ENSEÑANZA No. 364

12-364.01. Lleno de amor vengo hacia vosotros para iluminar vuestra mente, para sensibilizar vuestro corazón con mi palabra.

12-364.02. Recibo en este tiempo al que está escuchando esta enseñanza y al que está fuera de ella, al que se ha olvidado de Mí, como también a aquél que ha formado un santuario en el fondo de su corazón.

12-364.03. De gozo está el Maestro cuando contemple que sois los buenos labriegos que habéis exterminado de vuestros sembrados la mala hierba y habéis apartado de la semilla la paja para hacerme presente sólo la espiga del trigo dorado.

12-364.04. Los que así trabajáis, habéis cumplido con la promesa que hicisteis a vuestro Padre en el instante en que llegasteis ante mi presencia para confiaros la semilla y las parcelas. Por vuestra obediencia me hacéis presente la semilla multiplicada.

12-364.05. El número de mis labriegos se ha multiplicado, mas bienaventurados los que sepan sembrar y cultivar sus tierras porque ellos levantarán grande cosecha.

12-364.06. Mi voz de Padre va haciendo el llamado a todos los hombres, mas los que viven para los placeres mundanos han formado una barrera que impide a su espíritu escuchar mi llamado; el dolor será quien los despierte y les hará escuchar mi voz a través de la conciencia.

12-364.07. Quien obedezca mi Ley sabrá cumplir las leyes de los hombres y no tendrá tropiezos, ni barreras que le impidan trabajar dentro de mi Obra.

12-364.08. Si la Humanidad viviese dentro de mi Ley no sería esclava de sus pasiones, ni apuraría el cáliz de amargura.

12-364.09. Por su desobediencia ha convertido esta Tierra en un valle de lágrimas; por doquiera se escucha el ¡Ay! de dolor; no hay unidad de pensamientos en las sectas y religiones, ni hay fraternidad entre ellas.

12-364.10. He preparado a este pueblo para que manifieste, con la potestad y la sabiduría del Padre, el mensaje de paz, de luz y amor que ha de llegar a todas las naciones. Le he confiado una espada, un escudo y un estandarte para que luche incansablemente hasta que mi voluntad le señale el final.

12-364.11. Pueblo amado, preparaos y como en el Primer Tiempo emprended la caminata y salid de este valle para conduciros hacia la Tierra Prometida. Confías en Mí, porque como en aquel tiempo, las aguas de los mares se abrirán para daros paso, y en el desierto el nuevo maná no os faltará, ni las aguas que broten de la roca.

12-364.12. Cuando la humanidad practique mi enseñanza, apartaré de su camino la purificación dolorosa que se ha labrado.

12-364.13. Hoy desciende mi palabra entre vosotros. Israel, para ayudaros en vuestra evolución, para que podáis cumplir con la misión delicada que os he confiado, para que seáis ejemplo entre los vuestros y entre vuestros hermanos, porque el pueblo de Israel, en la unión de corazones y espíritus, será el ejemplo, será el espejo para toda la humanidad y ella ha de contemplar su propia faz reflejada en el espíritu de Israel.

12-364.14. Vengo iluminando vuestro entendimiento para que todos podáis dar testimonio de Mí con el pensamiento, palabra y obras. Porque vosotros sois los párvulos, estáis llamados a ser mis grandes discípulos y más tarde los maestros entre la humanidad, los buenos maestros de la Doctrina del Espíritu Santo, no los materializados, no los necios en las costumbres pasadas.

12-364.15. Por eso en este tiempo vengo a pediros espiritualidad, elevación, sencillez y pureza en cada uno de vuestros actos y prácticas dentro de mi Ley.

12-364.16. Elías se encuentra preparando espiritualmente al Universo, preparando al espíritu de Israel para mi próxima partida, para que vosotros quedéis fortalecidos y llenos de luz para la lucha que os espera; después de mi partida no caigáis en letargo ni vayáis a deteneros o desandar el camino andado. sino que ocupéis humildemente, dignamente mi lugar de Maestro. Vosotros con vuestra abnegación, preparación y elevación espiritual, con vuestro amor y caridad, os levantaréis a sembrar la semilla Espiritualista Trinitaria Mariana, por todos los caminos y sendas, en donde los corazones os esperan, en donde los brazos se abren para recibiros, en donde los espíritus sedientos y hambrientos de mi verdad y amor esperan la llegada de mis escogidos; porque pronto os levantaréis a despertar al mundo para no dejarlo dormir más, porque esta es mi voluntad.

12-364.17. ¡Oh, pueblo amado de Israel! Elías os ha ayudado a elevar vuestro espíritu; ha unido vuestros pensamientos y vuestra voluntad en uno solo. Ha reunido a todos los espíritus para que mi rayo bendito se pose en el espíritu mismo de Israel.

12-364.18. Elías camina delante de vosotros aderezando los caminos, preparando los senderos. El es quien os purifica, quien os ayuda a limpiar hasta la menor mancha de vuestro corazón, para que siempre vuestra conciencia se halle tranquila y despierta al servicio de mi Divinidad y al servicio de vuestros hermanos. El es quien os reanima en el camino cuando os contempla tristes y desfallecientes. El es quien os anuncia los peligros y os ilumina en los momentos de ofuscación y de tinieblas. Es Elías quien os consuela en los momentos de dolor y os va conduciendo paso a paso a un solo punto de reunión, un punto para el cual todos los espíritus están citados, que es el Más Allá y al cual llegaréis por medio de la elevación de vuestro espíritu, de la verdadera oración y el verdadero culto espiritual.

12-364.19. No temáis vosotros al juicio ni a la censura de los hombres. A Mí también en este tiempo me llevarán al juicio, a la discusión, al cadalso, mas no a la muerte; no será vencida mi Obra, mi luz ni mi verdad. El Espiritualismo que es mi Doctrina, no podrá morir, se seguirá manifestando a pesar de la incomprensión, de la desobediencia, de la ingratitud, de la incredulidad y de las vanidades humanas. Mi Divino Espíritu y mi Doctrina se seguirán manifestando y avanzando de corazón en corazón, de espíritu en espíritu, de pueblo en pueblo y de mundo en mundo, sin detenerse, porque no hay fuerza, no hay poder, ni ley, no hay barrera que pueda detener a mi Espíritu ni a mi luz, no hay sombra que pueda opacar mi luz universal, por tanto, Yo seré siempre luz, seré verdad, seré siempre Espíritu.

12-364.20. Pero como os he dicho: Sois mis hijos que os he convertido en mis discípulos, para que me imitéis y seáis a semejanza de mi Divinidad, para que podáis comprender plenamente a vuestro Padre que es Espíritu Santo. Pero lo comprenderéis por medio de vuestra espiritualidad, a través de esta Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana.

12-364.21. Pedid por los primeros y trabajad también para las nuevas generaciones, para los que vienen tras de vosotros, y si los primeros dieron el primer paso, vosotros daréis el segundo y los que vienen tras de vosotros darán el tercero y así, de generación en generación y de tiempo en tiempo, la humanidad se irá acercando espiritualmente más y más hacia Mí, hasta llegar a la verdadera elevación espiritual y al culto perfecto a mi divinidad. Mas os digo: No depende la paz del Universo de un corazón, ni de algunos corazones, ni el avance de mi Obra que es universal, que es espiritual. Todo depende de mi voluntad, pero en mi caridad, en mi amor infinito, os concedo Israel que toméis parte en mi Obra de perfeccionamiento espiritual, de pacificación universal. He querido daros parte de mi trabajo, mis hijos, en esta obra de amor, en esta lucha de la luz contra la tiniebla.

12-364.22. Pensad que el mundo os espera, que las naciones esperan a mi pueblo; que ese mundo que no encuentra el bálsamo, que no sabe el verdadero culto, ese mundo que no encuentra a su Dios, os encuentre a vosotros y que en vosotros me halle a Mí, me oiga a Mí y me contemple, porque quiero que vosotros seáis mi imagen, quiero reflejar mi faz y mi amor en vuestro propio espíritu y en vuestros actos.

12-364.23. No caigáis en fanatismo, porque no es eso lo que vais a enseñar. No caigáis en idolatría, porque no es eso lo que vais a entregar al mundo. Vais a entregar espiritualmente el agua que calme la sed, el pan que harte a los hambrientos, la vestidura que cubra la desnudez.

12-364.24. Me he comunicado en este Tercer Tiempo a través del entendimiento humano y aquellos que he agraciado como pedestales, han poseído uno de los grandes dones del Espíritu Santo: La comunicación de mi Rayo Divino a través de ellos para entregar mi palabra al mundo, y habéis contemplado corazones muy humildes, ignorantes y pequeños, por los cuales Yo he asombrado con mis palabras de perfección, de sabiduría, de salud, de gracia y fortaleza; con mi palabra que siempre es una mirada infinita que lee en vuestros corazones vuestro pasado, vuestro presente y vuestro futuro, y siempre que la habéis escuchado a través de los portavoces en este Tercer Tiempo, habéis sentido que el Maestro está con vosotros y que os está mirando, os está escuchando y está atendiendo hasta la última de vuestras súplicas, que está recibiendo vuestro cumplimiento y está juzgando cada uno de vuestros pensamientos palabras y obras.

12-364.25. En este Tercer Tiempo mi Espíritu Santo ha abierto las puertas del Más Allá plenamente, para permitir que mi mundo espiritual de luz, lleno de evolución, ansioso de cumplimiento, llegara entre vosotros a comunicarse a través del entendimiento humano, para conversar con la Humanidad, para explicar mi divina palabra y sanar las enfermedades espirituales y corporales con el fluido espiritual. Ese fluido con el que Jesús, vuestro Maestro, en el Segundo Tiempo sanaba a los enfermos, fluido de amor, de vida y de salud espiritual.

12-364.26. Mi mundo espiritual ha sido vuestro amigo, vuestro médico, vuestro hermano, pero un hermano perfecto, lleno de amor, de paciencia y de caridad.

12-364.27. Pueblo bendito de Israel; en vuestras manos he confiado el arca de la Nueva Alianza. Sois mis escogidos a quienes vengo a convertir en fuentes de aguas cristalinas para que en vosotros encuentre la humanidad el agua vivificadora.

12-364.28. En vosotros he derramado mis complacencias espirituales, sois mi templo en donde está mi luz y mi amor. Sois los, que llenos de humildad, tendréis que ir a levantar a las multitudes que han caído en el fanatismo y en la idolatría, a mostrar mi luz a los que han ocultado mi verdad y han adulterado mi Ley.

12-364.29. Pueblo: habéis creído en mi presencia espiritual porque me habéis sentido en lo más recóndito de vuestro corazón. Es vuestro espíritu el que ha evolucionado a través de los tiempos.

12-364.30. Os he hablado a través del pecador para enseñaros a buscar mi Reino, mas vosotros habéis materializado lo que pertenece a mi Obra. Habéis formado una escala que no es aquella de la cual os he hablado. Habéis materializado la cruz, que es símbolo de redención. La cruz donde el Cordero os redimió con su divino ejemplo, esa cruz, por mi voluntad desapareció de vuestros ojos materiales desde aquel Segundo Tiempo para que no os convirtieseis en los idólatras.

12-364.31. Desde el Primer Tiempo el Padre os habló través de sus profetas para que no cayeseis en tentación, y en idolatría. En el Segundo tiempo vine a través de Jesús para entregar a toda la humanidad mi Doctrina de amor y de verdad. No vine a enseñaros ninguna religión, porque las religiones han sido formadas por los hombres.

12-364.32. Desde el Segundo Tiempo os dije: Volverá a vosotros nuevamente y he cumplido mi palabra. Cuando más grande es el fanatismo y la idolatría, he aquí nuevamente a vuestro Maestro manifestado espiritualmente. Vengo a limpiar con mi palabra vuestro corazón y a darle elevación a vuestro espíritu para que alcance su salvación.

12-364.33. Bienaventurado aquél que habiendo recibido mi amor, mi paz y mi luz, sabe salvar al que perece y aún con su oración sabe iluminar a aquellos seres que moran el valle espiritual, aquellas fuerzas obscuras que no supieron recibir la luz del Espíritu Santo.

12-364.34. Sois humildes, pueblo escogido, mas Yo os haré grandes y sabios en el espíritu, para que deis la orientación y el consuelo a la humanidad. Yo os he hablado a través de distintos portavoces para que imitándome trabajéis por la regeneración de esta humanidad.

12-364.35. Vosotros sois el pueblo a quien he enseñado la espiritualidad, para que de esta manera deis fiel testimonio de vuestro Padre.

12-364.36. Llevad plena comprensión de mi Obra para que me rindáis culto de espíritu a Espíritu.

12-364.37. Ya no queráis permanecer en vuestro materialismo, ya no caigáis en las redes de la confusión y de la tiniebla. En este tiempo en que he venido a entresacaros el fango, del pecado, reconocedme por mi luz, por mi amor y por mi justicia.

12-364.38. No quiero que os dividáis ni que faltéis a mis órdenes.

12-364.39. ¿Por qué se ha desatado un torbellino entre vosotros? Por vuestra falta de preparación y comprensión a mi palabra. Cuando llegue el final de mi comunicación con vosotros en esta forma, quiero que estés unidos ante vuestro Maestro, con la satisfacción de haber cumplido con mis mandatos.

12-364.40. Preparaos, mi pueblo, y no os dejéis sorprender por los malos guías, no dejéis que ellos se presenten en su ley, porque contemplo que ocultan mi enseñanza y sólo dan a conocer la suya y se han levantado lucrando con mi Obra y la muestran llena de misterios y materialismos. Es mi voluntad que deis a conocer mi Obra con limpidez, con espiritualidad, porque esta Obra ha brotado de mi Espíritu y contiene la esencia de mi palabra para la regeneración de la humanidad.

12-364.41. Quiero que todos os levantéis a un verdadero cumplimiento y apartéis de mi Obra vuestras imperfecciones. Reconoced que desde el principio de mi comunicación a través del entendimiento humano, grande ha sido mi lucha para rescataros del pecado.

12-364.42. Aún contemplo a mis ovejas por diferentes caminos, mas Elías como faro luminoso os está reuniendo y congregando en un solo sendero. El está haciendo el llamado con campana sonora, a mi pueblo escogido, para que llegue al puerto de salvación.

12-364.43. En el Primer Tiempo el Padre rescató a su pueblo por medio de Moisés, él fue el escogido para que cumpliera con esa delicada misión. Fue obediente y lleno de fortaleza delante de vosotros, mas la incomprensión del pueblo no lo hizo debilitar un instante.

12-364.44. En el Segundo Tiempo vine como Verbo del Padre a humanizarme y manifestarme ante la humanidad.

12-364.45. Era un mandato del Padre y tenía que cumplirse. Era menester convivir con los mismos hombres, para entregarles mi Doctrina y mi verdad. Mi Verbo se manifestó en esencia, presencia y potencia para tocar y abrir la puerta de los corazones.

12-364.46. Yo siempre he hablado a la humanidad en intuición, en revelación, por medio de mirajes proféticos. Hoy, en este Tiempo, he venido en Espíritu en cumplimiento a las profecías, para que la humanidad se levante reconociendo la luz de la nueva aurora. Las señales fueron profetizadas desde el Primer Tiempo y éstas tenían que cumplirse en este Tercer Tiempo, en la Era del Espíritu Santo.

12-364.47. Vengo a hablaros con claridad para que nada quede oculto y si en el Primero y segundo Tiempos no os hablé de lo que ahora os estoy revelando, es que así fue la voluntad del Padre, porque Yo mismo he venido a dar cumplimiento a ni palabra y estoy dando testimonio de mi presencia a vosotros.

12-364.48. Las doce tribus del pueblo de Israel me rodean y Yo les entrego a todos mi palabra, para que llegado el tiempo os levantéis dando testimonio de mi presencia a la humanidad.

12-364.49. Levantaos en los últimos instantes de mi comunicación en esta forma, unificaos como un solo labriego, como un solo guía para que Yo parta con el regocijo en mi corazón por haber dejado a mi pueblo formando un solo cuerpo y llevando una sola voluntad.

12-364.50. Yo soy invencible ante el pecado de la humanidad y no podréis destruir con vuestras imperfecciones mi luz, mi amor, mi caridad, porque Yo estoy sobre todo lo creado y  no habrá fuerza por poderosa que sea, que pueda vencer mi sabiduría y mi poder; por eso Yo os hablo y os entrego amor para que me reconozcáis como Padre y para que me rindáis culto como dios.

12-364.51. Labriegos de mi campiña: Yo os confío mi palabra como buena semilla, para que al final de vuestro trabajo me la hagáis presente multiplicada.

12-364.52. Cumplid vuestra misión para que el Padre os cumpla las promesas hechas a vuestro espíritu. ¿Cómo queréis que os entregue lo que no merecéis? ¿Cómo queréis cosechar lo que no habéis sembrado? Antes tenéis que luchar y trabajar, No quiero que vuestra conciencia os reclame. Benditos seáis, mis hijos, porque comprendéis a vuestro Padre y queréis ganaros este galardón a base de esfuerzo y trabajo. tenéis que luchar por este ideal y si los hombres se sacrifican y hasta pierden la vida por un ideal material, así vosotros conquistad este ideal espiritual en donde no perderéis la vida, porque si perseveráis hasta el final, alcanzaréis la vida eterna.

12-364.53. Haced méritos para que lleguéis a la Tierra prometida y allí descanséis de la gran contienda.

12-364.54. Si dos o tres de mis escogidos se reúnen y elevan su espíritu a mi Divinidad, Yo estaré con ellos y los inspiraré; en cualquier lugar donde me invoquéis, Yo estaré presente, porque Yo os he dicho que todo ojo pecador y no pecador me verá y todos sentirán mi presencia.

12-364.55. Vosotros, labriegos, estáis bajo el árbol corpulento, porque sabéis que os espero con los brazos abiertos, sabéis que es a Mí a quien debéis mostrar vuestro cumplimiento, porque sólo Yo podré juzgarlo, porque esta causa a Mí me pertenece y Yo soy el único que puede premiaros o reclamaros. Mas vosotros tenéis confianza en vuestro Padre y sabéis que por más duro que sea mi reclamo, dentro de ese reclamo Yo derramo mi caridad y misericordia para vosotros; porque os amo y tengo caridad de vosotros y os entrego la fuerza para que podáis resistir el toque de mi reclamo. Cada uno de vosotros poseéis una parcela en mi campiña y en ella tenéis que sembrar y cosechar. Yo como Padre, recibo vuestra lucha, vuestro sacrificio y sufrimientos, veo vuestro llanto y os fortalezco con mi palabra para que sigáis adelante, siempre adelante hasta la eternidad.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!