ENSEÑANZA
No. 14
01-014.01
Venís buscando la luz y Yo os la entrego, porque tenéis fe y la esperáis de Mí.
Todo el que me busca me encuentra; todo el que espera de Mí, recibe.
01-014.02
Más fácil sería que dejase de iluminar el astro rey, que Yo rechazara a uno
solo de mis hijos que me busque.
01-014.03
Vengo a ayudaros a corregir vuestros errores, porque no quiero que se prolongue
vuestra confusión.
01-014.04
El tiempo asignado por Mí para entregaros esta enseñanza, está terminando y
es preciso que os preparéis, porque en la comunicación de espíritu a Espíritu
que debéis alcanzar después de 1950, hallaréis en mis enseñanzas mayor
sabiduría.
01-014.05
Los profanos se convertirán en párvulos, los párvulos en discípulos y los
discípulos en maestros, en ejemplos vivos de buenas obras entre la humanidad.
01-014.06
No os sintáis pequeños cuando os nombre párvulos, porque ante la sabiduría
del Señor ya es mucho ser párvulo.
01-014.07
Muchos discípulos y párvulos tengo, no sólo aquí entre vosotros, sino
diseminados entre la humanidad, en sectas y religiones, ya que todos de acuerdo
con su evolución se encuentran ocupando los diferentes peldaños que forman la
escala infinita de la espiritualidad.
01-014.08
Mas también debéis saber que no sólo en este mundo tengo discípulos,
recordad que os he dicho: "En la casa del Padre hay un número infinito de
moradas"; ahí existen mis hijos en inmensas multitudes que viven para
aprender de Mí.
01-014.09
Sabed que en aquel Reino es donde mejor se comprenden mis lecciones, por lo
tanto, donde más se adelanta.
01-014.10
Allí es a donde llegan los que partieron de este mundo sufriendo por las
amarguras y desengaños; los sedientos de verdad, de saber, los hambrientos de
amor, los humillados.
01-014.11
Allí los espera su Maestro, para darles enseñanzas más grandes que aquellas
que la humanidad les negó.
01-014.12
Entonces, los que fueron ignorados y pobres en la Tierra, brillarán con
verdadera luz y asombrados verán cómo los que en este mundo brillaron con
falsa luz, en el más allá, lloran su miseria espiritual.
01-014.13
En estos mundos de paz que habitaréis, es donde aquellos que lloraron y me
bendijeron en la Tierra, han recibido las más gratas sorpresas, un galardón
que no esperaban cuando apuraban su cáliz de amargura.
01-014.14
No importa que hayan tenido momentos de desesperación y de duda, esos instantes
de flaqueza se los perdono, porque también tuvieron grandes días de dolor en
los que mostraron resignación y me bendijeron.
01-014.15
Estos hijos míos, también recorrieron su calvario y sufrieron grandemente en
su camino de restitución; y quienes cumplen con mi Ley, aunque sólo vivan unos
instantes en el buen sendero, alcanzan en la vida eterna el gozo y la satisfacción
espiritual.
01-014.16
Así responde mi amor eterno al amor momentáneo de los hombres.
01-014.17
Bienaventurados los que cayendo y levantándose, llorando y bendiciéndome,
heridos por la maldad de sus hermanos, confían en Mí y me ofrecen el santuario
de su corazón.
01-014.18
Estos pequeños y tristes, escarnecidos pero mansos, son en apariencia débiles,
pero en realidad son fuertes de espíritu y a ellos les están reservadas
mayores revelaciones en cuanto estén más allá de este mundo.
01-014.19
En el Segundo Tiempo, para ser mi discípulo era indispensable poseer no sólo
una gran fortaleza espiritual, sino también física, porque había que soportar
la crueldad de los hombres, los tormentos y las pruebas a que sometían en su
rudeza e ignorancia a los que predicaban algo que estaba fuera de lo conocido
por ellos en el mundo.
01-014.20
Ahora, no necesitáis una gran fortaleza física; es otro el plan divino, mas
vosotros seguiréis siendo mis colaboradores, para extender mi Doctrina entre la
humanidad.
01-014.21
En este tiempo vais a luchar contra la ignorancia de una humanidad, que aunque
materializada en todas sus fases, es menos cruel y se encuentra más
evolucionada por la experiencia que ha alcanzado en sus encarnaciones pasadas.
01-014.22
Hoy, si sabéis de alguno que no piensa ni practica su culto como lo hacen las
mayorías, si bien os extrañáis y escandalizáis, ya no clamáis porque lo
quemen vivo.
01-014.23
Ahora, cuando tropezáis con algún enfermo poseído, ya no huís de él
gritando que está lleno de demonios.
01-014.24
Ya muchos comprenden que tales seres no existen y que sólo son espíritus
turbados a los que les falta un instante de lucidez para tornarse en mansas
ovejas.
01-014.25
Ya empezáis a reconocer que ese ser a quien llamáis Demonio o Satanás, no es
más que la flaqueza de vuestra carne, la inclinación a las bajas pasiones, la
sed de deleites y deseos de la materia, el orgullo, el amor propio, la vanidad y
todo aquello con que la carne tienta al espíritu.
01-014.26
Todavía hacéis y pensáis muchas cosas indebidas; pero alegraos porque venís adelantando en vuestra evolución, aunque algunos supongáis lo contrario dejándoos
guiar por vuestros juicios imperfectos.
01-014.27
Es que aún no alcanzáis a comprender la creación visible e invisible que os
rodea y por eso os equivocáis en vuestras interpretaciones.
01-014.28
Mas según sea vuestra evolución espiritual y por lo tanto vuestra necesidad de
analizar mejor mis revelaciones, así os envío a mis mensajeros para que os guíen,
y según encuentro vuestra mente preparada, así os hablo de mi sabiduría para
conduciros a la perfección.
01-014.29
También en correspondencia perfecta con lo que sois, mi justicia os prueba
respetando siempre el libre albedrío que os concedió el amor de vuestro Padre.
01-014.30
Todos tenéis el presentimiento o la intuición de la existencia del Ser
Supremo, y esta intuición es la luz que vuestro espíritu ha ido conquistando
en el largo sendero de la evolución espiritual.
01-014.31
Está llegando a vuestro espíritu un nuevo sol para iluminaros, un nuevo libro
que os enseña lo que tanto ansiabais y esperabais.
01-014.32
¿No sentís, pueblo amado, que la humanidad ya no puede soportar la mentira,
los mitos y tanta falsa luz? Ya no es tiempo de alimentar al espíritu con las
interpretaciones erróneas que a mi Ley se le han dado.
01-014.33
Estáis preparándoos para que recibáis mayor conocimiento, y aunque por siglos
habéis estado divididos en sectas, filosofías y religiones, muy pronto tendréis
que reuniros en torno a mi nueva revelación, cuyo caudal de sabiduría os hará
comprender que al fin habéis encontrado el libro de la verdadera vida, la del
espíritu.
01-014.34
Necesitáis imperiosamente mi palabra; estáis agonizando de sed espiritual por
falta de ese rocío que proviene de mi amor perfecto. Os falta frescura en el
espíritu, por eso me acerco a vosotros para ofreceros el fruto del árbol de la
vida.
01-014.35
Vengo a señalaros con dulzura vuestros defectos y vosotros también debéis señalar
los errores de los demás, con el mismo amor y caridad, a fin de que los unos y
los otros, conociendo sus imperfecciones las corrijan; más nunca pronunciaré
una palabra que os induzca a juzgar las obras de vuestros semejantes o a
burlaros de sus creencias o prácticas.
01-014.36
¿Acaso sabéis por qué errores habéis pasado tratando de rendirme culto? ¿Quién
recuerda el pasado de su espíritu?
01-014.37
Si os dijese que habéis adorado a las bestias, a los astros y que habéis
creado con vuestra imaginación dioses con atributos humanos; que os habéis
postrado a adorar fieras, aves y reptiles, a muchos os parecería extraño. Mas
Yo conozco vuestra evolución espiritual y por ello os digo que seáis
comprensivos, respetuosos y caritativos con vuestros semejantes, con los que se
encuentran en una escala inferior a vosotros; así demostraréis de verdad
vuestra espiritualidad.
01-014.38
Sólo Yo tengo potestad para señalar las faltas de la humanidad, errores que
con mi sabiduría corrijo y con mi amor perdono.
01-014.39
La humanidad es esclava de sectas y cultos absurdos, de vicios y profanaciones;
por eso os miráis los unos a los otros como enemigos, porque sois intolerantes
con vuestros semejantes.
01-014.40
Mas vuelvo a deciros que ningún hombre tiene potestad para menospreciar o
burlarse de las creencias espirituales de sus hermanos.
01-014.41
Sois mis ovejas temporalmente perdidas y no vengo a daros muerte, sino a
salvaros; a enseñaros y a uniros. Vengo como antaño a deciros que os améis
los unos a los otros; que más allá de esta existencia tenéis otra vida
superior, por que en la casa del Padre hay un número infinito de moradas.
01-014.42
Si los hombres sintiesen el verdadero amor para sus hermanos, no deberían de
sufrir el caos en que se encuentran, todo en ellos sería armonía y paz; pero
ese divino amor no lo entienden y sólo quieren la verdad que llega al cerebro
no la que llega al corazón, y ahí tienen el resultado de su materialismo: una
humanidad egoísta, falsa y llena se amargura.
01-014.43
En este tiempo religiones y sectas se encuentran confundidas, advirtiéndoos que
han tenido un origen elevado y que sobre sus errores aún quedan huellas de la
pureza y de la luz, que dejaron en ellas mis iluminados.
01-014.44
Si habéis empleado algunas de vuestras ciencias para analizarme y juzgarme, ¿No
os parece más razonable que deberíais usarlas para analizaros a vosotros
mismos, hasta conocer vuestra esencia y destruir vuestro materialismo? ¿Por
ventura creéis que vuestro Padre no pueda ayudaros por el camino de vuestras
buenas ciencias? En verdad os digo, que si supieseis sentir la esencia del amor
divino, el saber llegaría fácilmente a vuestro entendimiento sin que tuvieseis
que cansar vuestro cerebro, ni agotaros con el estudio de los conocimientos que
creéis profundos y que verdaderamente están a vuestro alcance.
01-014.45
Mas si vuestras ciencias, observaciones y estudios, os condujeran al amor; si la
finalidad de ese anhelo de saber, fuese el rendir tributo a vuestro Padre,
sirviendo cada vez con mayor perfección a vuestros semejantes, a los más pequeños,
débiles y necesitados, Yo nada os diría; pero cuando contemplo que a través
de vuestras ciencias empequeñecéis y rebajáis a vuestro mismo Dios, poniéndole
límites, atribuyéndole errores y dándole formas que El no tiene; cuando veo
que al mismo tiempo hacéis dioses de materia y divinizáis y santificáis a
hombres imperfectos, os digo que ni habéis conocido la verdad que debéis
poseer, ni estáis autorizados para conceder jerarquías sagradas o divinas a
nadie; esto sólo corresponde a vuestro Dios y Señor.
01-014.46
Vosotros no podéis representar ni definir lo infinito, porque no lo podéis
abarcar con vuestra mente limitada, tampoco vuestro lenguaje puede expresar lo
divino ni definir lo indefinible con términos humanos.
01-014.47
No tratéis de encerrar a Dios en palabras o en alegorías que nunca podrán
daros una idea de la verdad.
01-014.48
Decid con humildad "Dios", pero decidlo de manera sentida y si queréis
tener una idea del inmenso amor del Señor por vosotros, pensad en Jesús.
01-014.49
Con alegorías, imágenes, símbolos o pobres definiciones de Dios, sólo lograréis
hacer que vuestros hermanos me nieguen o sean pequeños de espíritu.
01-014.50
Para manifestar lo divino, vuestros idiomas son limitados, por eso en todos los
tiempos he tenido que hablaros con parábolas, con metáforas, pero ya veis,
aun hablándoos así, poco me habéis comprendido, porque os a faltado la
voluntad necesaria para analizar mis manifestaciones.
01-014.51
Vosotros siempre estáis riñendo por el significado de vuestros vocablos, y a
medida que creáis más palabras, más confundís a vuestro espíritu. ¡Ah
hombres de muchas palabras, de muchos idiomas y de muchas creencias, pero de muy
pocas obras de amor!
01-014.52
Fijaos en las aves que en todos los confines de la Tierra cantan con
uniformidad y sencillez.
01-014.53
Puedo deciros que todas las criaturas se conocen y entienden entre sí mejor que
los hombres, ¿Por qué? Porque todas viven dentro del camino que les he
trazado, mientras que vosotros, cuando no invadís los campos que no os
pertenecen, os alejáis de vuestros verdaderos senderos, que son los del espíritu;
y una vez perdidos en el materialismo, no entendéis lo espiritual, lo divino y
eterno.
01-014.54
Pero aquí me tenéis, humanidad, vengo a enseñaros cómo aun dentro de vuestra
condición material, podéis armonizar con la vida espiritual, transformando
vuestros malos pasos en la Tierra en una jornada de verdadero progreso, que os
dará en este mundo elevadas y nobles satisfacciones, y más allá, cuando dejéis
la vida humana, hallaréis una cosecha interminable de hermosas sorpresas para
vuestro espíritu.
01-014.55
Imitad a Jesús, ¿Cómo? Amando a vuestros semejantes como a vuestro propio
hijo, como a vuestra madre, como a vuestro hermano, como a vosotros mismos.
01-014.56
En todos los tiempos habéis tenido guías que os han enseñado la fuerza del
amor. Han sido hermanos vuestros más adelantados, con mayor conocimiento de mi
Ley y mayor pureza en sus obras. han venido a daros ejemplo de fortaleza, de
amor y de humildad al cambiar su vida de errores y pecados por una existencia
consagrada al bien, al sacrificio y a la caridad.
01-014.57
Desde la infancia hasta la ancianidad, tenéis ejemplos claros de todo lo que se
logra con amor y de las penas que originan la falta de caridad; pero vosotros, más
insensibles que las rocas, no habéis sabido aprender las enseñanzas y ejemplos
que os da el diario vivir.
01-014.58
¿Habéis observado alguna vez cómo las mismas fieras, responden mansamente a
un llamado de amor? Pues de la misma manera pueden responder los elementos, las
fuerzas de la Naturaleza, todo lo que existe en el mundo material y espiritual.
01-014.59
Por eso os digo que todo lo bendigáis con amor en el nombre del Padre y Creador
del Universo.
01-014.60
Bendecir quiere decir saturar. Bendecir es sentir el bien, decirlo y entregarlo.
Bendecir es impregnar todo lo que os rodea, de pensamientos de amor.
01-014.61
Hacerlo así y Yo os glorificaré cuando hayáis llegado al final, después de
haber encontrado en vosotros mismos la esencia divina, la razón de vuestra vida
y los dones con que os he revestido; la lucha, los méritos y vuestra unificación
a mi Ley os hará formar una sola voluntad, un sólo espíritu con mi Divinidad.
01-014.62
Mi luz viene al encuentro de vosotros para ayudaros a escalar, porque soy el
Maestro de todos los tiempos. no sólo en una era he venido, eternamente os he
mostrado el Libro y os he pedido que os conozcáis espiritualmente, para que sepáis
cuáles son vuestros dones y hagáis una vida ejemplar en que brillen la salud,
la fortaleza y la confianza, así podréis enaltecer a vuestro espíritu y
prepararos para la vida eterna.
01-014.63
Cuando el hombre tiene la fortaleza espiritual, es que su espíritu ha sabido
vivificarse en la virtud.
01-014.64
Algunos de vosotros llegáis a Mi en pos de consuelo, buscando solución a un
problema o la respuesta a una interrogación, después de haber consultado a los
sabios o de haber preguntado a los astros; es que os ha faltado la fe y no habéis
tenido la fortaleza o la seguridad del que verdaderamente cree; y de cierto os
digo que más allá de todo conocimiento del futuro, está mi voluntad divina.
El que ama, el que cree está unido a Mi porque soy el Amor, la Razón y la
Justicia.
01-014.65
No olvidéis que sois mis hijos y si sabéis vivir en armonía conmigo, no
necesitaréis preguntar a vuestros hermanos ni consultar los libros ni los
astros, porque Yo hablo a vuestro espíritu por medio de la conciencia y si la
escucháis os regiréis con sabiduría y sabréis vivir cumpliendo con mi
voluntad.
01-014.66
Despertad ante esa voz, conoced vuestras facultades y ponedlas al servicio del
bien; recibid este mensaje que os envío, para que sea la guía de vuestros
pasos, porque Yo espero que concluyáis vuestra obra en la Tierra, para daros
misiones más altas, entre ellas la de convertiros en protectores de la
humanidad.
01-014.67
Sentid que sois espíritus y no os atéis a la materia, no compliquéis vuestra
vida. No tengáis culto ni adoración por algo que no sea el amor a vuestro
Padre y también a vuestros semejantes. En el espíritu radica la verdadera
vida, no en el cuerpo, pues éste vive un tiempo y desaparece, mientras que aquél
vive eternamente.
01-014.68
¿De qué os servirán vuestros tesoros en la Tierra, si no sabéis conquistar
los del espíritu? ¿Qué seréis en la morada espiritual, sino pobres espíritus
que no supieron labrar su paz y su dicha, para gozarlas en la vida eterna?
01-014.69
Todos poseéis un patrimonio al ser enviados a la Tierra, pero ignoráis su
valor, no sabéis descubrirlo en vuestro espíritu y lo buscáis fuera de
vosotros y Yo vengo a deciros que meditéis sobre estas enseñanzas. Si buscáis
sabiduría, la tenéis en vosotros. Si ambicionáis el poder, en vosotros está:
en la salud, en la fortaleza espiritual, en el talento. Si perseguís la
belleza, también os la he dado, sólo necesitáis conoceros a vosotros mismos y
encontraréis lo que anheláis. Si queréis conocer otras regiones, transportaos
espiritualmente y encontraréis otras escalas en donde el espíritu vive con
mayor perfección.
01-014.70
Vuestro destino es escalar y poseer lo que es mío, porque sois mis hijos muy
amados.
01-014.71
Volved a ser espíritus puros, a ellos os conduce mi enseñanza, a llevaros al
estado perfecto: de cierto os digo que cuando volváis a él, ya no encontraréis
más el dolor, porque habréis penetrado en el hogar del Padre.
01-014.72
Vengo a ayudaros en vuestra liberación. Mi luz os hará salir avante en los
tropiezos. Y desde hoy no hagáis mal a nadie, para que no os hagáis daño a
vosotros.
01-014.73
Tomad mi fuerza, todos mis elementos están a vuestro servicio, todo lo tenéis
a vuestro alcance. Vivid para amar y perdonar como Yo os amo y perdono.
01-014.74
Amadlo todo, bendecidlo todo, así os enseño como podéis ser mi discípulo en
la Tierra y como seréis un espíritu de luz en el más allá, a donde llegaréis
con verdadera paz a ocupar el lugar que vuestro Padre os ha destinado. Si así
lo hacéis, no volveréis a encarnar en este mundo en el que padecéis, porque
comprenderéis que este sufrimiento no puede ser eterno a vuestro espíritu;
entonces ascenderéis a otras moradas y cumpliréis con alegría las misiones
que os correspondan en la eternidad.
¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS!