ENSEÑANZA
309
¡Mi paz sea
con vosotros!
10-309.01.
Bienvenidos seáis, oh discípulos, ante mi cátedra. Me habéis sentido en lo más
puro de vuestro ser y he conversado con vuestro espíritu, mi lección será
para Israel y para toda la humanidad. Vengo a prepararos, para que la
incertidumbre desaparezca de vuestro espíritu.
10-309.02. Debéis
de llegar a comprender y valorizar lo grande que es la misión que os he
confiado; vuestro espíritu, para cumplirla, tiene que rechazar con su oración
la duda, el titubeo, saber que necesita la ayuda que sólo le puede dar mis
revelaciones, mi enseñanza y mis inspiraciones. Los espíritus que han
despertado en esa forma ante mi cátedra, se han convertido de párvulos en discípulos,
porque han estado escuchando incansablemente mi enseñanza y cuando pierden una
sola de mis palabras, lo lamentan, son los que presienten la lucha del futuro,
los que reconocen que tendrán que participar a la humanidad de todos los
beneficios que de mi caridad han recibido; y todos los que así han comprendido
tan grande responsabilidad, aquí están escuchando mi enseñanza a través del
portavoz, palabra que les viene a explicar y esclarecer todas las pruebas,
lecciones y acontecimientos, que en vuestra vida vais recibiendo, porque de
cierto os digo, que no solamente me concreto a hablar a través del portavoz.
Hay una infinidad de formas para comunicarme con vosotros, y ésta es una de
ellas, por medio de la cual os hago oír mi enseñanza en forma humana, Yo me
comunico a cada instante con mis hijos, no busco el día o la noche, no tengo
hora ni instante fijos para acercarme a vosotros, eternamente estoy en todo lo
creado.
10-309.03. Mi
presencia universal lo llena todo, en ningún sitio o plano del Universo, existe
el vacío, todo está saturado de Mí.
10-309.04.
Vuestro espíritu, siempre se ha comunicado conmigo, pero hasta ahora no habéis
alcanzado el pleno conocimiento de esta comunicación, y es por eso que en el
Tercer Tiempo he venido a manifestarme por vosotros mismos, convirtiéndoos en
portavoces del Verbo Eterno, para deciros: que de esta comunicación a la de espíritu
a Espíritu, hay solamente un paso, para que os esforcéis en alcanzar la máxima
comunicación con mi Divinidad, pero antes, tendrá que desaparecer esta etapa
de comunicación a través del portavoz.
10-309.05.
Cuando ya no me tengáis bajo esta manifestación, elevaréis vuestro espíritu
evocando mi nombre y en esa forma de buscarme. ¡Cuántas lecciones os voy a
revelar! Mi Divina inspiración os va a iluminar senderos que tenéis que
recorrer. Será entonces cuando lleguéis a mirar vuestro pasado, ya no en
tinieblas, sino con la claridad del día, comprenderéis los pasos que habéis
dado, reconociendo cuáles fueron con acierto y cuáles no, en esa práctica
elevada se fortalecerá Israel y esa fuerza irá de corazón a corazón y de
pueblo en pueblo, hasta que todas las criaturas me busquen de espíritu a Espíritu,
10-309.06.
Dirigid vuestra mirada, escudriñad en el mundo y contemplaréis su
materialismo, sus bajas pasiones, su perversidad, os parecerá por ahora
imposible el establecimiento de la espiritualidad, pero el Maestro os ha dejado
ejemplos en los tiempos pasados para que no desfallezcáis. Pensad que cuando Yo
me hice hombre para habitar entre vosotros, traje al mundo una enseñanza tan
elevada para la humanidad, que aun a mis discípulos les parecía difícil y aún
imposible de practicar; sin embargo, aquellos apóstoles dejaron un ejemplo de
cumplimiento en mis leyes de amor y ellos, con su sacrificio, fecundaron e
hicieron florecer y aun fructificar el mensaje de amor que sembré en el corazón
de aquel pueblo. ¿Por qué entonces ha de ser imposible la práctica de la
espiritualidad en el Tercer Tiempo entre los hombres?
10-309.07. De
cierto os digo: Grandes señales está dando la humanidad de que su materialismo
va llegando a su fin. Los adelantos de los hombres de ciencia, que han obtenido
de la propia Naturaleza sus secretos, están llegando a su límite y los
elementos se volverán en contra de aquellos que los profanan, La naturaleza se
negará a dar sus frutos para uso del mal y los hombres en su locura y en su
odio, hallarán la muerte, encontrarán el fruto de sus ambiciones que su propia
mano ha desencadenado: tempestades, epidemias, plagas y ¿Quién podrá detener
todo aquello? ¿Acaso su propia mano? ¿Acaso la ciencia humana, que ha
profanado mis arcanos al abrirlos con otra llave que no ha sido la del amor? De
cierto os digo, que sólo abrirán las puertas de mi justicia celestial.
10-309.08. ¡Ay,
en verdad, de los hombres del Tercer Tiempo! Su lamento se escuchará en todos
los ámbitos de la Tierra, las heces del cáliz de amargura serán bebidas como
no lo fueron en ningún tiempo pasado y cada uno tendrá que tomar la parte que
le corresponda porque el dolor se agudiza día tras día y comienza ya a
sentirse hambre y sed, hambre de simiente virgen y sed de aguas cristalinas,
verdad y eternidad.
10-309.09. ¿Cuál
es vuestra misión ante estos acontecimientos entre los hombres? Asimilar mi
enseñanza, comprenderla, vivirla, porque el Espiritualismo no debe estar
solamente en vuestros labios, sino que debéis practicarlo viviéndolo
espiritual, moral y materialmente, sin caer en fanatismo, ni en misticismo,
viviendo con pureza y sencillez, dando al espíritu el valor y el sitio que le
corresponde, para que él haga justicia sobre su materia en la vida humana que
es perecedera, para que exista una perfecta armonía entre la humanidad.
10-309.10. Yo
bendigo cada uno de vuestros pasos dentro de mi Obra y haré que se multipliquen
para que más tarde, cuando os ofrezcan los largos caminos del mundo, podáis ir
por ellos como emisarios de mi paz y de mis nuevas revelaciones. Es mi voluntad
que vuestro espíritu aleccionado por mis divinas lecciones, trace sendas de
regeneración a los hombres y puedan éstos despertar a los ideales sanos,
inspirándose en lo sublime para lograr la espiritualidad para ese tiempo habréis
alcanzado la preparación indispensable y teniendo temple en vuestro espíritu,
nada podrá haceros retroceder en vuestro camino.
10-309.11. Para
entonces, las pruebas que hoy os estremecen y os detienen en el sendero, tan sólo
serán como débiles brisas que no llegarán a herir vuestra faz. Será entonces
cuando llegaréis a reconocer la fuerza que habéis adquirido al cumplir con mi
Ley. Seguid preparándoos, penetrad más y más en el sentido de mi palabra. Por
ahora, haced lo que os corresponde como discípulos y dejad que Yo me manifieste
en vosotros como Maestro, como Padre, como luz.
10-309.12.
Todos los espíritus cumplirán con su misión y de cada uno de ellos Yo me
serviré, para que todo se encuentre preparado, para que se cumpla mi palabra;
mas si vosotros creéis que sois los únicos que estáis encargados de redimir a
la humanidad, sobre de quienes pesa la cruz del cumplimiento, estáis
equivocados. A vosotros corresponde tan sólo una parte mínima en esta Obra,
porque a cada criatura, en su distinto plano, le corresponde colaborar en la
unificación del Universo.
10-309.13. Habrá
muchos que se levanten con el ideal de la paz, con la oración, el amor y la
buena voluntad, como instrumentos de labranza, esas virtudes los identificarán
y sus espíritus vencerán con mi enseñanza.
10-309.14, No
os convirtáis en jueces de vuestros hermanos y de mi divina justicia. Mi Ley es
muchas veces juzgada por los hombres y Yo os digo: En mis altos juicios,
solamente Yo puedo penetrar.
10-309.15. Los
hambrientos y sedientos de paz que en la zozobra están viviendo, esperan día
tras día el golpe de mi cetro de justicia, que se descargue sobre aquellos
hombres que conducen a los pueblos a la miseria, a la destrucción. Vosotros no
debéis de contaros entre los que así me esperan, porque mi justicia divina es
perfecta y Yo os lo demuestro con mi amor.
10-309.16.
Analizad mi palabra para que no os confundáis como muchos, ante los hechos de
mi justicia divina, cuando Yo toco con fuerza a los que cometen tan sólo una
leve falta y en cambio, aparentemente absuelvo a los que han cometido un grave
error. El Maestro os dice: Si toco con fuerza al que ha cometido una falta leve
en apariencia, es porque conozco la debilidad de los espíritus y al apartarse
del sendero del cumplimiento, ello puede ser el primer paso que lo encamine al
abismo y si a otros les absuelvo de un grave error, es porque sé que una falta
grande, es motivo de un arrepentimiento también grande para el espíritu.
10-309.17. No
juzguéis, no sentenciéis, no deseéis ni con el pensamiento, que mi justicia
caiga sobre aquellos que causan derramamiento de sangre entre los pueblos.
Pensad tan sólo que ellos, como vosotros, también son mis hijos, mis criaturas
y tendrán que lavar sus grandes faltas con grandes restituciones. De cierto os
digo: Esos mismos, a quienes señaláis como los que sin misericordia han
destruido la paz y os conducen al caos, esos mismos serán los que en los
tiempos venideros se constituirán en los grandes sembradores de mi paz, los
grandes benefactores de la humanidad.
10-309.18. La
sangre de millones de víctimas: clama mi justicia divina desde la Tierra, y por
sobre la justicia humana deberá ser la mía la que llegue a cada espíritu, a
cada corazón. La justicia de los hombres no perdona, no redime, no ama; la mía,
ama, perdona, redime, resucita, levanta e ilumina, y a esos mismos que tanto
dolor han causado a la humanidad, Yo les redimiré y les lavaré haciéndoles
pasar por su gran restitución que será el crisol en el que se purifique y en
el que despertarán en plenitud a la voz de su conciencia, para poder llegar a
contemplar hasta lo más profundo de sus obras, Yo les haré pasar por la misma
senda por donde ellos hicieron cruzar a sus víctimas, a sus pueblos, pero al
final, alcanzarán la pureza espiritual para poder volver a la Tierra a
restaurar, a reconstruir todo lo destruido, a restituir todo lo perdido.
10-309.19. ¿Acaso
creéis que soy débil en mi justicia ante estas faltas de mis hijos? ¿Soy por
ventura el juez tolerante y frágil? En verdad os digo, que desde el primer
homicida del que tenéis conocimiento, que fue Caín, Yo manifestaré la misma
justicia de la que os hablo en este instante. Mientras que Caín y Abel me ofrecían
sus holocaustos, Yo contemplaba la ofrenda de cada uno, la de Abel era inocente
y sincera, la de Caín era vanidosa. Recibí la de Abel y rechacé la de Caín y
él, comprendiéndolo así, lleno de odio y de despecho, dio muerte a su
hermano. Le reclamé aquella vida, aquella sangre, le demostré mi descontento y
él me dijo: Grande es mi iniquidad para ser perdonado, te has disgustado
conmigo porque he matado a mi hermano, me arrojas de esta tierra y yo siento que
en el camino he de ser muerto, como yo maté a mi hermano. Y Yo le contesté. De
cierto te digo, que aquel que matare a Caín, siete veces será castigado.
Comprendió entonces que Yo aún le amaba y que era prueba de ello el que le
otorgaba mi perdón, pero que era menester restituir aquella falta, lavar la
mancha y hacerse digno de aquel sublime y divino perdón.
10-309.20. ¿Cuál
fue la voz que habló a Caín? La de su propia conciencia, ese juez interno que
Yo he colocado en cada una de mis criaturas humanas. Esa misma voz hablará a
cada uno de los hombres y será implacable, porque es juez que no se deja
sobornar, le hablará con la misma claridad con la que le habló a Caín, mas,
debéis de comprender que Caín no sabía de la magnitud de su crimen al
derramar la sangre hermana, no conocía lo que era la muerte, pero los hombres
de este tiempo, sí saben lo que ella es.
10-309.21. Por
eso en este tiempo, no esperaré a que la justicia de los hombres se haga sentir
en las faltas de sus hermanos. Yo, en mi tribunal, esperaré la llegada de cada
uno de mis hijos, y allí mi juicio les dará la sentencia que les corresponda,
para que restituyan en el sufrimiento que da el remordimiento ante la
conciencia. Allí será donde comprendan el gran amor de su Señor.
10-309.22. En
este Tercer Tiempo, Yo os he traído la confirmación de la reencarnación del
espíritu. La humanidad a través de los tiempos, ha tenido esa intuición y el
espíritu ha venido revelándole este misterio a la carne, pero ésta siempre
incrédula y frágil, lo ha puesto en duda. Han venido seres del más allá a
entregar esta revelación a los hombres y sola han sido creídos por algunos,
mas éstos han sido combatidos en sus creencias y repudiados por los ignorantes
e incrédulos, pero hoy palpita cual nunca entre la humanidad el presentimiento,
la certeza de estas manifestaciones, aunque no todos se atreven a confesarlo,
por temor al mundo; pero Yo he venido en este tiempo a traeros la confirmación
y a deciros: En la reencarnación del espíritu se manifiesta mi Ley perfecta de
amor y de cierto os digo: Cuán pocos son los que tan sólo una vez han venido a
encarnar en la Tierra, y cuántas oportunidades les he brindado a los espíritus
a través de distintas materias en el mundo, para restaurar lo que habían hecho
de malo los espíritus, pero vuestra materia es un espeso velo que os impide
descubrir el fondo de estas enseñanzas.
10-309.23. Muy
poco es lo que os he permitido conocer acerca de lo que habéis sido a través
de los tiempos, porque no quiero que vosotros en materia, antes de que hayáis
alcanzado la verdadera preparación espiritual, penetréis en el santuario, en
la intimidad de mis altos juicios; no quiero que hagáis de las enseñanzas
acerca de la vida espiritual, nuevas ciencias que tan sólo os conduzcan a la
curiosidad, el escrutinio y a la pérdida de tiempo. No quiero que en la senda
espiritual deis un paso que os sea inútil, quiero que todos os sean de
provecho, que solamente escuchéis y os sea revelado, lo que os ayude en vuestra
evolución espiritual, más todo aquello que sólo os sirva de satisfacción
humana, eso no lo concretéis, siempre estará detrás de un velo, porque
constituye lo sagrado, lo íntimo de vuestra herencia espiritual.
10-309.24.
Cuando esta humanidad dé pasos firmes en la espiritualidad, en el cumplimiento
de mis leyes, desde su vida humana irá descubriendo grandes lecciones del Espíritu
Santo y entonces tendrá la visión clara del pasado, del presente y del futuro,
tan sólo limitada hasta donde sea mi voluntad. Por eso, discípulos, penetrad
en la verdadera senda de la espiritualidad que os enseña esta Doctrina, para
que seáis los buenos profetas, los que anunciéis el peligro a las multitudes y
les evitéis el fracaso. Yo os ayudaré en vuestra misión, señalándoos en el
momento propicio, una parte de las vidas anteriores de aquellos incrédulos, más
no será para que les juzguéis, sino para que les instruyáis en mis
revelaciones.
10-309.25. Así
irán despertando los hombres en su evolución y llegarán a comprender que no
es suficiente una vida humana, para conocer mi eterna lección.
10-309.26. Si
en esa lucha, llegáis a poner todo vuestro ahínco, mucho será lo que alcancéis,
pero ¿Quién de vosotros tiene la certeza de regresar o de ya no volver a este
mundo? ¿Quién es aquél que pueda decir: Todo lo que hice en la vida, era lo
que el Padre trazó para mi destino, ya puedo pasar a otros mundos y acercarme más
a Dios a través de la escala infinita de la evolución? De cierto os digo que
para comprender estas lecciones, es muy pequeño el conocimiento que tenéis,
pero todos aquellos que cumplan con su misión, habrán dado un paso hacia Mí,
en el sendero espiritual e irán de lección en lección, de morada en morada,
hacia la eternidad, de no ser así, ¿Creéis que estaríais capacitados para
morar en los planos superiores y que os lo permitiría la conciencia que es mi
propia justicia?
10-309.27. Sed
sumisos, trabajad y dejad que en vosotros se cumpla mi divina voluntad. Muchos
veréis llegar aun en materia, el cumplimiento de mis profecías, la
transformación de esta humanidad, la redención de todos en mi Ley, pero antes
tendrán que penetrar en las grandes luchas, en grandes contiendas que aún son
desconocidas para los hombres, que aún no las registra la historia; y si
vosotros, que ya tenéis conocimiento de lo que va a pasar, de los
acontecimientos que se avecinan, tendréis que purificaros, ¿Qué será de
aquellos que aún no han despertado ante las lecciones del Espíritu Santo, que
han profanado mi Ley, que han olvidado su misión, que viven en sus tradiciones
y se han cargado de cadenas de ignorancia?
10-309.28. La
turbación, el sufrimiento y el remordimiento, serán como un crisol para las
grandes legiones de espíritus que acudirán ante su propio juez, mas de cierto
os digo que, a ellos también les ayudaré y cuando despierten de su profundo
letargo, contemplarán mi faz radiante que os muestra mi perdón, y sólo
esperarán que Yo les envié al sendero que antes profanaron y despreciaron,
para restituir sus faltas y dignificarse ante mi amor y Yo, como Padre amoroso,
se los concederé.
10-309.29. Por
eso os digo en mi enseñanza, que aquellos a quienes hoy veis manchados con la
sangre hermana y con todas las faltas, no debéis de juzgarlos, porque en
vuestra existencia eterna, hay mayores faltas que la de derramar la sangre
hermana; mas por ahora, no pretendáis conocerlo todo, ya os he advertido que en
mis altos juicios, solamente Yo.
10-309.30.
Ahora sólo debéis amar y perdonar y si os permito que estudiéis y analicéis
los acontecimientos que os rodean, es porque no quiero que seáis indiferentes y
ciegos a insensibles ante el dolor de vuestros hermanos. Yo he venido a
sensibilizaros con mi Doctrina, para que llegado el momento, podáis impartir la
enseñanza, la comprensión, el amor, el perdón y el consuelo, entre todos
vuestros hermanos. Para ello, os convierto en faro de luz, en estrella luminosa
y en el fiel amigo, para que así os comportéis en vuestro hogar, en las
instituciones y entre los pueblos.
10-309.31. Ya
no quiero que os contempléis como extranjeros, quiero que entre vosotros,
florezca la fraternidad universal y que ella comience a dar su fruto en vuestro
seno,
10-309.32. Bien
está que cumpláis con vuestras leyes humanas, pero sobre ellas poned mi
Doctrina y vuestra espiritualidad. Sed obedientes a mis leyes; y en verdad os
digo que de los más graves conflictos que por causa de las leyes humanas se os
presente, Yo os libraré, pero combatid la injusticia, luchad contra la
perversidad, no con las armas fratricidas, ni con el odio, sino con mi simiente
de amor. No estaréis solos en la lucha, ya os he dicho que entre la humanidad
hay pueblos en los cuales ya se levantan los hombres libertándose de su
materialismo, fortaleciéndose en sus vicisitudes, con el ideal de comunicarse
conmigo. ¿Quiénes son esos espíritus? Por ahora no es menester que los conozcáis.
10-309.33.
Elevad vuestro espíritu, amaos los unos a los otros, uníos en el Más Allá
con el ideal de fraternidad universal. Yo os llamaré a la montaña espiritual y
allí estaré con unos y con otros, con todos aquellos que anhelen la paz, la
redención; para entregarles la fuerza y la fe en mis revelaciones; para que así
dotados, puedan continuar en su camino. Seguirán surgiendo espíritus, los unos
como flores silvestres, los otros como espinas en un desierto; pero tanto unos
como otros, estarán unidos por un mismo ideal, y en el Más Allá, las flores
de vuestro amor, se unificarán para llegar como una ofrenda de amor a Mí.
10-309.34. Así
os instruyo ¡Oh discípulos! En el último año de estas manifestaciones,
porque de cierto os digo, que finalizando esta etapa, será sometida vuestra
espiritualidad a muy grandes pruebas. ¿Cuántos quedaréis a merced del
fanatismo y de la idolatría? ¿Cuántos estaréis a un solo paso de la
mistificación y cuántos más por significarse entre la humanidad, querrán añadir
a mi Obra, lo que a ella no pertenece? ¡Velad y orad, oh pueblo! Mas no olvidéis
que mientras más pura y más sencilla sea vuestra práctica y más se inspire
en mis leyes, mayor será la perfección que alcance vuestro espíritu. Tened
menos ceremonias y ritos y mayor espiritualidad, más caridad y amor para con
vuestros semejantes y me estaréis amando a Mí.
10-309.35.
Viene un tiempo de idolatría y fanatismo, en todos los pueblos de la Tierra,
los ritos y las ceremonias alcanzarán mayor intensidad y serán llevados al
extremo. Los ministros y sacerdotes de las distintas religiones y sectas
conducirán hasta la exaltación a sus pueblos, Yo así lo permito, porque esto
será como una tempestad entre la humanidad y en ese caos los espíritus se
sentirán como náufragos, no habrá ninguno que llegue a sentirse en puerto
seguro o en una barquilla salvadora.
10-309.36.
Llegará el momento en que la confusión sea con todos los espíritus y éstos
no encuentren en ningún sitio el refugio de la paz. Será entonces cuando los
hombres busquen las mentes más preclaras de los ministros más eminentes por su
mayor inteligencia, de los que son tenidos por santos por la humanidad, y su
asombro será muy grande, cuando se den cuenta de que ellos son también náufragos
que van sin brújula, sin paz y sin luz. Entonces vendrán las tinieblas, pero
en medio de ese caos, se levantarán los espíritus buscando su salvación y más
allá de los densos nubarrones, contemplarán la luz, como una nueva vida, como
una nueva aurora y esa luz será la del Espíritu Santo, será el faro que
alumbre a todo el Universo, esperando el retorno de los hijos, iluminando los océanos
tempestuosos.
10-309.37.
Después de ese tiempo de pruebas, vendrá la libertad del espíritu para la
humanidad. La planta de los hombres pisoteará a sus ídolos de ayer, desengañándoos;
destruirán sus recintos de vanidad, de pompa y de falso esplendor. Los autores
de obras doctrinarias, llevarán sus propias obras al fuego.
10-309.38. En
ese tiempo, el más torpe y humilde de vosotros, será escuchado con atención.
Cuántos de los que ahora, entre este pueblo sencillo y humilde, escuchan mi
enseñanza y se sienten humildes, considerándose faltos de elocuencia y de
espiritualidad, después se verán rodeados de multitudes y entre ellas, algunos
de los que les tuvieron por locos, cuando me escuchaban a través del portavoz.
Cuántos de los que hoy ponen en duda mi mensaje, llorarán después como Pedro,
al contemplar a cada paso el cumplimiento de mi palabra.
10-309.39.
Mientras tanto, seguid preparándoos, fortaleced vuestro espíritu, en mi
Doctrina, que a nadie ha venido a confundir, porque ella sólo os pide redención,
salvación, por la espiritualidad. Más ¿Qué es espiritualidad? Es la senda
trazada por Mí desde el principio de los tiempos y por la cual llegarán todos
los espíritus purificados, al seno de Dios. En ella está la Ley Divina, que es
origen de toda virtud. Allí está el libro abierto, el Libro de la Vida, que
encierra toda la sabiduría de Dios, por esa senda, una vez más he venido a
invitaros.
10-309.40.
Desde lo alto de la montaña os hablo por tercera vez diciéndoos: Yo soy el
camino, la verdad y la vida, ya no os apartéis de Mí.
10-309.41.
Recordad que cuando mi cuerpo fue desclavado de la cruz y luego sepultado,
consternados los discípulos y sin poder comprender lo que había pasado,
creyeron que con la muerte del Maestro todo había terminado. Fue menester que
sus ojos volviesen a verme y sus oídos me escuchasen de nuevo para que su fe se
encendiese y su conocimiento en mi palabra se afirmase.
10-309.42.
Ahora debo deciros que entre aquellos discípulos hubo uno que jamás dudó de Mí,
que nunca titubeó ante las pruebas y ni por un instante me abandonó. Fue Juan,
el discípulo fiel, valeroso, ferviente y amantísimo. Por ese amor lo confié a
María, a los pies de la cruz, para que siguiese bebiendo el amor en aquel corazón
sin mancha y a su lado, se fortaleciese aún más para la lucha que le
aguardaba. Mientras sus hermanos, los otros discípulos, iban cayendo uno a uno
bajo el golpe del verdugo, sellando con su sangre y su vida la verdad de cuanto
predicaban y el nombre de su Maestro, Juan vencía a la muerte y escapaba del
martirio. Confinado al destierro, no supieron sus perseguidores que allí, en
aquella isla a donde le arrojaban, descendería de los cielos sobre aquel
hombre, la gran revelación de los tiempos que vosotros estáis viviendo, la
profecía que habla a los hombres de cuanto ha de ser y se ha de cumplir.
10-309.43.
Después de amar mucho a sus hermanos y dedicar su vida para servirles en el
nombre de su Maestro, tuvo Juan que vivir aislado de ellos, solitario, pero
siempre orando por la humanidad, siempre pensando en aquellos por quienes Jesús
había derramado su sangre.
10-309.44. La
oración, el silencio, el recogimiento, la pureza de su existencia y la bondad
de sus pensamientos, hicieron el milagro de que aquel hombre y aquel espíritu
evolucionasen en un breve tiempo, lo que espíritus han necesitado de miles de años
para poder alcanzar.
10-309.45. Sí,
discípulos, Juan es un ejemplo de lo que alcanzará el espíritu de la
humanidad en tiempos que están por venir. El éxtasis de Juan, a través del
que hablaba, veía y oía, fue la revelación de lo que vosotros habríais de
contemplar en este tiempo. Los mirajes espirituales representados con símbolos,
fueron vistos a través del don de la videncia o sea de la mirada espiritual.
10-309.46. La
voz divina y la voz del mundo espiritual que llegaba hasta su cerebro y tocaba
su corazón, fueron señales precursoras de la comunicación que por medio de
portavoces y facultades habéis tenido en este tiempo; y finalmente, Juan,
escribiendo por indicación de un ángel, todo lo que veía y oía, reveló a la
humanidad la comunicación de espíritu a Espíritu que había de venir cuando
los hombres se hubiesen despojado en su vida, de impurezas y de materialismo.
10-309.47. ¿Cuándo
fijarán los hombres su atención en lo que dejó escrito mi amado discípulo?
Extraña es la forma en que está descrita su revelación, misterioso su
sentido, profundas hasta lo infinito sus palabras. ¿Quién podrá entenderlas?
Los hombres que comienzan a interesarse en la Revelación de Juan, se
profundizan, analizan, observan y estudian. Unos se aproximan algo a la verdad,
otros creen haber dado con el contenido de la revelación y lo proclaman a todo
el mundo, otros se confunden o se fatigan de buscar y concluyen negándole
esencia divina a aquel mensaje.
10-309.48.
Ahora vengo a deciros discípulos del Tercer Tiempo, que si en verdad anheláis
penetrar en ese santuario y conocer el fondo de aquellas revelaciones, tendréis
que iniciaros en la oración de espíritu a Espíritu, misma que Juan practicaba
en su destierro, tendréis que comprender de antemano que la Divina Revelación,
aunque representada con formas y figuras materiales, toda ella habla del espíritu
de la humanidad, de su evolución, de su lucha, de sus tentaciones y caídas, de
sus profanaciones y desobediencias. Habla de mi justicia, de mi sabiduría, de
mi Reino, de mis pruebas y de mi comunicación con los hombres, de su despertar,
de su regeneración y finalmente, de su espiritualidad.
10-309.49. Allí
os revelo la jornada espiritual de la humanidad, dividida en épocas, para que
mejor comprendáis la evolución del espíritu.
10-309.50. Pues
bien, discípulos, si la revelación se refiere a vuestra vida espiritual, justo
es que la estudiéis y la miréis desde el punto de vista espiritual, porque si
la tomáis para analizarla a través de hechos materiales solamente, acabaréis
por confundiros como tantos otros.
10-309.51.
Ciertamente que muchos acontecimientos materiales están y estarán relacionados
con el cumplimiento de aquella revelación, pero debéis saber que esos hechos y
señales, son también formas, son figuras y ejemplos que vienen a ayudaros a
comprender mi verdad y a ayudaros a cumplir con vuestro destino de elevaros
hacia Mí, por el camino de la limpieza de espíritu, de la que os dejó un
luminoso ejemplo Juan, mi discípulo, quien se adelantó miles de años a la
humanidad al comunicarse de espíritu a Espíritu con su Señor.
¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!