ENSEÑANZA
No. 25
01-025.01
El espíritu de Elías, como campana celestial, os ha despertado para que vinieseis
a escuchar mi palabra.
01-025.02
Vuestro corazón se pregunta ansiosamente. ¿Cuál será el manjar que el Padre
nos de a saborear en este día? ¿Cuál será la lección de hoy?
01-025.03
De cierto os digo: Una mujer dejó en su hogar un enfermo grave por venir a
escucharme, a ella le digo: Cuando volváis a vuestra casa, el enfermo dejará
el lecho y él mismo os abrirá la puerta para daros la buena nueva de que ha
sanado, porque todo aquel que dejare los bienes de la Tierra por estar conmigo,
tendrá quien vele por lo que ha dejado, y ése soy Yo.
01-025.04
Contemplo a los que sufriendo una gran pena han vertido lágrimas en el rincón
de su alcoba, sin desesperarse ni renegar contra Mí, aceptando su prueba
humildemente, sabiendo que para alcanzar mi Reino es necesario hacer méritos.
01-025.05
A todos os veo ir por los distintos caminos de la lucha humana y entonces me he
convertido en el peregrino que cruza vuestro sendero para preguntaros: ¿A dónde
vais? Y mientras unos me responden: En busca de tranquilidad, otros me dicen:
Vamos en busca de pan. Entonces el Maestro se adelanta a llamar a las puertas
que vais a tocar para que vuestros hermanos os reciban con caridad y buena
voluntad. Es por eso que cuando habéis llamado encontráis conmovidos a los
corazones que eran de roca, reconocéis mi presencia y me decís: "¿Señor,
tanta es la caridad que tenéis con nosotros?".
01-025.06
Las pruebas que encontráis en vuestro paso, no las ha puesto la casualidad, os
las he enviado para que hagáis méritos. La hoja del árbol no se mueve sin mi
voluntad y lo mismo estoy en las grandes que en las pequeñas obras de la creación,
velad y orad para que lleguéis a comprender cuál es el fruto que debéis
recoger de cada prueba para que sea más breve vuestra expiación. Tomad con
amor vuestra cruz y haré que llevéis con paciencia vuestra restitución.
01-025.07
Este es el Tercer Tiempo en el que vengo nuevamente a deciros: "Amaos los
unos a los otros", mas no solamente entre humanos, sino de un mundo a otro;
debéis amar y tener caridad de los que están en espíritu porque también son
vuestros hermanos.
01-025.08
Cuán lejos está el tiempo en que se os dijo: "El que a hierro mata a
hierro muere". "Con la vara que midas serás medido". Hoy os
digo: Arrepentios, en verdad, lavad con obras de caridad, de perdón y amor,
vuestras manchas.
01-025.09
De todos los caminos os he llamado para entregaros una sola enseñanza. En mi
mesa nunca ha habido manjares que fueran unos mejores que otros, un solo pan y
un mismo vino he ofrecido a todos. A mi mesa se han sentado, lo mismo los
grandes que los parias; los acaudalados que los pobres; los pecadores que los
mansos. Lo mismo he recibido a los que han vivido con limpidez que a los que
llegan con su espíritu manchado. Esto os enseño para que en el camino de
vuestra vida no distingáis jamás a ninguno de vuestros hermanos.
01-025.10
Sed humildes delante de los que se sienten superiores y aquél que delante de
vosotros se humillase considerándose más pequeño, hacedlo comprender que no
es menos que vos.
01-025.11
Es necesario practicar mi Doctrina para comprender la potestad infinita del
amor. El amor es la virtud que convierte al hombre pecador en mi discípulo.
Amor es la esencia de la vida eterna.
01-025.12
Hay quienes me preguntan ¿Por qué necesitáis hablarnos en esta forma para
conducirnos al camino de la evolución del espíritu? De cierto os digo: esta
palabra que oís, es el libro que encierra mi sabiduría.
01-025.13
¿Por qué he abierto ante vosotros este libro? Para revelar muchos misterios al
hombre; para hacer luz en sus tinieblas de ignorancia.
01-025.14
En verdad os digo, que los hombres del poder no todo lo pueden, ni los sabios
todo lo saben, ni los teólogos me conocen en verdad.
01-025.15
Por eso he venido nuevamente como maestro entre la humanidad a iluminar vuestro
entendimiento para que comprendáis las grandes revelaciones, siempre que no
pretendáis llegar a la altura de mi sabiduría, sino penetrando en mi santuario
con respeto y humildad. Quien así penetre, será conducido por Mí hasta donde
sea mi voluntad y jamás encontrará el dolor.
01-025.16
Analizad a la ciencia de estos tiempos, sus frutos son amargos porque los
hombres han querido penetrar sin respeto en mis arcanos, y cuántos al descubrir
en mínima parte las maravillas del Universo han dudado que existe una
Omnipotencia que lo haya creado todo. Son los que sólo creen en lo que ven y en
lo que palpan, mas todo lo que está más allá de su comprensión, es negado
por ellos.
01-025.17
El conocimiento que está más allá de vuestra comprensión y del materialismo,
es el que vengo a enseñaros, para que alcancéis vuestro perfeccionamiento
espiritual.
01-025.18
Preparaos humanidad, para que os libréis de comer los frutos amargos que la
ciencia os prepara. Yo siempre he venido a revelaros el secreto de la vida
verdadera.
01-025.19
En el Segundo Tiempo me escucharon grandes multitudes, millares de enfermos
sanaron con sólo ser tocados por Mi o con escuchar mi palabra de ternura, o
siendo contemplados por mi amorosa mirada. Muchos de ellos me amaron y
reconocieron aunque no todos me siguieron, porque sólo doce fueron los que me
acompañaron hasta el fin. Sus nombres son inmortales por el ejemplo de perfección,
de virtud y sacrificio que os legaron, mas no eran perfectos cuando les llamé,
si lo hubieran sido no les hubiera llamado para enseñarles.
01-025.20
Entre vosotros tampoco encuentro justos o perfectos, mas os transformaréis a
través de mi enseñanza y grandes obras podréis hacer. Duro es el corazón de
la humanidad, pero os iluminaré en el camino para que salgáis avantes.
01-025.21
En el Segundo Tiempo, cuando mis apóstoles se diseminaron por el mundo. Pedro
tuvo instantes de flaqueza ante las persecuciones, la crueldad y la dureza de
los hombres, y queriendo huir de Roma para salvar su vida, contempló la silueta
de Jesús que llevando a cuestas la cruz avanzaba hacia la ciudad pagana, Pedro
preguntó a su Maestro: "¿A dónde vas, Señor"? A lo cual contestó
Jesús: "A morir nuevamente por vosotros". Pedro sollozando ofreció a
su Señor volver al seno de los pecadores para salvarlos, aún a costa de su
sangre y de su vida, para morir imitando a su Maestro.
01-025.22
Por eso os digo a vosotros: No esperéis que 1950, el año de mi partida, os
sorprenda impreparados y débiles, porque si así queréis levantaros a esparcir
mi enseñanza tendréis que flaquear.
01-025.23
Entonces buscaréis mi palabra para fortaleceros y no la encontraréis. Hoy que
aún me encuentro doctrinándoos, levantaos a practicar mis lecciones, regeneraos,
dad un paso hacia la espiritualidad, Yo os alentaré con obras y prodigios y os
maravillaréis ante las grandes revelaciones que os daré de Espíritu a espíritu.
Sorprenderé a los científicos materializados, manifestándoles la existencia
de lo espiritual. Todo lo que han negado y que existe, será contemplado por
ellos. Entonces se despertará la curiosidad, la ambición por sondear el más
allá y ese será el momento en que mis emisarios y discípulos se presenten
para explicar todo cuanto os he revelado e impidan que la humanidad forje sectas
y teorías en torno a mis nuevas revelaciones.
01-025.24
Hoy es tiempo de oír, de meditar y si llegado el momento de ir en pos de los
pueblos y naciones algunos de vosotros no pudieseis hacerlo, no temáis, que
allí donde habitáis mucho podréis hacer, dejad que sean vuestro hijos los que
lleven a lejanos lugares la buena nueva. Recordad que os he dicho que los
primeros serán postreros y los postreros primeros.
01-025.25
Hoy llegan las multitudes ante mi enseñanza; los que más sufren, los que han
tenido hambre y sed de justicia, los que sueñan con una vida de paz se quedan
para seguir escuchando mi palabra.
01-025.26
Entre estos pobres, rudos y sencillos, voy entresacando a aquellos por quienes
os doy mi palabra.
01-025.27
El Divino Maestro de todos los tiempos, vuelve entre vosotros para comunicarse
con la humanidad, conduciendo en esta forma al espíritu hacia el nuevo día.
01-025.28
Preparad vuestro entendimiento para que analicéis con rectitud mi palabra, ya
os he dicho que los espiritualistas serán los que den una justa interpretación
a las lecciones que en esta era y en los tiempos pasados os ha revelado vuestro
Señor. El que lea en mi libro y al analizar lo que haga en el sentido
espiritual, ese será el que se acerque a la verdad.
01-025.29
Para que lleguéis a definir verdaderamente esta Doctrina, antes tendréis que
luchar entre vosotros mismos y llegaréis a veces aun a la confusión, mas aquel
que en medio de su tempestad vele y ore confiando en Mí, ese sentirá que en su
espíritu penetra la calma y la paz.
01-025.30
Los vientos desencadenados harán que los árboles se desprendan de sus frutos
vanos y de sus hojas secas, hasta quedar libres de impurezas. ¿No os dais cuenta de que mañana, cuando ya no escuchéis esta palabra,
vais a quedar
solos en el camino, enseñando a vuestros hermanos lo que de Mí aprendisteis?
Yo estaré siempre en cada uno de vosotros, el Maestro preparará el camino y el
discípulo cumplirá su misión.
01-025.31
Os prometí hacer la luz en los hombres para que todos conociesen y
comprendiesen las revelaciones de mi Doctrina y este es el tiempo en que aquella
promesa ha sido cumplida, esta era que no supo esperar el hombre, porque se ha
perdido en una vida de ciencia de la que ha hecho un nuevo mundo y en la que los
espíritus estaban ansiosos de mi vuelta, porque sabían que para ellos mi enseñanza
es su libertad, su elevación y por lo que alcanzarán la paz.
01-025.32
Unos han esperado esta era, morando en el valle espiritual, otros han esperado
el milagro siendo moradores de esta Tierra. Bienaventurados los que supieron
esperar con su lámpara encendida como las vírgenes prudentes de la parábola.
01-025.33
También en el Segundo Tiempo los espíritus esperaban ansiosamente la llegada
del Mesías; unos en el mundo material, otros desde las moradas espirituales; es
que Cristo es la puerta, es la llave, es el camino y los espíritus lo saben.
01-025.34
En Mí, está el poder para despertar al espíritu de la humanidad y de cierto
os digo, que esa hora se acerca y no habrá uno que no se estremezca a mi
llamado. Unos despertarán del materialismo que los tenía aletargados; otros de
su embriaguez de sangre y de placeres, otros lo harán del sueño de su
ignorancia, cuya noche de tiniebla y fanatismo ha sido muy grande.
01-025.35
En el instante en que se haga la luz espiritual en la humanidad, de los espíritus
brotarán oraciones y preguntarán a su Señor qué deberán hacer para
agradarle y así poder acercarse a su presencia.
01-025.36
Analizad mi palabra, discípulos, y encontraréis en su esencia la sabiduría,
para que vuestro espíritu se instruya en la Doctrina de amor del Padre, porque
es a vuestro espíritu a quien le he venido a hablar, a instruir, preparándole
para una vida más elevada.
01-025.37
Ya sabéis que el cuerpo sólo es instrumento para el espíritu, prueba de ello
es que es mortal y pasajero, en cambio el espíritu está destinado para la
eternidad.
01-025.38
Cuán ignorante de las enseñanzas espirituales encuentro a esta humanidad, y es
porque se le ha enseñado mi Ley y mi Doctrina sólo como una moral que le sirva
de ayuda y no como el sendero que conduce a su espíritu a la mansión perfecta.
01-025.39
Las distintas religiones han venido sembrando en el corazón del hombre un falso
temor hacia el conocimiento espiritual, lo que ha ocasionado que huyan de mis
revelaciones y que se vayan hundiendo en las tinieblas de la ignorancia,
argumentando que la vida espiritual es un misterio impenetrable.
01-025.40
Mientras los que esto afirman. Todas las revelaciones que Dios hizo al hombre
desde el principio de la humanidad, le han venido hablando de la vida
espiritual. Cierto es que no os había dado toda mi enseñanza, porque no estabais
capacitados para saberlo todo, sino hasta que fuera llegado el tiempo, pero lo
revelado por el Padre hasta hoy, os basta para tener un conocimiento completo de
la vida espiritual.
01-025.41
Pueblo amado: Llamad venturoso a este tiempo, porque en él habéis tenido la
visita de vuestro Señor y si queréis señalar con fecha este gran
acontecimiento, marcadlo con el año de 1866, que fue cuando Elías os afirmó
que se acercaba la hora de mi presencia entre este pueblo. Desde entonces vengo
entresacando a mis discípulos para que me sigan fielmente por este camino.
01-025.42
¿Queréis seguirme, queréis ser de mis discípulos? Venid en pos de Mí con la
mansedumbre y la confianza con que Pedro, Andrés, Santiago y Juan me siguieron,
dejando detrás de sí a los seres amados, sus barcas y sus redes para
convertirse según les dije en pescadores de hombres.
01-025.43
Hoy vengo a preparar un pueblo, que dé testimonio de mi verdad. ¿Por quiénes
voy a manifestarme en el mundo, si no es por medio de mis discípulos?
01-025.44
Quiero que meditéis profundamente en mi palabra antes de lanzaros al camino del
cumplimiento, preparaos porque los hombres están fuertes en sus convicciones. Desarrollaos
lo mismo en pensamiento, que en palabras y obras, así nada tendréis
que temer.
01-025.45
Sí, pueblo, ya veo que estáis tratando de practicar mis enseñanzas, de vivir
cumpliendo con mi Ley para agradarme con vuestros actos. El Maestro os bendice y
os anima a perseverar en la regeneración para que alcancéis la espiritualidad.
01-025.46
Después de la partida de mi palabra, haréis lo que hicieron mis apóstoles del
Segundo Tiempo: Ellos se reunían para orar y de esta manera recibirán la luz
divina que los guiaba en cada uno de sus pasos. Por medio de la oración
espiritual que es la que he venido a enseñaros, se comunicaban con su Señor,
se animaban con su presencia y llegaban a comprender cuál era la voluntad de su
Maestro. Ahora comprenderéis por qué les tomé como base o cimiento de mi
Iglesia. ¿Sabéis que quiero formar un nuevo templo? ¿Quiénes formarán los
cimientos de este santuario? Yo escogeré a los fuertes, a los fieles en la
virtud, a los comprensivos y a los caritativos porque sus ejemplos serán dignos
de imitarse.
01-025.47
El arcano de vuestro Padre se encuentra presto a desbordar su herencia en el espíritu
de la humanidad.
01-025.48
En vuestra Nación he cumplido mi promesa de volver entre los hombres, mas no
por ello vayan a sentirse privilegiados entre el resto de la humanidad, quienes
hayan tenido la gracia de escuchar mis enseñanzas, porque la esencia de mi
palabra llegará a todo corazón a su debido tiempo, diciéndoles: Bienvenidos
seáis, mis hijos, que sin cansancio llegáis hasta mi presencia para escuchar
mi palabra. Sois los discípulos entresacados de las grandes turbas que a Mí
han venido y vuestro corazón lleno de fe, creyendo firmemente en esta
manifestación, recibe mi palabra y mis máximas como simiente de verdad.
01-025.49
Llegasteis con un fardo de sufrimiento e imperfecciones, hambrientos y
sedientos de paz y de ternura, y el Maestro no se detuvo a contemplar vuestras
manchas para sentaros a su mesa y serviros el mejor manjar. Hicisteis al Padre
un relato de toda vuestra vida y las vicisitudes del camino, mostrasteis la
desnudez de vuestro espíritu, cuya vestidura se llevaron en jirones los aires
huracanados. Conmovido el Padre os llevó a la fuente donde lavasteis vuestras
manchas, os dio nuevas y limpias vestiduras y sentándoos en torno a El, os dio
la primera lección que fue para vosotros como un ósculo, como una caricia y
como una gota de bálsamo.
01-025.50
Así empecé a formar en el corazón de cada discípulo mi libro de sabiduría y
amor que no debéis cerrar jamás, porque su contenido no sólo os pertenece a
vosotros. En sus páginas existe fortaleza para vuestras pruebas y luz para
disipar la ignorancia.
01-025.51
Vengo a vosotros, porque vuestros hermanos que tienen el saber, han ocultado la
verdad a la humanidad y han llenado de egoísmo su corazón. Yo no os vengo a
vender mi amor, ni mi palabra, ni mis bendiciones. Sólo espero que estéis
preparados para enviaros a las comarcas y a las aldeas a llevar a vuestros
hermanos la buena nueva de mi Doctrina, porque en todo el mundo hay hombres que
esperan mi llegada. Quiero que para 1950, que es el tiempo en que dejaré de
comunicarme bajo esta forma, os encontréis fuertes para empezar la lucha.
01-025.52
Os he apartado del fanatismo y de la idolatría para llenar vuestro corazón con
la esencia de mi enseñanza para que os elevéis a vuestro Señor, entregándole
un culto limpio, espiritual y sencillo. Así como os he enseñado, quiero que
enseñéis a vuestros hermanos.
01-025.53
Cuando los elementos se desaten, estad unidos, discípulos, y por vuestras
buenas obras, elevación , fe y unificación, derramaré entre vosotros mis
prodigios que serán testimonio para los incrédulos de que Yo estoy con
vosotros.
01-025.54
Las revelaciones que mi arcano encierra y que están reservadas para vosotros, aún
son un misterio porque no os habéis hecho merecedores de ellas.
01-025.55
No está lejos el día en que cese de hablaros en esta forma, quiero que para
entonces estéis preparados, que no haya un solo discípulo que ignore cómo
orar ante el Señor.
01-025.56
Las pruebas de la vida están dando temple a vuestro espíritu, no os rebeléis
ni reneguéis de ellas porque después, cuando el torbellino haya pasado, lloraréis
de pesar por haberme ofendido con vuestra desconfianza. Recordad que os he
dejado armas para que os sepáis defender, ellas son: la oración y la fe.
01-025.57
Orad y si el vendaval azotando vuestro hogar llegase a derribar su puerta, en
verdad os digo que la flama de vuestra lámpara, aparentemente débil, no se
apagará.
01-025.58
Cuando miréis que del camino se apartan los que habéis convertido y con
desprecio arrojan el pan que les habíais ofrecido, vuestro corazón se llena de
dolor y venís triste ante el Maestro para depositar en El vuestras cuitas, mas
el Maestro os dice: Si es la ingratitud la que guía los pasos de aquellos, no
temáis, dejadles ir, velad y orad por ellos, mas si os han dejado porque les
faltaron vuestros cuidados y ejemplos, de ello tendréis que responderme.
01-025.59
Si unos arrojan el pan y se marchan, otros vendrán, recogerán las migajas y
con ellas alcanzarán la paz y la bienandanza. Los que se alejaron retornarán
en busca de mis labriegos porque en el desierto les sorprenderá el hambre y la
sed. Vosotros que no habéis sido enviados para juzgar las faltas de vuestros
hermanos, les recibiréis con buena voluntad. A quien viniere enfermo, le sanaréis
y al que llegare hambriento le alimentaréis.
01-025.60
Si a pesar de haberles prestado vuestra ayuda os desconocen, perdonadles. Yo seré
quien juzgue su causa.
01-025.61
Vuestro pasado espiritual es un misterio para vosotros, por eso os digo que toméis
con mansedumbre vuestras pruebas, porque estáis en un tiempo de juicio y de
restitución espiritual.
01-025.62
Los tiempos en que veníais al mundo a recibir honores, goces, placeres, o
acumular riquezas, han pasado; hoy venís a vivir en la humildad, a purificaros,
a elevaros con las pruebas y a servir a vuestro Señor siendo útiles a vuestros
semejantes.
01-025.63
Escribid en vuestro corazón un libro con vuestras buenas obras y él os dará
paz en esta vida y dicha infinita en la eternidad.
01-025.64
Si alguien acumulase riquezas a cambio de mi palabra y de mis dones, vuelvo a
deciros como en el Segundo Tiempo: "Antes pasaría un camello por el ojo de
una aguja, que ése penetrase en el Reino de los cielos". Cuán meritorio
es contemplar ante Mí a los que ayer gozaron satisfacciones, glorias y
comodidades y hoy siguen mis pasos llenos de mansedumbre y de humildad.
01-025.65
Entre vosotros hay algunos a quienes he probado como a Job, porque no es mi
voluntad que los espíritus se aletarguen, quiero que sean diligentes en el
camino.
01-025.66
Llegará para cada quien un instante en que la voz del juez os pregunte no sólo
por la palabra que como Maestro os legó, sino también de lo que hicisteis en
el cumplimiento de vuestra misión.
01-025.67
Preparad vuestros dones espirituales de videncia, intuición y presentimiento,
para que os sea dada a conocer en sentido figurado la prueba que os corresponde
y vosotros con vuestra oración sepáis vencerla.
01-025.68
Dejad que mi palabra os guíe, ya que estáis convencidos de que os la estoy
entregando para vuestro bien.
01-025.69
Os parecen nuevas estas enseñanzas porque las habéis olvidado; mas ahora en el
Tercer Tiempo nuevamente os las vengo entregando. Os tengo preparada, una gran
campiña a la cual os invito para que en ella aprendáis a sembrar la simiente
de eternidad que os estoy confiando.
01-025.70
Vengo a preparar a mis nuevos discípulos, para que alcancen mediante su fe y
caridad, potestad sobre las enfermedades del cuerpo y del espíritu y sobre los
elementos de la creación.
01-025.71
Comprended que ya no es tiempo de que viváis en la ignorancia, hoy vivís en la
era de la luz, de las grandes revelaciones que os ofrece mi enseñanza. ¿Imagináis
la sabiduría que habríais alcanzado, si desde los primeros tiempos hubieseis practicado mis lecciones cumpliendo con mi Ley? Mas os habéis entregado a los
placeres del mundo estacionándoos en el camino de vuestra evolución espiritual.
Por eso hoy que he llegado con mi nueva lección, ésta os parece extraña,
incomprensible y fuera de vuestra manera de vivir. Pero os bastará meditar en
una sola de mis cátedras para que reconozcáis la verdad de mi palabra,
entonces veréis que lo extraño no es mi Doctrina, sino vuestra manera de ser
fuera de mi Ley.
01-025.72
Venid a mi campiña, recordad mi enseñanza que habéis olvidado, borrad toda
mala simiente y os mostraré la enseñanza que hasta hoy no habíais
contemplado. Así os haré salir del estancamiento, de vuestro fanatismo, para
haceros penetrar a una vida verdadera, aquella que debáis haber vivido desde el
principio de vuestra formación.
01-025.73
¿Veis cuán humilde es esta palabra que florece en los labios de los
portavoces? De cierto os digo que ella en su sencillez, llevará luz a los
hombres, para que comprendan mis revelaciones que por medio de la ciencia y de
la teología no habían llegado a comprender.
01-025.74
Los buenos discípulos, los perseverantes, los fieles, serán los que analicen
esta Doctrina. Ellos también serán humildes, pero a pesar de su sencillez
asombrarán a sus hermanos con la sabiduría de sus interpretaciones.
01-025.75
Mi pueblo no hablará solamente de mis enseñanzas, sino que con sus obras deberá
enseñar a la humanidad como se cumple y se respeta mi ley. Sabrá dar sin egoísmo
cuanto de su Señor haya recibido y mostrará su celo por la verdad y pureza del
tesoro que se le ha confiado.
01-025.76
Enseñad a vuestros hermanos con obras buenas y elevadas. Pensad que desde aquí
debéis ir purificando a vuestro espíritu para que sea digno de pasar a otra
morada en su camino de evolución espiritual.
01-025.77
Tomad de mi enseñanza la fortaleza necesaria para ir apartando los obstáculos
que encontréis a vuestro paso; ya sabéis que el arma que todo lo vence es el
amor, muy grande será el gozo del que salga triunfante en esa lucha y se
presente ante Mi como el soldado victorioso después de haber ganado esa
batalla.
01-025.78
Recordad que soy Yo quien os ha dado el arma del amor y que además os he enseñado
a combatir para ganar las grandes batallas. ¿Qué tenéis entonces que buscar
por otros caminos, cuando todo os lo estoy entregando por el sendero de la
verdad?
01-025.79
He venido a manifestarme por el entendimiento de los torpes, he llegado a abrir
los ojos de los ciegos a la luz de la verdad, para que se purifiquen de sus
pecados al sentirse amados por su Señor. ¿No se os profetizó desde el Segundo
Tiempo, que llegaría el día en que todo ojo me contemplaría? El que esté
limpio me verá y ése será su premio; aquel que lleve manchas en su corazón,
también me verá y ésa será su salvación. El que abre sus ojos delante de mi
luz, penetra en el misterio y conoce el por qué de mis revelaciones. Ese,
conociendo mi verdad caminará con firmeza en el futuro.
01-025.80
Interpretad justamente mi enseñanza, no penséis que mi Espíritu goza viendo
vuestros sufrimientos en la Tierra, o que vengo a privaros de todo lo que os es
grato para con ello gozarme. Vengo a haceros reconocer y respetar mis leyes,
porque son dignas de vuestro respeto y acatamiento, y porque obedecerlas os
traerá la felicidad y la paz eterna.
01-025.81
A través de Jesús os enseñé a dar a Dios lo que es de Dios y al César lo
que es del César, mas para los hombres de hoy, sólo existe el César y a su Señor
nada tienen que ofrecerle. Si al menos dieseis al mundo lo justo, vuestras
penas en él serían menores, pero el César os ha dictado leyes absurdas, os ha
convertido en sus esclavos y os quita la vida sin daros nada en compensación.
01-025.82
Ved cuán distinta es mi Ley, que no esclaviza al cuerpo ni al espíritu, sólo
os convence con amor y os guía con dulzura; todo os lo da a cambio de nada,
todo os lo premia y lo compensa a lo largo del camino.
01-025.83
Discípulos: Comprended y estudiad mis lecciones, quiero formar con vosotros un
pueblo que sea el depositario de mi sabiduría, porque todo estará preparado
para que cumpláis grandes misiones. No os acobardéis al primer toque de
alarma, sabed ir al encuentro de quien se dice vuestro enemigo y perdonadle,
amadle e instruidle con mis enseñanzas.
01-025.84
Así quiero que estéis preparados para el día de mi partida. Todos sabéis que
1950 es la fecha señalada por mi voluntad, para dejar de comunicarme por el
entendimiento del portavoz y como mi palabra siempre se cumple, ese día
terminará esta comunicación que marcó para vosotros el principio del Tercer
Tiempo.
01-025.85
No intentéis cambiar esa fecha, ni tratéis por ningún medio de retener la
manifestación de mi palabra bajo esta forma ni la del mundo espiritual. Desde
ahora os digo, que quienes así lo hicieran ya no estarán iluminados por la luz
del Maestro.
01-025.86
¿Por qué habríais de caer en tal profanación, cuando os he anunciado y
prometido que después de este tiempo os comunicaréis conmigo de espíritu a
Espíritu aun cuando no hayáis sido pedestales?
01-025.87
También os digo en este instante, que los profetas de este tiempo, tienen el
deber de prepararse, porque tienen la misión de prevenir a las nuevas
multitudes de las pruebas que les esperan. A ellos les revelaré grandes profecías
para que os ayuden a no caer en tentación.
¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS!