ENSEÑANZA
No. 16
01-016.01
La paz del espíritu y del corazón, sea en todos los que me amen. En este día
de gracia venís a recibir la inspiración del Maestro la cual es captada por el
cerebro de estas criaturas preparadas y destinadas por Mí, para que trasmitan a
la humanidad mi Divino Mensaje.
01-016.02
Recibid en este día mi caricia espiritual, oh multitudes; os doy la bienvenida
y os lleno de gracia.
01-016.03
Oíd, discípulos: Daos cuenta de que un átomo de mi presencia está manifestándose
entre vosotros. Una vibración de la potencia divina os está doctrinando. Un
efluvio de su esencia universal os está iluminando. No ha existido tiempo
alguno en el cual la manifestación de Dios no haya sido. En todos los tiempos,
en todas las edades fue, es y será esa vibración divina. En el curso de los
tiempos el Padre no ha dejado de entregaros la caridad de su amor, porque en su
Espíritu como en la creación, toda vibra, todo es actividad y vida. Y los
acontecimientos de este mundo, son eco y reflejo de la vida espiritual.
01-016.04
En el transcurso de los siglos Dios no ha abandonado a la humanidad, porque uno
y otra son inseparables. Hoy la voluntad del Padre ha sido comunicarse
espiritualmente con el hombre del modo que estáis contemplando y oyendo, porque
ha llegado el tiempo en que debéis preparaos para recibirme de espíritu a Espíritu.
01-016.05
Mas, aún no tenéis sensibilidad espiritual y es por eso que no percibís con
claridad la inspiración divina.
01-016.06
Antes de que el Padre se manifestase en Jesús a la humanidad, os enviaba sus
revelaciones, sirviéndose de formas y sucesos materiales. Por el nombre de
Cristo conocisteis a quien manifestó el amor de Dios entre los hombres, mas
cuando El vino a la Tierra, antes ya se había manifestado como Padre, por lo
tanto no debéis de decir que Cristo nació en el mundo, quien nació fue Jesús,
el cuerpo donde se albergó Cristo.
01-016.07
Meditad y concluiréis por comprenderme, aceptando que antes que Jesús, ya era
Cristo, porque Cristo es el amor de Dios.
01-016.08
Definido así, no os confundirías, dejad de sumergiros entre las turbias aguas
de antiguas y erróneas interpretaciones que lleváis por tradición. Estáis
cubiertos de velos de ignorancia que Yo vengo a rasgar con la luz de mi palabra,
para que la sabiduría penetre en vosotros.
01-016.09
No olvidéis, por lo tanto, que Cristo es el amor de Dios, por eso cuando El se
manifestó a través de Jesús, os turbasteis y os confundisteis; y aun
mirando sus prodigios no le creísteis, porque es infinito su poder para que lo
comprenda vuestra limitada razón. Por eso es que unos me niegan, otros se
confunden y otros más me estudian y analizan de acuerdo con su manera de pensar
y de entender. Pocos, muy pocos son los que algo alcanzan a comprender a Cristo,
os digo esto porque encuentro poco amor en los corazones, ya que no os amáis ni
entre hermanos.
01-016.10.
Amad a vuestro prójimo como a vuestro propio hijo y entonces será cuando
comencéis a comprender a Jesús, le amaréis, le sentiréis y tendréis que
reflejar a Cristo en vuestras obras. Sin embargo, vuestro espíritu me conoce
algo más, por eso es que unos buscáis al Mesías, otros buscáis al Dios
Todopoderoso, para que os de un rayo de luz y de esperanza que venga a calmar
vuestras penas y os aliente en el anhelo de acercaros cada vez más a El. Es que
vuestro espíritu a través de la conciencia tiene el recuerdo de su Creador, de
Cristo que jamás ha dejado de buscaros y de amaros, oh humanidad, porque vuelvo
a deciros que la manifestación espiritual no ha dejado de existir, ni dejará
jamás de ser.
01-016.11
Los iluminados de los tiempos pasados siempre vieron resplandores de luz,
siempre escucharon mi palabra. Los profetas, los inspirados, los precursores,
los fundadores de doctrinas de elevada espiritualidad, han dado testimonio de
que oían voces que parecían salir de las nubes, de las montañas, del viento o
de algún lugar que no podían precisar; que oían la voz de Dios como si saliera
de lenguas de fuego y en ecos misteriosos. muchos oían, veían y sentían por
medio de sus sentidos, otros a través de sus atributos espirituales, igual
acontece en este tiempo.
01-016.12
De cierto os digo: Aquellos que recibían mis mensajes con sus sentidos
corporales, interpretaban espiritualmente la inspiración divina, y lo hacían
según su preparación material y espiritual, de acuerdo con el tiempo en que
estuvieron en el mundo, tal como ocurre ahora en los instrumentos humanos que
llamáis portavoces o facultades. Mas debo deciros, que lo mismo en los tiempos
pasados como en los presentes, han mezclado a la pureza de las revelaciones
divinas sus propias ideas o las que a su alrededor predominaban, y a sabiendas o
ignorándolo, han alterado la pureza e ilimitada esencia de la verdad, que es,
de cierto os digo, el amor en sus más altas manifestaciones.
01-016.13
Las vibraciones e inspiraciones espirituales fueron en ellos y tanto los
primeros como los postreros han dado y darán testimonio de esa inspiración,
que llegó a su espíritu casi siempre sin saber cómo, en igual forma en que
hoy ocurre a muchos y como ocurrirá mañana a otros más.
01-016.14
Las palabras, las interpretaciones y la forma de actuar se deben a los hombres y
a los tiempos en que viven, pero sobre de todos está la suprema verdad.
01-016.15
Vosotros, por falta de preparación espiritual, necesitáis que la inspiración
divina se materialice y os despierte de vuestro letargo. Los espíritus
adelantados no han necesitado de esta forma de manifestación.
01-016.16
Todo lo espiritual en el Universo es fuente de luz, visible o invisible para
vosotros; y esa luz es fuerza, es potencia, es inspiración. De las ideas,
palabras y obras, también brota luz, según la pureza y la elevación que ellas
tengan. mientras más elevada es la idea o la obra, será más delicada y sutil
su vibración y la inspiración que despida, aunque también es más difícil
que puedan percibirla los esclavos del materialismo; sin embargo, el efecto que
ejercen espiritualmente los pensamientos y las obras elevadas, es grande.
01-016.17
La materialidad es contraria a la espiritualidad, mas entended que me refiero a
la materialidad que os induce a errores, vicios, degeneración, bajas pasiones.
01-016.18
Aunque la mayor parte de la humanidad pondrá en duda la verdad de mi comunicación
con el hombre, de cierto os digo una vez más que dicha manifestación es continua
en los espíritus encarnados y desencarnados, desde el primer instante de su
formación.
01-016.19
Si vosotros, haciendo uso de vuestro ingenio y de vuestra ciencia, que es uno de
tantos atributos espirituales que tenéis, habéis logrado transmitir vuestros
mensajes salvando distancias. ¿Cómo habéis podido pensar que Dios no pueda
transmitir un mensaje al hombre por medio de un aparato humano, sensitivo e
inteligente?
01-016.20
Porque eso es el cuerpo humano: Un aparato, dotado de tal perfección que no
podrá el hombre dar a sus más complicadas y grandes obras científicas. Fijaos
bien en mi palabra, os hablo de la materia del hombre no de su espíritu, porque
el espíritu, aunque no podrá alcanzar el poder de su Padre, si podrá hacer
mayores obras que las que pueda producir su limitado cuerpo humano.
01-016.21
Si vuestra reducida inteligencia ha logrado alcanzar conocimientos y ha creado
invenciones que, según vosotros son maravillosas, ¿Qué no podréis alcanzar
con vuestro espíritu y de qué obras no será capaz vuestro Señor?
01-016.22
Pobre idea tiene de su Dios, quien le cree más pequeño que los seres humanos.
01-016.23
¿Por qué os extraña que Dios os envíe su luz, que es sabiduría y que esté
vibrando sobre todos vosotros y haya creado una forma de comunicación con sus
hijos? ¿Por qué os imagináis que algo es imposible para vuestro Dios, si
vosotros mismos decís que todo lo sabe y que todo lo puede? ¿Vais a exigirme
que cada vez que quiera hablaros mande a Jesús para que lo clavéis en un
madero?
01-016.24
De cierto os digo, que ni vosotros mismos os dais cuenta de cómo queréis que
me haga sentir en vosotros.
01-016.25
Para complaceros os digo, que si no queréis que me sirva de materias pecadoras
para entregaros mi amor, mostradme un justo, un limpio, presentadme uno que
entre vosotros sepa amar y os aseguro que me serviré de él. Comprended que me
sirvo de pecadores, para atraer a los pecadores, porque no vengo a salvar a los
justos, ésos ya están en el reino de la luz.
01-016.26
Es verdad que sois pecadores; pero Dios no desprecia ni olvida a nadie, a pesar
de que vosotros creáis lo contrario. ¿Por qué os habéis hecho tan ciegos,
que todo lo queréis juzgar por un instante de vuestra vida material? Sois
vosotros los que os despreciáis y os olvidáis de vosotros mismos, por eso es
que os sentís débiles y fatigados.
01-016.27
¿Creéis que Yo me olvide de mis criaturas muy amadas, aun cuando éstas sean
desobedientes, si siempre me necesitan y me llaman?
01-016.28
Mucho pecáis y delinquís y mucho me habéis olvidado; pero infinitamente más
grande que todas las faltas de vuestra existencia, es el amor del Padre
Celestial para todos sus hijos.
01-016.29
Mas debo seguir hablándoos de mi manifestación, para que os libréis de todas
vuestras dudas. Muchos de vosotros aceptáis lo que os han dicho mis
iluminados, a saber: Que Dios les hablaba por medio de las nubes, del fuego, del
agua, del viento y Yo os pregunto: ¿Qué os parece más justo hablar al hombre
por medio de estos elementos o por medio de él mismo?
01-016.30
¿Dónde está vuestro análisis que no os sirve para comprender las lecciones más
sencillas?
01-016.31
¡Oh varones y mujeres del mundo que habéis olvidado en vuestras ciencias lo único
que puede haceros sabios y felices; os habéis olvidado del amor que todo lo
inspira, del amor que todo lo puede y todo lo transforma! Vivís dentro del
dolor y de las tinieblas, porque al no practicar el amor que os enseño, origináis
vuestro sufrimiento material o espiritual.
01-016.32
Para descubrir y comprender mis mensajes, necesitáis primero ser bondadosos y
mansos de corazón, virtudes que existen en todo espíritu desde el instante de
su formación, mas para llegar a sentir el verdadero sentimiento elevado del
amor, necesitáis espiritualizaros, cultivando vuestros buenos sentimientos;
pero todo habéis querido tener en la vida, menos amor espiritual.
01-016.33
En todo instante vibráis mental y espiritualmente, pero las más de las veces
inspiráis egoísmo, odio, violencia, vanidad, bajas pasiones, herís y sentís
cuando os hieren, pero no amáis y por lo tanto no sentís cuando os aman, y con
vuestros pensamientos insanos vais saturando de dolor el ambiente en que vivís,
llenando de malestar vuestra existencia. Y Yo os digo: Saturad todo de paz, de
armonía, de amor y entonces seréis felices.
01-016.34
El amor siempre ha existido en el Espíritu del Creador, por lo tanto debéis
comprender que también de él han sido dotados todos los espíritus.
01-016.35
Ahora, a pesar del adelanto de vuestra civilización, os habéis alejado cada
vez más de la Naturaleza material, así como también de lo espiritual, de lo
puro, de lo que es de Dios, por ello en cada etapa de vuestra vida vais cayendo
en mayor debilidad, en mayor amargura a pesar de vuestros deseos de llegar a ser
más fuertes y dichosos cada día que pasáis en la Tierra; mas daréis un paso
en el cumplimiento de mi Ley ¡Oh pobladores del mundo!
01-016.36
El Maestro que os ha hablado en todos los tiempos, viene ahora a explicaros su
enseñanza por medio de estas lecciones, manifestándose en palabra, en intuición
e inspiración; despertando así a vuestro espíritu a la luz de los tiempos
venideros. Para entonces tendréis la inspiración divina en diversas formas
cada vez más sorprendentes, más elevadas y perfectas para vosotros.
01-016.37
Hoy he venido a recordaros que debéis de amaros como Jesús os enseñó. Os
recuerdo a Jesús porque en El fue la encarnación del Amor Universal.
01-016.38
En los tiempos de Moisés le fue dada al pueblo una ley de justicia que decía:
"Ojo por ojo y diente por diente". Dicha ley, que hoy os parecería
monstruosa y vengativa, era, sin embargo, justa para los hombres de aquellos
tiempos.
01-016.39
Tiempo después cuando me humanicé en Jesús, me oísteis decir y escrito quedó,
que: "Con la vara que midieseis seríais medidos". Ante esa palabra
algunos han preguntado si en esa frase existen el amor, la caridad y el perdón
que Jesús predicaba.
01-016.40
Tiempo es que Yo mismo os explique el por qué de la ley del Primer Tiempo y el
por qué de aquella frase de Jesús, porque muchas de mis lecciones he tenido
que dároslas por partes a través de los tiempos.
01-016.41
En el principio, cuando las fibras del corazón del hombre eran insensibles al
sentimiento del perdón, y el de la caridad y la tolerancia aún dormían en su
espíritu, fue necesario que el hombre se protegiese a sí mismo al igual que
sus posesiones, amparado por una ley que le diera derecho a usar su fuerza en
defensa propia. Como veis, eran preceptos y costumbres primitivas en un pueblo
destinado, como todos los pueblos, a evolucionar.
01-016.42
La Ley emanada de la palabra de Jesús, llegó más tarde a iluminar la vida de
los hombres y os dijo: "Amaos los unos a los otros", también os
reveló que, "con la vara que midieseis seríais a vuestra vez
medidos", con lo que os dio a entender el Maestro, que aquella justicia que
por mano propia se había hecho el hombre, pasaba a ser derecho exclusivo de la
Justicia Divina. Entonces el hombre supo que según juzgase, así sería juzgado
por Dios, y que según sembrase en la Tierra, así sería la cosecha que
recogiera en el más allá.
01-016.43
El hombre entonces detuvo su mano homicida, el malvado muchas veces desistió de
sus perversas intenciones y el que intentaba hurtar, sabía y sentía que una
mirada desde lo infinito lo contemplaba y un juicio desde ese instante le
aguardaba.
01-016.44
Los siglos han pasado y los hombres conociendo algo más de la divina justicia,
aún no han llegado a comprender la verdad y muchas veces se han confundido,
llegando a creer que si han pecado gravemente en la Tierra, inexorablemente
tendrán que presentarse ante el tribunal de Dios, para recibir un castigo
eterno; a lo cual Yo os pregunto: ¿Qué propósito de arrepentimiento y de
cumplimiento a mi Ley podrá surgir en quien de antemano se considera perdido?
¿Qué esperanza podrá albergar el que parta de este mundo, sabiendo que las
faltas de su espíritu serán eternas?
01-016.45
Fue necesario que Yo mismo viniese a apartar de vosotros las tinieblas de
vuestras erróneas interpretaciones, y aquí me tenéis.
01-016.46
En Jehová creísteis ver a un Dios cruel, terrible y vengativo, entonces el Señor
para sacaros de vuestro error os envió a Cristo, su Divino Amor, para que
"conociendo al Hijo, conocieseis al Padre" y sin embargo, la
humanidad ignorante y envuelta de nuevo en su pecado, cree ver un Jesús airado
y ofendido que sólo espera la llegada en espíritu de quienes le han agraviado
para decirle: "Apartaos de Mí que no os conozco", y luego enviarlos
a padecer los más cruentos sufrimientos en la eternidad.
01-016.47
Tiempo es de que comprendáis el sentido de mis enseñanzas para que no os
confundáis: el Amor Divino no os impedirá llegar a Mí si no restituís
vuestras faltas, será el juez inexorable de vuestra conciencia quien os diga
que no sois dignos de penetrar al reino de la luz.
01-016.48
Mas aquí me tenéis nuevamente, humanidad, en Espíritu, como os lo prometí.
01-016.49
Mirad la luz del Espíritu de Verdad cómo ilumina y despierta a los que habitan
en las tinieblas.
01-016.50
Mas a los que presencian esta manifestación les digo: Escuchad con atención mi
palabra porque ella viene a abriros sendas de luz y a esclareceros la verdad que
debéis de conocer.
01-016.51
Cierto es que en la vida es menester saldar toda deuda ante Dios, mas el pago,
el tributo o la ofrenda que a El deis, en realidad no es para El, sino para
quien se lo ofrezca.
01-016.52
Si le ofrecéis pureza, ella será en beneficio vuestro, si le presentáis obras
meritorias, ellas serán las galas que enaltezcan a vuestro espíritu ante la
presencia de Dios. Si pecáis y luego os arrepentís y reparáis vuestras
faltas, la paz del espíritu y la dicha que existe en el que practica el bien,
serán vuestro galardón.
01-016.53
Si muchas veces permito que apuréis el mismo cáliz que disteis a vuestros
hermanos, es porque hay quienes solamente así comprenden el mal que causaron y
pasando por la misma prueba que hicieron pasar a otros, conocerán el dolor que
hicieron sentir, ello hará luz en su espíritu y hará brotar la comprensión,
el arrepentimiento y por consiguiente el cumplimiento a mi Ley.
01-016.54
Mas si queréis evitar pasar por el dolor o apurar el cáliz de amargura, podéis
lograrlo saldando vuestra deuda con arrepentimiento, con buenas obras, con todo
lo que vuestra conciencia os diga que debéis hacer. Así saldaréis alguna
deuda de amor, devolveréis una honra, una vida o la paz, la salud, la alegría
o el pan, que alguna vez hubieseis robado a vuestros hermanos.
01-016.55
Ved cuán distinta es la realidad de mi justicia, de aquella idea que os habíais
formado de vuestro Padre.
01-016.56
No olvidéis que si he venido a deciros que ninguno de vosotros se perderá,
también he cierto que os he dicho que toda deuda deberá quedar saldada, y toda
falta borrada del Libro de la Vida. A vosotros toca elegir el camino para llegar
a Mí.
01-016.57
El libre albedrío aún es vuestro.
01-016.58
Si preferís la ley del Talión de los antiguos tiempos, como aún la están
practicando los hombres desde sus orgullosas naciones, ved sus resultados.
01-016.59
Si queréis que la vara con que medís a vuestros hermanos, os mida también, ni
siquiera esperéis vuestra entrada en la otra vida para recibir mi justicia, que
aquí cuando menos lo esperéis, os veréis en el mismo trance en que pusisteis a vuestros hermanos; mas si queréis que una ley más elevada, venga en vuestra
ayuda, no sólo para libraros del dolor, que es lo que más teméis, sino también
a inspiraros los nobles pensamientos y buenos sentimientos, orad, llamadme, e id
luego a vuestro camino a luchar para ser cada vez mejores, para ser fuertes en
las pruebas, en una palabra, para llegar a pagar con amor la deuda que tenéis
con vuestro Padre y con vuestros semejantes.
01-016.60
El llamado de amor que ahora escucháis de labios de los portavoces, es
precursor de grandes acontecimientos para la humanidad. Estos mensajes son
destellos de la sabiduría que en el futuro se manifestará a los hombres. Es el
principio del despertar de todos los espíritus. Es la preparación para la Era
de la Espiritualidad, el tiempo en el que os redimiréis en el amor de vuestro
Padre Celestial.
¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS!