ENSEÑANZA No. 198

07-198.01 Bendito el que llega a Mí lleno de humildad.

07-198.02 Son los tiempos en que dejaré hombres preparados de espíritu y de entendimiento para que testifiquen la verdad de mi venida.

07-198.03 Cuando mis discípulos vayan por el mundo, hablando y doctrinando en mi nombre, llevarán en sí la fe y la seguridad de que Yo acudiré en su auxilio en el momento de prueba, porque siempre he dado pruebas de mi amor y de mi presencia en todas partes.

07-198.04 Cuando os agobia la pena y clamáis a vuestro Padre porque vuestra fe os convence de que sois escuchados y de que vuestro rostro afligido es contemplado por el Señor, sentís un consuelo y una esperanza, que es la caricia que el maestro os da al escuchar vuestra plegaria.

07-198.05 Si al hombre se le presenta la vida llena de tropiezos y amarguras y entonces solicita el consuelo de su Padre, ¿Por qué no había de venir quien puede levantarle?

07-198.06 El amor divino se derrama en todo instante en la humanidad y de ello testifican quienes han sabido sentirme íntimamente en su corazón, porque Yo, aun siendo omnipotente, me limito para acercarme al hombre y ser sentido por él.

07-198.07 No juzguéis a ninguno, ved como los hombres de las distintas religiones oran en diversas formas, todas distintas a la vuestra; Yo os he revelado que a todos desciendo y a todos escucho, porque de nadie que me busque me quiero ocultar. En cambio, los demás sí os juzgarán por vuestra forma espiritual de orar, y también por haber creído en mi comunicación por el entendimiento del hombre. ¡Cuántos habéis sido ya víctimas de la calumnia y de la burla por parte de aquellos por aceptar mi comunicación en esta forma! Sólo la flama de la fe que arde en el corazón de este pueblo os ha hecho resistir las pruebas y es que tenéis la confianza de que esta doctrina, después de pasar por grandes combates, será del conocimiento universal. Vosotros, que estáis escuchando directamente mi palabra y que seréis maestros entre la humanidad, no veréis desde este mundo el resultado de vuestro trabajo, porque tardará tiempo para que la semilla rinda su fruto.

07-198.08 Esta humanidad poco a poco va aceptando la idea espiritual; cuando haya alcanzado cierta elevación, comprobará que en mis comunicaciones y manifestaciones no existió impostura; que fue verdad que el Maestro se derramó en amor, en sabiduría y en gracia a través de cerebros humildes, pero despejados e iluminados por mi Divinidad; imperfectos, sí; mas siendo la misma pureza, he venido a valerme de entendimientos de hombres que luchan continuamente contra sus propias inclinaciones. Si el hombre cree que sólo por medio de un hombre justo y perfecto debía comunicarme para ser creído, se encuentra en un error, y a él Yo le preguntaría: ¿Acaso los representantes de mi Divinidad en las religiones son hombres perfectos y justos? En verdad os digo que no encuentro entre ellos un solo justo en toda la tierra, sin embargo son intérpretes de mi palabra revelada en los tiempos pasados.

07-198.09 Estos portavoces por los cuales os hablo, no son mis representantes, ni mis ministros, son simplemente instrumentos para transmitir mi inspiración.

07-198.10 Muchas lecciones os ha traído mi enseñanza; os he dicho que no es preciso que levantéis templos suntuosos para agradar a vuestro Dios; que tampoco es preciso que confeséis vuestras faltas ante otro pecador como vosotros. Que el mejor templo donde podéis penetrar para adorarme es vuestro propio corazón y que cuando sintáis arrepentimiento sincero por vuestras faltas y luchéis contra vosotros mismos por enmendaros, en verdad seréis perdonados por Mí. La prueba de que habéis lavado vuestra mancha, será la paz que experimente vuestra conciencia y la alegría que inunde vuestro corazón.

07-198.11 ¿A qué llaman los hombres sobrenatural, si todo en Mí y en mi obra es natural? ¿No serán más bien las obras malas e imperfectas de los hombres las sobrenaturales, ya que lo natural sería que siempre obrasen bien, procediendo de quien proceden y poseyendo los atributos que en sí llevan? En Mí todo tiene explicación sencilla o profunda, nada hay a obscuras. Llamáis sobrenatural a todo aquello que desconocéis o que miráis envuelto en misterio, pero que, cuando vuestro espíritu conquiste con méritos su elevación y contemple y descubra lo que antes no podía ver, encontrará que todo en la creación es natural.

07-198.12 Si unos siglos atrás se hubiera anunciado a la humanidad los adelantos y descubrimientos que en estos tiempos lograría el hombre, hasta los científicos habrían dudado y hubieran considerado como sobrenatural tales maravillas. Ahora que habéis evolucionado siguiendo paso a paso los adelantos de la ciencia humana, aunque os maravilláis con ello, los contempláis como obras naturales.

07-198.13 En verdad os digo: El mañana, cuando la comunicación espiritual del hombre con su Dios se extienda por el haz de la tierra, la humanidad se familiarizará con estas manifestaciones, creerá en que Yo me comuniqué a través del entendimiento humano, creerá en lo que hablé y dejará de juzgar un imposible o algo sobrenatural tales manifestaciones.

07-198.14 Los hombres del mañana serán los que reconozcan a través de los escritos que queden de mi palabra, la grandeza y la esencia de mi doctrina. Causará admiración en ellos la sencillez con que explico lo profundo, lo insondable, la sencillez con que os expongo la verdad.

07-198.15 Así os prepara mi palabra para que podáis contestar a quienes vengan en pos de este conocimiento. Vendrán hombres a vosotros, que no se conformarán con simples explicaciones. Vendrán los científicos que han pasado su vida escudriñando la naturaleza y los libros y os preguntarán: ¿Por qué el Señor siendo poder no se materializó, explicando cuáles serían los descubrimientos de la ciencia?

07-198.16 Entonces contestaréis: En el fondo de la palabra divina, cuya sencillez encierra sabiduría, se encuentra la explicación y la profecía de lo que el hombre realizará y de lo que espera a la humanidad.

07-198.17 Discípulos, desde ahora os digo: No penséis que la sabiduría que os estoy enseñando en mis revelaciones, es para que la enfrentéis a la sabiduría de los hombres; si por ese camino quisieseis ir, desde ahora os digo que nada recogeréis.

07-198.18 No es menester ser sabios para llegar a Mí; basta tener elevación espiritual manifestar mi palabra, como Jesús la manifestó en el Segundo Tiempo y como ahora os la estoy entregando, llena de sencillez y amor. ¿Acaso ella ha revelado sabiduría científica? ¿Trata ella de resolver los problemas científicos de los hombres de estos tiempos?

07-198.19 Yo sólo hablo al espíritu. Sólo he enseñado el camino que conduce a la vida perfecta; y esta misión tenéis también vosotros, de hablar al espíritu y descubrirle en el horizonte la silueta de la "tierra de promisión".

07-198.20 Vosotros exponed con sinceridad y pureza mi doctrina y dejad: que el hombre escudriñe, investigue e interrogue. No lo repruebo, ni lo impido; cada quien buscará la forma que esté a su alcance para encontrar la verdad.

07-198.21 Sembrad, vuestra semilla fructificará mañana; no importa que sean las generaciones futuras las que recojan el fruto.

07-198.22 Estudiad mi palabra y penetrad en su esencia.

07-198.23 Yo vengo a entregaros mi doctrina y no a contemplar vuestra mancha y vuestra iniquidad.

07-198.24 El pueblo de Israel debe mostrar un ejemplo de fortaleza, porque Israel es el fuerte de la humanidad.

07-198.25 Nuevas órdenes recibiréis, por las cuales me reconocerán las multitudes.

07-198.26 Las calamidades se encuentran desatadas y mientras Israel duerme, los hombres imploran caridad y la han recibido de Mí; mas es mi voluntad que la humanidad reciba por la preparación de mi pueblo.

07-198.27 Vosotros lleváis el ejemplo del Padre al enseñaros sumisión y obediencia.

07-198.28 Cuando el tiempo sea llegado, recibiréis un mandato. Iréis a lejanas tierras. No haréis distinción de razas y además os digo: Ellos me esperan. Mas para los que no han despertado aún, os digo: El instante llegará en que el Padre se haga sentir en todos los corazones.

07-198.29 No vengo a contemplar vuestras vanidades humanas. Sólo veo que vuestro corazón y espíritu me han buscado y Yo os enviaré a las comarcas cual emisarios del Maestro, enseñando con el ejemplo, como Jesús en el Segundo Tiempo.

07-198.30 Sí, Israel, llevad mi palabra que es savia de vida eterna.

07-198.31 A vos toca dar al mundo lo que le pertenece, en cumplimiento de mi mandato, porque sois los poseedores de la luz y la gracia del Tercer Tiempo.

07-198.32 Soy el Padre, que lleno de amor me aposento a levantaros nuevamente a la vida de la gracia, a encaminaros en el sendero recto. Caros me costasteis en el Segundo Tiempo y ahora me tenéis en espíritu dándoos nuevamente mi palabra, mi "Verbo Divino" que se distingue por el amor, para que practiquéis y llevéis al mundo mi enseñanza perfecta.

07-198.33 Con mi palabra que es el cincel más fino, pulimento vuestro corazón, porque le contemplo adormecido aún.

07-198.34 Es alba de gracia en que el Maestro desciende en todos sus discípulos.

07-198.35 Los videntes han testificado mi presencia y han contemplado la luz de mi Espíritu.

07-198.36 Se han preparado y han cerrado sus pupilas a las atracciones del mundo y por sus bocas han brotado palabra proféticas.

07-198.37 Seguid preparándoos, porque si no lo hiciereis, de cierto os digo: Las piedras hablarán.

07-198.38 Mas también os digo: No quiero forzaros. Quiero que el amor brote de vuestro corazón con sencillez y naturalidad.

07-198.39 Preparaos, pueblo, porque no sabéis como ni de dónde, pero las multitudes de distintas aldeas y comarcas se levantarán y vendrán a los recintos

07-198.40 Elevaos en oración. Ayudad a vuestros hermanos. Estudiad mi palabra. No quiero contemplar a Israel avergonzado porque no haya sabido luchar. No, pueblo. Haced presente uno, dos o tres granitos, pero que vuestra simiente sea limpia. A vosotros toca analizar mi palabra.

07-198.41 Soy Padre de amor, y cual Padre vengo a vosotros porque como juez soy inexorable. Regeneraos, preparaos, para que siempre me contempléis como Padre.

07-198.42 Se avecina el tiempo de la gran lucha. Tres años os restan de mi palabra y el Padre quiere dejar doctrinadas a las multitudes. Pero es menester os preparáis vosotros, a quienes dejaré al frente de las porciones que han de quedar en los recintos.

07-198.43 Llegad a la comprensión y no dejéis que el mundo os arrebate la savia de mi palabra y su esencia regrese a mi solio divino.

07-198.44 Apartaos del mundo y recordad mis palabras que os dicen: Lo que fuisteis el ayer, no lo seáis hoy y lo que sois ahora, no lo seáis el mañana. Regeneraos. Renunciad a lo superfluo y malo; no quiero místicos, ni fanáticos.

07-198.45 En el Primer Tiempo os envié a Moisés, en el Segundo Tiempo fui en Jesús de Nazareth entre vosotros y hoy me tenéis como Espíritu Santo. Contemplo vuestro espíritu en la "escala de Jacob", recibiendo la gracia y la luz de Mi Espíritu.

07-198.46 Todos formáis un solo pueblo. Todos sois un solo hijo en quien poso mi ósculo de paz.

07-198.47 Estudiad mi palabra y llevadla a las multitudes, que el camino ya está preparado. A esta nación se acercarán los hombres. Dadles el mejor banquillo, mostradles buen ejemplo, para que os reconozcan como discípulos del Espíritu Santo.

07-198.48 Lleváis cada uno de vosotros un ser espiritual que os cuida. Cuando el momento sea llegado, él me responderá de vosotros y vos de él. En verdad os digo que es grande la responsabilidad que lleváis.

07-198.49 Llevad ahínco y anhelo de cumplir vuestra misión y quedad unidos por un solo ideal y una sola voluntad. Sed gratos ante mi justicia, que contempla hasta el íntimo latir de vuestro corazón.

07-198.50 Es tiempo precioso. Os toca levantaros presurosos, con amor, a cumplir con mi mandato, los unos ya como discípulos, los otros como párvulos.

07-198.51 Dejad al mundo lo que le pertenece y llevad un solo ideal, que es la salvación del espíritu, porque habréis de entregar cuentas de todo lo que labraréis en este planeta, cuando el momento sea llegado.

07-198.52 No sois inocentes ni ignorantes, todo lo hacéis con conocimiento de causa.

07-198.53 Yo os prevengo de los sucesos futuros. Cuando ya no escuchéis mi palabra, os comunicaréis Conmigo de espíritu a Espíritu.

07-198.54 Ahora os contemplo reunidos a imitación de mis apóstoles del Segundo Tiempo, y os estoy preparando para que hagáis grandes prodigios.

07-198.55 Lleváis una grande potestad, por lo tanto, entregad a vuestros hermanos de lo mucho que os he dado en mi palabra.

07-198.56 Yo he venido a derramar mi sabiduría entre vosotros, pero contemplo al lobo hambriento con piel de oveja que quiere devoraros poniendo pensamientos pecaminosos en vosotros para perderos. Mas cuando contemplo que vuestro ser está próximo a sucumbir, aquí me tenéis cual Padre que viene en vuestra ayuda, porque no quiero que os perdáis.

07-198.57 Corta es la porción que lleva en su corazón el amor al Padre y voluntad en servirme; mas os digo: Perseverad para que alcancéis la elevación de vuestro espíritu en mi ley.

07-198.58 Así reunidos quiero contemplaros que si sois con el Padre, Yo estaré con vosotros, no os dejaré un solo instante y la tentación lejos será del pueblo de Israel.

07-198.59 Analizad mi palabra, comprended que es corto el instante de mi comunicación y daos cuenta de cuan grande es mi amor y cuan grande la luz que poso en vuestro espíritu. Ved que tenéis que llegar limpios a Mi

07-198.60 "Mi reino no es de este mundo", por lo tanto comprendedme cuando os digo: Lo que labrareis en la tierra, Yo os lo guardaré en el más allá.

07-198.61 Aquí en esta mesa os espero a todos. Ante mi presencia desaparecerán razas, castas y linajes; todos me pertenecéis por igual, todos lleváis un espíritu como joya preciosa, y a ese espíritu es al que vengo buscando.

07-198.62 Si lo queréis saber éste era el lugar señalado para mi nueva manifestación al mundo, en el que habríais de verme venir sobre la nube, delante de todos los pueblos de la tierra.

07-198.63 Entended bien las lecciones; con esto Yo quiero deciros, que en Espíritu desciendo a todos, pero que esta palabra, no todos la escucharán. Así pasó en aquel tiempo; un pueblo fue el testigo de mi enseñanza, de mis obras, y los demás pueblos de la tierra creyeron por los testimonios.

07-198.64 Hoy me encuentro congregando al espíritu de aquel pueblo, para que perfeccione su misión bajo la palabra de su Maestro.

07-198.65 No vengo a prometerle reinados terrenales, sino un reino de eterna luz en el espíritu.

07-198.66 Su espíritu, ahora lleno de egoísmo ante las necesidades de sus semejantes, mañana será generoso para hacer partícipes a sus hermanos de la heredad que les he concedido.

07-198.67 Los que en aquel tiempo esperaban la llegada del Mesías, como la de un rey de la tierra y le vieron llegar en su humildad divina, se desalentaron y confundieron. ¿Por qué ahora vosotros habíais de imitarlos y de confundiros al verme manifestar de esta manera, si ya tenéis antecedentes de que "el reino de vuestro Señor no es de este mundo?"

07-198.68 Vengo a enseñar a un pueblo, para que él doctrine en el mañana a todos aquellos que no tuvieron la oportunidad de oírme bajo esta forma. Los que ahora me están escuchando, oyen a un Padre que con gran amor les anuncia una partida próxima y que por ese motivo extrema su ternura con todos aquellos que le rodean. Es la voz de un Padre que quiere que le recuerden, que no quiere dejar sollozando a ninguno de sus hijos, que desea que todos disfruten de su herencia y ésta es la de su amor.

07-198.69 Todo cuanto necesite este pueblo para la lucha que se avecina, su gran lucha espiritual, lo tendrá, porque El, en su riego fecundo, hará que brote de nuevo mi simiente

07-198.70 Sí, pueblo, mi nombre volverá a estar en todos los labios, mi esencia en todos los corazones, y mi ley se manifestará en todas las conciencias ¡Cuán dichosos serán aquellos que hayan tomado parte en esta obra divina, porque ese gozo espiritual les compensará de todas sus tribulaciones y amarguras! Ellos recordarán que aquí, en la tierra, fueron los discípulos de Cristo, que cuidaron amorosamente la simiente que el Divino Maestro les enseñó a cultivar.

07-198.71 Conquistad esa paz para vuestro espíritu, oh pueblo, ganad ese lugar en la eternidad.

07-198.72 Yo como Maestro, voy delante de vosotros guiando a vuestro espíritu; por eso las obras de mis discípulos deben ser claras, y de vosotros tomarán ejemplo los que os miren. El mundo está hambriento y vosotros tenéis el pan que alimenta; si me seguís como ellos, sentiréis mi potestad para combatir todo mal. Todos los elementos os ayudarán en vuestra misión, si sabéis usarlos.

07-198.73 Hoy contempláis entre la humanidad escasez y pobreza, el desvelo por conseguir el pan del cuerpo, mientras vosotros os habéis conservado sin sufrir tantas penalidades, porque quiero que tengáis paz y que dediquéis una parte de vuestro tiempo a la práctica de mi doctrina. Muchos hombres y mujeres van a emigrar buscando en este país un refugio para su corazón cansado de luchar, y encontrarán una tierra bendita, pródiga en beneficios, y vosotros compartiréis con ellos vuestro pan y encontrarán abrigo y cimentarán aquí su hogar.

07-198.74 Despertad, pueblo, porque sólo quedan tres años en que he de comunicarme con vosotros. Buscadme desde hoy de espíritu a Espíritu, porque ya se acerca la hora en que os sentiréis huérfanos y quiero que seáis fuertes en la prueba. El mundo espiritual no os dará su palabra de aliento, de consejo; no oiréis este concierto descender del más allá, y es menester que sepáis elevaros para seguir alimentando vuestro espíritu.

07-198.75 Acercaos. a lo que es perfecto. Unid a mi voluntad la vuestra. Buscad todo el bien para vuestro espíritu y amad menos los bienes terrenales. Ha llegado la humanidad a un límite en donde voy a detenerla; las tinieblas desaparecerán, "la mala hierba será cortada, atada en gavillas y arrojada al fuego", como está escrito. Todo esto será hecho. Yo os preparo, pueblo, para que conozcáis el tiempo en que vivís y pongáis alerta a vuestros hermanos. Bendito aquél que se disponga a redimiese, ore y haga penitencia, porque será salvo; mas si por esta causa sois desconocidos, si os hieren, recordad a Jesús en su pasión divina e imitadle.

07-198.76 Sed comprensivos y sabed perdonad las ofensas; no tengáis enemigos y si os combaten, esgrimid vuestras armas de amor, de luz. Si así os conducís, alcanzaréis perfección y tendréis en la tierra el don de la paz. Yo os doy la semilla, a vosotros toca cultivarla.

07-198.77 El momento en que Yo había de venir estaba señalado y esta profecía se ha cumplido. Estaba dicho: "Los hombres escalarán el monte del pecado y el materialismo. Las guerras cundirán de nación en nación como incendio que lo destruye todo. El odio y la mala voluntad crecerán como mala hierba e invadirán los campos"

07-198.78 Sabía que a través de los tiempos me olvidaréis y que haríais salir de vuestro corazón mi palabra. Por eso os anuncié que volvería. Aquella luz ha sido opacada, el corazón humano se encuentra frío e insensible, como la noche en que Jesús vino al mundo y la Madre no encontrando hospedaje en los hogares de los hombres, buscó abrigo en la rústica morada de pastores y rebaños.

07-198.79 Hoy no preparé un regazo para hacerme hombre, porque he venido en Espíritu a hablaros; y en medio de tanta dureza e incredulidad os he encontrado a vosotros, os he escogido y habéis preparado vuestro corazón para recibirme, me habéis oído y se ha encendido vuestra fe.

07-198.80 Si queréis seguirme, cumplid con mi palabra; Yo os ayudaré con la cruz; mas no quiero que este pueblo que hoy me cree, mañana me juzgue y me condene, como aquél que me llevó a la cruz. Hoy no sabéis quiénes serán los fieles; Yo os digo que serán pocos y a veces se encontrarán solitarios; mas su camino estará abierto y los ángeles vendrán a custodiarlos y a librarlos de los peligros para conducirlos al aprisco celestial.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!