ENSEÑANZA No. 327

11-327.01. El espíritu de Elías ha ido delante de vosotros tocando con luz y con amor a vuestro espíritu, preparando el momento y el camino de vosotros. Es Elías en el paso de cada una de sus ovejas como una espada, como un escudo que os ayuda a vencer los múltiples obstáculos, las tentaciones que se interponen en vuestro camino, y aquel que le sabe sentir, que le invoca y le busca como la oveja perdida busca a su pastor, siempre le encuentra, siempre es oído y atendido en su lamento, en su súplica.

11-327.02. Muchas veces os preguntáis: ¿Por qué si en el fondo de mi corazón vive el anhelo de seguir al Maestro, me detienen tantos obstáculos para llegar a El y para servirle? Entonces se eleva vuestro espíritu en oración, que es invocación de ayuda divina y en ese instante Elías, que tiene el mandato de Dios para velar por el rebaño en el Tercer Tiempo, acude presuroso, se presenta en vuestro camino y os ayuda a vencer la dificultad. Entonces levantáis triunfantes vuestra frente y dais gracias al Padre, y la lamparita de vuestra fe se vuelve a encender y seguís caminando en el sendero con paz y confianza en Mí.

11-327.03. De cierto el Maestro os dice: He preparado un Reino de paz y de perfección, para todo espíritu, mas a ese Reino que Yo he preparado se opone otro reino: el mundo. Si mi reinado se conquista por medio de la humildad, del amor y de la virtud, el otro reino, para poseerse, precisa del orgullo, de la ambición, de la soberbia, de la codicia, el egoísmo y el mal. En todo tiempo se ha opuesto el mundo a mi Reino. En todo tiempo los que me siguen, han sido perturbados en su camino, han sido tentados, ya por influencias visibles como por fuerzas invisibles. No es éste el único tiempo en que vosotros pisáis sobre espinos para llegar a Mí; no es la primera vez que vuestro espíritu tropieza para alcanzar mi presencia; en todo tiempo habéis llevado la lucha en lo más íntimo de vuestro ser; la inspiración de mi Espíritu, haciendo luz en vuestro interior ha entablado batalla con las tinieblas, con las falsas luces, con las falsas virtudes, con la materia, con todo lo superfluo, con toda la grandeza falsa de este mundo.

11-327.04. Vuestro espíritu ha escrito su historia y su jornada en el libro de los Siete Sellos, ahí están anotados por Mí todos vuestros actos, cada uno de vuestros pasos, pensamientos y palabras. Los grandes hechos de vuestro espíritu, las grandes vicisitudes y jornadas, sus grandes pruebas, sus cálices de amargura; todo está escrito ahí en verdad. Mucho ha vivido vuestro espíritu, pero vuestra carne no lo sabe. Si vuestra materia ha olvidado los primeros pasos de vuestra infancia, ¿cómo ha de conocer la evolución de vuestro espíritu a través de su larga jornada? Cuán poco ha podido revelar el espíritu a su materia, todavía no os lo he concedido por vuestra falta de evolución.

11-327.05. Tiempos llegarán en que la mente y el corazón humanos purificados, acrisolados en la espiritualidad, sepan recibir por intuición la voz de su propio espíritu; sepan recibir con claridad y pureza, toda revelación que el espíritu haga a su envoltura.

11-327.06. Hoy todavía no alcanzáis a contemplar el pasado de vuestro espíritu a través de vuestra vida humana, sin embargo, el Padre viene a deciros: ¡Cuán larga ha sido vuestra jornada! ¿Cuánto ha luchado vuestro espíritu por sostenerse en el camino! ¿Cuánto se ha herido en los espinos de la vida y cuántos tramos de vuestro sendero han quedado marcados con la huella de sangre de vuestros pasos! Mas a pesar de toda prueba y de toda vicisitud, seguís en pos del Padre, en pos de vuestro Maestro, a quien amáis; en pos de Dios que es Fuente de luz y de consuelo para vuestro espíritu. Y aún ahora en el Tercer Tiempo, para seguirme, encontráis las dificultades, tropezáis con las vicisitudes y a las unas las llamáis pruebas y a las otras les llamáis tentaciones. Y si tanto me amáis, y si tanto queréis seguirme en el camino y llegar a Mí ¿por qué vuestro Padre permite que así seáis probados y tentados? Porque de cierto os digo que el camino que conduce a Mí es estrecho y en esa estrechez hay penalidades. Es estrecho como la calle de la amargura, tiene sus caídas, tiene sus abrojos, muchas incomprensiones e ingratitudes y todos los dolores de la vida.

11-327.07. Mas para llegar a ese Reino de Perfección, solamente por ese camino se llega. El camino ancho conduce al reino del mundo y del pecado.

11-327.08. Mi Reino es fuerte y poderoso y si he permitido que delante de mi fuerza y de mi poder, se levante otro poder, el del mal, es para demostrar el mío, es para que vosotros palpéis y contempléis ante la impostura, ante las tinieblas, la fuerza de mi luz y de mi verdad; es para que vosotros veáis que ese reino de tinieblas, de perturbaciones y de pruebas, con tener gran poder, es mi instrumento y de él me sirvo, en verdad.

11-327.09. Si Yo os pruebo, no es para deteneros en el sendero de evolución, porque Yo espero vuestra llegada a mi Reino; pero quiero que lleguéis a Mí victoriosos después de los combates, fuertes después de la lucha, llenos de luz de la experiencia espiritual después de la larga jornada, llenos de méritos en el espíritu, para que podáis levantar humildemente vuestra faz y contemplar al Padre en el instante en que El se acerque para posar su ósculo divino en vosotros, un ósculo que encierra toda la dicha y todas las perfecciones para vuestro espíritu.

11-327.10. Para poder vencer en todas las pruebas, haced lo que el Maestro os ha enseñado: Velad y orad, para que siempre vuestros ojos estén alertas y no seis sorprendidos por la tentación. Mirad que el mal tiene gran sutileza para probaros, para haceros caer, para venceros y aprovecharse de vuestra debilidad. Sed perspicaces, para que sepáis descubrirlo cuando os aceche, porque si habéis tenido grandes pruebas y tentaciones en las que habéis vencido para poderme seguir en este tiempo, en el presente año, muy grandes pruebas y tentaciones tendréis. La lucha en vuestro interior es grande, la lucha en el seno de la humanidad es grande; la lucha espiritual en todo el Universo es muy grande también. Es el tiempo decisivo para mi reinado, para mi justicia, para mi poder; y los que están conmigo ahora, los que han aprendido de mi palabra, los que se estan fortaleciendo en Mí, deben conocer y comprender todo para poder vencer, para poder salir avante en las grandes pruebas que se acercan para los hombres.

11-327.11. Yo os enseño a velar y a orar, no solamente por vosotros, sino también por los demás, para que seáis como profetas espirituales que, con vuestra oración, trasmitáis intuición a vuestros hermanos, que les hagáis presentir los peligros, las tentaciones; que con ello podáis evitar las grandes y malas determinaciones de la humanidad. Incomprensible es para algunos, imposible para otros, pero os digo: Es lo que el Espíritu Santo ha traído en el Tercer Tiempo a sus discípulos: la espiritualidad, el desarrollo del espíritu por medio de la Doctrina Espiritualista; para elevarse, para encontrar su horizonte espiritual, su campo propicio para germinar, para encontrar la escala: para que él, elevándose, encuentre siempre la presencia del Maestro, la escala en la cual se afirme y encamine hacia la perfección.

11-327.12. En este tiempo cuando hice el llamado a cada uno de vosotros, cuan pocos sintieron al primer toque la iluminación interior; cuan pocos fueron los que confesaron que su espíritu presentía el milagro, que su espíritu sentía que el cumplimiento de la promesa divina se iba a realizar en él: la vuelta del Maestro; y cuántos caísteis en las redes de la duda y la reaciedad.

11-327.13. Otros, ya para levantarse en pos de mi palabra y mi presencia, erais llamados por los festines, por los placeres, por los amores y afectos de la Tierra, por vuestros intereses humanos y el Maestro se quedaba en espera de vosotros. Pero al fin, con mi ayuda, vuestro espíritu venció y llegó ante Mí para convencerse de mi presencia, de que lo imposible era posible, de que mi promesa se hacía realidad.

11-327.14. Si fuisteis probados cuando erais débiles, ¡Cuánto no lo seréis ahora que sois los fuertes!

11-327.15. ¿Permitirá el Padre que grandes turbaciones o tentaciones se acerquen a sus discípulos? De cierto os digo: Sí lo voy a permitir, mas no con la intención de contemplaros vencidos por la tentación en dichas pruebas, no, sino para que vosotros convirtáis las tinieblas en luz y venciendo a vuestros enemigos, los convirtáis en amigos y hermanos; para que vosotros también levantándoos sobre los pecados de los hombres, dejéis huellas de bien y de virtud, convirtáis a los hombres en buenos; por eso permitiré que las pruebas vengan a vosotros. Ya os he enseñado cómo podéis salir avante: Velando, orando y poniendo en práctica mi Doctrina.

11-327.16. ¿Cómo serán esas pruebas que vengan a vosotros y que prestas están a llegar? En múltiples formas; algunas de ellas ya las habéis pasado, otras las estáis viviendo y otras más tarde vendrán. No haya tristeza ni cobardía en vuestro espíritu. Así como cada día trae para vosotros una satisfacción y un pan, cada día os trae también una pena. Tomad estas pruebas como grandes lecciones que la vida os da, en las cuales debéis aplicar mis enseñanzas. Desde el párvulo hasta el más adelantado, todos tendréis pruebas en el camino y desde ahora os prevengo que quiero que estéis despiertos. No deseo que ninguno de vosotros sucumba ante tales pruebas. Si alguno llega a tropezar, a su lado estará siempre una mano amiga, una mano hermana que se levante en el sendero; si alguno duerme y en su sueño es sorprendido, llegad oportunamente a aquél que esté dormido y despertadlo. Si el sueño es profundo y no despierta, el que está despierto, que sea el centinela del que se ha aletargado.

11-327.17. Así os enseño, así os preparo y os dejo dispuestos a toda reconciliación para que sepáis perdonar también.

11-327.18. Mirad, pueblo, muchas pruebas que hace tiempo habéis tenido y las cuales felizmente pasasteis por amor a mi causa, no sabéis si al presentarse nuevamente en vuestro camino, os ocasionen desesperación. No sabéis si las enfermedades o la escasez de lo necesario para vuestra vida, os hagan por momentos dudar de mi caridad, dudar de vuestra preparación.

11-327.19. De todo ello os hablo, porque la tentación usará de todas sus artes, de todas sus fuerzas, para tocar a mis discípulos. Mis discípulos, que no se encuentran sólo dentro del Espiritualismo, porque ellos están en todo el Universo, Yo les contemplo dispersos aunque escasos, pero doquier están, porque Yo les he enviado. Ellos serán buscados para probar su espíritu, en su virtud, en su amor a Mí, en su amor a los demás, para doblegarlo, para ofrecerle las riquezas de este mundo, las grandezas terrestres, temporales, el brillo de la gloria y de la grandeza material. Pero así como os prevengo a vosotros por el entendimiento del hombre, Yo prevengo a todos esos discípulos, a través de revelaciones y por intuición.

11-327.20. ¡Alerta, os dice el Maestro! Si con pruebas en la vida humana vais a ser tocados y en ellas mucho vais a vencer, vendrán otras pruebas también para el espíritu. Se acerca a su final 1950 y todos aquellos que no se han preparado dentro de este mi pueblo tendrán a mis portavoces a mi Mundo Espiritual, a los guías y a los labriegos también.

11-327.21. Se levantarán muchos con la inconformidad de la partida de mi palabra; todos aquellos que se sienten incapaces de vivir ya sin esta manifestación, se levantarán para pedir al Maestro revoque su orden, modifique su decisión y dicte nuevas disposiciones entre su pueblo; y en todo ello estará la tentación sembrando su semilla y tocando a los corazones de los portavoces, de todos sin excepción; y a los que encuentre velando y orando, iluminados por su conciencia, no les hará mella, mas a aquellos que encuentre ya influenciados por la impreparación, por la inconformidad, por la confusión y miedo a la soledad, a ellos sí les inspirará, en ellos encontrará asiento y esos corazones pretenderán adulterar grandemente mi enseñanza.

11-327.22. ¿Quién es aquel que pueda hacer que el Padre cambie sus determinaciones divinas? De cierto os digo: Ni Jesús lo logró del Padre. En el Segundo Tiempo, cuando la hora del sacrificio del Maestro se acercaba, buscó Jesús la soledad del huerto y se hizo acompañar de sus discípulos; la tristeza invadía los corazones de los apóstoles, el presentimiento de pruebas graves les embargaba, mas también el corazón de Jesús se encontraba inundado de gran tristeza. Dijo entonces el Maestro a sus discípulos: ¡Velad y orad conmigo unos instantes! Y al estar velando y orando, el Maestro no sólo lo hizo por aquellos discípulos, sino por todo el Universo.

11-327.23. El corazón del Maestro en cuanto hombre, se sintió por un instante abandonado de todos, incomprendido y solitario y de su cuerpo brotó sudor de sangre: fue cuando Jesús, levanto su mirada y su voz, dijo al Padre: "Dios mío si es posible aparta de Mí este cáliz tan amargo, mas no se haga mi voluntad sino la Tuya".

11-327.24. Ante la petición del hijo de que el Padre revocara su voluntad si era posible, ¿Acaso el Padre atendió aquellas palabras? De cierto os digo: No. Escrito y mandado estaba y el Maestro de maestros tuvo que hacerse sentir sobre aquel cuerpo bendito, para que el Espíritu venciera a la materia. Cuando volvió a los discípulos que dormían, les dijo: El espíritu está presto, pero la carne es frágil.

11-327.25. ¡Cuán dulce su reproche para aquel cuerpo!

11-327.26. El Tercer Tiempo se acerca a su plenitud y por eso el Maestro quiere que vosotros veléis. Sí, mis discípulos de este tiempo, porque si los de la Segunda Era durmieron en aquella hora bendita y solemne y el Señor veló y oró por todos, ahora quiero que vosotros veléis y oréis para que no caigáis en tentación, para que dejéis que el Padre haga su voluntad entre vosotros. Y si El ha anunciado la hora de su partida, si os ha señalado el instante en que ha de levantar su palabra, vosotros tenéis que acatar los altos mandamientos del Señor, aun cuando grande prueba sea para vosotros; mas ya sabéis que mi Espíritu estará presente eternamente, que tendré que comunicarme de espíritu a Espíritu y Mi Mundo Espiritual velará por vosotros y os protegerá.

11-327.27. Os habéis familiarizado, os habéis acostumbrado grandemente a esta manifestación entregada por tanto tiempo, por lo tanto vais a sentir dolor por la partida de estas manifestaciones, pero ante este dolor sed fuertes, mis hijos, ante esta prueba, dad muestras de vuestra elevación espiritual. Mas en verdad os digo que todos aquellos portavoces que con gran preparación lleguen hasta ese día, sentirán que la muerte pasa por ellos mismos por instantes, mas Yo les resucitaré después y otros sentirán como si hubieran quedado huérfanos, pero lo único que se ausentará, lo único que perderán será el eco de la voz material, el sonido de la palabra humana, porque la vibración de mi luz, de mi Espíritu y de mis inspiraciones, os seguirá por doquier, y cuando más sea vuestra espiritualidad, mayor será también lo que el Espíritu Santo os revele.

11-327.28. ¡Ah si en verdad pudiera entregar mi lección a todos mis discípulos de este tiempo congregados en un solo grupo; si todo mi pueblo estuviese escuchando estas prevenciones! Pero se acerca el momento final de esta etapa y os encuentro desunidos todavía, os encuentro distantes espiritualmente, sin amor de los unos para los otros. Todavía el respeto espiritual y la caridad no nacen de lo más puro de vuestro corazón y ahí están las virtudes que cual simiente divina he sembrado en el corazón de todos mis hijos, en espera de la evolución espiritual para renacer a la vida de la gracia.

11-327.29. Solamente la espiritualidad os dará la unificación. Mientras no hayáis alcanzado la espiritualidad en mi Obra, no habrá caridad, ni comprensión, ni amor y sin estas virtudes no podéis estar unidos a Mí. Quiero que los unos a los otros estéis unidos para que deis testimonio de vuestro Maestro y Yo también de vosotros. Si vais diciendo entre los hombres: Este es mi Maestro, Yo también quiero decirle al Universo: Estos son mis discípulos. Mas, aún me falta pulimentaros y os falta a vosotros aprender y practicar.

11-327.30. Seguid adelante conmigo, oh mis hijos, que Yo os ayudaré a salir avante en toda prueba, Yo os daré la luz para que no haya tinieblas en vuestro camino, Yo seré siempre la voz amorosa que no os permite dormir, y cuando se acerque esa hora, muy próxima ya, en que Yo os diga la última palabra a través de esta comunicación, quiero encontrar entre vosotros el recogimiento espiritual, la conformidad, la verdadera comprensión y el ahínco por seguir adelante. Pero ¡Ay de aquellos que se opongan a mi voluntad! ¡Ay de aquellos que tienten a mis portavoces! ¡Ay de aquellos que les hagan caer en redes de tentación! Porque ninguno dirá que era inocente, ninguno ante el tribunal de mi justicia podrá decir que no supo lo que hacía. ¿Quién es aquel Espiritualista, que no sabe que al finalizar 1950, terminará esta forma de manifestación a través del hombre? ¿Quién no sabe que en mis altos juicios solamente Yo? ¿Quién no ha escuchado que Yo soy el Juez inexorable?

11-327.31. Así cuando Yo os diga mi última palabra que ha de ser: "¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!" en lo material se hará el silencio. Vuestro Padre no volverá a hacer resonar su palabra a través de la mente humana. No tengo preparado ningún castigo, no tengo preparado cadalso alguno para los hijos que me desobedezcan o se opongan a mi mandato, para aquellos que vengan a tentarme en aquel momento supremo. Ellos serán reos de sí mismos, reos ante su conciencia, ellos serán los que firmen su propia sentencia y ellos serán también sus verdugos.

11-327.32. Mas, ¿qué fruto podrán entregar, qué esencia podrán verter sobre el corazón de los hombres? Aquel que así se levantase en desobediencia, por propia mano se despojará de la potestad, de los dones y los cargos.

11-327.33. ¡Yo no puedo engañaros! Yo nunca estoy en un acto de falsedad, Yo no me oculto entre tiniebla. MI VERDAD es desnuda siempre, mas si los hombres no han podido ver la desnudez de mi Espíritu, es porque no lo han querido. Yo no os oculto con vestidura alguna mi verdad. Mi desnudez es divina y es pura, mi desnudez es santa y la mostraré a todos los seres del Universo; como una imagen de ella, vine en cuanto hombre desnudo al mundo y desnudo me fui también de vosotros.

11-327.34. Quiero que entre los míos haya siempre verdad, porque Yo estoy y estaré siempre en vuestra verdad. Quiero que haya amor entre vosotros y mi amor siempre estará en vuestro amor. Una sola verdad existe, un solo amor verdadero y esa verdad y ese amor están en vosotros, vuestro amor y vuestra verdad serán los míos y mi verdad y mi amor serán los vuestros.

11-327.35. Así quiero que sean mis discípulos, porque aun después de 1950, seguiré conversando con ellos en los momentos de su meditación, en vuestras reuniones, cuando caminéis solitarios. Cuando vayáis el uno acompañado del otro, encontraréis siempre al Viajero, al Caminante que cruza en vuestro camino y os pide que lo invitéis a caminar con vosotros y mis inspiraciones serán muy grandes. Entonces sentiréis confortado vuestro espíritu y diréis: Esto, que desde el más allá el Padre envía, jamás lo dijo por el entendimiento del portavoz, es que el Padre continúa su Obra entre nosotros.

11-327.36. Así en verdad quiero contemplaros, con esa humildad, con esa mansedumbre, para poderme manifestar a vosotros, porque grandes lecciones tengo preparadas para el mañana, todo aquello que en este tiempo no os haya entregado. Mi Mundo Espiritual vendrá a vuestro espíritu y ese será el aliciente poderoso que os conforme y os anime en el camino: la cercanía del Padre, la verdadera presencia de El y de su Mundo Espiritual, la cercanía de su Reino entre vosotros. Y cuando vayáis entre las multitudes, a ellas daréis testimonio y les contaréis que me tuvisteis a Mí y a mi Mundo Espiritual comunicando por el entendimiento humano; que vosotros fuisteis los que conversasteis con el Padre y los que entablasteis conversaciones con mis seres benditos.

11-327.37. Y si el mundo os preguntase: ¿Y esa comunicación y aquellas conversaciones espirituales han cesado entre vosotros? Entonces diréis: La comunicación con el Padre es Eterna: El ha buscado a los hijos desde el principio de su evolución y en todo momento se ha comunicado con sus criaturas, mas con el paso de los tiempos ha buscado una comunicación mejor, más perfecta, más elevada y espiritual. Así la humanidad comprenderá muchas revelaciones divinas, hablando vosotros con esa sencillez y haréis que caiga la venda de oscuridad que impide que el espíritu comprenda mi verdad. Así haréis que vean también mi grandeza y que el fanatismo y la idolatría desaparezcan de los corazones.

11-327.38. Es en esta forma como han de caer en verdad los orgullosos edificios, los altares de oro y plata, los ritos llenos de pompa; todos caerán por sí solos vencidos por el tiempo. Pero es la idolatría, el templo del fanatismo que vive en el corazón de los hombres, el que quiero que se derrumbe, que sea destruido. Y de los hombres, los que más me hayan ofendido, arrancaré todo lo que guarden en sus corazones, para que no quede huella alguna de esas profanaciones.

11-327.39. ¡Oh pueblo bendito de Israel! llenaos de mi fuerza y de mi luz, que si en mi palabra vengo siempre a anunciaros graves pruebas y acontecimientos dolorosos, es para que podáis defenderos de ellos y salgáis avante; pero también en mi palabra siempre vengo a derramar bálsamo y alegría, confianza y esperanza en vuestro corazón y espíritu. A vuestro corazón le anuncio y le preparo una vida mejor sobre la Tierra; a vuestro corazón humano, ya sea de niño, de joven, de hombre o de mujer en su madurez, o de anciano, le vengo a confortar, a bendecir, a abrir brecha en la senda de la vida, a derramar bendiciones en vuestro paso. Vengo a enseñaros la mejor forma de encontrar la paz en el mundo, de conocer los frutos que dan dulzura al paladar, vengo a enseñaros cuales son aquellas obras lícitas, que pueden haceros felices y dignos de mi paz en este mundo, que es valle de lágrimas; vengo a fortalecer vuestros lazos de amor con vuestros hijos, padres, hermanos, parientes o amigos y pueblos con pueblos. Vengo también a enseñar una vez más a vuestro espíritu, la vida del Más Allá, la cual podéis alcanzar por los méritos que estéis haciendo, ya que inexorablemente tendréis que llegar todos a ella, sin excepción alguna, porque la muerte no acude solamente a la ancianidad, no viene sólo con el cansancio de la vida, viene en cualquier hora, en cualquier día, en el instante menos presentido. Pensad que todos, absolutamente todos, pasaréis a esa vida.

11-327.40. Mas si esta vida humana que vosotros vivís, saboreáis y escudriñáis; si esta vida que gozáis y sufrís, a la que estudiáis tanto y servís también, nunca la habéis llegado a conocer en plenitud, ¿cómo será aquella otra que es superior a ésta? Vuestro espíritu algo conoce de ella, pero ese algo no es el todo. Los unos más y los otros menos, han pasado por el valle del espíritu, por aquellas regiones altas, por aquellos mundos superiores a éste, mas sin embargo, vuestro espíritu siempre debe tener preparación para penetrar en otros mundos, no en el que dejasteis la vez pasada, sino uno distinto, superior, en un escalón más alto de la Escala de Perfección espiritual. Y por ello vengo a vosotros, por eso no sólo os hablo de la vida terrestre sino de la vida del espíritu, porque es la más larga, es la vida perfecta, porque es la morada en donde habréis de permanecer eternamente, y no quiero que os confundáis al llegar a ella. No quiero que vuestro espíritu se sienta indigno de llamar a mi puerta, no quiero que el paso de esta vida a la otra os turbe, porque ese paso es trascendental, es de prueba, de lucha en verdad.

11-327.41. No vengo a apartar todo vuestro pensamiento de la vida humana. Yo soy quien os ha dado la materia, quien ha hecho encarnar a vuestro espíritu. Es mi caridad la que os ha enviado a morar la Tierra, la que ha adornado y bendecido este planeta con toda clase de dones, de reinos naturales, de elementos, de criaturas llenas de gracia para vuestro sustento, conservación, recreo y evolución. Soy Yo quien os entrega en matrimonio, Yo quien os entrega el mandato de crecer y de multiplicaros.

11-327.42. Yo soy quien pone en vuestras manos las herramientas del trabajo y quien bendice ese trabajo y vuestro fruto. Soy quien bendice el sudor de vuestra frente. Entonces, no puedo ser el que os aparte de vuestro cumplimiento, mientras estéis ocupados en ello en verdad, pero cumplid como os pertenece, con humildad, con respeto y caridad para vosotros y con caridad también para los demás y entonces recogeréis de las más mínimas faenas terrestres, un fruto que dé paz y dulzura a vuestro corazón.

11-327.43. Mas aparte de esos deberes, de esos amores, de esos afectos y lazos que os unen a los unos con los otros Yo os pido también dedicación y tiempo para vuestro espíritu, para ese ser superior que preside todos los actos de vuestro corazón, de vuestra mente y de todo vuestro ser; para ese ser que gobierna vuestra envoltura, para ese ser que es mi siervo y del cual debe ser sierva vuestra materia. Que a él también le concedáis su tiempo para su meditación, para su trabajo, para su desarrollo, para su culto, para sus deberes espirituales para con su Padre y con los demás espíritus.

11-327.44. En mi Doctrina y en mi Ley, en todos los tiempos, he unido todas las leyes, todos los deberes, todos los cultos. Así vengo en este Tercer Tiempo a vosotros, enseñando con esa amplitud para que no caigáis en nuevos fanatismos, para que no caigáis en misticismos ni en tentación; para ser sencillos en el cumplimiento de todos vuestros deberes; para que el espíritu no se fanatice ni impida a la envoltura sus deberes; para que el espíritu no sea obstáculo para el corazón ni para la mente, que también la materia sea dócil y la conciencia se haga sentir en la materia para que ella no impida tampoco al espíritu su cumplimiento.

11-327.45. Estos son mis discípulos. Bienaventurados los que en verdad aprovechen mi lección. Bienaventurados los que velen y oren en este año de prueba, en este año en el cual vendrán tentaciones y perturbaciones a vuestro paso y así podáis ser fuertes, podáis vencerlo todo con la oración, con la vigilia, con la práctica en mi Doctrina y sepáis uniros y amaros los unos a los otros y teneros caridad. No quiero que se levanten obstáculos para el desarrollo de mis manifestaciones, que en vosotros no surjan diferencias, que exista comprensión y seguiré manifestándome a través de mi palabra en el seno de este pueblo y a través de todos los portavoces en todos los recintos.

11-327.46. Velad por todos, velad por vosotros mismos, para que el bien y la paz venzan al fin vuestras diferencias, para que mi Reino venza en vosotros al reino de la impostura, de la tiniebla y de la maldad.

11-327.47. Quiero en vosotros levantarme triunfador; quiero que vosotros contempléis al Rey de los Ejércitos como a vuestro Padre, victorioso sobre vuestra maldad y a vosotros como soldados llenos de dignidad espiritual, llenos de satisfacción y de paz. Entonces se escuchará el himno de la armonía universal en la mayor de las victorias, de ese triunfo que ha de venir, pero del cual ni vuestro Padre, ni vosotros os enfadaréis de tener vencidos bajo vuestro amor. Nuestros vencidos no serán los espíritus, será el mal, todas las tinieblas, pecados e imperfecciones. El triunfo del Padre estará en la salvación de todos los espíritus retrasados, arraigados en la tiniebla y en el mal. Estáis en un error si creéis que alguno se perderá, dejaría de ser Dios si un solo espíritu no encontrara salvación. Todos aquellos que vosotros llamáis demonios, también son espíritus que han brotado de Dios y si hoy se encuentran confundidos, ellos también encontrarán salvación. ¿Cuando será la verdadera luz en ellos? Cuando vosotros unidos a las legiones espirituales de luz, combatáis su ignorancia y su pecado con vuestra oración y vuestras obras de amor y caridad.

11-327.48. La dicha perfecta del Padre y de vosotros, será el gran día del Señor. El festín universal será cuando todos os alimentéis en su mesa con el pan de vida eterna.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!