ENSEÑANZA Nº 217

08-217.01. Venid a Mí, discípulos amados, descansad en mi casa y sentaos a mi mesa ahora que aún estoy con vosotros, porque estos tiempos no volverán. Vendrá para vosotros un nuevo tiempo en el cuál daréis un paso hacia adelante en el sendero de vuestra evolución.

08-217.02. Sois aún niños que vivís bajo la custodia del Padre, quien no os deja alejaros mucho de la casa paterna, para que no encontréis tropiezos ni vayáis a caer en un abismo. Pero pronto estaréis fuertes y preparados para recorrer todas las sendas.

08-217.03. Haced de vuestro corazón un cofre en el que guardéis mis palabras cual joyas.

08-217.04. He vuelto a vosotros, conociendo la incredulidad de los hombres. Vengo a recordad y a vivir mi pasión. Hoy os recuerdo el instante en el cual el Maestro que os habla, ascendió al solio Divino para ser eternamente en el Padre. Fue después, de haber concluido Jesús su misión sobre la Tierra, cuando llegó como manso cordero a la presencia del Eterno.

08-217.05. Dios se manifestó desde los primeros tiempos a los hombres y sus enseñanzas fueron escuchadas. La voz del Señor se hizo humana y comprensible a las criaturas primitivas. En ellas, la conciencia que es la sabiduría divina, les enseñó a conocer el bien y el mal. En los buenos actos sentían la paz y cuando obraban mal, experimentaban el dolor. Eran las primeras lecciones, las primeras manifestaciones de la conciencia.

08-217.06. En el transcurso de los tiempos, cuando la humanidad ha desoído esa voz, he enviado hombres toda virtud y sabiduría que le ordenaran con sus palabras y ejemplos a seguir el buen camino.

08-217.07. Recordad que en los primeros tiempos Yo envíe a un justo Abel, cuyo holocausto de amor a mi Divinidad, fue precursor de la oración y del culto perfecto.

08-217.08. Os envié a Noé, el ferviente, que desoyó las burlas, atendió sólo al cumplimiento de un mandato divino, de construir el Arca de salvación para los hombres de buena fe.

08-217.09. Fueron entre vosotros Abraham, Isaac y Jacob, los cuales formaron el tronco de un árbol del que salieron ramas, follajes y frutos y el ejemplo de aquellos patriarcas quedó escrito con la fe inquebrantable de Abraham, la obediencia de Isaac y la fidelidad y fuerza espiritual de Jacob. Y un fruto de ése árbol fue Moisés, representante de mi Ley, e imagen de mi justicia. En él pudisteis ver un reflejo de mi Majestad.

08-217.10. De tiempo en tiempo he ido penetrando en la sensibilidad de la humanidad y por eso hube de hacerme hombre, para penetrar más en vuestro corazón. Mas para venir al mundo fue menester anunciarme por medio de los profetas.

08-217.11. Vine a vivir entre los hombres haciendo de mi vida un ejemplo, un libro. Yo supe de todos los dolores, de las pruebas y de las luchas, de la pobreza, del trabajo y de las persecuciones; supe del desconocimiento de los parientes, de la ingratitud y de la traición; de las largas jornadas, de la sed y del hambre, de la burla, de la soledad y de la muerte. Dejé que todo el peso del pecado humano, cayera sobre Mí. Permití que el hombre escudriñara mi Espíritu en mi palabra y en mi cuerpo taladrado,   donde podía contemplarse hasta el último de mis huesos. Siendo Dios, quedé convertido en rey de burlas, en un despojo y aún tuve que cargar la cruz de la ignominia y escalar el montículo donde los ladrones morían. Ahí cesó mi vida humana, como una prueba de que Yo, no solamente soy el Dios de la palabra, sino el Dios de las obras.

08-217.12. En 1866, mi caridad abrió las puertas a una nueva Era: la del Espíritu Santo. ¿Sabrá toda la humanidad el tiempo en que se encuentra? Sólo lo sabe el pueblo espiritualista que estoy congregando bajo la sombra de estos árboles, Mi Obra será reconocida en el mundo después de grandes batallas y acontecimientos, después de guerras de doctrinas y de ideas, para que los hombres se levanten afirmando que una nueva Era ha surgido.

08-217.13. Ha tiempo que partió de esta Tierra aquél por quien me comuniqué por vez primera en este tiempo: Roque Rojas, el enviado, cuyos pasos fueron guiados por el espíritu de Elías, el precursor. Así desaté el sexto sello, abriendo la brecha infinita del espiritualismo.

08-217.14. Y desde Roque hasta este día, mucho habéis luchado, ¡Oh Espiritualistas Trinitarios Marianos! dejando en la lucha, fuerzas, juventud y vida y todo cuanto poseías, por seguirme y honrar esta Obra. Callada y humildemente habéis trabajado, para dar a conocer a los hombres la nueva venida del Señor.

08-217.15. No vino mi verbo a encarnarse nuevamente. Estoy en este tiempo sobre la nube, símbolo del Más Allá, de donde brota mi Rayo que ilumina la mente del portavoz.

08-217.16. Me ha placido comunicarme con el hombre y mi determinación es perfecta. Conozco al hombre porque Yo lo he creado. Puedo servirme de él porque para eso lo formé, y puedo manifestar mi gloria por su conducto, porque lo creé para glorificarme en él.

08-217.17. ¡El hombre! He ahí mi imagen porque él es inteligencia, vida, conciencia, voluntad, porque posee algo de todos mis atributos y su espíritu pertenece a la eternidad.

08-217.18. Muchas veces, sois más pequeños de lo que habéis creído y otras, sois más grandes de lo que podéis imaginar.

08-217.19. El envanecido cree ser grande sin serlo, y es pequeño el que se conforma con las riquezas superfluas de esta vida, sin descubrir los verdaderos valores del corazón y del espíritu. Cuán pequeños son sus deseos, sus amores, sus ideales ¡Con qué poco se conforman!

08-217.20. Mas el que sabe vivir, es aquél que ha aprendido a dar a Dios lo que es de Dios y al mundo lo que es del mundo. Aquél que sabe recrearse en el seno de la Naturaleza, sin convertirse en esclavo de la materia, ése sabe vivir, y aunque aparentemente nada posea, es dueño de los bienes de esta vida y está en camino de poseer las riquezas del reino.

08-217.21. Lo que os digo en este tiempo, no os lo enseñé en los tiempos pasados. Este es mi nuevo testamento, Soy el necio peregrino que llama incesantemente a vuestra puerta y no os deja dormir. Soy la sombra que os sigue por doquier, ¿Qué queréis? Mi amor es infinito.

08-217.22. Ya se acerca la hora de mi partida. Mi visita en este tiempo, ha sido larga, desde 1866 hasta 1950.

08-217.23. De cierto os digo que si alguno dijere que mi palabra no os ha hecho algún bien, tampoco os ha ocasionado ningún mal. Pero recordad que no quiero que seáis como las plantas parásitas; que no quiero os conforméis con no hacer el mal, sino que estéis satisfechos de hacer el bien. Porque el que no lo practica, pudiéndolo hacer, ése ha hecho más mal que aquél que no pudiendo hacer ningún bien, sólo hace el mal, porque es lo único que puede dar, de acuerdo con su grado de evolución espiritual.

08-217.24. Os hice el llamado a este sendero porque os contemplé tristes en vuestro espíritu. Buscabais en los distintos ritos mi luz, ibais en pos de milagros para dar fe de Mí, y cuando me crucé en vuestro camino para preguntaros si estabais satisfechos, respondisteis: he comido, pero no he sustentado mi corazón ni mi espíritu.

08-217.25. Mientras, el Árbol de la vida ha estado esperando al caminante para brindarle sus frutos, y la fuente de aguas cristalinas ha esperado rebosante al peregrino sediento, como una promesa de paz. Yo el divino hortelano que esperaba triste, contemplando el paso de las estaciones sobre los campos.

08-217.26. Ahora han llegado las grandes turbas de sedientos de amor, de paz, de verdad y de trabajo, Habéis llevado el fruto a vuestros labios y después de haber calmado el hambre y la sed, habéis tomado las herramientas de labranza, para convertiros en hortelanos.

08-217.27. Ya no existen entre vosotros riquezas temporales. ¿En donde están vuestros bienes? No lo recordéis ni lamentéis haberlos perdido, porque hoy habéis recobrado el tesoro espiritual de mi verdad, que está en mi palabra, en esta palabra que vengo a daros a través del hijo humilde, por que si os hablara por conducto de un sabio, o de un filósofo, no me creeríais.

08-217.28. Hombres de todas clases llegan a Mí, mas dichas clases desaparecen ante el Maestro, no todos los que han venido a oírme, se han quedado conmigo: “Muchos son los llamados y pocos los escogidos”. Muchos vendrán y no todos me seguirán, pero en verdad os digo: en todos he sembrado mi palabra y la semilla de Cristo no muere jamás. Mi simiente no es vana y el corazón del hombre, infecundo por un instante, será fértil y fructificará.

08-217.29. Mujeres que regáis el camino de este mundo con vuestras lágrimas, y que con sangre marcáis vuestro paso por esta vida: descansad en Mí para que cobréis nuevas fuerzas y sigáis siendo el nido de amor, el fuego del hogar, el cimiento fuerte de la casa, que en la Tierra os he confiado. Para que sigáis siendo la alondra, cuyas alas envuelvan al esposo y a los hijos, Yo os bendigo.

08-217.30. Yo enaltezco al varón y el lugar de la mujer a la diestra del hombre. Santifico el matrimonio y bendigo la familia.

08-217.31. En este tiempo vengo con espada de amor a colocar todas las cosas en su sitio ya que antes fueron puestas por el hombre fuera de él.

08-217.32. Discípulos de mi Divinidad: heme aquí entre vosotros, mostrándoos una página más del libro de mis enseñanzas.

08-217.33. Es el pan sin levadura el que coméis en este instante. Y el agua que bebéis es de aquella que quien la tomare, sed no volverá a sentir.

08-217.34. Sois como extranjeros en esta Tierra, porque es otra vuestra verdadera patria. Os estoy señalando un camino, es aquel que conduce a la Tierra de Promisión. Mi palabra os lleva por el camino del progreso, soy el Maestro incansable, que os prepara para que después de mi partida alcancéis la comunicación perfecta con mi divinidad.

08-217.35. Hoy, el cincel de mi palabra de amor, pule y da forma a vuestro corazón.

08-217.36. Como en el primer tiempo, vais atravesando el desierto de las vicisitudes. Más no pereceréis de hambre ni de sed en la jornada. De vuestro propio corazón, endurecido como la roca, haré brotar el agua cristalina del arrepentimiento y del amor que calma la sed del espíritu. Y cuando el hambre de justicia y de verdad se apodere del pueblo, mi palabra, a semejanza del maná del desierto, caerá sobre vosotros para que os alimentéis.

08-217.37. Llegará el instante en que todos volváis a Mí, mas por ahora quedaos entre la humanidad para que la enseñéis a caminar por la senda de la verdad. Os esparciréis por diferentes caminos, sin que llevéis doble alforja, confiando en Mí, pero trabajaréis en silencio, humildemente, sin alarde, y Yo os acompañaré en la lucha y os confortaré en vuestra oración ya sea que me llaméis en el rincón de vuestra alcoba o bajo la sombra de un árbol. Llegará el día en que seréis reconocidos en Mí.

08-217.38. Es necesario que comprendáis que está cercana mi partida, que abráis vuestro corazón y elevéis vuestro espíritu para que podáis contemplarme.

08-217.39. Por conducto de muchos portavoces me he manifestado, para que no dudéis de Mí. Los he escogido sin distinguir clase, condiciones ni raza, Y por boca de todos ellos os he dado vuestra heredad, para que en la ausencia de mi palabra no vayáis a sentiros huérfanos, ni abandonados.

08-217.40. Si os preparáis en verdad, seréis el árbol, la fuente, y la mesa para el festín que reciba a todos los hijos pródigos que se ausentaron de la casa del Padre. Entonces las naciones no se inclinarán ante vosotros, pero os reconocerán y ante Mí se postrarán.

08-217.41. En todos los tiempos, os ha parecido mi Ley demasiado inflexible para cumplirla y por eso habéis creado sectas y ritos al alcance, según vosotros, de vuestra capacidad espiritual.

08-217.42. Si hubieseis cumplido con mis órdenes del Primer Tiempo, habríais reconocido a Jesús y no le hubieseis sacrificado. Si la humanidad hubiese vivido mi Doctrina del Segundo Tiempo, no estaría dudando de mi comunicación a través del entendimiento del hombre.

08-217.43. No seréis vosotros quienes juzguéis a las naciones, pero Yo, según escrito está, sí juzgaré en vosotros a las naciones y a las religiones. Este pueblo será ejemplo de celo, limpidez y espiritualidad.

08-217.44. Sube hasta Mí el clamor de la humanidad. Es el llanto de los niños, es la juventud que clama justicia, es la ancianidad que eleva su invocación de paz.

08-217.45. Es que los hombres han perdido la semilla de amor que, sin saberlo, llevan en lo más puro de su corazón, tan dentro que ellos mismos no alcanzan a descubrir.

08-217.46.La simiente del amor, ha quedado ahogada por el odio, la vanidad y las bajas pasiones. Y el cáliz de amargura se llena una vez más, para ser bebido hasta las heces.

08-217.47. Mientras el mundo naufraga en medio de la tempestad, vosotros, desde la barquilla, tranquilamente contempláis el desastre.

08-217.48. Estáis en el regazo del Padre, sin pensar en los que lloran, y ellos en medio de las vicisitudes, celebran cultos dedicados a Mí, los cuales, aunque estén envueltos en fanatismo e idolatría, se los recibo porque soy Padre, mas les hago comprender que mi corazón está abierto al culto perfecto.

08-217.49. De altar en altar, de rito en rito, y de secta en secta, van los hombres en busca del Pan de la Vida, sin encontrarlo, y ante el desengaño, se tornan en blasfemos para tomar caminos sin rumbo y vivir sin Dios y sin Ley. ¡Y pensad, pueblo que entre ellos están los grandes espíritus, que entre ellos descubro a los profetas y a los discípulos del Espíritu Santo!

08-217.50. Los espíritus de luz que vibran en lo espiritual, ya preparan sendas por planicies, mares, montes y desiertos, para que aquellas razas, aquellos pueblos, en caravanas y muchedumbres se levanten en pos de esta nación, donde ha resonado mi palabra y se han visto mis prodigios.

08-217.51. Cuando aquellos hombres llamen a vuestras puertas ¿Qué vais a ofrecerles? No les vais a ofrecer imperfecciones, porque de ello harto se encuentran. Ellos vienen en busca de verdad, de caridad y de amor. Ellos vendrán a aprender a elevar un culto tan puro como el perfume de las flores.

08-217.52. Hoy os digo que enseñéis siempre a los postreros el cumplimiento de mi Ley, en ella se encierran mis enseñanzas de los tres tiempos.

08-217.53. Inspiraos para orar en la oración del huerto Yo os enseñé como es la oración perfecta.

08-217.54. En tanto no estéis preparados, los caminos permanecerán cerrados por Mí y no haré el llamado a las multitudes.

08-217.55. No quiero partir de entre vosotros en medio de vuestra desunión, de la desobediencia y la incomprensión.

08-217.56. Veo que ya estáis preparando mi cruz, para el momento de mi partida, cruz de ingratitud.

08-217.57. Todavía es tiempo de que redobléis vuestro ahínco, para que la hora no os sorprenda y digáis: ¡El Padre ha partido! Porque sólo dejaréis de escucharme a través del portavoz, pero Yo estaré presente y de ello los videntes darán testimonio. Oiréis mi voz por inspiración, y cuando estéis doctrinando en los hogares y en las comarcas, no serán vuestros labios los que hablen sino Yo.

08-217.58. La comunicación de espíritu a Espíritu, alcanzará su esplendor en esos tiempos y mi presencia será sentida con mayor claridad, de tiempo en tiempo y de generación en generación.

08-217.59. Ante estas revelaciones, nadie deberá lamentar la ausencia de mi palabra y aquél que llorase, será porque su conciencia le reclama no haber aprovechado el tiempo de mi estancia con vosotros, y se siente por ello débil, y torpe para proseguir el camino.

08-217.60. Quiero que vosotros quedéis como testigos de que estuvisteis conmigo. Que mostréis a los hombres los libros de oro que os he concedido formar.

08-217.61. Entre este pueblo no habrá sacerdotes ni ministros. Habrá sólo servidores. Estos recintos serán lugares de reunión y de estudio, donde los guías velarán por el cumplimiento del pueblo.

08-217.62. El reinado de muchas doctrinas, será muy corto, porque toda aquella que no tuviese simiente de verdad, de justicia y de amor, destruida será.

08-217.63. Mas mi Obra de amor será reconocida, Vendrá el forastero y llamará a vuestra puerta. Dejadle pasar. Preparadle el lecho para que descanse, mas si quiere ir antes a la mesa, dejadle. Cuando se haya hartado, si duerme, velad por su sueño. Mas cuando despierte y contemple la luz, repasará ante su conciencia sus hechos pasados y hasta su última mancha será lavada con sus lágrimas. Yo le daré entonces vestidura blanca, y le sentaré entre los que han estado junto a Mí.

08-217.64. Es la Tercera Era, y aún me encuentro dando mi enseñanza a la humanidad, porque en aquellos mensajeros que os he enviado, no habéis confiado.

08-217.65. Mientras las criaturas humanas discuten mi Divinidad, mi existencia y mi Doctrina, existen muchos mundos en donde soy amado con perfección.

08-217.66. En el mismo tiempo en que unos han alcanzado la máxima limpidez espiritual, vuestro planeta, moral y espiritualmente vive un tiempo de gran perversidad.        

08-217.67. Mas vosotros que me escucháis, sabed que os he enviado entre la humanidad para dar ejemplo de humildad y obediencia a mi Ley. Envié a vuestro espíritu revestido de mi gracia, envuelto en mi luz y portando en su conciencia la Ley.

08-217.68. Si por un instante caísteis en el abismo, penetrasteis en las tinieblas y sucumbisteis en las flaquezas, Yo os levanté con mi voz, demostrando a la humanidad que de la misma escoria puedo Yo entresacar a mis discípulos.

08-217.69. Soy la bondad divina que se manifiesta a cada paso. Si no queréis elevaros buscándome espiritualmente y preferís deteneros a contemplar la Naturaleza, ahí en ella, también me encontraréis: El astro rey, cuyos rayos de luz, vida y calor, hablan de Mí, el aire que os da vida y que es mi propio aliento.

08-217.70. Mas cuando os elevéis espiritualmente a Mí, en vuestras obras o en la oración, percibís la gracia que existe en el más allá y un camino de luz que promete maravillas y revelaciones en el arcano celestial del Padre.

08-217.71. Vosotros tenéis conocimiento de estas bellezas que encierra la vida en el más allá, y por eso trabajáis con afán en la viña del Señor.

08-217.72. Quiero que exista amor entre los labriegos, que exista caridad.

08-217.73. No es pesado el madero que sobre vuestros hombros he puesto, no es imposible que podáis cumplir con la misión confinada a vuestro espíritu. Si confiáis en mi poder, contemplaréis lo imposible hecho posible a vuestro paso y comprobaréis que quien vive en obediencia a mis enseñanzas, cerca de Mí se encuentra.

08-217.74. A todo labriego que alcance preparación, le enviaré a las comarcas de la Tierra, para que lleve la buena nueva.

08-217.75. Vuestro espíritu hoy sostiene gran lucha con la materia; ha desenvainado su espada para enfrentarse a la tentación, a la cual en mi nombre vencerá.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!