entre la humanidad, aún no os conocéis ni os reconocen los hombres.
10-288.18. El pensamiento y el espíritu, unidos para orar, crean en el hombre una fuerza superior a toda fuerza humana.
10-288.19. En la oración el débil se fortalece, el cobarde se reviste de valor, el ignorante se ilumina, el torpe se despeja.
10-288.20. El espíritu, cuando ha logrado armonizar con la mente para alcanzar la verdadera oración, se convierte en un soldado invisible, el cual, apartándose momentáneamente de lo que a su ser toca, se traslada a otros sitios, se liberta de la influencia de la materia y se entrega a su lucha de hacer el bien, de conjurar males y peligros, de llevar un destello de luz, una gota de bálsamo o un hálito de paz a los necesitados.
01-018.30 Vosotros necesitáis obedecer a la parte más elevada de vuestro ser que es el espíritu que mora en cada uno de vosotros, para dejar que se manifieste con claridad y encamine sus pasos hacia el fin para el que fue creado.
01-018.31 Decidme: ¿Quiénes sois? ¿Qué sois? ¿Quién creéis ser? ¿Qué sentís ser? ¿Acaso la materia que desciende al sepulcro o el espíritu que se eleva hacia la eternidad, hacia el infinito?
01-018.32 En verdad os digo que todo el tiempo de vuestra existencia estáis confundiendo vuestras sensaciones, necesidades, inquietudes y anhelos, sin saber cuáles son del espíritu y cuales de la materia.
01-018.33 El espíritu que verdaderamente conoce su destino, trasmite su vibración al cuerpo que anima para que lo ayude y participe en su misión; mas cuando llega el instante de dejar la envoltura en la Tierra, no siente tristeza, porque sabe que esa es la ley, ni le importa cómo muere el que fue su cuerpo, si de enfermedad, de vejez o destrozado. El sabe que su misión está antes que todo.
01-021.42 Vengo a enseñaros a conocer profundamente a vuestro espíritu, porque esa inmensa ola de materialismo que ha venido avanzando sobre la humanidad, tendrá que crear inmensas necesidades espirituales y es preciso que en el mundo exista una fuente de luz, en donde los sedientos de ella puedan calmar su sed.
01-026.06 La paz en el espíritu os habla de luz, de moral, de virtudes. El que no anhele llegar a ese estado de elevación, no sueñe con disfrutar de mi paz, porque aún está cautivo de las pasiones de la materia y de las falsas visiones de felicidad que le presenta el mundo material.
01-026.07 El que alienta en su interior un ferviente deseo de paz, hastiado de los placeres materiales, es el que busca la liberación de su espíritu, ansioso de alcanzar el fin para el que fue creado.
02-053.09 ¿Qué mérito tendría vuestro espíritu, si actuara dentro de un cuerpo sin voluntad y sin inclinaciones propias? La lucha del espíritu con su envoltura es de potencia a potencia, ahí encuentra el crisol donde debe probar su superioridad y su elevación, es la prueba donde muchas veces ha sucumbido por un instante el espíritu ante las tentaciones que el mundo le ofrece a través de la carne. Es tanta la fuerza que ejercen sobre el espíritu, que os llegó a parecer que una potencia sobrenatural y maligna os arrastraba al abismo y os perdía en las pasiones.
02-053.10 ¡Qué grande es la responsabilidad del espíritu ante Dios! La carne no tiene contraída esa responsabilidad; ved cómo llegando la muerte descansa para siempre en la tierra. ¿Hasta cuándo haréis méritos para que vuestro espíritu se haga digno de habitar moradas más perfectas que ésta en que vivís?
11-327.05. Tiempos llegarán en que la mente y el corazón humanos purificados, acrisolados en la espiritualidad, sepan recibir por intuición la voz de su propio espíritu; sepan recibir con claridad y pureza, toda revelación que el espíritu haga a su envoltura
12-355.10. Os he dado la Tierra por habitación temporal y al encarnar habéis formado parte de esta humanidad; mas para que seáis el timón de la carne, que dirija sus pasos y ella, como dócil barquilla deje conducirse en este gran océano, os he dado la luz en vuestro espíritu, para que sigáis atravesando la ruta que os he trazado, obediente siempre a las señales que os marcan vuestros destinos, hasta llegar al puerto que os espera.
¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!