ENSEÑANZA
No. 18
01-018.01
Tal como fue anunciada mi nueva manifestación hoy la habéis visto realizada:
He venido en espíritu y rodeado de ángeles o espíritus de luz.
01-018.02
Los que no conocen aquellas profecías, dudan de mi presencia, más también
contemplo entre los que han escudriñado las escrituras, a los que no creen en
mi manifestación, porque sus interpretaciones casi siempre son erróneas.
01-018.03
A todos los que den a la profecía un sentido material, tendrá que acontecerles
lo que al pueblo judío, que esperaba en el Mesías prometido a un rey poderoso
de la tierra, y cuando me vio humilde y manso, no creyó en Mí a pesar de las
obras que hice ante sus ojos.
01-018.04
Quienes me sintieron, me amaron y siguieron, fueron los sencillos de corazón,
los mansos de espíritu, los limpios de entendimiento, los que padecían hambre
y sed de amor, de justicia y de verdad.
01-018.05
A quienes estudian las escrituras de los tiempos pasados, les digo que sólo con
espiritualidad en su vida, podrán encontrar la verdad que existe en aquel
lenguaje.
01-018.06
Yo ayudaré a los que analicen y enseñen la verdad, mas a todo aquel de cuyos
labios brote la confusión, lo detendré en su camino hasta que corrija sus
errores.
01-018.07
Por el contrario, a todos los que de limpio corazón siembran mi semilla de luz,
explicando la divina palabra y esclareciendo la enseñanza que estaba oculta, a
ésos les enviaré a las comarcas y a las naciones a propagar mi Doctrina de
amor.
01-018.08
Los verdaderos propagadores serán sanos de corazón, humildes de espíritu, y
por lo tanto, sabrán recibir mi nuevo mensaje con gozo y con fe.
01-018.09
Bienaventurados los que así me reciban en su corazón y crean en mi palabra,
porque ellos me verán en la nube celestial rodeado de mis huestes espirituales,
y aunque no toque el polvo de la Tierra como en el Segundo Tiempo, sabrán
sentir mi presencia espiritual; entonces unirán este nuevo mensaje al que no
estaba completo porque faltaba agregarle mis revelaciones como Espíritu Santo.
01-018.10
Discípulos: Espiritualizaos a fin de que penetréis en el verdadero sentido de
mi palabra, para que cuando os encontréis con vuestros hermanos que solamente
conocen mis revelaciones del Segundo Tiempo, coincidáis en vuestras
interpretaciones y comience la unificación espiritual de la humanidad.
01-018.11
Muchas veces enseñáis conceptos erróneos por falta de estudio y penetración
en lo espiritual, por eso os encargo que os dediquéis a la meditación de mi
enseñanza, para que ya no hagáis obras que creyéndolas buenas, ante el Padre
son imperfectas.
01-018.12
Reconoced que los responsables de que la humanidad comprenda con claridad el
sentido espiritual de mis enseñanzas presentes y pasadas, sois todos los que
sentís en el espíritu el hambre de saber, los que habéis penetrado por los
caminos del estudio, de la meditación y del análisis. De los que sólo viven
de ritos, ceremonias y cultos materiales no puedo decir lo mismo, ellos se
satisfacen con lo superficial, porque aún no han conocido el sabor del fruto.
01-018.13
Cuando mis discípulos crucen los caminos del mundo, comenzará el despertar
espiritual de las religiones y de las sectas estacionadas hace mucho tiempo.
01-018.14
Con frecuencia os repito que veláis y oréis, mas no quiero que os familiaricéis
con este dulce consejo, sino que lo estudiéis y lo pongáis en práctica.
01-018.15
Os digo que oréis, porque quien no ora se entrega a pensamientos superfluos,
materiales y a veces insanos, con lo cual sin darse cuenta, fomenta las guerras
homicidas; en cambio cuando oráis, vuestro pensamiento como si fuera espada de
luz, rasga los velos de oscuridad y los lazos de tentación que están
aprisionando a muchos espíritus, satura de espiritualidad el ambiente y contrarresta
las fuerzas del mal.
01-018.16
No desmayéis ante la lucha, ni os desesperéis si aún no contempláis ningún
resultado de vuestra labor. Reconoced que vuestra misión es luchar hasta el
fin; y solamente así cumpliréis con una mínima parte en esta obra de
regeneración y de espiritualidad entre vuestros hermanos.
01-018.17
Mañana dejaréis vuestro puesto y otros vendrán a sustituiros interpretando
mejor mi Obra, y así de generación en generación se irá cumpliendo mi Ley.
01-018.18
Al final, todas las ramas se unirán al árbol, todas las naciones se unirán en
un solo pueblo y la paz reinará en la Tierra.
01-018.19
Orad, oh discípulos, y perfeccionaos con vuestra oración para que vuestra voz
no sea escuchada solamente por Mí, sino que encuentre eco en el corazón de
vuestros hermanos.
01-018.20
En verdad os digo que si este pueblo, además de comprender su destino,
estuviese cumpliendo con su misión, por sus oraciones alcanzaría la gracia
para toda la humanidad. Pero aún os falta caridad, que sintáis a vuestros
semejantes como verdaderos hermanos; aún os falta que en verdad olvidéis las
diferencias de razas, de lenguas, de credos y que además, borréis de vuestro
corazón toda huella de rencor o de resentimiento, con todos los que os hubieren
ofendido.
01-018.21
Cuando logréis elevar vuestros sentimientos sobre todas las miserias humanas,
se escapará de vuestro corazón la más sentida y sincera petición en favor de
vuestros hermanos; y esa vibración de amor, esos sentimientos puros, serán las
más poderosas espadas que destruyan en su lucha las tinieblas que las guerras y
las pasiones de los hombres han venido formando.
01-018.22
El dolor os ha preparado, en las pruebas os habéis acrisolado y por eso estáis
señalados para ser los que veléis por todos los que sufren alguna esclavitud o
por los que van por la vida apurando el cáliz de amargura.
01-018.23
Velad, pueblo, sed como esas aves que al anunciar el nuevo día, despiertan a
los que aún duermen y son las primeras en recibir la luz. Bienaventurados seáis
siempre que busquéis en Mí al Consolador prometido.
01-018.24
En el hombre hay dos fuerzas que siempre están en lucha: su naturaleza humana,
que es pasajera, y su naturaleza espiritual que es eterna; ese eterno ser sabe
muy bien que habrán de pasar tiempos muy largos para que logre alcanzar su
perfeccionamiento espiritual; presiente que ha de tener muchas existencias y que
en ellas pasará por muchas pruebas, antes de lograr la felicidad verdadera. El
espíritu presiente que después de las lágrimas, del dolor y de haber pasado
muchas veces por la muerte corpórea, llegará a la cumbre que su anhelo de
perfección siempre ha buscado. En cambio la materia, el ser frágil y pequeño,
llora, se rebela y a veces se niega a seguir los llamados del espíritu, y sólo
cuando éste ha evolucionado, es fuerte y experimentado en la lucha con la carne
y con cuanto lo rodea, es cuando logra dominar a la materia y se manifiesta por
ella.
01-018.25
El espíritu se hace sentir a través de las manifestaciones humanas, pero nunca
usa la violencia para someter a la materia. El espíritu quiere que la materia
con pleno conocimiento se una a su voluntad, quiere una obediencia que
manifieste mansedumbre.
01-018.26
A pesar del error de algunos de permanecer estacionados en su rebeldía,
sintiendo que aún es la carne sensible y caprichosa, quisieran un trono para
ella, y si no los complazco en todo lo que desean, es porque hay en mis hijos
otro ser que vibra con mayor pureza y amor, que aspira a una vida más elevada;
en él existe el pensamiento espiritual que refleja lo divino. En cambio vuestro
cerebro sólo refleja pensamientos humanos.
01-018.27
Largo es el peregrinaje del espíritu, extenso su camino, muchas y muy variadas
sus existencias, y diversas en cada instante sus pruebas, pero mientras las
cumple, se eleva, se purifica, se perfecciona. A su paso por la vida va dejando
una huella de luz, por eso muchas veces al espíritu elevado no le importan los
gemidos de su materia, porque sabe que son pasajeros y que él no puede
detenerse en su jornada por sucesos que le parecen pequeños.
01-018.28
Momentáneamente fija su atención en las flaquezas de su carne, pero sabe que
no puede amar demasiado algo que vive poco y que pronto desaparece en las entrañas
de la Tierra.
01-018.29
¿De qué sirven vuestros anhelos y ambiciones, rendir culto a la materia y
ponerla en un trono de vanidades? Por más que dure, es muy poco comparado con
la vida eterna del espíritu.
01-018.30
Vosotros necesitáis obedecer a la parte más elevada de vuestro ser que es el
espíritu que mora en cada uno de vosotros, para dejar que se manifieste con
claridad y encamine sus pasos hacia el fin para el que fue creado.
01-018.31
Decidme: ¿Quiénes sois? ¿Qué sois? ¿Quién creéis ser? ¿Qué sentís ser?
¿Acaso la materia que desciende al sepulcro o el espíritu que se eleva hacia
la eternidad, hacia el infinito?
01-018.32
En verdad os digo que todo el tiempo de vuestra existencia estáis confundiendo
vuestras sensaciones, necesidades, inquietudes y anhelos, sin saber cuáles son
del espíritu y cuales de la materia.
01-018.33
El espíritu que verdaderamente conoce su destino, trasmite su vibración al
cuerpo que anima para que lo ayude y participe en su misión; mas cuando llega
el instante de dejar la envoltura en la Tierra, no siente tristeza, porque sabe
que esa es la ley, ni le importa cómo muere el que fue su cuerpo, si de
enfermedad, de vejez o destrozado. El sabe que su misión está antes que todo.
01-018.34
¿Sabéis cómo murieron mis apóstoles del Segundo Tiempo? ¿Cómo acabó Pedro
y todos los que me llevaron en su corazón? Pedro murió en una cruz y dijo que
no era digno de morir como Yo, pidió morir con la cabeza hacia abajo. ¿Y quién
impulsó a Pedro y le dio la fuerza, la firmeza y la serenidad para sufrir su
martirio? Su verdadero ser, el espíritu que es hijo de Dios y sabe dominar la
debilidad de la materia. En la hora suprema él se manifestó sereno, tranquilo,
como su Maestro cuando exclamó en la cruz: "Todo está consumado".
01-018.35
Si analizáis esos ejemplos, tendréis la convicción de que el hombre es más
espíritu que carne y que cuando este se ha espiritualizado, es sumisa a los
supremos mandatos de mi Ley.
01-018.36
Para los que alcanzan esa evolución espiritual, están abiertas las puertas del
Reino y llegan a él sin un ¡Ay!, sin una queja.
01-018.37
Con esa obediencia, con esa resignación y amor llegaron a la presencia del
Padre aquellos discípulos. Y vosotros, ¿Cuándo vais a obedecer al llamado de
vuestro espíritu? Tenéis miedo al dolor, a todo lo que alcanza a la materia,
porque no estáis plenamente poseídos de la verdad, porque si así fuere ¿Quién
podría impediros que hablaseis y manifestaseis la verdad aunque se os
amenazare con la muerte?
01-018.38
¿Sabéis por qué le quitaron la cabeza a Juan el Bautista? Por hablar con la
verdad, por apegarse a la justicia y señalar las lacras de los que se dicen
reyes en el mundo y están sentados en un trono de podredumbre. Mas si los
grandes espíritus tienen grandes dolores y se elevan por sobre la desgracia, la
miseria, el dolor y la muerte y cumplen tan dignamente su misión, ¿Quiénes
sois vosotros que amanecéis gimiendo y anochecéis llorando de inconformidad o
de rebeldía? Sois carne y sólo carne, porque aún no sabéis elevaros sobre el
dolor y sobre todo lo que llamáis desgracia.
01-018.39
Es bueno que analicéis todo cuanto hoy os he dicho, comprended que mientras más
alto habite el espíritu encarnado, menores serán sus penas y los efectos del
dolor sobre su materia.
01-018.40
A Juan el apóstol le sumergieron en aceite hirviendo y no murió. El poder del
espíritu que se había elevado hacia el Padre se manifestó restándole al
fuego su poder.
01-018.41
Le apartaron de allí y cuando vieron que no recibía ningún daño, le
desterraron y aún así, él siguió cumpliendo los altos designios del Señor,
sin que aquella prueba le detuviera en su cumplimiento espiritual.
01-018.42
Vosotros que hoy me escucháis y de los cuales saldrán mis nuevos discípulos,
os acobardáis ante las pruebas y tratáis de alejaros de mi senda.
01-018.43
¿Hasta cuándo lograréis llevar mi Doctrina en el corazón y ser capaces de
dar vuestra vida por testificar la verdad?
01-018.44
¿No os bastan los ejemplos de tantos mártires que han dado su vida por el amor
a la humanidad, por sostener la verdad o defender la justicia? ¿No os bastan
aquellos ejemplos para comprender de lo que son capaces mis discípulos?
01-018.45
Vosotros os molestáis si el aire sopla más fuerte de lo que deseáis; si el
sol calienta demasiado protestáis y si las nubes lo ocultan no estáis
conformes; si hay tempestad os refugiáis renegando y si la tierra se estremece
salís huyendo de pavor.
01-018.46
¿Sois acaso el pueblo nacido para reinar en un trono y que los elementos de la
Naturaleza obedezcan a vuestro mandato, sólo para vuestro beneficio?
01-018.47
Los elementos os obedecerán cuando cumpláis con mi Ley y me lo pidáis para
beneficio de vuestros hermanos.
01-018.48
Quiero que cada uno sea un apóstol de la verdad, que seáis útiles en la vida
porque habéis venido al cumplimiento de una misión que está dentro del plan
del Creador.
01-018.49
En este tiempo os digo que el trigo de mi enseñanza es abundante y aún está
sin sembrar. Llorad si tenéis amor por esta labor, porque el Sembrador divino
que os dio su simiente y os mostró las tierras, aún sigue solo. Llorad, y que
vuestras lágrimas sirvan para regar los caminos donde más tarde iréis a
trabajar.
01-018.50
No temáis si fueseis heridos por vuestros hermanos, aquello que vosotros llamáis
ofensa, es un bien que os hacen, es una ayuda en el cumplimiento de vuestra misión.
¿No sabéis que los que están en el camino de evolución tienen que sufrir? ¿No
sabéis que todas esas flaquezas, el espíritu no debe de tomarlas en cuenta,
porque son pequeñeces que sólo atañen a la materia?
01-018.51
Yo os quiero fuertes ante la vida, ante las vicisitudes y los sufrimientos.
01-018.52
Fortaleceos en la práctica de la caridad y no os importe que os juzguen en ésta
o en aquella forma. Vosotros no tenéis necesidad de decir lo que sois, sólo
debéis de estar preparados para entregar la caricia, la caridad y los labios
dispuestos a manifestar la dulzura, el sano consejo, el perdón.
01-018.53
Vuestro destino es caminar por la Tierra haciendo el bien.
01-018.54
Comprended que la creación material que llamáis Universo, es morada de espíritus
en evolución, es morada de perfeccionamiento. Cuando los espíritus hayan
alcanzado la elevación que les lleve a habitar mansiones superiores, los mundos
que antes habitaron desaparecerán, puesto que habrán concluido su misión.
01-018.55
Toda la fuerza que animó a los seres y dio vida a los organismos volver a Mí;
toda la luz que iluminó los mundos, retornará a Mí, y toda la belleza que fue
derramada en los reinos de la Creación, será en el Espíritu del Padre y una
vez más en Mí, aquella vida se transformará en esencia espiritual, la cual
será derramada sobre todos los seres espirituales, en los hijos del Señor,
porque de los dones que os dí nunca seréis desheredados.
01-018.56
Sabiduría, vida eterna, armonía, belleza infinita, bondad, todo esto y más
será en los hijos del Señor cuando habiten con El la morada perfecta.
01-018.57
Hoy os encontráis lejos de aquella meta, prueba de ello es que en la Tierra
vengo a reclamaros lo que habéis hecho de vuestro espíritu y cuando llegáis
al valle espiritual, reclamo al espíritu lo que hizo de su cuerpo en su paso
por el mundo. Mientras seáis párvulos en medio de esta lección, estos mundos,
esta naturaleza, esta vida material tendrá que existir.
01-018.58
Cuando Dios os iluminó y os conservo; como Padre os amo y os espero; como
Maestro os enseño y os conduzco, más como Juez, os juzgo inexorablemente.
01-018.59
Hay quien diga que me asemejo a un rico avaro que todo lo quiere para sí,
porque todo lo cuida, lo guarda y lo reclama; mas en verdad os digo, que así
como en el mundo todo cuanto puse en él fue para vosotros y no para Mí, así
en la vida eterna, todo lo conservo para cuando entréis en ella y seáis sus
poseedores.
01-018.60
¿No os he dicho que sois los herederos de mi Gloria? Pues sólo falta que hagáis
méritos para que sea vuestra y la gocéis.
01-018.61
Todo lo que he creado no ha sido para Mí, sino para mis hijos. Yo solo quiero
vuestro gozo, vuestra felicidad eterna.
01-018.62
No temáis perderos por querer encontrarme, que no sólo soy Yo el final, sino
también el camino. El que quiera llegar a Mí, venga por el camino de la
humildad, de la caridad, de la sumisión y acreciente su anhelo de
perfeccionamiento en el amor.
01-018.63
Para que vuestro paso sea firme, lograd en vuestro ser la unificación interior.
Que el espíritu siempre conduzca a la materia por el buen camino y ésta a su
vez sepa obedecerle. Cuando logréis este triunfo sobre vosotros mismos, os será
fácil obedecer la voluntad de vuestro Padre.
01-018.64
Apartaos de lo superfluo; retirad de vuestra vida lo innecesario y no os ocupéis
en lo inútil.
01-018.65
Huid de todo vicio, así conservaréis limpio el espíritu y sano el cuerpo para
luchar con armas de amor por la conquista de la Tierra Prometida, aquella que os
aguarda como supremo galardón en la vida espiritual.
¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS!