ENSEÑANZA
No. 17
01-017.01
Pueblo amado: aquí tenéis un mensaje más del Divino Maestro, el cual os hará
dar un paso adelante en la comprensión de mis enseñanzas; porque no debéis
deteneros en el sendero del progreso espiritual.
01-017.02
No vengo a formar hábitos de estacionamiento o retroceso en vosotros. Yo
siempre os conduzco al camino de evolución.
01-017.03
Mi palabra os trae mensajes variados, todos de exquisito sabor espiritual.
01-017.04
Habéis pronunciado con vuestros labios: "Gloria a Dios en las
alturas", mas ¿Cuándo le habéis glorificado con vuestras obras? Os habéis
adorado a vosotros mismos y habéis glorificado a vuestros ídolos, pero a Dios,
a vuestro Creador, ¿Cuándo? Jesús fue quien con su vida glorificó a su Padre
y es a El a quien debéis imitar.
01-017.05
También habéis dicho: "Paz en la Tierra a los hombres de buena
voluntad" y de cierto os digo que, aun a los de mala voluntad Yo les he
dado paz; mas, vosotros, decidme: ¿Cuándo habéis dado paz? Muchos siglos tenéis
de repetir las palabras de ese salmo, con el cual el pueblo recibió en Jerusalén
a su Señor, y es lo único que la humanidad ha hecho desde entonces: repetir
aquellas palabras, porque con sus obras hace todo lo contrario.
01-017.06
Decid vosotros esas frases si queréis, pero comprended que ni ésas ni otras
palabras tienen virtud alguna mientras no las sintáis en vuestro corazón;
cuando las sintáis, manifestadlas en buenas obras a vuestros hermanos, con
dulzura y humildad, y entonces Yo os responderé con mi amor infinito, haciendo
vibrar vuestro espíritu con la gracia inmaculada de mi paz.
01-017.07
Así vengo a hablaros ahora como Espíritu Santo. Son otros los tiempos y por lo
tanto, otra debe ser la preparación de los hombres.
01-017.08
Dejad las oraciones verbales y las supersticiones y entregaos a Mí, al
Maestro, al Padre, que siempre os recibiré y os comprenderé.
01-017.09
Orad, si, pero con el corazón preparado, habladme con el espíritu, tal como lo
sintáis en este momento; llegad a Mí con el pensamiento lleno de amor, pero acercaos, habladme como discípulos o como párvulos y os haré sentir mi
sabiduría y mi amor.
01-017.10
Pedidme con humildad, mas nunca pidáis milagros ni esperéis recibirlos.
01-017.11
El milagro, según vosotros lo entendéis, no existe; no hay nada contradictorio
entre lo divino y lo material.
01-017.12
A Jesús atribuís muchos milagros y de cierto os digo, que sus obras fueron el
efecto natural del amor, de esa divina fuerza que estando latente en cada espíritu,
vosotros aún no la sabéis usar, porque no habéis querido conocer la virtud
del amor.
01-017.13
¿Qué existió en todos los prodigios que realizó Jesús, sino amor?
01-017.14
Escuchad discípulos: Para que el amor de Dios se manifestara a la humanidad,
era necesaria la humildad del instrumento, y Jesús fue siempre humilde, y como
de ello vino a dar ejemplo a los hombres, os dijo en una ocasión que sin la
voluntad de su Padre Celestial, nada podría hacer. Quien no penetre en la
humildad de esas palabras, pensará que Jesús fue un hombre como cualquiera,
pero la verdad es que El quería daros una lección de humildad.
01-017.15
El sabía que esa humildad, esa unidad con el Padre, le hacía todopoderoso ante
la humanidad.
01-017.16
¡Oh inmensa y hermosa transfiguración que da el amor, la humildad y la sabiduría!
01-017.17
Ahora sabéis porque Jesús, aun diciendo que nada podía hacer si no era por la
voluntad de su Padre, en realidad todo lo podía, porque fue obediente, porque
fue humilde, porque se hizo siervo de la Ley y de los hombres, y porque supo
amar.
01-017.18
Reconoced entonces que, conociendo vosotros mismos algunas de las virtudes del
amor espiritual, no lo sentís y por eso no podéis comprender el por qué de
todo lo que llamáis milagro, o misterio, y que son las obras que hace el divino
amor.
01-017.19
¿Qué enseñanzas os dio Jesús que no fuesen de amor? ¿Qué ciencia, prácticas
o conocimientos misteriosos empleó para dejaros sus ejemplos de poder y sabiduría?
Sólo la dulzura del amor con la cual todo se puede hacer.
01-017.20
Nada hay contradictorio en las leyes del Padre, sencillas por sabias y sabias
por estar saturadas de amor.
01-017.21
Entended al Maestro, El es vuestro Libro.
01-017.22
Jesús niño dejó asombrados a los llamados doctores de la Ley; Jesús
predicador, os hizo grandes revelaciones para todos los tiempos. Jesús
Redentor, selló sus palabras con su vida, con su sacrificio supremo en la cruz.
01-017.23
Ahora bien, discípulos amados, si en verdad queréis ser grandes y fuertes en
espíritu ¿Por qué no me imitáis en las obras que hice a través de Jesús?
El os dijo: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida", mostrándoos con
mansedumbre y humildad la obediencia ante la divina ¿Cómo tendrá que ser la
humildad que deberéis mostrarme?
01-017.24
Escuchad: Dios, el Ser Supremo, os creó "a su imagen y semejanza", no
por la forma material que tenéis, sino por las virtudes de que está dotado
vuestro espíritu, semejante a las del Padre.
01-017.25
Cuán agradable a vuestra vanidad ha sido el creeros la imagen del Creador. Os
creéis las criaturas más evolucionadas hechas por Dios y estáis en grave
error al suponer que el Universo se hizo sólo para vosotros. ¡Con cuánta
ignorancia os llamáis a vosotros mismos los reyes de la creación!
01-017.26
Comprended que ni siquiera la Tierra está hecha solamente para los hombres. En
la escala interminable de la creación divina, existe un número infinito de espíritus
que van evolucionando en cumplimiento a la Ley de Dios.
01-017.27
Los fines que todo ello encierra y que como hombres, aunque quisiereis, no podríais
comprender, son grandes y perfectos como todos los propósitos de vuestro Padre,
mas en verdad os digo, que no sois vosotros ni las más grandes ni las más
pequeñas criaturas del Señor.
01-017.28
Fuisteis creados, y en ese instante vuestro espíritu tomo vida del
Omnipotente, llevando en sí tantos atributos, como os eran necesarios para
cumplir una delicada misión dentro de la Eternidad.
01-017.29
Ni aun ahora sabéis todas las facultades que os dio el Padre, pero no temáis
porque las conoceréis más tarde.
01-017.30
¿Sabéis acaso de la existencia de los grandes espíritus, que han sido
destinados para velar por la armonía de todo lo creado, ocupados siempre en
sublimes misiones ignoradas por vosotros? No, por eso vuelvo a deciros que
vuestros espíritus no son los más evolucionados, solamente han desarrollado en
forma limitada los atributos que Dios os ha concedido.
01-017.31
Sin embargo, esos atributos bastarán para llevaros felizmente a la cumbre que
os corresponda si guiáis vuestros pasos por la senda recta y luminosa que os señala
mi Ley.
01-017.32
He venido a ayudaros. El tiempo es ahora de restitución, despertad, levantaos.
01-017.33
Habéis pecado, adulterado, delinquido, y ahora que os encontráis ante la
verdad de mi palabra, la cual os señala vuestros errores, olvidáis vuestras
faltas y creéis que vuestro señor es injusto cuando os habla de pruebas y
restitución.
01-017.34
Os habéis envuelto en tinieblas de maldad y de ignorancia, impidiendo a vuestro
espíritu contemplar la aurora del Tercer Tiempo y cuando vengo a levantaros con
la luz de mi palabra, para que contempléis los resplandores del nuevo amanecer,
no queréis despertar de vuestro letargo y a veces os levantáis con disgusto.
Muchos son los que prefieren dormir en su ignorancia sin querer despertar a la
suprema verdad. Prefieren el valle de lágrimas, la peste, el hambre; quieren
que se prolongue el largo período de siglos en los que el vicio y la amargura
han sido su único aliento, todo esto lo prefieren al dulce llamado que les
hace mi amor a través de su conciencia.
01-017.35
Me escucháis como si estuviera Yo muy lejos de vosotros, abrís vuestros ojos
con pereza; pero no pudiendo comprender el sentido del divino mensaje, porque
vuestra mente está saturada de materialismo, preferís vivir en la maldad. En
ese instante me olvidáis, me dais la espalda, sólo queréis seguir en el
letargo sufriendo. Mas Yo os digo que si queréis habitar en ese abismo de
materialidad y de ignorancia, si sólo deseáis recoger el sabor de los frívolos
placeres y de las bajas pasiones, cuando menos no culpéis a Dios de vuestros
dolores.
01-017.36
Si no tenéis la grandeza de saber amar a vuestro semejante como os ama vuestro
Padre, tened siquiera el valor y la resignación para soportar las consecuencias
de vuestras faltas. Si preferís vuestra falsa paz así como vuestras guerras
fraticidas, no digáis que Dios así lo quiere, ni claméis al Padre pidiéndole
su caridad cuando os sintáis dominados por vuestros enemigos para que El venga
a daros el triunfo, con lo que solamente halagaría vuestra vanidad y fomentaría
vuestra perversidad, lo cual no está en mi Ley concederos.
01-017.37
Si entre risas, placeres y vanidades, los hombres se olvidan de Mí y hasta me
niegan, ¿Por qué se acobardan y tiemblan cuando están recogiendo la cosecha
de lágrimas que atormenta a su espíritu y a su cuerpo? Entonces blasfeman
diciendo que Dios no existe.
01-017.38
Es valiente el hombre para pecar, decidido para salirse fuera del camino de mi
Ley; mas Yo os aseguro que es demasiado cobarde cuando se trata de restituir y
de saldar sus deudas. Sin embargo, Yo os fortalezco en vuestra cobardía, os
protejo en vuestras flaquezas, os despierto de vuestro letargo, enjugo vuestras
lágrimas y os doy nuevas oportunidades para que recuperéis la luz perdida y
volváis a encontrar el camino olvidado de mi Ley.
01-017.39
Vengo a traeros como en el Segundo Tiempo, el pan y el vino de la vida, lo mismo
para el espíritu que para el cuerpo, para que viváis en armonía con todo lo
creado por vuestro Padre.
01-017.40
En mis caminos florecen las virtudes, en cambio los vuestros están cubiertos de
espinos, de abismos y amarguras.
01-017.41
Quien diga que los caminos del Señor están llenos de abrojos, no sabe lo que
dice, porque Yo no he creado el dolor para ninguno de mis hijos; mas los que se
han alejado del sendero de luz y de paz, al retornar a él tendrán que sufrir
las consecuencias de su falta.
01-017.42
¿Por qué bebisteis el cáliz de amargura? ¿Por qué olvidasteis el mandato
del Señor, así como la misión que os confié? Porque sustituisteis mi Ley
por las vuestras y ahí tenéis los resultados de vuestra vana sabiduría:
Amargura, guerra, fanatismo, desengaños y mentiras que os asfixian y os llenan
de desesperación. Y lo más doloroso para el hombre materializado, para el que
todo lo somete a sus cálculos y lo sujeta a las leyes materiales de este mundo,
es que después de esta vida se encontrará cargando aún el fardo de sus
errores y de sus tendencias. Entonces será muy grande el sufrimiento de vuestro
espíritu.
01-017.43
Sacudid aquí vuestro fardo de pecados, cumplid con mi Ley y venid pronto. pedid
perdón a todos los que hubiereis ofendido y dejad lo demás a Mí, pues corto
será vuestro tiempo para amar si en verdad os decidís a hacerlo.
01-017.44
Vuelvo a deciros que Yo no os he dejado en el camino abrojos, ni dolor. A través
de Jesús os enseñé a apartar de vosotros todas las flaquezas para demostraros
mi amor y el poder que él tiene, para enseñaros el verdadero gozo que se
encuentra en el espíritu con la verdadera humildad. Y con mi despedida y mi
promesa para estos tiempos, os dejé la paz, la luz de la esperanza y el anhelo
de mi retorno. Mas vosotros no lo quisisteis entender así y seguisteis crucificándome para que Yo siguiese perdonándoos indefinidamente. Pero debéis
comprender que mi perdón no os evita las consecuencias de vuestras faltas,
porque los errores son vuestros, no míos. Mi perdón os estimula, os consuela
porque al fin vendréis a Mí y Yo os recibiré con el amor de siempre; pero
mientras no me busquéis por los caminos del bien, del amor y de la paz, ya lo
sabéis y no debéis de olvidarlo; el mal que hagáis o que penséis hacer, lo
recibiréis devuelto con creces.
01-017.45
Estáis cosechando la siembra de vuestro materialismo y aunque quisierais que
Yo aprobase vuestras obras os equivocáis, porque soy inmutable en mi Ley, no
procedo como vosotros quisierais porque dejaría de ser "el Camino, la
Verdad y la Vida".
01-017.46
Vengo a nulificar vuestras leyes erróneas para que sólo os gobiernen las que
sean formadas por mis preceptos y estén conforme a mi sabiduría. Mis leyes son
de amor, y al proceder de mi Divinidad, son inalterables y eternas, mientras que
las vuestras son pasajeras y a veces crueles y egoístas.
01-017.47
La Ley del Padre es de amor, de bondad, es como un bálsamo que da consuelo y
fortaleza al pecador, para que pueda soportar la restitución de sus faltas. La
Ley de amor del Padre, ofrece siempre la ocasión generosa al que delinque, de
regenerarse, mientras vuestras leyes por el contrario, humillan y castigan al
que se ha equivocado y muchas veces al inocente, al débil. En vuestra justicia
hay dureza, venganza y falta de piedad. La Ley de Cristo es de dulce persuasión,
de infinita justicia y de suprema, rectitud. Vosotros mismos sois vuestros
jueces, en cambio Yo soy vuestro defensor incansable; pero es necesario que sepáis
que existen dos maneras de pagar vuestros agravios: una con el amor y otra con
el dolor.
01-017.48
Escoged vosotros, aún gozáis del don del libre albedrío.
01-017.49
¿Queréis dejar de sufrir, humanidad? Amad, haced el bien a vuestro paso,
reconstruid vuestra vida. ¿Queréis ser grandes, ser felices? Amad mucho, amad
siempre. ¿Queréis llorar, deseáis que la amargura os invada, queréis guerras
y desolación? Continuad como estáis viviendo, dejad que en vuestra vida siga
enseñoreándose el egoísmo, la hipocresía, la vanidad, la idolatría, el
materialismo.
01-017.50
Muy claro contempláis el caos entre los hombres, para que no sigáis haciendo
la Ley a vuestro gusto.
01-017.51
Quiero que discípulos y párvulos de mi Doctrina, lleven la nobleza en su corazón
y la limpidez en su entendimiento, porque sólo así estarán capacitados para
aprender de Mí y después enseñar a la humanidad.
01-017.52
Ahora no vengo a levantar muertos en cuanto al cuerpo, como lo hice con Lázaro
en el Segundo Tiempo, hoy viene mi luz levantando a los espíritus que son los
que me pertenecen. Y éstos se levantarán con la verdad de mi palabra a la vida
eterna, porque vuestro espíritu es el Lázaro que ahora lleváis en vuestro ser
y al que Yo resucitaré y sanaré.
01-017.53
Ya veis que la justicia divina es de amor, no es de castigo como la vuestra. ¿Qué
sería de vosotros si Yo usara de vuestras mismas leyes para juzgaros, ante mí
para quien no valen apariencias ni falsos argumentos? Si Yo os juzgase según
vuestra maldad, y usara vuestras leyes de dureza terrible ¿qué sería de
vosotros? Entonces sí me pediríais con justicia que tuviese clemencia. Mas no
debéis temer porque mi amor nunca se marchita, ni cambia, ni pasa; en cambio,
vosotros sí pasáis, morís y renacéis, os vais y luego volvéis y así vais peregrinando, hasta que llegue el día en que reconozcáis a vuestro Padre y os
sometáis a su divina Ley.
01-017.54
Vosotros aquí sois pasajeros, pero Yo soy eterno, vosotros pasáis gimiendo
porque os alejáis del sendero que os señala mi Ley, mientras que Yo soy
inmutable.
01-017.55
Secad vuestras lágrimas, apresurad vuestro despertar y levantaos. Sentid mi
presencia en vosotros, es necesario que lleguéis a Mí, porque aún no me habéis
conocido, oh pueblo.
01-017.56
Vosotros ignoráis el galardón que corresponde al que verdaderamente se
arrepiente y retorna a Mí, e ignoráis que no es necesario esperar que llegue
vuestra entrada en la morada espiritual, para que recibáis el galardón que os
da el amor de Dios.
01-017.57
Fue necesario que viniese a hablaros así, porque los hombres se han confundido
con el conocimiento adquirido en los libros que han estudiado; en cambio, no han
querido oír la voz de su conciencia, la voz de su saber espiritual que los
invita a seguir hacia la divina luz de donde surgen todas las sabidurías.
01-017.58
Yo os digo: Bien está el estudio útil y bien está la ciencia; pero sobre todo
ello está el amor. El amor os dará la inspiración para dignificar y aumentar
vuestra ciencia, porque debéis de comprender que todos vuestros conocimientos
son tan sólo un mensaje que os da mi amor.
01-017.59
Interrogad a vuestros sabios y si son sinceros os dirán que le han pedido
inspiración a Dios. Y Yo les daría más inspiración, si me la pidieran con más
amor para sus hermanos y con menos vanidad para sí mismos.
01-017.60
De cierto os digo que todo lo que habéis acumulado de conocimientos verdaderos,
vienen de Mí, todo aquello que tienen de puro y elevado lo voy a usar en este
tiempo para vuestro provecho, porque para eso os lo he concedido. Mas debéis de
tener cuidado, oh pueblos de la Tierra, porque si continuáis haciendo uso de
mis lecciones divinas para provocar a los elementos, si los pequeños
conocimientos que tenéis los seguís aplicando al mal, recibiréis cuando menos
lo esperéis, la respuesta dolorosa y justiciera. Provocáis al aire, al fuego,
a la tierra, al agua y a todas las fuerzas y ya sabéis cuál será vuestra
cosecha si no rectificáis a tiempo vuestras actividades, para lograr detener a
los elementos desencadenados por vuestra insensatez. Os advierto que estáis
llegando a colmar la medida que permite mi justicia a vuestro libre albedrío,
estáis provocando demasiado a la Naturaleza. Y como sois los pequeños que se
sienten grandes, viene esta palabra para advertiros del peligro en que os
encontráis.
01-017.61
Y la palabra os dice: Hijos míos, dulcificad vuestro corazón, amando a
vuestros hermanos, amad a todos vuestros hermanos, amad a todo lo creado. Buscad
la reconciliación y la paz entre todos. Si no queréis que os exterminen los
cataclismos que vosotros mismos estáis fecundizando, rectificad a tiempo, oh
hijos muy amados, calmadlos con vuestro amor, convertidles en paz. ¡Oh
humanidad, si me escuchaseis de cuántas penalidades os hubieseis librado y
Yo hubiese transformado ya a vuestro mundo sin que hubiera necesidad de que sufrieseis! Yo os daría el principio del galardón en esta vida, os daría la
paz y la tranquilidad. Intentadlo, hijos míos, para eso he enviado hasta
vosotros mi palabra en este tiempo, para libraros del abismo.
01-017.62
A vosotros que me estáis oyendo os digo que guardéis en vuestro espíritu lo
que os corresponda, y que lo demás lo enseñéis a vuestros hermanos. Lo que es
para uno es para todos, por lo tanto, ni una sola de mis ovejas debe carecer del
sustento espiritual.
01-017.63
Quiero que estéis unidos, para que Yo premie vuestra armonía derramando en
todos mis beneficios y mi gracia. Hasta ahora sólo he visto que os unís por
breves momentos, mientras tratáis de elevar vuestro culto a mi Divinidad. Convenceos
de que unidos por el amor, lograréis hacer obras maravillosas, más
en verdad os digo que aún es tiempo de que trabajéis para reconstruir lo que
habéis destruido.
01-017.64
Mucho es lo que me habéis faltado y ofendido, más Yo os amo, y mayor que
vuestras faltas es mi amor.
01-017.65
Si me buscáis como Juez, mi juicio es inexorable; si me buscáis como Maestro,
es infinita mi sabiduría; si me llamáis como Padre, soy amantísima dulzura;
pero en verdad os digo, que aun soy mucho más que todo eso, porque no tengo
principio ni fin.
¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS!