ENSEÑANZA
No. 26
01-026.01
Discípulos: Después de escuchar mi enseñanza y de juzgar vuestro pasado ante
la luz de mi palabra, espiritualmente habéis dicho: "La hoja del árbol no
se mueve sin la voluntad de Dios"
01-026.02
Así pensáis porque empezáis a comprender, que las pruebas que vais apurando
como un cáliz amargo, han sido como peldaños que os han ido acercando al Árbol
de la Vida, donde el Maestro os espera para entregaros vuestra heredad.
01-026.03
Cuando habéis llegado ante la manifestación de mi palabra, todos os habéis
preguntado cuál sería la causa de mi retorno y al escuchar mi saludo que os
dice: "Mi paz sea con vosotros", los que sabéis reconocer el valor
que tiene la paz, os llenáis de gozo, mientras que los que sólo pensáis en
adquirir los bienes materiales, con decepción me preguntáis en vuestro
interior si solamente he venido a ofreceros la paz.
01-026.04
Estos que así piensan no me ofenden, porque su incomprensión proviene de su
ignorancia y ésta es precisamente la tiniebla que he venido a combatir
iluminando a los espíritus con la luz de mi Doctrina.
01-026.05
Corazones hoy endurecidos por las pasiones y vicisitudes que han amargado
vuestra vida: Comprended que alcanzaréis la paz cuando hayáis logrado la
elevación espiritual.
01-026.06
La paz en el espíritu os habla de luz, de moral, de virtudes. El que no anhele
llegar a ese estado de elevación, no sueñe con disfrutar de mi paz, porque aún
está cautivo de las pasiones de la materia y de las falsas visiones de
felicidad que le presenta el mundo material.
01-026.07
El que alienta en su interior un ferviente deseo de paz, hastiado de los
placeres materiales, es el que busca la liberación de su espíritu, ansioso de
alcanzar el fin para el que fue creado.
01-026.08
Desde el principio de la humanidad, han sido pocos los que han buscado la paz o
los que han permanecido en ella una vez que la han alcanzado, porque, el hombre
sólo la busca cuando el dolor lo ha vencido. Por eso veis como después de
cada una de vuestras guerras inhumanas, fraticidas e injustas, se levantan
millares de seres sedientos de la paz, que antes no supieron estimar, porque no
se habían dado cuenta del valor que tiene ese don divino.
01-026.09
Debéis comprender que no es en el saber de los hombres en donde encontraréis
la tranquilidad, ya que la fuente de donde proviene, es espiritual. El oro, la
sabiduría humana, la ciencia, el poder de los hombres, no han bastado para
conseguir esa gracia que solo alcanzaréis practicando las buenas obras, conduciéndoos
en vuestra vida por el camino del amor que os señala mi Ley.
01-026.10
Nada tendrá de extraño que los hombres, que la humanidad llama sabios, cuando
vengan en pos de mis revelaciones y en busca de mi paz, ocupen el lugar de los párvulos
para estudiar las primeras lecciones del libro de la vida.
01-026.11
Nadie mejor que Yo, conoce la sed infinita que existe entre la humanidad. Mi
piedad como un rayo de esperanza penetra en cada corazón, para hacerle sentir
la proximidad de la lucha por medio de la cual alcanzará la paz verdadera y la
liberación del espíritu.
01-026.12
Mi enseñanza es la voz de la trompeta celestial, que ha sido escuchada por los
espíritus a quienes les ha anunciado que ha llegado el tiempo del juicio, de la
expiación y también de la salvación.
01-026.13
Todo había sido profetizado, mas preferisteis esperar los acontecimientos sin
prepararos. Os faltó la fe, la obediencia a mi Ley de amor y hoy os encontráis
llorando vuestra culpa.
01-026.14
Las multitudes que se congregan para escuchar mis divinas lecciones, os parecen
grandes en su número, pero cuan pequeñas son si las comparáis con vuestros
hermanos que se encuentran carentes de mi paz.
01-026.15
En estas multitudes he depositado mi paz; unos han sabido conservarla, otros en
cuanto dejan de oír mi palabra y penetran en la rutina de la vida, se despojan
de ella. Son los que al retornar al humilde lugar en donde me manifiesto me
preguntan: ¿Señor, por qué sólo cuando te estoy escuchando encuentro paz, o
es que sólo en estos lugares existe? Y Yo les contesto que si sólo han
encontrado la paz a la hora de estar escuchando mi Doctrina, es porque solamente
en ese momento es cuando limpian su espíritu de la influencia de la materia y
al trasponer el umbral de estos recintos, retornan a su vida de imperfecciones,
egoísmos, pasiones, rencores y vicios, sin llevar a la práctica los preceptos
de la Doctrina que estuvieron escuchando, porque escuchar no quiere decir
aprender, y sólo el que analice y ponga en práctica mi Doctrina, será el que
pueda llamarse en verdad mi discípulo, porque siempre estará preparado
espiritualmente para llevar a sus hermanos el ejemplo de encauzar su vida en el
cumplimiento de mis enseñanzas.
01-026.16
En esta cátedra encontraréis el conocimiento de la responsabilidad moral que
habéis contraído, por estar recibiendo en vuestro corazón el don de mi paz,
del que tendréis que compartir con vuestros hermanos.
01-026.17
Comprended y analizad, cuántas veces os he dicho: Bienvenidos seáis al humilde
recinto convertido en casa de paz y oración en donde me manifiesto como
Maestro.
01-026.18
A través de mi palabra habéis comprendido vuestra misión y la restitución
que pesa sobre vuestro espíritu. Hoy reconocéis que para llegar a Mí, es
necesario alcanzar la pureza que os haga dignos de penetrar en la mansión de
los justos, que es la tierra prometida a vuestro espíritu.
01-026.19
No todos los que me escuchan están conmigo, porque el pensamiento de algunos
está distante. En cambio hay quienes se encuentran distantes en materia y están
presentes en espíritu.
01-026.20
Si vosotros llamáis a mis puertas, Yo también he llegado a las vuestras, no
para pediros sino para daros lo que habéis menester.
01-026.21
Vengo a dar luz a vuestro espíritu porque veo que no quiere continuar en
tinieblas, desea levantarse sobre la ignorancia y sobre las pasiones de la
materia, quiere contemplar y comprender al Padre conociendo la finalidad de su
propia existencia.
01-026.22
Despertad, daos cuenta del tiempo en que vivís, para que llegado el momento en
que los hombres se levanten profanando y borrando todo culto del corazón
humano, de vosotros nada tengan que apartar, porque vuestro santuario y vuestro
culto será espiritual. Entonces vuestro espíritu sabrá comunicarse
directamente con mi Divinidad; esa será su liberación.
01-026.23
Vivís en un mundo transformado por la ciencia humana, ésta es su era, es el
tiempo de su reinado.
01-026.24
Una nueva Babel han levantado los hombres, una nueva torre de soberbia y
vanidad. Desde su altura desafían mi poder y humillan a los débiles. En verdad
os digo, que por ese camino el hombre no llegará a Mí, no porque Yo desconozca
la ciencia, ya que ella es luz que Yo, el Creador, he puesto en la mente humana,
sino por el mal uso que de ella han hecho los hombres. Os confié la ciencia
como un árbol al que deberíais cultivar con amor, respeto y celo para que de
él brotasen los frutos del mejor sabor, los que dan la vida. ¿Creéis haber
cultivado bien ese árbol? Ved que sus frutos han sido de destrucción y de
dolor, que en lugar de dar la vida han sembrado la muerte. ¡Qué equivocada está
la ciencia humana! Mas a pesar de ello Yo la bendigo porque es obra de mis
hijos.
01-026.25
El materialismo ha envuelto a la humanidad. De muchos corazones se ha borrado mi
nombre, los hombres se olvidan de orar, que es la forma espiritual de conversar
con Dios. Mi Doctrina y mis ejemplos a través de Jesús se han olvidado y
quienes tratan de perseverar en mis lecciones y de cumplir con mi Ley, lo hacen
por medio de cultos idólatras, buscándome a través de formas e imágenes
hechas por la mano del hombre. ¿Es así como debe cumplirse mi Ley?
01-026.26
Muchos han hecho de la Naturaleza su Dios, divinizándola como fuente creadora
de todo cuanto existe. Mas en verdad os digo que esta Naturaleza de cuyo seno
han brotado todos los seres, las fuerzas y los elementos materiales que os
rodean, no es creadora ella, fue concebida y formada antes por el Hacedor
Divino. No es la causa ni el por qué de la vida. Solamente Yo, vuestro Señor,
soy el Principio y el Fin, el Alfa y la Omega.
01-026.27
La sombra del árbol de la ciencia humana ha envuelto a la humanidad, la mayoría
de sus frutos la han envenenado y se aproxima el tiempo en que la hoz justiciera
venga a cortar toda rama impura y todo mal fruto.
01-026.28
Cuando el hombre fue inocente, su estado de pureza le hizo digno de la gracia
del Señor. No le era necesaria la ciencia para encontrar los medios de vida, no
era menester que sus ojos o su inteligencia se esforzaran en penetrar en los
secretos de la Creación, para encontrar la luz que iluminará la senda de su
vida terrenal.
01-026.29
La Naturaleza, como una dulce madre, acercaba su seno a los labios del niño
para alimentarle, mas el niño creció y seducido por la belleza exterior de los
frutos del árbol de la vida, extendió su mano, los cortó y los probó,
despertando la necesidad y el ansia de saber en su corazón y en todo su ser,
huyó la edad de la inocencia y comenzó para el hombre una nueva etapa, la de
la ciencia, en la que el espíritu deseó conocer la vida humana y sus
misterios. Ahí comenzó la lucha, la experiencia, el desarrollo, la evolución,
la restitución.
01-026.30
El niño que cifraba su dicha en sentir la caricia materna, se convirtió en el adolescente
que lleno de curiosidad y de inquietud, maravillado ante la grandeza
de la vida que era un misterio para él, se levantó por los caminos ansioso de
saber. ¿Quién sino Yo hizo que el hombre sintiera ese ideal de saber y
conocer? Todo estaba previsto y preparado por Mí para guiar los pasos del
hombre en la Tierra, por eso a cada paso encontraba una sorpresa y una nueva
maravilla. No había tropiezo, necesidad, ni pena a la que no encontrara solución.
Si el hombre tuvo su despertar para el mundo, también en su espíritu, de su
inquietud y presentimiento surgió el anhelo profundo de saber y contemplar la
vida que está más allá de la creación material, más allá de la materia y
de la ciencia.
01-026.31
Así nació el culto espiritual hacia Dios, para que por medio de él se
sustentara el espíritu y alcanzara conocimientos elevados, viviendo de acuerdo
con la ciencia inspirada en mi Ley de amor.
01-026.32
No todos los hombres me han concebido en lo infinito, en lo espiritual e
invisible, por eso desde los principios de la humanidad, mientras unos me han
buscado más allá de todo lo material, otros lo han hecho por medio de cultos
exteriores. Estos son los que me buscaban en los astros, en los elementos y en
otras criaturas hasta que llegaron a comprender que quien había formado todo lo
que ellos adoraban, se encontraba en el infinito y a El era a quien debían
adorar.
01-026.33
De tiempo en tiempo la humanidad fue evolucionando en sus creencias y en el
conocimiento de lo espiritual, perfeccionando su culto iluminado por
inspiraciones divinas. Sin embargo, todavía en este tiempo muchos de mis hijos
solo me sienten a través de formas, ritos, imágenes y símbolos. Es que el espíritu
distraído aún con las tradiciones, se conforma con lo poco que alcanza con su
escasa elevación, pero ha llegado para él la hora de la inquietud ante los
misterios, experimentando necesidades y atravesando pruebas como nunca las había
encontrado en su camino; entonces despertará y se levantará a preguntar, a
escudriñar como ya lo hizo cuando quiso conocer el por qué de la vida en la
Tierra.
01-026.34
¿Qué es lo que más anheláis en la Tierra en estos instantes? La paz, la
salud, la verdad. De cierto os digo que estos dones no os los dará vuestra
ciencia tal como la habéis tomado.
01-026.35
Los sabios interrogan a la Naturaleza y ella a cada pregunta les responde, mas
detrás de aquellas interrogaciones no siempre hay buenos fines, buenos
sentimientos ni caridad. Son los hombres los pequeños y necios que arrancan a
la madre sus secretos y profanan su intimidad, no con el fin de honrarla tomando
de sus fuentes los elementos para hacer el bien de los unos a los otros, como
verdaderos hermanos, sino con fines egoístas y a veces perversos.
01-026.36
Toda la Creación les habla de mí y su voz es de amor, mas ¡Cuán pocos han
sabido escuchar y comprender ese lenguaje!
01-026.37
Si consideráis que la Creación es un templo donde Yo habito, ¿No teméis que
Jesús se presente ahí empuñando el látigo y arroje a los mercaderes y a los
que la profanen?
01-026.38
¡Oh amado pueblo, analizad y comprended mi enseñanza, abrid vuestro
entendimiento y dejad que en él penetre mi luz, esa luz hablará en vuestras
obras, aunque vuestro verbo sea humilde. Me place que vuestro verbo sea torpe,
porque será vuestro espíritu quien de testimonio de Mí.
01-026.39
El destino de cada uno de vosotros es distinto, mas el final de todos es el
mismo; llegar a Dios.
01-026.40
Unos sufrís y con ello restituís vuestras faltas a mi Ley en los tiempos
pasados, otros apuráis el cáliz de amargura, a causa de la maldad de vuestros
hermanos; los primeros están purificándose en las pruebas de la vida, los
segundos tendrán que apurar el mismo cáliz que dieron a beber a sus
semejantes, pero de cierto os digo que en unos y otros se manifiesta la justicia
amorosa y perfecta de vuestro Señor.
01-026.41
"Amaos los unos a los otros", cumplid con mi Ley de amor, para que la
luz de la paz y la armonía brille en Oriente, que ahora se encuentra en las
tinieblas y amarguras de la guerra. Sentid el dolor de la humanidad y ved como
buscan un salvador, como las ovejas perdidas cuando lloran llamando a su pastor.
01-026.42
¡Cuánto dolor agobia a la humanidad en esta Era! No bien nace un niño cuando
ya comienza a apurar el cáliz de amargura por causa de sus hermanos. Unos
pierden a la madre antes de sentir la primera caricia, otros ensordecen con el
estruendo de la guerra, en lugar de oír el dulce arrullo maternal.
01-026.43
El paraíso de los primeros fue convertido en valle de lágrimas y ahora sólo
es un valle de sangre. Por eso hoy que he venido a cumplir la promesa que hice a
mis discípulos, despierto de su letargo a la humanidad, dándole mis enseñanzas
de amor para salvarla y busco a los espíritus que tienen el destino de
levantarse en este tiempo a testificar mi manifestación y mi palabra con sus
obras. Cuando esos señalados por Mí, se encuentren reunidos en torno a mi Ley,
la Tierra y los astros se conmoverán y en el cielo habrá señales, porque en
ese instante la voz del Señor será escuchada desde un confín hasta el otro de
la Tierra y su espíritu divino rodeado de los espíritus de los justos, de los
profetas y de los mártires, juzgará al mundo espiritual y material.
01-026.44
Entonces alcanzarán su plenitud el tiempo del Espíritu Santo. Para que hagáis
conocer a vuestros hermanos esta profecía, os pregunto: ¿Cuándo vais a
levantaros al cumplimiento de vuestra misión como los discípulos de este
tiempo? ¿Cuándo vais a hacer que vuestros hermanos os escuchen y se
estremezcan ante la voz de su propia conciencia? ¿Cuándo vais a llevar esta
palabra de luz y de amor a la humanidad?
01-026.45
Es mi voluntad que os unifiquéis para que en cada recinto y en cada congregación
sea uno solo el sabor de vuestro fruto. ¿Por qué habrían de brindar sabor
diferente si todos son sarmientos de una misma vid?
01-026.46
Estudiad, practicad y levantaos unidos para que vuestra fuerza sea respetada.
No deis lugar a que surjan falsas manifestaciones de mi Divinidad en el seno de
sectas o religiones, no seáis la causa de que se levanten falsos profetas
sorprendiendo a las multitudes con su palabra.
01-026.47
Alerta, videntes. Si habéis sido probados por vuestro Padre, si los mismos
vuestros os han desconocido, no temáis recordad que Jesús fue desconocido en
su patria y tuvo que ir a otras tierras para ser creído. "Nadie es profeta
en su tierra", os dijo.
01-026.48
Si han dudado de vuestros dones, vendrán corazones que en verdad os crean,
algunos de vosotros penetraréis en tierras extrañas donde encontraréis más
confianza en vuestro testimonio, que en el seno de este pueblo.
01-026.49
Para ayudaros en vuestra misión el Maestro os ha entregado su enseñanza y no
se cansa jamás de hacerlo porque es el Verbo del Padre.
01-026.50
Discípulos amados: Entregad el bálsamo de curación a un enfermo, hacedlo con
amor, con verdadera preparación espiritual, para que logréis que el necesitado
experimente el consuelo divino.
01-026.51
En algunas ocasiones he concedido que verdaderos prodigios se realicen, sin que
vuestra preparación os haya hecho merecedores a ello; mas ahora os digo que no
debéis descuidar vuestra preparación, porque os sorprenderé, os tocaré no
concediéndoos lo que esperáis, para haceros comprender que no sabéis
prepararos para entregar una verdadera obra de caridad.
01-026.52
No dejéis que sea solamente el enfermo el que por su dolor se haga merecedor a
mis beneficios, debéis unir a sus méritos los de vuestra caridad y en ambos se
manifestará mi gracia. Doquiera que estéis, debéis hacer méritos para que
cada vez que intercedáis por vuestro hermanos, seáis dignos de pedirme lo que
hayáis menester, en favor de vuestros semejantes.
01-026.53
Conservad la preparación espiritual y material, porque no sabéis el momento en
que necesitéis hacer una obra de caridad y será muy grato para Mí, haceros
depositarios del bálsamo de la paz o de lo que más falta les haga a vuestros
hermanos. Comprended lo hermoso de la misión que habéis venido a cumplir en
vuestra restitución, para que os abracéis de vuestra cruz, con todo el amor de
que seáis capaces.
01-026.54
Aquí en el mundo, no percibís tan clara la voz de vuestra conciencia, como la
escucharéis cuando estéis en espíritu, es por eso que muchas veces desatenderéis
el cumplimiento de vuestra misión; mas pensad que por lejana que esté la fecha
de vuestra partida al más allá, siempre estará esperándoos, y que cuando abráis
los ojos en un nuevo mundo, solamente os llegará la luz que hayáis alcanzado
en vuestra lucha y poseeréis la paz a la cual os hayáis hecho acreedores por
los méritos que hayáis logrado.
01-026.55
¿Sabéis cómo quiero que lleguéis a la próxima morada donde os espero?
Llenos de paz, iluminados por la luz de la sabiduría, la que debe brillar en
todo espíritu limpio; sin titubeos, sin lágrimas.
01-026.56
Nadie debe pensar que al venir a este mundo, le vino a sorprender mi Obra dándole
una misión, no, eso sería pecar de ignorancia, viviendo entre la luz. Yo sólo
he venido para haceros reconocer lo que en espíritu recibisteis antes de ser
enviados a la Tierra.
01-026.57
Ahora bien, discípulos amados, si a esto vino vuestro espíritu porque así se
lo ordené y así lo deseó y aceptó cada uno de vosotros, pensad que no debéis
de retornar a Mí sin haber cumplido la misión que prometisteis cumplir, por
que de otra manera, sería muy doloroso para vuestro espíritu.
01-026.58
Analizad mi palabra, no permitáis que nada ni nadie os impida el cumplimiento
de vuestra misión, que nada os haga renunciar a todo lo que como galardón
corresponde a los que supieron ser en el mundo soldados de Dios, apóstoles de
su verdad.
01-026.59
Para ayudaros en vuestra restitución os estoy dando mi palabra, y su luz os guía
a la perfección.
01-026.60
Oídme incansablemente, aprended de mi. Oíd a Elías y tomad ejemplo de su virtud
para que seáis a imitación suya, pastores de la porción de espíritus que os
haya destinado mi voluntad.
01-026.61
A todos contemplo con amor y os digo, que en esta era no he venido solamente a
acariciaros y a daros mi paz, sino que vengo a enseñaros, a haceros comprender
que sois poseedores de dones espirituales con los que debéis ayudar a la
humanidad en su tribulación, para conducirla hasta su restitución final.
01-026.62
El tiempo de las grandes pruebas ha llegado y el espíritu aún se encuentra débil.
Grandes dolores y trastornos le esperan y por ello me acerco como barca
salvadora, para acoger a mis hijos ayudándolos a evolucionar en el sendero
espiritual.
01-026.63
Todos los espíritus se han hecho acreedores a mi justicia; aun el de los niños
en los brazos de su madre han sentido dolor.
01-026.64
A vosotros, discípulos, os estoy preparando para que llevéis mi Doctrina de
amor y de paz a todas las naciones, para que por vuestro cumplimiento salvéis a
vuestros hermanos. Acercaos a los humildes y a los grandes, muchas veces os
encontraréis delante de hombres científicos, y ante ellos debéis dar pruebas
de espiritualidad. Cuántos van a sentirse avergonzados al reconocer la
inutilidad de su saber material y confesarán que lo que no hizo la ciencia en
la curación y en la solución de los problemas que afligen a la humanidad, lo
logró el amor y la caridad de mis discípulos.
01-026.65
Esta nación poco conocida en el mundo, será pródiga en bendiciones. Su suelo
será próspero y sus arcas se abrirán para enviar alimento a las naciones desbastadas
por la guerra; el espíritu de los moradores inspirados en mi amor,
enviará pensamientos de luz a los necesitados, y llegado el tiempo de la
predicación, llevará mi palabra para vivificar y sanar con ella a los que
sufren.
01-026.66
Muchos extranjeros vendrán para unirse a vosotros en vuestras ideas de paz y de
concordia. La espiritualidad, como semilla benéfica se extenderá y la verdad
que ella predica será conocida. Entonces el hijo sabrá amarme con pureza y la
fuente de gracia de donde brota todo bien, se derramará sobre la humanidad.
01-026.67
Quiero que cumpláis en esta etapa vuestra misión, y que cuando paséis al más
allá continuéis vuestra labor espiritual. Enseñad a vuestros hermanos que una
sola Ley llena de justicia es la que rige a todos los espíritus, que todos
ocupan un lugar en mi Creación y cada uno es estimulado por Mí en su
cumplimiento. Todo obedece a leyes divinas inmutables.
01-026.68
Si la humanidad durante este tiempo de pruebas os juzga mal y os hace
responsables de la guerra de ideas, de la destrucción de las naciones y de la
falta de paz, no os acobardéis ni os confundáis, permaneced orando y velando.
No temáis, si os encontráis cumpliendo mi Ley.
01-026.69
Comprended que Yo he permitido que las guerras se desaten para que el espíritu
de la humanidad se purifique. Toda nación, institución y hogar, son tocados
por mi justicia para poner al descubierto el grado de adelanto en que se
encuentran.
01-026.70
Trabajad como os he enseñado; regenerad a los pecadores; rehaced vidas, acercad
a Mí a los que se han alejado. Y cuando esta etapa haya pasado, la luz del
saber y la experiencia será en todos los espíritus, mi Doctrina inspirará a
los hombres y no hará adulteraciones, ni malas interpretaciones en mi Ley.
01-026.71
Si a veces os llamo niños, es porque ante mi Divinidad, sois aún pequeños, y
ante la eternidad resulta muy corta vuestra existencia. ¿No cifráis a veces
vuestra felicidad en una pequeñez? ¿No a veces lloráis por algo que no
debiera ser causa de vuestro dolor?
01-026.72
De cierto os digo, que no sólo vengo a buscar al pobre y al humilde, si no
también al que se ha distinguido en el mundo ya sea por su poder o su saber. A
todos les estoy haciendo el llamado, para que alcancen la purificación de su
espíritu.
01-026.73
Si en los pobres me hice sentir en lo poco que poseían, para prepararlos y
despertarlos, a los que han acumulado bienes materiales les tocaré a fin de que
atiendan a mi llamado. Al que sea sordo a mi voz le levantaré de este mundo y
en el valle espiritual le mostraré el trabajo, que en la tierra no supo
cumplir.
01-026.74
Que esta enseñanza os sirva de lección, acumulad méritos antes de ausentaros
de este mundo, dejad consuelo, salud y paz como huella de vuestro paso si no lo
hacéis, lloraréis mañana.
01-026.75
Vuestro corazón debe fortalecerse para resistir las pruebas que le esperan. Os
he dicho que sufriréis persecuciones y calumnias, que seréis culpados de la
confusión religiosa que está por presentarse; mas Yo velaré por vosotros y os
haré salir avantes.
01-026.76
Apartad de vuestro corazón el horror que pudierais sentir por los que sufren
enfermedades que vosotros llamáis asquerosas y rechazad la repulsión que pudieseis
experimentar al encontraros frente al homicida o al que ha enloquecido en los
vicios. Tendedles vuestra mano, dedicadles las frases más sentidas. Orad por
ellos. Sólo Yo sé lo que se esconde en cada una de esas existencias, sólo Yo
conozco las causas de su caída.
01-026.77
Sólo Yo puedo perdonar y absolver a los que son perseguidos y condenados por la
justicia humana.
01-026.78
Estoy fortaleciendo a vuestro espíritu con mi palabra, porque mucho es lo que aún
tenéis que experimentar y sentir en vuestro corazón.
01-026.79
Estoy sensibilizando vuestros sentimientos aletargados por vuestro materialismo.
Ayer no sentíais el dolor ajeno, mas pronto vuestros ojos derramarán llanto
por el sufrimiento de vuestros semejantes.
01-026.80
Las tierras abundan y los labriegos son escasos, sed vosotros de los labriegos
que aprendan a sembrar esta simiente bendita, hacedlo ahora que vivís en la
Tierra, para que lleguéis con méritos al más allá.
¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS!