ENSEÑANZA No. 338

11-338.01. Yo soy el camino y la luz que os va guiando. Soy el báculo que os sostiene y evita las caídas en vuestro camino. Soy el faro que ilumina vuestro sendero, fortaleciendo a vuestro espíritu con la paz de mi Espíritu Divino, aquietando las tempestades de vuestra vida para que estéis a salvo, para que no se detenga vuestro espíritu.

11-338.02. En mi palabra recibís la fortaleza, el calor y el sustento que vuestro espíritu necesita, para elevarse y luchar como el Maestro le ha enseñado.

11-338.03. Mi palabra ha servido, sirve y servirá a través de los siglos, de crisol para obtener la limpieza del espíritu y para su perfeccionamiento. Vuestro espíritu ha pasado por distintas etapas de evolución, mas no ha alcanzado aún el perfeccionamiento dentro de sus obras, en el cumplimiento de vuestra misión.

11-338.04. He venido en el Tercer Tiempo y me he comunicado a través del entendimiento humano con el fin de mostraros nuevamente el camino, preparándoos como los discípulos del Tercer Tiempo. Os he hablado en la forma más sencilla para que comprendáis mi palabra; os he hablado en sentido figurado y en parábolas, mas en cada una de mis lecciones he derramado su esencia en vuestro espíritu y os he manifestado el deseo que el Maestro siente por ver en cada uno de vosotros a un discípulo verdadero.

11-338.05. ¿Cuándo llegará el momento en que vuestro espíritu comprenda el perfecto amor que el Padre os ha brindado a través de los tiempos? En este tiempo es grande la lucha de vuestro Maestro entre la humanidad, para rescatar a todas sus criaturas, a todos los espíritus. Vengo a despertar a vuestro espíritu como se despierta la Naturaleza ante los primeros rayos matutinos.

11-338.06. Aunque mi palabra es sencilla, si la estudiáis, encontraréis en su fondo la grandeza y sabréis apreciar el valor de cada una de mis palabras. Mirad que estáis en una escuela donde os contemplo cual párvulos, discípulos y maestros. Según la escalidad que haya alcanzado vuestro espíritu, así recibís de mi palabra lo que os pertenece. El párvulo toma mi palabra sencillamente y la analiza, el discípulo toma de mi lección la parte que le corresponde y con ella se llena de virtud; el que está preparado como maestro, toma mi palabra, la analiza, se deleita con ella, siente en su espíritu el deseo de cumplimiento, de propagar mis enseñanzas, de practicar las virtudes y de desarrollar sus dones.

11-338.07. Queréis trasmitir mi palabra a vuestros semejantes, mas habéis encontrado que muchos de vuestros hermanos no están preparados; habéis tocado los corazones mas habéis encontrado cerradas las puertas y no han dado albergue a vuestras palabras y habéis sentido la herida por el desprecio de vuestros hermanos; mas sois bien aventurados porque de cierto os digo, así podréis comprender lo que siente vuestro Maestro al tocar el corazón de la humanidad y no encontrar el santuario preparado. Mas es grande mi amor por todos mis hijos.

11-338.08. Por eso os digo: No desmayéis en vuestra lucha, perseverad, que Yo os ayudaré y si en una ocasión encontrasteis las puertas cerradas, mañana los corazones se abrirán y recibirán mi palabra.

11-338.09. La humanidad es necia y se obstina en su pecado y Yo, en el amor, en el perdón para cada una de mis criaturas que morando están en la Tierra y en el Más Allá. Yo amo a vuestro espíritu, porque él es parte de mi mismo Espíritu, mas a vuestra materia Yo le proporciono lo necesario, para que sea el sostén del espíritu.

11-338.10. La tranquilidad y la paz de que gozáis sobre la Tierra es una bendición y una gracia que recibís de vuestro Padre. Mas también eleváis vuestra queja espiritual y me decís: "Señor, mi materia es pobre y harapienta" y de cierto os digo: ¿Creéis acaso que por ello Yo me encuentro lejos de vosotros? ¿Creéis que porque vuestra envoltura viste un harapo, la presencia de vuestro Dios no os acompaña?

11-338.11. El interés que tengo por vosotros es por vuestro espíritu y si vivís en este mundo resignados y conformes con vuestra pobreza, grande será la virtud que vuestro espíritu manifieste. Recordad que vuestro Maestro os ha enseñado la humildad y los méritos que el espíritu puede alcanzar a través de esta virtud. Sólo debéis tener en vuestros labios una bendición y un canto glorioso para vuestro Dios, porque de cierto os digo: El premio no está en la Tierra, discípulos amados, está en el Más Allá. Aquí no os daré la gloria, aquí no está el paraíso, aquí he preparado para mis escogidos una dulce restitución.

11-338.12. Bienaventurados los que sufrís con paz y resignación porque iréis dando pasos de firmeza en el camino. El Maestro os ha enseñado a no ambicionar las riquezas de este mundo, a no desear los tesoros pasajeros de esta vida y si vosotros moráis en una humilde cabaña pero vuestro espíritu sabe desarrollar los dones que a él le he entregado, podréis sentiros más felices que un rey o potentado de la Tierra en la mansión más lujosa.

11-338.13. Os he hablado en parábola para enseñaros a vivir en armonía con vuestro Padre en este planeta, para que sepáis cumplir sus mandatos porque en mi amor está escrito vuestro destino.

11-338.14. Esta vida os ha servido para que vuestro espíritu pueda alcanzar elevación con la resignación y con la luz que de Mí habéis recibido.

11-338.15. Habéis atravesado por distintas etapas de evolución; desde la primera habéis empezado a prepararos para llegar al cumplimiento de vuestra delicada misión; en la segunda habéis encontrado mayor progreso, mayor lucidez en vuestro espíritu; en la tercera habéis llevado mayor adelanto, mayor comprensión a mi palabra y mayor cumplimiento a ella. Llegasteis a la cuarta etapa y palpasteis aún más la gracia de vuestro Dios, el acercamiento de mi Espíritu hacia vosotros, y vuestro espíritu en ese gran gozo llegó a la quinta etapa en la que tuvisteis que llevar mayor desarrollo en vuestro cumplimiento; luchasteis y así llegasteis a la sexta etapa, nuevo cumplimiento, nuevo progreso y desarrollo de las virtudes que vuestro Dios os ha entregado, y así llegaréis a la séptima etapa donde contemplaréis el reino del Padre, en donde vuestro espíritu palpará la gloria de Dios y donde estaréis a la diestra de vuestro Señor.

11-338.16. Mi palabra desciende a inspirar a vuestro espíritu, porque Yo quiero que el mañana por medio de vuestra preparación os sigáis recreando con la presencia de mi Espíritu Divino, porque si preparados estáis, no os sentiréis en la orfandad, no sentiréis la ausencia de mi palabra, porque vuestro espíritu podrá comunicarse con mi Divinidad. Por ello quise que a tiempo os preparaseis, que practicaseis la oración y llevaseis la espiritualidad en vuestro corazón, para que mañana no os confundáis ni practiquéis la impostura. Yo quiero que sepáis elevar vuestro espíritu hacia Mí para que recibáis mi inspiración porque voy a convertir a cada uno de vosotros en mi pedestal.

11-338.17. Pedestal es la base donde descansa la luz y la fuerza de vuestro Señor, entonces vosotros, mis hijos, mañana seréis los verdaderos pedestales, los verdaderos portavoces de mi palabra. Preparados con el desarrollo de vuestros dones entregaréis mi palabra con toda limpidez, no quiero contemplar entre mi pueblo de Israel la ignorancia después de que este precioso tiempo de mi comunicación a través del entendimiento humano, haya pasado para vosotros.

11-338.18. Después de 1950 ¿Quién de vosotros desconocerá esta Causa divina? Si así lo hacéis, será por ignorancia y la ignorancia es la que estoy apartando de vosotros, porque el que está iluminado no retrocederá, permanecerá firme y progresará en el camino, mas el que no me haya comprendido reconocerá que fue el fruto de su impreparación, de su falta de fe y espiritualidad y por esa causa volverá a su idolatría y a su fanatismo.

11-338.19. Si contempláis imperfección en este camino, no la atribuyáis a mi Divinidad, Yo soy perfecto. Atribuidla a vuestro semejante que no se ha sabido preparar para guiaros con la perfección con que Yo os he enseñado.

11-338.20. Yo os he dicho: para mi Espíritu no hay nacionalidades, no hay castas ni linajes, no hay razas ni colores. Todos sois mis hijos y a todos he abierto mis brazos y a todos he recibido. He recibido al que ha llegado contrito y arrepentido ante mi palabra, al corazón que se ha pervertido, que trae consigo todavía la mancha de sangre en sus manos y lo he defendido de la justicia de la Tierra. ¿Por qué? Porque es mi hijo y si él ha sido el acérrimo pecador en la Tierra, si él ha matado, Yo le he perdonado y le he dicho: no volváis a pecar. Yo soy el perdón, pero este perdón Yo quiero que os sirva para siempre.

11-338.21. Quiero que dejéis vuestros caminos de maldad, que cada uno comprenda mi palabra y se arrepienta de sus errores; que seáis los pecadores arrepentidos ante mi presencia, que vengáis en silencio y no publicaré vuestros pecados, no os delataré mis hijos, os aconsejaré como el mas fiel de vuestros amigos. No toméis los frutos prohibidos en la Tierra, no toméis lo que no os pertenece, no hagáis obras que os deshonren en la vida. Sed el varón o la mujer que viva con toda honradez y rectitud, como Yo os he enseñado, que si una debilidad os hizo pecar, arrepentios ahora de vuestra falta. Dejad que mi caridad os limpie mas quiero que vuestro arrepentimiento sea de limpio corazón.

11-338.22. Enmendaos, regeneraos, que el Maestro os ha dicho en este tiempo: Yo vengo a servirme del pecador, pero no del obstinado, sino del pecador arrepentido y cuando os habéis arrepentido ¿Qué habéis recibido? Paz, tranquilidad espiritual, sosiego en vuestro espíritu, gracias y virtudes de vuestro Dios.

11-338.23. ¿Qué hombre es capaz de entregaros un momento de paz espiritual como Yo os lo vengo a entregar a cada instante? ¿Qué hombre os aconseja como Yo? Mirad que no hay nadie capaz sobre la Tierra que aderece vuestro camino con tanta certeza y virtud como Yo lo hago con vosotros y aún así, todavía queréis apartaros de este camino para ir en pos de nuevas aventuras.

11-338.24. Varones y mujeres que habéis sufrido la ausencia de vuestros familiares que han desencarnado, de los que convivieron con vosotros, os dieron tranquilidad y llenaron de amor vuestro corazón ¿No estáis conformes con que haya hecho mi voluntad en aquellos vuestros seres queridos? Las madres habéis sentido la pérdida de vuestros hijos, los hijos habéis quedado huérfanos en la vida, habéis perdido la presencia de vuestros seres mas queridos que fueron vuestros padres. Las esposa han visto partir a sus fieles compañeros Yo los aparté de vuestra vida, Yo les he hecho el llamado al Más Allá y ¿Acaso queréis intercalaros en mis altos juicios? No, porque debéis reconocer que sois pasajeros en este mundo, que si les he llamado, es porque para ellos tengo preparada una nueva vida. Mas la conformidad llega a vuestros corazones y si llorasteis la ausencia de los vuestros, ha sido por la debilidad de vuestra materia, mas vuestro espíritu que ha comprendido mi santísima voluntad ha sentido gozo.

11-338.25. El Padre os dice, sabed acatar cada uno de mis mandatos con amor, con conformidad y paz que un día no muy lejano también vuestro espíritu penetrará en el Más Allá y contemplará a esos espíritus que desencarnaron antes que vosotros. Todavía estáis habitando en este planeta y en verdad os digo: el mismo destino os espera, mas en esta vida llena de fuerza, la luz y la paz para que con rectitud sigáis viviendo en este mundo y cuando Yo os haga el llamado, vuestros ojos se abrirán a esa nueva vida e iréis a principiar un nuevo camino.

11-338.26. Bienaventurado aquél que preparado se encuentre porque saldrá de su purificación y contemplará en su camino una nueva vida.

11-338.27. Apartaos del mundo, elevad vuestra mirada hacia Mí y recreaos con mi presencia. dejad que mi palabra quede impresa en vuestro corazón para que seáis fuertes y no dejéis que la tentación os arrebate lo que con tanto amor Yo os he confiado. Cumplid la Ley para que seáis los verdaderos espiritualistas, porque habéis dormido a través de los tiempos y Yo he venido a despertaros y si tenéis propósito de estar conmigo, no sentiréis el peso de vuestras culpas.

11-338.28. Vengo en este tiempo a recibir el cumplimiento de mis labriegos y a dejar en su espíritu mi amor y mi ósculo de paz, la bienandanza espiritual. Quiero que seáis el espejo para los demás, para los que niegan mi presencia entre vosotros, los que no creen en mi comunicación a través del entendimiento humano.

11-338.29. Mi Mundo Espiritual os protege y es el báculo en vuestra vida, mas cuando penetráis en la tiniebla, ellos me hacen presente su llanto, porque os olvidáis que ellos son los que os custodian. mas vengo como Padre a daros el consejo, como Maestro la enseñanza y como Dios mi bendición y mi caridad, contemplo a los discípulos con la esperanza de llegar a Mí y os digo, que todo aquel que quiera estar conmigo deberá ser obediente.

11-338.30. Os he enseñado para que comprendáis y penetréis en la espiritualidad.

11-338.31. Mi manifestación a través del entendimiento humano va a finalizar, mas cuando comprendáis mis enseñanzas, os sentiréis unificados en pensamiento y en voluntad y os amaréis unificados en pensamiento y en voluntad y os amaréis el uno al otro.

11-338.32. Cortas son las albas en que aún escucharéis mi palabra por conducto del entendimiento humano y es menester que me comprendáis, para que llevéis la esencia de esta palabra en el fondo de vuestro corazón. Yo he venido hacia vosotros, mañana habréis de elevaros espiritualmente para llegar a Mí.

11-338.33. Después de la terminación de mi comunicación a través del entendimiento humano resonará en vuestro ser la enseñanza que he venido entregándoos. Sentiréis la nostalgia por la ausencia de esta manifestación y entonces lloraréis vuestro tiempo perdido si no supisteis aprovechar lo que en mi Doctrina he venido a entregaros.

11-338.34. Os hice el llamado en este tiempo, pueblo amado, para que llevaseis preparación y si vosotros desecháis esta oportunidad, dejaré que sigáis en vuestro propio camino y Yo, manso y humilde, seguiré vuestros pasos y cuando cayereis os levantaré dulce y amorosamente y después de vuestra larga caminata nuevamente os atraeré hacia Mí.

11-338.35. Os he levantado sobre un peldaño más alto del que se encuentra la humanidad; he dado progreso a vuestro espíritu para que a imitación de vuestro Maestro descendáis hasta la humanidad para levantarla como yo lo he hecho con vosotros. No miréis la paja en el ojo de vuestros hermanos sin antes mirar la viga que hay en vosotros. Comprended estas palabras, pueblo, porque la humanidad aún no las ha comprendido.

11-338.36. Vosotros formaréis mi templo, será la unión de los espíritus limpios, los espíritus de buena voluntad que aman y sirven a su Dios. Serán los espíritus de la luz que no albergarán más la maldad, porque las tinieblas no encontrarán cabida en esos espíritus, porque serán limpios cual los ampos de la nieve.

11-338.37. Yo os he dicho: estaréis formando parte de mis ejércitos que lucharán grandemente para librar a la humanidad de sus tinieblas y por vuestra obediencia llegaréis hasta la escala de perfección. Muchas buenas obras podréis hacer si sois mansos, humildes y llenos de fe en vuestro Padre, porque Yo me manifestaré por vuestro entendimiento, porque os he entregado grandes dones y me he derramado en vosotros en luz, gracia y sabiduría.

11-338.38. Os he enriquecido para que de esta riqueza entreguéis a los menesterosos, porque no seréis los egoístas que todo lo queráis sólo para vosotros, porque si así lo hiciereis quedaríais despojados de mi caridad.

11-338.39. Las profecías serán cumplidas y cuando la humanidad esté en su confusión, en su tiniebla, vosotros le mostraréis la luz y manifestaréis en vosotros mismos mi presencia.

11-338.40. Comprendedme pueblo, claramente os hablo, dulcemente os recibo, venid a saciar vuestra sed, Yo soy la fuente de agua viva, descansad en Mí que soy la paz y recreaos en Mí que soy la sabiduría perfecta.

11-338.41. Contemplad, humanidad, que es menester que el dolor sea con vosotros para que me sintáis, mas no culpéis a vuestro Señor de esas manifestaciones, culpaos a vosotros mismos. Cuando el sufrimiento ha llegado hacia vosotros, me habéis dicho: "Señor, ¿Por qué nos castigas?" Y no reconocéis el fruto de vuestras obras para decirme: "Señor, hemos pecado, perdónanos".

11-338.42. Cuando la humanidad sepa conducirse por mi camino, se habrá salvado y todos amarán a su Dios y Señor y se amarán los unos a los otros. Por eso os digo: almacenad mi enseñanza en vuestro corazón, llevad mi sabiduría en vuestro espíritu y entregadla a la humanidad por doquier de los caminos como Yo os la he venido a entregar, ayudadla a escalar, levantadla con la fuerza que he confiado a vuestros espíritus.

11-338.43. Os entrego calza en vuestra planta para que fortalecidos os encontréis y así penetréis por todos los caminos y entreguéis mi luz; iréis en mi representación porque he hecho un pacto con vosotros para que cumpláis con esta bendita misión y cuando lleguéis a Mí, me haréis presente vuestra cosecha.

11-338.44. Nuevamente me recrearé con vuestro espíritu, mostrándoos la enseñanza que tenéis que aprender porque tenéis que aprender porque tenéis que practicar lo que yo como Maestro he venido a enseñaros.

11-338.45. Me hacéis presente vuestra obediencia y el ahínco que lleváis en vuestro corazón para imitarme y eso os hace comprender mi palabra divina. Es mi voluntad que quedéis preparados para ser los verdaderos emisarios de mi palabra, para que la humanidad despierte y me sienta en el fondo de su corazón, para que contemple el camino y transite por él y esté en armonía conmigo.

11-338.46. Por diversas pruebas habéis pasado y en ellas no habéis sido débiles porque mi fortaleza ha permanecido en vosotros; Yo como Padre os aliento con mi palabra y os muestro el instante en el cual voy a confiaros la caridad que ha menester la humanidad. Iréis en representación mía, llevando a vuestros hermanos el pan de la vida y la luz de mi Espíritu Santo para que salgan de su oscuridad.

11-338.47. Yo me serviré de los espíritus que he limpiado y purificado, a los que he dado luz a sus ojos espirituales para que vean mi presencia en este Tercer Tiempo, a vosotros, que he preparado con mi palabra para que deis el testimonio de mi presencia en vuestro corazón.

11-338.48. Llegasteis menesterosos, sin bien alguno ante mi presencia mas Yo he preparado a vuestro espíritu, le he revestido con la luz de mi Espíritu Santo y he derramado entre vosotros mis complacencias para que vayáis ante los menesterosos y compartáis la riqueza que Yo os he confiado.

11-338.49. Por eso os he preparado y purificado grandemente, para servirme de vosotros, de los que os habíais apartado de la maldad y de la mentira, de aquellos espíritus en los que al escuchar mi palabra ha penetrado mi luz, los ha iluminado y los ha hecho reconocer en donde está el Dios verdadero y por esta causa os habéis apartado de la confusión que el mundo ha llevado en sus falsas doctrinas, en las cuales la humanidad me busca porque no ha reconocido que su Dios no se manifiesta en el materialismo de sus obras.

11-338.50. Vosotros elevad vuestro espíritu y comunicaos conmigo de espíritu a Espíritu, mas para lograr esta comunicación es menester que llevéis grabada mi Ley Divina en vuestro corazón, para que por esta espiritualidad podáis estar en comunión conmigo. Yo os digo: cuando os deje de hablar a través del entendimiento humano, no me voy a alejar de vuestro espíritu, voy a morar en vosotros, porque esto es necesario para manifestarme por vuestro conducto a la humanidad.

11-338.51. Ha sido mi voluntad que vosotros fueseis los primeros en aposentaros en esta mesa; fue mi santísima voluntad que estuvieseis reunidos y congregados cerca de Mí, para heredaros y convertiros de los menesterosos en los ricos que posean el tesoro de mi palabra. De esta manera vuestros ojos espirituales han contemplado la luz de un nuevo día, porque sois los discípulos del Tercer Tiempo a quienes he preparado para que más tarde deis testimonio de mi presencia a la humanidad, para que habléis de mi Ley con toda verdad y con sabiduría, para que prediquéis el evangelio de mi amor, y con vuestras obras hagáis sentir mi presencia a la humanidad, para que penetre el arrepentimiento en su corazón por sus faltas y equivocaciones pasadas; que deje a sus falsos dioses y sepa encontrar a su Dios verdadero y por vuestro conducto obtenga el consuelo y la esperanza para los tiempos venideros en los cuales quedarán cumplidas mis profecías.

11-338.52. A vuestro paso las tinieblas se levantarán para envolver a los hombres, mas a vosotros no, porque lleváis mi luz en vuestro espíritu y corazón, no podéis quedar ya envueltos en la tiniebla del mundo que obscurece las mentes y ofusca a los hombres haciendo que no escuchen la voz de su conciencia. Mas ésta es la lucha que os confío porque en vuestra mano he puesto una espada de luz que iluminará las cavernas de oscuridad.

11-338.53. Contemplaréis cómo los hombres en su necesidad siguen inclinándose ante sus falsos dioses, mas la luz de mi palabra penetrará hasta lo más íntimo de su corazón y sentirán la presencia de mi Espíritu.

11-338.54. Las multitudes se levantarán y purificarán para que reciban mi mensaje por vuestro conducto, porque el Padre viene buscando la salvación de los espíritus y es menester que antes se laven y purifiquen para que reciban mi caridad. Los unos se rebelarán porque están llenos de ambiciones, porque se han enseñoreado entre las multitudes y sus espíritus se han obscurecido y confundido.

11-338.55. Escucharéis cómo vuestros hermanos negarán la veracidad de mis mensajes por vuestro conducto y dirán que sois los falsos, los hombres imperfectos que no podéis llevar en vosotros mismos mi presencia en lo más íntimo de vuestro ser, porque son los que quieren contemplarme como un rey más de este mundo.

11-338.56. En el Segundo Tiempo reiné lleno de humildad para entregar a los hombres mi Doctrina, mas no creyeron en la venida del Unigénito del Padre. Así en este tiempo vuestros hermanos negarán que sois mis enviados, mis escogidos en los que he derramado mis complacencias para que deis a conocer mi Obra con toda claridad, porque os contemplarán humildes y sabrán que formasteis parte de los hombres confundidos, que el ayer también estabais en el fango y la iniquidad. Mas vosotros les hablaréis de mi amor y les invitaréis a recibirme en su corazón para que ellos también puedan encontrar el puerto de salvación.

11-338.57. De esta manera iréis por los caminos y cuando hayáis hablado grandemente, cuando hayáis manifestado incansablemente mi amor y mi caridad para la humanidad, cuando le hayáis mostrado el culto verdadero que deben elevar a su Dios, entonces esta humanidad contemplará mi juicio desatado y empezará la grande purificación de la humanidad hasta que quede limpia y pura como el oro en el crisol. Su iniquidad terminará con el fuego y los poderosos reconocerán que mi poder es más grande que el suyo y que mi justicia está sobre todas sus leyes; sus odios serán exterminados y abolidos, porque mi amor será el fuego que purificará el corazón de la humanidad y entonces las grandes multitudes sentirán mi presencia y será, Israel, cuando vuestro trabajo, vuestra labor empezará a florecer, las tierras serán fértiles y mi semilla se multiplicará el ciento por uno.

11-338.58. Vuestra lucha seguirá aun después de que hayáis dejado vuestra materia, vuestro espíritu seguirá llevando la vida de mi Santo Espíritu, vida de gracia, vida eterna y seréis imitando a mis ángeles trabajando para que las generaciones venideras sean hombres de buena voluntad que se amen y alimenten mi paz y glorifiquen con sus obras a su Dios.

11-338.59. Hoy la humanidad está en el caos, duerme en profundo sueño, no me ha sentido, no me escucha y pocos son los que están despiertos sintiendo la presencia de su Señor, mas la humanidad llegará a comprender que es el tiempo en que debe espiritualizarse para alcanzar la cumbre de la montaña, porque recibirán la luz del Espíritu Santo para que salgan de sus tinieblas.

11-338.60. El tiempo de su confusión va llegando a su fin, los reinados de este mundo se estremecerán y contemplarán que sus cimientos son falsos y de esta manera se hará sentir mi voluntad. Mas a vosotros toca preparar el mundo, porque es mi voluntad que los hombres, las mujeres y los niños escuchen la buena nueva. A los que han llorado y han esperado el consuelo, dádselo, mostradles la verdad en lo más íntimo de vuestro corazón.

11-338.61. El dolor que por mi causa hayáis apurado, Yo lo bendigo y lo santifico porque todo lo que sufráis por mi causa, os dignificará eternamente.

11-338.62. Doy fortaleza a vuestro espíritu y dejo en vuestras manos armas de luz para que venzáis las acechanzas que la tentación levantará como barrera, y así seguiréis adelante en pos del Reino que os tengo prometido.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!